BIBLIOGRAFIA COMENTADA DE LA MATERIA

HISTORIA DE MEXICO II

LIRA ANDRES Y LUIS MURO

"El Siglo de la Integración", en: HISTORIA GENERAL DE MEXICO Vol. II, México, El Colegio de México, 1974, pp. 83-181

Hrs

TEMATICA

OBJETIVOS EDUCATIVOS

ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA APRENDIZAJE

3

3.1 La integración política y social de la Nueva España.

Gobierno y poder político en la Nueva España.

La sociedad novohispana: la república de los españoles, la república de los indios, los estamentos y la vida cotidiana.

Entre el dogma y la ciencia: el papel ideológico y cultural de la iglesia.

El alumno:

  • Describirá y resaltará la importancia del gobierno, sociedad e iglesia en la integración del Estado novohispano.

Tarea:

  • Mapa histórico de Nueva España en los siglos XVI-XVIII, señalando las rebeliones indígenas.
  • Integrar un cuadro sinóptico de las instituciones políticas de la Nueva España.
  • Elaborar un cuadro comparativo de las características de la república de indios y la de españoles en la sociedad novohispana.
  • Resumen breve sobre las características del barroco mexicano (una cuartilla).
  • Discusión y análisis de los trabajos en clase para:

  • Concluir las características del gobierno y la sociedad novohispana
  • 3

    3.2 La estructura económica novohispana.

    Formas de explotación del trabajo y regímenes de propiedad de la tierra

    Minería, agricultura, ganadería, obrajes, comercio interior y exterior

    Instituciones económicas novohispanas: Real Hacienda y Consulado

    El papel económico de la Iglesia Católica

    El alumno:

    • Identificará las características predominantes de la economía novohispana: formas de explotación, regímenes de propiedad, ramas productivas, instituciones económicas y el papel de la iglesia.

    Tarea:

    • Integrar un cuadro sinóptico sobre la estructura económica novohispana.
    • Discusión y análisis de los trabajos en clase para:

    • Concluir las características de la economía novohispana

    3

    3.3 Rebeliones y alzamientos populares

     Las rebeliones rurales

     Motines urbanos

       

    Lectura recomendada para la Tercera Unidad: Estado y Sociedad en el México Colonia. Temática 3.1 La Integración Política y Social de la Nueva España, 3.2 La Estructura Económica Novohispana y 3.3 Rebeliones y alzamientos indígenas y populares

    En esta obra que comentamos, los autores integran una visión de la Nueva España del siglo XVII, señalando que es entonces cuando se conforman las regiones coloniales por el asentamiento y la explotación de su territorio; al mismo tiempo que se va definiendo un arte y una cultura propios. Forma parte este trabajo de una magna obra dedicada a la Historia de México que, producida por el COLMEX, ha contribuido a formar a múltiples estudiosos de nuestra historia. Es un trabajo excelente para el nivel de estudios y ofrece una panorámica muy completa para cualquier estudiante de la historia nacional.

    El autor inicia su relato, señalando que el problema de los criollos comienza a sentirse en este momento, tanto en la administración colonial como en la Iglesia, en donde se estableció la llamada "alternativa", la alternancia de jefes eclesiásticos entre peninsulares y criollos, desde 1572; al mismo tiempo que se seculariza totalmente la religión con el nombramiento del Arzobispo Primado de México, en la persona de Pedro Moya de Contreras.

    La justicia se establece para los naturales con el Juzgado General de Indios, dentro de la Real Audiencia en 1572. Se generaliza el uso de escribanos españoles, frente a los anteriores pintores de códices o tlacuilos indígenas, al mismo tiempo que llegan los jesuitas y el Concilio de Trento. Es una época de desastres, la gran epidemia que duraría hasta 1581 diezmaría a la población indígena, con lo que se fortalecería la República de Indios y la de Españoles.

    La problemática vislumbrada por los virreyes tenía que ver con la organización del territorio, el orden en las poblaciones migrantes, el reordenamiento con el fin de la encomienda, la pacificación Chichimeca y los problemas de la frontera, su poblamiento y exploración.

    Los asentamientos importantes eran: México, Puebla, Oaxaca, Guadalajara y Durango; el comercio se efectuaba por Acapulco y Veracruz; existían caminos de herradura de Guatemala a México y otros de Veracruz y Acapulco a México. Pero en el norte la situación era diferente, para llegar a Santa Bárbara en Chihuahua, se requerían cuatro meses de viaje, sobre territorios despoblados y enfrentando ataques continuos de los Chichimecas; los problemas del poblamiento, iniciado con soldados, mineros, misioneros, ganaderos y colonos eran frecuentes; el abastecimiento se realizaba desde el Bajío, que era el principal centro comercial y agrícola del país.

