Evangelio segn San Juan
Las palabras de Jess juzgarn a los hombres
Jess clam y dijo: El que cree en m, no cree en m, sino en el que me envi;
y el que me ve, ve al que me envi. Yo, la luz, he venido al mundo, para que 
todo aquel que cree en m no permanezca en tinieblas. Al que oye mis palabras,
y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a
salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le 
juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgar en el da postrero. Porque
yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envi, l me dio 
mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y s que su
mandamiento es vida eterna. As pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre
me lo ha dicho.
Jess lava los pies de sus discpulos
Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jess que su hora haba llegado para
que pasase de este mundo al Padre, como haba amado a los suyos que estaban 
en el mundo, los am hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo ya haba 
puesto en el corazn de Judas Iscariote, hijo de Simn, que le entregase,
sabiendo Jess que el Padre le haba dado todas las cosas en las manos, y que
haba salido de Dios, y a Dios iba, se levant de la cena, y se quit su manto, 
y tomando una toalla, se la ci. Luego puso agua en un lebrillo, y comenz a
lavar los pies de los discpulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba
ceido. Entonces vino a Simn Pedro; y Pedro le dijo: Seor, t me lavas los
pies? Respondi Jess y le dijo: Lo que yo hago, t no lo comprendes ahora; 
mas lo entenders despus. Pedro le dijo: No me lavars los pies jams. Jess
le respondi: Si no te lavare, no tendrs parte conmigo. Le dijo Simn Pedro:
Seor, no slo mis pies, sino tambin las manos y la cabeza. Jess le dijo: El
que est lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues est todo limpio; y 
vosotros limpios estis, aunque no todos. Porque saba quin le iba a entregar; 
por eso dijo: No estis limpios todos. As que, despus que les hubo lavado 
los pies, tom su manto, volvi a la mesa, y les dijo: Sabis lo que os he 
hecho? Vosotros me llamis Maestro, y Seor; y decs bien, porque lo soy. Pues
si yo, el Seor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros tambin debis
lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que 
como yo os he hecho, vosotros tambin hagis. De cierto, de cierto os digo: 
El siervo no es mayor que su seor, ni el enviado es mayor que el que le envi. 
Si sabis estas cosas, bienaventurados seris si las hiciereis. No hablo de 
todos vosotros; yo s a quienes he elegido; mas para que se cumpla la 
Escritura: El que come pan conmigo, levant contra m su calcaar. Desde ahora
os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creis que yo soy. De
cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a m; y
el que me recibe a m, recibe al que me envi. 
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