Epstola de Santiago
La sabidura que viene de Dios
Hermanos mos, tened por sumo gozo cuando os hallis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia
su obra completa, para que seis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. 
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabidura, pdala a Dios, el cual da a
todos abundantemente y sin reproche, y le ser dada. Pero pida con fe, no dudando
nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el
viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que
recibir cosa alguna del Seor. El hombre de doble nimo es inconstante en todos
sus caminos. 
El hermano que es de humilde condicin, glorese en su exaltacin; pero el que
es rico, en su humillacin; porque l pasar como la flor de la hierba.
Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae,
y perece su hermosa apariencia; as tambin se marchitar el rico en todas sus empresas. 
Soportando las pruebas
Bienaventurado el varn que soporta la tentacin; porque cuando haya resistido
la prueba, recibir la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios
no puede ser tentado por el mal, ni l tienta a nadie; sino que cada uno es
tentado, cuando de su propia concupiscencia es atrado y seducido.
Entonces la concupiscencia, despus que ha concebido, da a luz el pecado; y
el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 
Amados hermanos mos, no erris. Toda buena ddiva y todo don perfecto desciende
de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de
variacin. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que
seamos primicias de sus criaturas. 
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