    En cuanto a la población colonial, el mazahuatl, probablemente una epidemia de tifo exantemático, se extendió de 1574 a 1579, reduciendo drásticamente la población de cuatro millones y medio a un millón doscientos mil indígenas en 1650. Población que había sido agredida por más de un siglo con maltratos y hambre y que ahora, con las necesidades creadas por la expansión minera y la reorganización productiva eran nuevamente víctimas de expulsiones forzadas por el crecimiento de la agricultura y ganadería europea, además de obligarlos a moverse hacia el norte y el occidente. El despoblamiento obligó a las llamadas "congregaciones", la concentración de población indígena para su "administración y educación cristiana", de 1582 a 1595.

    Los españoles fueron legalmente los únicos europeos admitidos en las colonias y existieron limitaciones para catalanes y otras poblaciones diferentes a las originarias de Castilla y León. Con la unificación con Portugal, se admitieron sus nacionales de 1580 a 1640. Sin embargo, la población blanca aumentó constantemente, para 1570 había 63,000 habitantes, doblándose esta cantidad para 1650 y llegando a 600 mil en 1750. Estos datos consideraban a los hijos de las uniones ilegítimas de blanco e indígena y mestizos con ¡7/8 de español!. La concentración y el crecimiento de esta población se dio en México, Puebla, Guadalajara, Oaxaca, Durango, Zacatecas y Guanajuato.

    Los negros llegaron con los conquistadores y para 1553, el Virrey reconocía más de 20 mil; para 1580 se recomendó incrementar su importación, recuérdese que era un bien por ser esclavos, para que trabajaran en cañaverales y molinos; autorizándose 5,000 al año, reduciéndose a 3,500 por año entre 1590-1610. Se reconoce que se introdujeron legalmente, ya que había contrabando, de 1615 a 1622, un total de 29,574, que se distribuyeron en las principales ciudades, centros mineros y en las costas.

    En cuanto a la agricultura europea, la Corona dictó normas sobre la ocupación de la tierra y el fomento de ciertos cultivos como el trigo y la caña de azúcar. Se propició el cultivo del gusano de seda y de la grana cochinilla. El olivo y la vid fueron controlados con prohibiciones en 1595, 1620, 1628 y 1631; para 1596 la prohibición se amplió a la morera y el gusano de seda.

    La agricultura indígena mantuvo siempre su importancia, ya que era la fuente para la alimentación de la población no blanca; se integraba fundamentalmente con maíz, frijol, chile y el maguey. El cultivo de algodón se extendió a Yucatán, Oaxaca, Nayarit y Nueva Galicia. El cacao se popularizó y su comercialización abarcó hasta Sudamérica en Caracas, Maracaibo y Guayaquil.

    La ganadería por no tener competencia floreció en numerosos rebaños, lo que contribuyó a la transformación y el desarrollo de los cultígenos europeos, de la minería y del comercio. El descubrimiento de los reales de minas de Zacatecas y Guanajuato entre 1546 y 1554, impulsó el desarrollo agrícola y ganadero, que compitieron recíprocamente en áreas pobladas. El ganado mostrenco siempre fue un problema, por lo que las Ordenanzas de 1567 y las Reales Cédulas de 1687 y 1695, establecieron distancias entre estancias y poblados. Los ganaderos formaron la Mesta para marcar animales y devolver a los ajenos, integrando a los dueños de más de 3,000 cabezas. Además del ganado lanar y caballar, era importante la exportación de cueros y sebo, además del consumo interno de carne.

    Para 1548, Zacatecas tenía 50 minas en producción. En 1554, Francisco de Ibarra descubrió los yacimientos de Fresnillo, San Alto, San Martín, Mazapil, Chalchihuites, Llerena y Sombrerete. En 1564 se descubrieron los de Guanajuato y en 1567, Indé y Santa Bárbara en Chihuahua, a 1,500 kilómetros de México y a 700 de Zacatecas; a lo anterior siguieron los descubrimientos de San Luis Potosí en 1592 y en 1593 a 1603, los de Sierra de Pinos y Ramos. El beneficio de patio, por amalgamación en 1552, por medio de sal, pirita de hierro, cobre y azogue, redujo el tiempo y costo de la producción de plata. Se requirieron numerosos animales de tiro. Las minas eran explotadas por particulares que pagaron el quinto real. Para abastecer de mano de obra se autorizaron los llamados "repartimientos" de los pueblos indios, se importaron esclavos y se pagaron salarios de cuatro reales, regalando al trabajador lo que sacara después de cumplir su jornada. A pesar de ello, se contrajo la producción en 1580.

