La Revolución de Julio de 1830.
En 1830 comienza en Francia una nueva convulsión revolucionaria. La monarquía Borbónica, restaurada tras la derrota de Napoleón, había tenido que reconocer ciertos progresos liberadores realizados entre 1789 y 1814. Por ello concedió una Carta constitucional en 1814, por la que se estableció un sistema parlamentario bilateral, se reconocían: la igualdad ante la ley, las libertades individuales, las ventas que se habían realizado de bienes reales, etc., aunque se mantenía la iniciativa legislativa del gobierno.
A la muerte de Luis XVIII, le sucede su hermano Carlos X, que gobierna únicamente con el apoyo de la Iglesia y de los ultraconservadores. Carlos X, ante la oposición que le presentaron los parlamentarios, disolvió la Asamblea, suprimió la libertad de prensa, modificó el derecho electoral restringiendo aún más el sufragio, y concedió prerrogativas sin precedentes a la Iglesia. Estas medidas provocaron la sublevación del pueblo de París en 1830, apoyada por las sociedades republicanas, periodistas, intelectuales e incluso por grandes financieros y monárquicos moderados.
Las fuerzas moderadas, respaldadas por la Banca, obtienen el control político de la situación y deciden mantener el orden público, y modificar la Constitución, dándole una orientación más liberal, aunque dentro de los principios moderados del liberalismo doctrinario. Las revoluciones que se producen a partir de la francesa de julio de 1830 inauguran en Europa una etapa de predominio político y económico de la gran burguesía en toda Europa.
En Inglaterra y Bélgica, por ejemplo, hubo numerosos conflictos entre agrarios e industriales y los diferentes sectores de unos y otros. Pero estaba claramente entendido que las transformaciones de 1830-1832 habían inclinado la balanza en favor de los industriales, que, no obstante el "statu quo" político, sólo podían ser vencidos afrontando el riesgo de una revolución, que debía evitarse a toda costa. En consecuencia, la dura batalla entre los industriales librecambistas ingleses y los proteccionistas agrarios acerca de las leyes de cereales se libró y ganó (1846) en medio de la agitación cartista sin comprometer un solo momento la unidad de todas las clases gobernantes frente a la amenaza del sufragio universal. En Bélgica, la victoria de los liberales sobre los católicos en las elecciones de 1847 separó a los industriales de las filas de los revolucionarios potenciales, y una reforma electoral cuidadosamente preparada en 1848 y que duplicó el electorado, atenuó al descontento de importantísimos sectores de la clase media baja. No hubo revolución de 1848, aunque en términos de verdadero sufrimiento, la situación de Bélgica (o más bien de Flandes) era probablemente peor que en ninguna otra parte de la Europa occidental, excepto Irlanda.
Otros países en la revolución de 1830: La revolución de 1830 parece, por una parte, una débil proyección de la gran revolución de 1789; por otra parte, es un anuncio de las revoluciones de 1848, que habrían de agitar fuertemente a todo el continente.
En 1830, bajo la influencia de la Revolución Francesa, hay una sublevación en las provincias del sur de los países bajos. Después de una lucha de algunos meses, Bélgica se separa de Holanda como monarquía independiente. En el mismo año tiene lugar una revolución nacional y liberal en Polonia. A pesar de la heroica lucha popular, la falta de unidad de los revolucionarios permite al ejército ruso vencer esta sublevación. La represión es extraordinariamente sangrienta. Polonia pierde sus derechos de autonomía y es sometida totalmente al imperio de los zares.
