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Indice |
El Gran Amor por Jesus (La Paz Sea con El) me Encamino Hacia el
Islam Escrito por Mujammad Bin Abdullah
Caraballo
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| I |
Introducción |
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| II | Mi experiencia en los Estados Unidos de América | |
| III | Los Evangelios | |
| IV | La Autenticidad del Sagrado CORAN | |
| V |
Vida y Mision de
Jesuscristo (La Paz Sea con El) |
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| VI |
El Profeta Mujammad (La
paz y bendiciones de Alá sean con él) |
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| VII | Dogmas del Cristianismo y el Islam | |
| VIII | Mi paso definitivo hacia el Islam: ¿Cómo influyó Jesús en mi reversión al Islam? | |
| IX | ¿Cómo afectó mi vida el Islam? | |
| X |
¿Cómo influyó mi reversión al Islam en la fe de otras
personas? |
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| XI | Cuando la Fe es inculcada por coacción | |
| XII | Invitación al Papa, a su sucesor y al resto de los lideres del mundo. | |
Como católico,
fui inducido a creer que esta era la única y absoluta religión verdadera, con el
Judaísmo como una preparación para el Cristianismo, y que por ende, las otras
religiones eran falsas. Cuando por primera vez en mi vida, en 1978, conocí sobre
el Islam, aprendí que Los Musulmanes creen en el origen divino de las grandes
religiones del Mundo. El Noble Corán indica que Dios ha enviado profetas a cada
tierra para guiar a la gente al camino de la verdad y de la rectitud..
Es así como,
con el objeto de imprimir el mensaje Católico en lo más profundo de mi cerebro,
la Iglesia diseñó un esquema que al ser aplicado desde la niñez, tiene unas
probabilidades de retención del mensaje enseñado muy altas, y que afectarán
el
comportamiento de la persona por el resto de su vida. En dicho esquema, el
personaje principal es Jesucristo (la
paz sea con él). Desde su
nacimiento presuntamente en diciembre hasta la supuesta crucifixión en Semana
Santa, se han creado actividades que no existían por siglos desde que él
desapareció, y que fueron introducidas posteriormente por la mano del hombre, no
por revelación Divina.
Como es
tradicional en Venezuela, cada 24 de Diciembre, esperaba a medianoche la llegada
del Niño Jesús trayendo los regalos que le había pedido en mi carta anual. Por
ser de familia pobre, y teniendo varios hermanos y hermanas, era muy difícil
para el Niño Jesús concederme lo pedido. Yo me quedaba intrigado, ¿Por qué si
Jesucristo (la
paz sea con él) había hecho
tantos milagros como me habían enseñado en las clases de catecismo, como era
posible que no pudiera traer un simple triciclo? Era más fácil que resucitar a
un muerto, ¿No es cierto? Y así por varios años, el Niño Jesús me dejaba
desconcertado. Esta situación se mantuvo por varios años, hasta que descubrí que
eran mis padres los que traían los regalos y los ponían cerca de mi cama. Al
mismo tiempo, cuando llegaba la Semana Santa, veía en la televisión como
maltrataban a Jesucristo (la
paz sea con él) hasta
colgarlo en una cruz con el objeto de crucificarlo. Quería meterme dentro del
televisor y ayudarlo de alguna manera. Le pedía a Dios que le ayudara, que no
dejara crucificar a su hijo. Terminaba por retirarme a llorar a solas escondido
por que “los hombres no lloran”. No podía comprender por que tanto maltrato con
un hombre bueno. Estos episodios, aunque traumatizantes, ayudaron a desarrollar
en mi un amor muy grande por este gran profeta de Dios. Quizás en otros niños,
los juguetes de Navidad desarrollan el mismo sentimiento cuando sus cartas les
son respondidas al pie de la letra.
Si el objetivo
de la Iglesia era desarrollar ese sentimiento a como diera lugar, en mi caso, lo
lograron. Aprendí a querer a Jesús tanto como o tal vez más que a mis padres.
Sin embargo, cuando aun era un niño, comencé a cuestionar el poder de
Dios. Mi concepto
sobre Dios era que Él podía hacer todo lo que se le antojara. Había creado el
Universo, la Tierra, el Sol, la Luna, las estrellas, el ser humano. Me
preguntaba, ¿Cómo no pudo salvar a Jesucristo de la muerte en la Cruz?. En una
ocasión, en vista de este dilema, me monte en un pequeño muro que había en el
patio de mi casa, y hablé con Dios, y le dije: “Si realmente eres tan poderoso y
puedes hacer todo lo que se te antoje, entonces hazme volar cuando me lance de
este muro, si no lo haces, creeré que no eres tan poderoso, por que tampoco
pudiste salvar a Jesús de la Cruz. Afortunadamente, el muro no era tan alto.
Terminaba por caer en la tierra y con cada lanzamiento, me convencía más y más
que no era tan poderoso. Análisis de niñez. Cuando pase a la escuela secundaria,
mis padres me permitieron trabajar con un señor que sacaba fotografías y camine
con él a muchos sitios. Este señor tenía fama de brujo. En muchos de los sitios
que íbamos, la gente le pedía que le adivinara el futuro, especialmente mujeres.
