Evangelio segn San Juan
La promesa del Espritu Santo
Si me amis, guardad mis mandamientos. Y yo rogar al Padre, y os dar otro 
Consolador, para que est con vosotros para siempre: el Espritu de verdad, 
al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero 
vosotros le conocis, porque mora con vosotros, y estar en vosotros. No os 
dejar hurfanos; vendr a vosotros. Todava un poco, y el mundo no me ver 
ms; pero vosotros me veris; porque yo vivo, vosotros tambin viviris. 
En aquel da vosotros conoceris que yo estoy en mi Padre, y vosotros en m, 
y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, se es el que 
me ama; y el que me ama, ser amado por mi Padre, y yo le amar, y me 
manifestar a l. Le dijo Judas (no el Iscariote): Seor, cmo es que te
manifestars a nosotros, y no al mundo? Respondi Jess y le dijo: El que me 
ama, mi palabra guardar; y mi Padre le amar, y vendremos a l, y haremos 
morada con l. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que 
habis odo no es ma, sino del Padre que me envi. Os he dicho estas cosas 
estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espritu Santo, a quien el Padre 
enviar en mi nombre, l os ensear todas las cosas, y os recordar todo lo 
que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el
mundo la da. No se turbe vuestro corazn, ni tenga miedo. Habis odo que yo 
os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habrais regocijado, 
porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. Y ahora os
lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creis. No hablar ya 
mucho con vosotros; porque viene el prncipe de este mundo, y l nada tiene 
en m. Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me 
mand, as hago. Levantaos, vamos de aqu. 
Jess, la vid verdadera
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pmpano que en m no
lleva fruto, lo quitar; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiar, para que 
lleve ms fruto. Ya vosotros estis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en m, y yo en vosotros. Como el pmpano no puede llevar fruto por
s mismo, si no permanece en la vid, as tampoco vosotros, si no permanecis 
en m. Yo soy la vid, vosotros los pmpanos; el que permanece en m, y yo en
l, ste lleva mucho fruto; porque separados de m nada podis hacer. El que 
en m no permanece, ser echado fuera como pmpano, y se secar; y los recogen,
y los echan en el fuego, y arden. Si permanecis en m, y mis palabras 
permanecen en vosotros, pedid todo lo que queris, y os ser hecho. En esto es
glorificado mi Padre, en que llevis mucho fruto, y seis as mis discpulos.
Como el Padre me ha amado, as tambin yo os he amado; permaneced en mi amor.
Si guardareis mis mandamientos, permaneceris en mi amor; as como yo he 
guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas 
os he hablado, para que mi gozo est en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Este es mi mandamiento:
Que os amis unos a otros, como yo os he amado. 
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 
Vosotros sois mis amigos, si hacis lo que yo os mando. Ya no os llamar 
siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su seor; pero os he llamado 
amigos, porque todas las cosas que o de mi Padre, os las he dado a conocer.
No me elegisteis vosotros a m, sino que yo os eleg a vosotros, y os he
puesto para que vayis y llevis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que 
todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, l os lo d. Esto os mando: Que
os amis unos a otros. 
++++++++++++++++