Grecia:
estalla una sublevación nacional contra el dominio turco que contribuye, junto con los sucesos revolucionarios de la época, al desmoronamiento de la santa alianza. Por una parte, como cristianos los griegos debían recibir el apoyo de las potencias europeas; por otra, se les condenaba como insurrectos contra el dominio de la legítima monarquía otomana. Las grandes potencias se mostraron vacilantes. Rusia apoya a los griegos, e Inglaterra, para no dejar el campo libre a los zares, toma el mismo camino, procurando al mismo tiempo mantener las buenas relaciones con Turquía; Francia y Austria, a su vez, se ponen del lado de los turcos. Finalmente en 1829, es reconocida la independencia de Grecia y las grandes potencias le imponen un rey de origen bávaro.La Evolución Ideológica
A fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX destaca el filósofo alemán Kant, quien considera que el mundo de la naturaleza está absolutamente determinado y el del espíritu es libre. Sin ser revolucionario expresa ideas propias de la dignidad del hombre, que condensa en su ley moral del "imperativo categórico". Habla de la necesidad de una organización internacional que asegura la paz perpetua, lo que refleja el deseo de paz de los pueblos agobiados por las guerras napoleónicas.
La restauración trae consigo un predominio de ideologías conservadoras o francamente reaccionarias. Sin embargo, pronto vuelven a manifestarse importantes ideas que expresan las nuevas condiciones y aspiraciones.
Hegel afirma que el mundo está en evolución constante, a través de contradicciones. La base para este desarrollo es el espíritu que se manifiesta en la materia. A pesar de sus limitaciones, la dialéctica Hegeliana tuvo una extraordinaria importancia para explicar la relación entre elementos opuestos dentro de la evolución.
El positivismo de Augusto Comte trata de conciliar las ideas materialistas y las idealistas se dedica únicamente a las "verdades positivas", comprobadas y sin modificación posible, que se hacen visibles para el investigador. Su lema es "orden y progreso", o sea, considera que la estructura fundamental de la sociedad es la mejor posible, y solo pueden realizarse modificaciones menores dentro de los causes establecidos. Es la ideología claramente expresada, de una clase social que ha alcanzado un estado satisfactorio para ella, y rechaza por lo tanto toda modificación profunda.
Por el contrario, la "historia natural" era simpática, pues representaba el camino a la espontaneidad de la verdadera e incorruptible naturaleza. La dictadura jacobina, que disolvió la Academia Francesa, fundó nada menos que doce cátedras de investigación. Lo mismo ocurrió en Alemania, en donde el liberalismo clásico era débil: una ideología científica rival de la clásica - la "filosofía natural" - gano rápida popularidad.
La filosofía natural era especulativa e intuitiva. Trataba de expresar el espíritu del mundo o de la vida, de misteriosa unión orgánica de todas las cosas con las demás, y muchas más cosas que resistían una precisa medida cuantitativa de calidad cartesiana. El gran Goethe derrochó una parte considerable de su tiempo tratando de desaprobar la óptica de Newton por la sencilla razón de que no se sentía feliz con una teoría que no acertaba a explicar los colores de la interacción a principios de la luz y la obscuridad.
La Revolución de 1848
En teoría, la Francia de Luis Felipe compartía la flexibilidad política de Inglaterra, Bélgica, Holanda y Escandinavia. Pero en la practica no lo hacía. Pues aunque era evidente que la clase gobernante en Francia representaba solo una parte de los intereses de la clase media, y además a una cuya política económica desagradaba a los elementos industriales más dinámicos y también a los deferentes viejos residuos feudales.
El gobierno de Luis Felipe estaba bajo el dominio de la burguesía financiera. Únicamente las personas mas adineradas podían elegir y ser electas. Había una exigencia creciente de reformas electorales, que tropezaba con la resistencia cerrada del gobierno. En febrero de 1848 estalla la sublevación; el rey abdica después de varios días de sangrientas luchas. Se proclama la república, surgen las contradicciones entre la burguesía, que quiere un estado liberal, y el proletariado que, por primera vez, aparece con sus propias demandas de un "Estado Social", que garantice trabajo y sustento a todos y haga un nuevo reparto de bienes de la sociedad. Debido a la fuerte movilización de los obreros de París, se fundan los "talleres nacionales" con el fin de proporcionar trabajo a los proletarios.
