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Escríbenos !!!
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Avisté
un carruaje lleno de árboles de Navidad Él
colocó algunas luces navideñas Él
se virtió chocolate caliente en una tasa de termo vaporosa, y copos de nieve
empezaron a caer... Una mamá, un papá y un niño, con no más que tres años en la mirada. Se bajaron y empezaron a buscar para Navidad, el perfecto de la arbolada. El
niño revisó de arriba a abajo, percibiendo la hilera de pinos aromatizantes; "¡Llevemos
el árbol más grande que podamos! "Un árbol TAN grande que Santa Claus se detendrá, mirará asombrado y dirá: Vaya, ¡ESE es el árbol navideño más bonito que he visto en este Día de Navidad!’" Parecía
que contemplaban cada árbol por lo menos tres mil veces; "¡Mamá,
lo encontré! "¡Pondremos
el ángel de mi bisabuela encima de la rama que más alto va!... ¡Ay! ¿podemos
comprar ese?" "¿Gustan
un poco de chocolate calientito?" , preguntaba el señor dueño del lugar. Él
virtió el vaporoso chocolate en tres vasitos de cartón. "¿Es
éste el que te gusta?" preguntó el arbolista, "En tal caso, ¡Feliz Navidad!" dijo el señor, quien enrolló el árbol con mecate, "¡Llévatelo, te cuesta sólo una promesa que haz de cumplir en estas fiestas para alegrarte!"... "En Nochebuena a la hora de acostarte al juntar las manitas para rezar, ¡Promete en tu corazón que con júbilo la Navidad haz de celebrar!" "Ahora,
¡corre a casa! que este viento helado te está dejando bien chapeado!" Y
así se la pasó toda esa noche de viento helado, Hasta la última persona que viniera al puesto; que brindara con chocolate y en vasito bebiera presto, quienes hicieran la promesa de llevar el júbilo en sus corazones; y que cantando villancicos, se esparcieran en todos los rincones. Y
cuando todo acabó, un sólo árbol quedó sin casa; El arbolista se puso su abrigo rojo con capucha de esquimal, y tirando del último árbol de Navidad se internó en el matorral. Él dejó el pino justo en un arrollo en el frío, para que criaturas del bosque sin abrigo hicieran del árbol su castillo. Él
se sonrió al limpiarse algo de nieve de la barba, Él
acarició al majestuoso reno de enorme cabeza: "Faltan
muchos kilómetros por recorrer, ¡Y mucho más qué hacer!" Miró
al cielo y campanillas navideñas él oyó
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