| "El Mirador de HUALP�N" - A�o I N� 4 - www. geocities.com/hualpenchilenoticias | ||||||||||
| EDITORIAL: | ||||||||||
| Una Hualp�n de Calidad | ||||||||||
La Certificaci�n de Calidad, que acredita el cumplimento de normas transparentes y eficientes de cualquier proceso, ya no s�lo es patrimonio y requisito de las empresas o unidades econ�micas de producci�n de bienes y servicios, sino que avanza hacia otros campos tales como los establecimiento educacionales, universidades, organismos del Estado, e incluso a las Municipalidades. Esto es bueno, por cuanto da confianza a las personas, consumidores y usuarios, elevando los niveles de satisfacci�n, y alejando a la vez los temores al enga�o o la mala calidad. Y el costo, m�s que econ�mico, es la decisi�n de sujetarse a normas estrictas que permiten el control, el buen desempe�o, y con mayor raz�n, el cumplimiento irrestricto de las normas legales vigentes, en todo orden. Como todo cambio y superaci�n, cuesta mucho en un comienzo. Porque cuesta dejar de lado viejas costumbres que rayan en la desidia, la flojera, la comodidad malentendida, el maltrato de los usuarios o clientes cautivos (obligados), y el desprecio a la formalidad, los papeles y el orden establecido. La joven Comuna de Hualp�n debe superar algunos de estos males en ciertos puntos vitales de la administraci�n municipal en general: funcionarios que insisten en exigencias arbitrarias distintas a las normas expresas que entrega la Ley para la constituci�n de organizaciones comunitarias; otros que traspasan sus atribuciones en desmedro de las que corresponden a entidades vecinales establecidas� directores de escuela que insisten en agobiar a los padres o apoderados con erogaciones arbitrarias al interior de los cursos, pasando por sobre la Ley y por sobre los centros de padres constituidos� y en fin, funcionarios que acusan de toda clase de mala conducta o hasta de vej�menes, al poblador que respetuosamente y sin mala intenci�n se atreve a hacer notar las faltas a las formalidades establecidas justamente para evitar atropellos o arbitrariedad en la funci�n administrativa. Un buen ejemplo es el que ha dado una Municipalidad en la Regi�n Metropolitana al lograr la certificaci�n de calidad. Ello implica un control riguroso que da no s�lo satisfacci�n sino seguridades de transparencia. Un primer paso importante puede ser la simple asignaci�n de la tarea fiscalizadora en materias de cumplimiento administrativo, como velar por la aplicaci�n eficaz de normas establecidas en la propia Ley Org�nica Constitucional de Municipalidades. Es de esperar que algo de esto ocurra en �sta, la todav�a nueva comuna, para lograr una Hualp�n de Calidad. |
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