Epstola de San Pablo a los glatas
Estad firmes en la libertad
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estis
otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aqu, yo Pablo os digo que si os
circuncidis, de nada os aprovechar Cristo. Y otra vez testifico a todo 
hombre que se circuncida, que est obligado a guardar toda la ley. 
De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificis; de la gracia
habis cado. Pues nosotros por el Espritu aguardamos por fe la esperanza de
la justicia; porque en Cristo Jess ni la circuncisin vale algo, ni la
incircuncisin, sino la fe que obra por el amor. Vosotros corrais bien;
quin os estorb para no obedecer a la verdad? Esta persuasin no procede 
de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa.
Yo confo respecto de vosotros en el Seor, que no pensaris de otro modo; 
mas el que os perturba llevar la sentencia, quienquiera que sea.
Y yo, hermanos, si an predico la circuncisin, por qu padezco persecucin
todava? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz. 
Ojal se mutilasen los que os perturban! 
Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no
usis la libertad como ocasin para la carne, sino servos por amor los unos
a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amars a 
tu prjimo como a ti mismo. Pero si os mordis y os comis unos a otros,
mirad que tambin no os consumis unos a otros. 
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