La Expansión Colonial: África

El deseo británico de acabar con el comercio de esclavos se basó en los intentos de reorganizar el comercio africano hacia otras exportaciones (como el aceite de palma), en aumentar la actividad misionera y en imponer la jurisdicción del gobierno británico sobre propiedades que habían pertenecido a comerciantes británicos. Tales acciones involucraron con frecuencia a Gran Bretaña, por descuido, en luchas con los reinos africanos y condujeron a que asumiera la soberanía de ciertos territorios africanos. En 1821, el gobierno británico tomó el control de una serie de fuertes en la Costa de Oro. Debido a una serie de malentendidos, la primera de varias guerras entre los ashanti y los británicos ocurrió entre 1823 y 1826; estos conflictos se sucederían intermitentemente hasta fin de siglo. Aunque el gobierno británico renunció al control de los fuertes en 1828, volvió a asumir la jurisdicción en 1843. En cambio, la autoridad británica sobre los ashanti no quedó firmemente establecida hasta 1900. En el delta del Níger, la abolición británica de la esclavitud obligó a sustituir la trata de esclavos por el comercio de aceite de palma; para ello, Gran Bretaña precisaba un puerto cercano. Además, los británicos estaban ansiosos por eliminar a los intermediarios de los reinos del delta, tales como Calabar, Bonny y Brass. En 1852 los británicos obligaron al gobernante de Lagos a aceptar su protección y así, en 1861, Lagos fue convertido en una colonia de la Corona.

La Expansión Colonial: Asia

A mediados del siglo XIX, los poderes coloniales dominantes en Asia eran Gran Bretaña y Rusia. Los holandeses controlaban las Indias Orientales (la actual Indonesia) y el lucrativo comercio de especias que habían arrebatado a los portugueses; España gobernaba Filipinas y los franceses dominaban Indochina. Los portugueses, que habían sido los primeros en evitar a los turcos al navegar alrededor de África, habían perdido la mayor parte de sus fortalezas y posesiones. Asia fue desgarrada por la rivalidad entre las grandes potencias. En la India, por ejemplo, durante las guerras entre franceses y británicos del siglo XVIII, ambos bandos utilizaron soldados indios, conocidos como cipayos.

Tras derrotar a los franceses a finales del siglo XVIII, los británicos se expandieron por el subcontinente indio, se anexionaron algunos estados y ofrecieron protección a otros, hasta que en 1850 lo controlaron por entero. El descontento indio con la autoridad británica estalló en la Rebelión de los cipayos de 1857, conocida en la historiografía anglosajona como Rebelión india o Motín indio. Aunque fue reprimido sangrientamente, el motín provocó reformas que perpetuaron el control británico durante casi un siglo más.

Desde la India, los británicos avanzaron hacia Birmania (actual Myanmar) y la península de Malaca. Dos guerras anglo-birmanas (1824-1826 y 1852) le costaron a Birmania la pérdida de su litoral. Los británicos extendieron su protección sobre los estados musulmanes de la península Malaya y tomaron posesión directa de importantes centros comerciales de Singapur, Pinang y Malaca. Aunque Gran Bretaña también amenazó a Siam (actual Tailandia), el reino Thai cedió sus posesiones a varios estados de Malaca a fin de mantener su independencia.

Los franceses perdieron su territorio en la India, pero, a cambio, ganaron influencia en Indochina. Después de 1400 Vietnam se había dividido en dos países, pero fue reunificado en el siglo XIX por la dinastía sureña de Nguyen que se aprovechó de la ayuda militar francesa. Los Nguyen invadieron Camboya y Laos, pero su persecución de cristianos provocó que los franceses se anexionaran el sur y que el protectorado galo se extendiera sobre toda Camboya.

La expansión rusa en Asia superó ampliamente a la de los británicos en extensión y fue completada mucho antes. Ya en 1632 comerciantes rusos y cosacos habían alcanzado el Pacífico. Los soldados y los burócratas les siguieron, construyeron fuertes y recaudaron impuestos entre los pueblos nativos. Rusia avanzó hacia Turkestán en 1750 y se reafirmó en sus demandas sobre el Cáucaso

La Expansión Colonial: América

Los Estados Unidos surgen como entidad política a finales del siglo XVIII, pero la historia nacional se inicia con una breve reseña de los principales acontecimientos que dieron lugar al nacimiento de la Unión. Los viajes, a finales del siglo XV, de Cristóbal Colón y en menor medida de Giovanni Caboto, constituyeron el inicio del descubrimiento y de la colonización del continente americano. Tras los viajes de Colón y de los descubridores españoles, España conquistó vastos dominios en todo el continente americano. Caboto, navegante al servicio del monarca inglés Enrique VII, consiguió tocar brevemente Terranova en 1497.enc tema

Las tierras que estos navegantes conocieron estaban habitadas desde hacía más de 20.000 años antes de la llegada de Colón. En 1492, la población indígena sobrepasaba los 90 millones de personas, de los cuales unos 10 millones vivían al norte del México actual. El contacto con los europeos provocó un desastre demográfico para la población indígena. La gripe, el tifus, el sarampión y la viruela redujeron el número de habitantes de las regiones más pobladas de América Central y del Sur: hasta en un 95% durante los primeros 150 años. En algunas zonas de América del Norte donde, con la excepción de México, las culturas autóctonas eran seminómadas y la densidad de población más baja, el colapso demográfico fue menor, pero no por ello menos devastador. La colonización europea supuso la destrucción completa de las culturas autóctonas.

Enciclopedia Historia de la Humanidad, Vol. 8, Planeta Barcelona, Sudamérica Buenos Aires, 606 p.

Elaboró: Lic. Rafael Alfonso Carrillo Aguilar

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