|
|
2.2 LA HERENCIA ROMANA
EL ARTE ROMANO La Vida Artística |
El arte romano fue esencialmente un arte de imitación y de adaptación. Aunque tomaron como modelo el arte griego, los romanos introdujeron una serie de innovaciones que dieron un sello propio a sus manifestaciones artísticas. Importaron de oriente el arco, la bóveda y la cúpula, y su uso dio a la arquitectura romana la monumentalidad que la caracteriza. En la construcción de templos plagiaron también a los griegos, pero su Panteón de Roma representa una revolución artística por ser de planta circular y estar cubierto por una cúpula. Obras arquitectónicas singulares fueron los arcos de triunfo, las columnas conmemorativas, las basílicas, o lugares donde se administraba justicia, y las termas.
Otra de las características de la arquitectura romana es la de su utilidad pública. Para comunicar las distintas provincias, construyeron calzadas y puentes.
En el terreno de la escultura sintieron una especial atracción por el retrato y el realismo. Además de los bustos y las estatuas secuestres o sedentes, los escultores romanos tallaron excelentes relieves históricos que decoraban los arcos de triunfo y las columnas conmemorativas.
Los romanos cubrían las paredes de los edificios públicos y de las casas lujosas con magníficos frescos, que se han conservado en Pompeya y Herculano. También estuvo muy difundido, en Roma y todo el imperio, el mosaico que era utilizado como muro o pavimento.
En resumen, no fueron artistas en el verdadero sentido de la palabra. Pero sí se manifestaron como excelentes divulgadores, utilizando y aplicando prodigiosamente las formas de arte ya conocidas.
Enciclopedia Quillett—
Editorial Quillett—6 volúmenes, edición 1997.Elaboró: Lic. Rafael Alfonso Carrillo Aguilar