"El Mirador de HUALP�N" -  A�o II N� 8 - www. geocities.com/hualpenchilenoticias - Septiembre 2007
EDITORIAL:
Carta Abierta al Sr. Alcalde
Al Sr. Alcalde de Hualp�n
Dn. Marcel Rivera Arancibia

Estimado Sr. Alcalde:
             
Me permito distraer su atenci�n, para expresarle con todo respeto mi  gran preocupaci�n, como la de muchos vecinos, por el grave da�o que se hace a la sana  convivencia de la poblaci�n, al atropellarse autoritariamente la autonom�a soberana de una  organizaci�n comunitaria, como es la junta de vecinos 44-C "Jos� Miguel Carrera", al  interior de la cual los socios debidamente habilitados decidieron censurar a un dirigente,  ces�ndolo de su cargo conforme a la Ley, y por razones de tanto peso, como es el mal manejo  de las finanzas, el no cumplimiento a las normas legales y estatutarias de la junta de  vecinos, y su p�blica negativa a entregar al conocimiento del directorio, de la asamblea y  de la comisi�n fiscalizadora de finanzas, los antecedentes relacionados con la inversi�n de  cerca de 16 millones de pesos, sin perjuicio de que habr�a rendido "satisfactoriamente" a  Contralor�a.
   La decisi�n de la asamblea, lejos de ser un "derrocamiento" o un acto  "dictatorial", como se nos ha insinuado, constituye el ejercicio leg�timo de las  herramientas que la Ley pone a disposici�n de todas las organizaciones sociales y  comunitarias, para evitar las abritrariedades y el "apernamiento" de dirigentes que de  diversas formas usan y abusan de estas entidades para sus propios prop� -
sitos en perjuicio  de los intereses generales de sus asociados. Porque cuando un dirigente se niega a entregar  los antecedentes que se le solicitan; insiste en mantener en secreto las inversiones que  debieron realizarse con platas fiscales; abulta groseramente ciertos gastos en sus  rendiciones de caja; no llama oportunamente a elecciones; se echa al bolsillo disposiciones  legales que son claras e imperativas, y en fin, no ordena llevar ni entregar como  corresponde un libro de actas del directorio, es decir, permite que no haya actas con los  acuerdos adoptados en los �ltimos ejercicios... ese dirigente no debe ser dirigente.
Afortunadamente la Ley dispone del acto de censura para cesar en su cargo a estos  dirigentes (Art. 24 letra d), aun cuando en nuestra junta de vecinos, el mismo dirigente ha  incumplido impunemente y en m�s de una ocasi�n lo dispuesto en la letra a) del mismo  art�culo de la Ley.

Obligaci�n Edilicia.-
      Todo lo anterior, se�or Alcalde, es un problema interno de la junta de vecinos.  Pero lo m�s grave, es que la propia Municipalidad de Hualp�n que Ud. representa se ha  tomado arbitrariamente la atribuci�n de "calificar" lo obrado como un acto a lo menos  irregular, al no cumplir con el registro ordenado en el Art. 6� de la  Ley sobre juntas de vecinos, neg�ndosenos las consiguientes certificaciones dipuestas por  el mismo cuerpo legal, y que debe cumplir el municipio cada vez que se produce alg�n cambio  en el directorio de una organizaci�n, ya que los registros deben mantenerse debidamente  actualizados.
No tiene atribuci�n legal alguna el Sr. Alcalde para negarse al registro que ordena  la Ley, manteniendo paralizada a toda una junta de vecinos. Ni siquiera con la excusa de  "esperar" el fallo de una eventual reclamaci�n que alg�n socio pudiera presentar ante el  Tribunal Electoral Regional, porque tal fallo podr�a tardar meses.
     No existe ning�n art�culo; ninguna disposici�n legal que permita al Sr. Alcalde  postergar su obligaci�n, lo que ya nos ha hecho perder a lo menos un importante proyecto  logrado con "Conace" y que debe�a beneficiar a m�s de cuarenta ni�os en la lucha de  prevenci�n contra la droga.
     Una vez m�s, digo, con todo respeto, la actitud del Municipio representa, a mi  juicio, un quebrantamiento grave de la legalidad vigente; un atropello a derechos  consagrados en la Constituci�n, pero lo que es peor, un grave da�o a la sana convivencia al  provocar la desorientaci�n de la poblaci�n, que no atina a entender la decisi�n que  mantiene el Sr. Alcalde, ya que sin perjuicio de las normales dificultades dom�sticas al  interior de nuestra junta de vecinos, hemos sabido convivir con la verdadera  "transversalidad" de que el Sr. Alcalde hace gala en "El Tabl�n", as� como en casi todas  sus reuniones con la poblaci�n, cuando se�ala que "s� y entiendo que no todos puedan  quererme... yo no le miro el color a nadie... porque me interesa que esta comuna crezca y  sea hermosa..."
�Puede el Sr. Alcalde dar a conocer p�blicamente una raz�n de peso para no obedecer  el mandato de la Ley?. �Se proteje a alguien?, �Se ataca a alguien? �Qu� culpas debe pagar  la poblaci�n?
Porque, si fuera un derrocamiento o una acci�n meramente dictatorial lo obrado por  nuestra Junta de Vecinos, es lo mismo que podr�a ocurrir al interior de la Asociaci�n de  Empleados Municipales de Hualp�n, pero esta vez, obedeciendo al llamado de jefes de  servicio o Directores, que deben actuar acorde a los principios de la Primera Autoridad  Comunal, cuando propician tambi�n una censura, nada menos que en contra de la actual mesa  directiva de la organizaci�n.
Finalmente, ruego al Sr. Alcalde quiera tener a bien ordenar la inscripci�n que  dispone el Art. 6� de la Ley 19.418, y emitirnos la certificaci�n correspondiente, con el  fin de permitirnos volver a la normalidad.
        Afectuosamente,
                               
Luis Tapia Gonz�lez
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