Carmen Mondragón,
nace el 8 de julio de 1893, en la Ciudad de
México. Su madre se llamaba Mercedes Valseca, de
la cual se conoce poco. Su padre era un militar,
llamado Manuel Mondragón, el cual se dedicaba al
diseño de artillería, y fungió como Secretario
de Guerra y Marina, bajo el gobierno de
Victoriano Huerta.
De
muy pequeña viaja a Francia donde recibe la
típica educación de artes y cultura común en las
familias acomodadas durante el porfiriato. Desde
su infancia comienza a mostrar una personalidad
sumamente creativa, la cual se refleja en sus
primeros escritos y pintura, con un carácter
fuerte e impulsivo, hacia la búsqueda de nuevas
experiencias.
A
los 19 años anuncia a su padre que le gusta un
cadete, Manuel Rodríguez Lozano y se casa con
él, el 6 de agosto de 1913, en plena Revolución
Mexicana. La pareja viaja a Europa, debido a
que el General Manuel Mondragón, participa en la
Decena Trágica, por lo cual es desterrado del
país. Durante los siguientes años (1913-1921) se
conoce poco sobre la vida de la pareja, se dice
que en esos años conocen a Picasso y Diego
Rivera, entre otros personajes. Cuando estalla
la Primera Guerra Mundial, viaja a España donde
se instalan, hasta su regreso a México. En esta
época Manuel Rodríguez Lozano ya había
abandonado su carrera de militar, dedicándose a
la pintura. Se dice que Carmen resulta
embarazada, pero el niño muere a los pocos días.
Respecto a esto surgen una serie de
controversias, en los cuales Manuel Rodríguez,
asegura que Carmen asfixia al niño en un momento
de locura. Lo cual resulta incomprobable,
también se dice que ella perseguía a Manuel,
solo para calmar sus impulsos sexuales y que el
no le correspondía, incluso que era homosexual.
Todo este conflicto provoca que Carmen al
regresar a México en 1921 decida divorciarse,
pero sus padres lo impiden.
Una
vez en México, Manuel Rodríguez Lozano conoce a
Abraham Ángel, el cual es su aprendiz de pintor
con solo 17 años. De esta relación se dice, por
las cartas escritas de Lozano a Antonieta Rivas
Mercado, a que Abraham se enamora de Lozano y
que el sentimiento es mutuo, y al final Abraham
Ángel se suicida, supuestamente por despecho con
una sobredosis de heroína.
Carmen Mondragón conoce al Dr. Atl, Gerardo
Murillo, el cual monta una exposición. Y
posteriormente Carmen lo visita personalmente en
su casa. A partir de este momento surge una
historia de pasión escrita, que dura más de
doscientas cartas. Carmen en esta época desafía
toda la "moral" y "buenas costumbres" de aquel
tiempo, que disfrazan la libertad sexual de las
mujeres. Rompe con esos esquemas creando
escándalo, controversia y rechazo por parte de
familiares y amigos. Pronto inician una intensa
relación amorosa.
Gerardo Murillo tenía tiempo de haberse
cambiado el nombre a
Dr. Atl
(doctor agua), debido a una experiencia sufrida
abordo de un barco. Siguiendo con su costumbre
le cambia el nombre a Carmen, llamándola Nahui
Olin (fecha calendárica mexica, que se refiere
al movimiento renovador de los ciclos del
cosmos).
Entre todos
sus momentos de pasión comparten actividades
como pintar, escribir y hacer el amor,
llevándolos a vivir intensos años de trabajo
creativo. Ella se caracteriza por pintar en el
estilo naïf imágenes típicas de la
sociedad y la cultura mexicana, tales como
pulquerías, portales, festejos, etc...
Durante esto años, Nahui se mezcla con
personalidades como Tina Modotti, Antonieta
Rivas Mercado, Frida Kahlo, David Alfaro
Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco,
entre otros. José Vasconcelos, entonces
secretario de educación, fomenta en gran escala
el muralismo en México, el cual con sus grandes
exponentes, realizan trabajos de gran calidad,
entre los cuales figuran como modelos, Nahui
Olin, Tina Modotti y Lupe Marín entre otras.
