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5.2 Crisis del Estado Interventor y Nuevo Modelo Político: Los Gobiernos de Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari 1982–1994 |
Gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado
Política Interna
Al asumir el poder presidencial en diciembre de 1982, Miguel de la Madrid Hurtado recibía un país en grave deterioro económico. Uno tras otro de los dos gobiernos anteriores se habían iniciado con grandes y reiteradas promesas de dar solución a la crísis, ya fueran políticas, económicas o sociales, y uno tras otro había terminado su gestión administrativa dejando al país en condiciones aún más deplorables.
Así, tras los repetidos trabajos, la situación de crísis persistía –incluso se había agravado-, no sólo en el aspecto económico; crísis de legitimidad del sistema político, cíisis de confianza de los ciudadanos en los gobernante.
En su discurso de toma de posesión, el nuevo presidente hizo referencia al clima de desconfianza y el sentimiento de abandono que había producido la crísis; reconocía que el país vivía una situación de emergencia, una situación intolerable en la que no cabían los titubeos ni las querellas, sino el esfuerzo colectivo y la solidaridad nacional. Asumió su enorme responsabilidad en una frase significativa: "no permitiré que la Patria se nos deshaga entre las manos. Vamos a actuar con decisión y firmeza".
Al respecto de la necesidad de hacer esfuerzo colectivo para salir de la crísis, el presidente remarcó la importancia del "nacionalismo revolucionario" que al reforzar la lealtad a las tradiciones y costumbres del pueblo mexicano, se constituía en la fuerza unificadora requerida en aquellos momentos de abatimiento y de crisis de valores
(Delgado de Cantú Gloria M., Historia de México 2, Estado Moderno y Crisis en el México del Siglo XX, México, Addison Wesley Longman Alhambra Mexicana, 3ª. 1996, p. 419).En el mismo discurso inaugural, Miguel de la Madrid anunció la puesta en marcha del
Programa Inmediato de Reordenación Económica (PIRE), que contenía los siguientes diez puntos:De manera particular, los objetivos primordiales del PIRE eran reducir la inflación, proteger el empleo y la planta productiva, y recuperar un crecimiento sostenido de la economía del país; para lograrlos se proponía esencialmente:
Reducir la inflación por medio de una política de austeridad orientada a frenar el crecimiento del gasto y aumentar los ingresos del sector público; reestructurar la administración pública federal para que actuara con eficacia y agilidad, sujetándola a la más estricta responsabilidad de los funcionarios.
Proteger el empleo, para lo cual se crearían ocupaciones temporales debajo costo tanto en el medio rural como en las zonas urbanas más problemáticas y brindar apoyos especiales al abasto y al consumo popular. (Delgado de Cantú Gloria M., Historia de México 2, Estado Moderno y Crisis en el México del Siglo XX, México, Addison Wesley Longman Alhambra Mexicana, 3ª. 1996, p. 420).
Preservar la planta productiva, mediante el estímulo a los productos nacionales sustitutivos de importaciones, mantener un tipo de cambio realista, mantener las obras de infraestructura en proceso con un criterio de selectividad, y ayudar a las empresas a superar su crísis de liquidez, facilitándoles la reestructuración de su deuda externa.
Recuperar el crecimiento sostenido de la economía promover reformas de fondo al sistema económico nacional, bajo el principio de rectoría de Estado y dentro del régimen de economía mixta establecida por la Constitución General de la República.
Para el cumplimiento del PIRE, Miguel de Madrid delineó una serie de estrategias que sintetizaban las pautas a seguir y pretendían atacar los puntos más vulnerables del ambiente sociopolítico:
RAFAEL A. CARRILLO AGUILAR