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5.3 Crisis Económica y Proyecto Neoliberal |
Regeneración de la deuda externa y pactos económicos
Una de las primeras acciones del gobierno de Carlos Salinas de Gortari consistió en celebrar una nueva renegociación de la deuda externa pública, con el propósito expreso de lograr una disminución sustancial de la transferencia de recursos al exterior, que a su vez permitiera el logro de tres objetivos, esenciales para la recuperación económica:
El reto implicado en este proceso consistía en convencer al sector privado, nacional y extranjero, de la política económica del nuevo gobierno y en especial al de los Estados Unidos, pues su apoyo era necesario para llevar a cabo la renegociación.
Las negociaciones empezaron en febrero de 1989 y en mayo y junio se firmaron los primeros acuerdos con el FMI, el Banco Mundial (BIRF) y el Club de París. Más tarde, al poner Estados Unidos en práctica el Plan Brady, México se convirtió en el primer país en lograr un acuerdo con los bancos comerciales, con base en dicho plan; el proceso, que significó una lucha árdua par el gobierno mexicano, dió comienzo en marzo de 1989 y los acuerdos definitivos se firmaron el 4 de febrero de 1990.
La renegociación de la deuda fue considerada como una de las acciones más importantes de la reforma económica y la política de modernización salinista. El valor económico de la deuda histórica acumulada se redujo en más de 20,000 millones de dólares, y con ello se logró disminuir la deuda en relación con el PIB, pues en términos de su impacto económico equivalía a, pasar del 60 % del producto nacional bruto a fines de 1988, a alrededor del 40 % en marzo de 1990.
Los beneficios del nuevo paquete financiero significaron un ahorro considerable de divisas para el país, pues en virtud de que el saldo de la deuda externa del sector público se redujo aproximadamente de 7,200 millones de dólares, se dejarían de pagar anualmente intereses por 657 millones de dólares. Además, el otorgamiento de garantías para el pago del principal, de cerca de 43,000 millones de dólares, eliminaba la presión de tener que acumular recursos para pagar esa cantidad al términó del plazo de los nuevos bonos en el año de 2019, por lo que según se suponía en aquellos momentos, se anulaba la necesidad de pedir nuevos créditos para pagar el servicio de la deuda recién negociada.
Reforma Económica: Primeras medidas hacia la recuperación económica
Desde los primeros momentos del sexenio, Carlos Salinas manifestó que su política estaría orientada a continuar las reformas de liberalización comercial iniciadas por el gobierno anterior, conducentes a la adopción del modelo neoliberal pero, ante el apremiante problema de la crisis económica que heredaba, las primeras medidas estarían encaminadas a lograr la estabilidad de la economía y a mantener el crecimiento de los sectores productivos que proporcionaran a la población empleos seguros y bien renumerados. La recuperación implicaba además, reducir la inflación, en ese momento de 51.6 % de modo que pudiera alcanzar niveles de un dígito, similares a los de la inflación internacional.
En buena medida, la recuperación económica había sido obstaculizada por la gran transferencia de recursos al exterior, es decir, el envío de divisas en razón del pago del servicio de la deuda, que México se veía obligado a hacer cada año desde la crisis de 1982. Para reducir esa transferencia, se consideró necesario el cumplimiento de tres objetivos:
Pero el cumplimiento de esos objetivos estaba condicionado a que el sector privado –nacional y extranjero–, otorgara su confianza a la política económica salinista; asimismo, era preciso lograr la credibilidad del gobierno de Estados Unidos, cuyo apoyo era necesario para obtener financiamiento y para reducir la deuda.
La iniciativa para el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, anunciada en agosto siguiente, fortaleció la confianza de los empresarios porque demostraba que el gobierno mantenía su propósito de liberación económica. Esta medida, a las que se agregó la respuesta positiva del gobierno estadounidense ante la propuesta de negociación del Tratado de Libre Comercio, parecían indicar que por fin había comenzado la recuperación económica de México.
En 1991 la inflación descendió a 18.8 %, y la tasa de crecimiento del PIB se estimó en 3.6 % de ahí en adelante y por el resto del sexenio salinista, México vivió otra época de auge, alentado por las expectativas de ser considerado como un país con grandes posibilidades de crecimiento, capaz de incorporarse al Primer Mundo en el mediano plazo, expectativas que cobraron fuerza en noviembre de 1993, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó la firma del Tratado
(Delgado de Cantú Gloria M., Historia de México 2, Estado Moderno y Crisis en el México del Siglo XX, México, Addison Wesley Longman Alhambra Mexicana, 3ª. 1996, p. 513).Renovación del pacto sectorial
El proyecto de continuidad del modelo neoliberal implicaba la renovación del Pacto de Solidaridad Económica –firmado en diciembre de 1987 entre los tres sectores sociales y el gobierno de la República, con el fin de acelerar los mecanismos de liberalización, incluyendo la desregulación, es decir, la eliminación de los reglamentos establecidos en la etapa proteccionista, que obstaculizaban el nuevo modelo económico de apertura comercial. Por ello, el gabinete económico decidió establecer un nuevo acuerdo que, bajo el nombre de Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE), se llevó a cabo en cinco fases .
Fase 1 (enero a julio de 1989):
Fase 2 (agosto de 1980 a marzo de 1990):
Fase 3 (enero a diciembre de 1990):
Fase 4 (diciembre de 1990 a diciembre de 1991):
Fase 5 (diciembre de 1991 a diciembre de 1992):
A principios de enero de 1993 fue creado el Pacto para la Estabilidad la Competitividad y el Empleo (PECE), cuyos principales puntos eran :
Como resultado de las medidas de recuperación, el gobierno salinista logró la meta de reducir la inflación a un dígito, misma que pudo alcanzar en 1993 cuando el INPC general se redujo de 11.9 % en 1993, a 8.0 % en 1993, llegando a 7.1 % en el último año del sexenio
(Delgado de Cantú Gloria M., Historia de México 2, Estado Moderno y Crisis en el México del Siglo XX, México, Addison Wesley Longman Alhambra Mexicana, 3ª. 1996, p. 513–515).Reforma financiera
Los objetivos de estabilidad macroeconómica y promoción del ahorro interno implicaron la reorganización de las instituciones financieras del país, principalmente en cinco áreas:
RAFAEL A. CARRILLO AGUILAR