Estas empresas del Estado fracasan por la resistencia de los industriales y por su propia desorganización. Se crean nuevos impuestos, que ponen a la masa de campesinos y también a los trabajadores de las empresas privadas contra los talleres nacionales.
El gobierno provisional renuncia ante la asamblea Constituyente y el nuevo gabinete trabaja ya sin los representantes obreros. En junio se cierran los talleres nacionales, privando a mas de cien mil trabajadores del sustento. Tiene lugar una nueva sublevación, aniquilada sangrientamente por el general Cavaignac. A fines del año se proclama la constitución republicana; que da el poder ejecutivo a un presidente y el legislativo a una asamblea basada en el sufragio universal. Es electo presidente Luis Napoleón, sobrino de Napoleón I. Sus tres años de presidencia se caracterizan por una constante pugna con la asamblea legislativa, que culmina con un golpe de Estado de 1851.
Austria:
En Praga se reúne el primer congreso Paneslavo, que expresa las aspiraciones nacionales de independencia de los pueblos de este grupo (checos, eslovacos, polacos, servios, etc.). Mas tarde, el movimiento panislavista estará dirigido por Rusia, principal potencia Eslava. La rebelión se produce también en Bohemia y en Hungría, pero después de algunos éxitos iniciales, el gobierno logra aplastarla sangrientamente. En Hungría se requiere la ayuda de tropas zaristas que durante mas de un año luchan contra el pueblo hasta someterlo. A pesar de esta derrota, en 1867 Hungría obtiene una administración local propia y se forma la doble monarquía austro-húngara; el emperador de Austria es, simultáneamente, rey de Hungría.Alemania:
en 1848 hay una sublevación en Berlín, que obliga al rey Federico Guillermo IV a prometer una constitución. Al mismo tiempo se convoca un parlamento constituyente en Francfort. La mayoría de sus miembros son intelectuales sin decisión para la lucha. La asamblea de Francfort elabora una constitución imperial para Alemania, después de haber obligado a Austria a retirarse. La constitución prevé el poder ejecutivo en manos de un emperador hereditario, y una asamblea legislativa. También declara inviolables los derechos del hombre. Durante este tiempo, el rey de Prusia había logrado ya vencer la revolución en sus dominios. Sin embargo la asamblea de Francfort le ofrece la corona imperial, pero Federico Guillermo la rechaza porque quiere ser emperador de Alemania por la gracia de Dios y no por la voluntad del pueblo.Finalmente, en 1849, los diputados mas decididos, que habían permanecido en Francfort, declaran obligatoria la constitución formada por ellos. Empieza la lucha, pero las mal organizadas fuerzas populares son exterminadas en pocos meses. Los objetivos perseguidos por la revolución en Alemania eran dos: la unidad del país, necesaria para la burguesía en ascenso y la abolición del absolutismo. La derrota de la revolución hizo que la lucha por la unificación nacional ya no se acompañara con reformas de mocráticas, sino que se llevara a cabo bajo el predominio de los grandes príncipes, principalmente de los reyes de Prusia.
Italia:
La presión del pueblo obliga al rey de Cerdeña y Piamonte a acaudillar esta lucha. Después de algunos éxitos, el ejército italiano es derrotado. El rey de Nápoles vuelve a suprimir las libertades concedidas poco tiempo antes. También en roma se restablece el estado absoluto, con la ayuda de soldados franceses.El rey Carlos Alberto Cerdeña, vencido nuevamente por los austríacos abdica a favor de su hijo Víctor Manuel II. Los austríacos toman duras represalias en el reino Lombardo y en Véneto. En 1852, casi toda Italia está sometida nuevamente al régimen absolutista. Únicamente subsiste la monarquía constitucional en el reino de Cerdeña y Piamonte.
Hobsbawm Eric J., Las Revoluciones Burguesas, Labor/Punto Omega, p. 542
Brom Juan, Esbozo de Historia Universal, Grijalbo, 1973, pp. 179-182.
Elaboró: Lic. Rafael Alfonso Carrillo Aguilar