En
1923 Nahui conoce a los fotógrafos Tina Modotti
y Edward Weston, los cuales viven una relación
amorosa. Este último realiza un gran trabajo
utilizando como modelo a Carmen.
Para
finales de 1927, gran parte de México se
encuentra en medio de una balcera popular debido
a la "Guerra de los Cristeros". Probablemente
este momento de crisis política y social,
repercuten en la cultura generando un gran
numero de artistas dentro de los que figuran
Salvador Novo, Jaime Torres Bodet, Carlos
Chávez, Rufino Tamayo y Manuel Rodríguez Lozano.
Y Nahui inicia una relación amorosa con el
pintor y caricaturista Carlos Santoyo. Viajan a
Hollywood, donde Rex Ingram, director de Greta
Garbo, quedando deslumbrado de su belleza, la
invita a participar en una película. Sin embrago
nunca la filma, decidiendo mejor realizar
desnudos como una forma de expresión, posando
para Weston y el fotógrafo Antonio Garduño.
La
década de los treintas cae junto a Julio Antonio
Mella compañero de Tina Modotti, el cual es
asesinado. Mientras Nahui se enamora de Eugenio
Agacino, que es capitán de un barco de la
Compañía Trasatlántica Española, por lo cual se
traslada frecuentemente al Puerto de Veracruz,
hace múltiples pinturas de ambos, en lugares
como Manhatan, Cuba, etc..Viaja a España y
Francia, donde mota un exposición y ofrece un
concierto de piano. Eugenio sufre una
intoxicación y muere en 1934.
Nahui va quedándose sola.
Nahui comienza a dedicarse más a la escritura,
publica Energía Cósmica, asume una faceta de
compositora detrás de su piano, y adopta
actividades esotéricas realizadas en base a la
energía y cosas así.
En
1945, expone cuatro pinturas en una exposición
colectiva en Bellas Artes, otros de las pintores
destacan José Clemente Orozco y Pablo
O´Higgins. Después de esta exposición Nahui
emprende su camino hacia el silencio.
En
los últimos años, Nahui vive en el centro de la
Ciudad de México, rodeada de gatos y apedreada
por los niños. Trabajaba de maestra de pintura
de una escuela primaria nocturna. Nahui se
consume y aísla cada vez más en su mundo
cósmico, sus gatos, escritos y su Alameda
Central. Asume se vejez. Cae y se rompe la
clavícula, sufre una úlcera y una operación.
Pide a sus sobrinas que la trasladen a la
recámara donde nació y el 23 de enero de 1978,
Carmen Mondragón, Nahui Olin, cierra por siempre
sus bellos y enormes ojos verdes.

Independiente
fui, para no permitir pudrirme sin renovarme;
hoy, independiente, pudriéndome me renuevo para
vivir.
Los gusanos no me darán fin -son los grotescos
destructivos
de materias sin savia, y vida dan, con devorar
lo ya podrido
del último despojo de mi renovación-
Y la madre tierra me parirá y naceré de nuevo,
de nuevo ya para no morir....
Este es un pequeño
homenaje, a una de las grandes personalidades de
México, en la época -quizás más bella y
creativa- de los veintes y treintas. Durante
estos años, en los cuales desfilaron un sin
número de personajes, se puede apreciar la
creatividad de la que es capaz el ser humano,
abrazado de sus pasiones más profundas; las
cuales los llevan a realizar actos que opacan
todos esos momentos tan deleznables ocurridos a
lo largo de la historia. Quede pues el homenaje
a Nahui; a todos esos grandes
artistas y personajes que la acompañaron en su
vida; a los nuevos artistas poco conocidos, que
espero que algún día sean valorados; a las
mujeres y al arte mismo. Agradezco también a
Robert Fierro, por haberme deleitado
con una gran platica con la cual nació la
curiosidad y el interés hacia la Nahuin Olin y
historia que en este pais tan bello como México
se ha desarrollado, y a ustedes po leer y
compartir conmigo todas mi ideas raras lokas o
como las kieran llamar
Gracias
Mao.