    El azogue fue declarado monopolio de la Corona en 1559, 1580 y 1606. Provenía de Almadén en España e Indra en Austria, en cantidades que no podía abastecer la demanda novohispana, con lo que se generaron problemas de abasto que acarreó encarecimiento, incluso cuando se importó desde el Perú de Huanca Velica y de China y Japón vía las Filipinas; para 1665 se aprobó su búsqueda y extracción en Nueva España.

    La encomienda que fue una institución al inicio de la colonia, se transformó en repartimiento, que establecía una retribución en salario por un servicio, en manos de oficiales reales, Corregidores, Alcaldes Mayores y Jueces de Repartimiento. Para 1590 las encomiendas estaban en su tercera vida, se otorgaban a un particular, y las haciendas retenían la mano de obra, pagando el tributo al encomendero. Las epidemias de 1576-1579 crearon una crisis de mano de obra y el repartimiento cesó, con excepción del 4% de la población de los pueblos de indios para las minas, y comenzó a operar el sistema de endeudamiento en las tiendas de raya.

    En cuanto a las haciendas, la protección a los centros de población se dio con ordenanzas que protegían al fundo legal de los pueblos. Para 1600 se iniciarían las llamadas "composiciones", mediante las cuales los particulares cambiaron las "mercedes reales" por propiedad privada comprando la tierra a la Corona. En el norte se crearon grupos paramilitares para imponer el orden en la llamada "jurisdicción" de la hacienda, con lo que se generaron los "señores de la tierra". La Iglesia adquirió tierra primero por Mercedes Reales y luego mediante donaciones piadosas.

    Los obrajes compitieron en los textiles de lana con los de Castilla, vendiéndose en Guatemala y el Perú; estaban establecidos en México, Tlaxcala, Puebla, Tepeaca, Celaya, Texcoco, Salvatierra y Valladolid. Las licencias se emitían en México, en cuanto a los tipos de tejidos, tamaño y texturas de hilo y tela, por el gremio de tejedores.

    En cuanto al gobierno de los indios, si bien al principio se buscó la figura de los señores tradicionales prehispánicos, pronto fueron sustituidos con advenedizos que buscaban privilegios personales mediante "derramas", así denominados los impuestos especiales para sufragar los supuestos gastos que acarreaba cualquier solicitud virreinal. Para el cumplimiento de las obligaciones religiosas se nombraron alguaciles de doctrina o fiscales de la iglesia, que compitieron con las autoridades civiles y se beneficiaban con exención de impuestos.

    El gobierno de la República de Españoles siguió la legislación de Castilla, con Cabildos que fueron el refugio de los criollos, quienes como vía de prestigio político, compraron los cargos públicos a partir de 1591. Otra fuente de poder la dieron las profesiones; sin embargo los altos puestos como Oidor o Abogado de la Real Audiencia, eran reservados para los peninsulares. El máximo honor era pertenecer a la "Nobleza de Castilla", que fue escasa en Nueva España, pero que se compró a la Corona a partir del siglo XVII.

    Se establecieron "Mayorazgos", que consistía en vincular ciertos bienes con una línea patrimonial, considerada como una nobleza menor, con lo que se aseguraba la continuidad de los bienes inmuebles en el primogénito; se prohibía dividir, enajenar o hipotecar; para fundarlo se requería licencia real, prueba de pureza de sangre y un pago de impuestos especiales. El prestigio social se lograba con el patrocinio de obras y construcciones religiosas, y como oradores en ocasiones especiales y solemnes.

    La Corona que mantenía el Regio Patronato en las Indias para la catequización, lo transformó en Regio Vicariato, que les permitía ejercer potestad económica y en materia de instrucción jurídica, eclesiástica y civil, desde 1565. El Rey y el Consejo de Indias, cuerpo colegiado creado en 1524, actuaban como legisladores, administradores y juzgadores de última instancia en Nueva España, a través del Virrey, la Real Audiencia, los Alcaldes Mayores, Corregidores y Cabildos.

     

    ELABORO: HUMBERTO DOMINGUEZ CHAVEZ

    Hosted by www.Geocities.ws

    1