Evangelio segn San Juan
El costado de Jess traspasado
Entonces los judos, por cuanto era la preparacin de la pascua, a fin
de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el da de reposo (pues 
aquel da de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se 
les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de all. Vinieron, pues,
los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro 
que haba sido crucificado con l. Mas cuando llegaron a Jess, como 
le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los 
soldados le abri el costado con una lanza, y al instante sali sangre
y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y 
l sabe que dice verdad, para que vosotros tambin creis. Porque estas
cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No ser quebrado 
hueso suyo. Y tambin otra Escritura dice: Mirarn al que traspasaron. 
Jess es sepultado
(Mt. 27.57-61; Mr. 15.42-47; Lc. 23.50-56)
Despus de todo esto, Jos de Arimatea, que era discpulo de Jess, 
pero secretamente por miedo de los judos, rog a Pilato que le 
permitiese llevarse el cuerpo de Jess; y Pilato se lo concedi. 
Entonces vino, y se llev el cuerpo de Jess. Tambin Nicodemo, el que
antes haba visitado a Jess de noche, vino trayendo un compuesto de
mirra y de loes, como cien libras. Tomaron, pues, el cuerpo de Jess,
y lo envolvieron en lienzos con especias aromticas, segn es costumbre
sepultar entre los judos. Y en el lugar donde haba sido crucificado,
haba un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual an no
haba sido puesto ninguno. All, pues, por causa de la preparacin de
la pascua de los judos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron
a Jess. 
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