El fumaba un tabaco y entonces en la medida que el tabaco se consumía el iba
relatando cosas a las personas. También aprendí que hipnotizaba a personas para
conocer cosas ocultas. Todo esto fue formando parte de mi experiencia a muy
temprana edad. Por otra parte, mis padres también experimentaban con la
parapsicología en un centro especializado. Fui en varias ocasiones con ellos
para ver lo que ocurría. Fue allí donde aprendí los conceptos de Médium,
espiritismo, poseídos, regresos de muertos, etc. Con este último centro, aprendí
a orar dos veces al día en un pequeño altar que mi padre había construido con
gran dedicación en un cuarto de la casa en que vivíamos. Mi padre tenía un libro
titulado “La Vida de Jesús Dictada por él Mismo”, el cual él leía
frecuentemente. En una de tantas reuniones de espiritismo, me fue preparado un
Talismán, el cual me acompañaba a todas partes. Yo seguía indagando sobre la
crucifixión de Jesús. Mi padre, en el libro que él leía me dijo que según Jesús
mismo, había viajado a otras tierras fuera de Jerusalén. Esto me devolvió el
optimismo pero no llegaba a entender como Jesús había dictado su propia vida.
Cuando
finalicé mis estudios de secundaria, me fue dada la oportunidad de obtener el
titulo de Ingeniero en Estados Unidos por intermedio de una beca. Antes de
viajar a los Estados Unidos, en 1977, observe a dos personas que consideraba dos
grandes modelos del cristianismo cometiendo un acto que afecto mi creencia en
esa religión. Habiendo ayudado a un hombre que sufría un ataque de epilepsia en
la calle, registraron su cartera y se apropiaron de un dinero que él tenía. Tal
vez para muchas personas esto pueda parecer insignificante, pero no para mí, que
un día había visto a mi padre castigar severamente a uno de mis hermanos cuando
en una ocasión llevo a la casa 25 céntimos de un Bolívar que había encontrado en
la calle, pero que no pudo dar una explicación satisfactoria.
En 1977,
llegué a los Estados Unidos, para iniciar mis estudios universitarios. Primero,
fui a una escuela para aprender Inglés, y allí conocí a muchas personas de
diferentes partes del mundo y de diferentes creencias. En el sitio donde vivía,
en una habitación del instituto en que estudiaba Inglés, en Seattle, en el
Estado de Washington, tuve como compañero a un estudiante de origen Árabe. El
estaba estudiando un postgrado, en la Universidad de Seattle. Fouad, creo que
era su nombre. Un día me preguntó que si no importaba que él rezara en la
habitación, y yo le dije que no me importaba. Me quedé sorprendido, ya que era
la primera vez en mi vida que veía a alguien orar como él lo hacía. Antes de
iniciar las oraciones se lavaba bien las manos, la boca, la cara, los brazos, en
un lavamanos que había en la habitación. Por primera vez en mi vida, veía a una
persona lavarse los pies en un lavamanos! Luego era
testigo de una serie de movimientos y rituales que el hacia. Se paraba, se
inclinaba, se sentaba, se postraba! Recordé que en las Iglesias, nosotros solo
nos arrodillábamos, pero este señor era diferente. Después de un corto tiempo,
el se mudó a otro sitio y mas nunca vi a otro Musulmán orando, por varios meses.
Luego en la academia de Inglés, en los tiempos de receso, los estudiantes de
diferentes países nos reuníamos a hablar sobre varios temas. Recuerdo que en una
ocasión, entre unos estudiantes de origen Iraní, y otros de Japón comenzamos a
hablar sobre el origen de las religiones y las oraciones. Hubo un instante en
que les dije: “Ustedes oran como lo hacen por que así lo hacían sus padres, y
abuelos, y tatarabuelos”, hasta que llegué a decirles que originalmente, sus
antepasados adoraban al sol y a las estrellas, y desde aquel entonces esa
tradición fue transmitida por generaciones hasta el día de hoy. Yo mismo comencé
a dudar sobre el origen de la creencia en Dios. Pero no pasé al ateísmo debido a
las profundas raíces que el cristianismo había sembrado en mí.
Un día, fui
invitado a una mezquita, y entonces observé a muchas personas haciendo lo mismo
que había visto hacer a Fouad. El suelo estaba muy frío, pero viendo al resto de
la gente sentada, me anime a continuar escuchando al Imám quien dictaba una
charla. Su nombre era Jamil Abdul Razzaq, de origen Iraquí, y hablaba en Inglés
sobre el tema titulado “La Difamación”. Recuerdo que su tono de voz era alto y
emotivo, veía a la audiencia como que si alguien había hablado mal de otra
persona, pero no señalaba a nadie en particular. Algo así como para hacer sentir
culpable a quién estuviera cometiendo el pecado de hablar a las espaldas de otra
persona. Ese día, recibí un sobre con información en la cual se hacían varias
comparaciones entre el Islam y el Cristianismo.
Tomé largo tiempo para leerla, ya que estaba iniciando mis
estudios en la universidad. Fue aquí donde aprendí que tanto el Cristianismo
como el Islam son religiones
reveladas. Jesús (la paz sea con él)
mismo dijo que el
mensaje que él estaba transmitiendo no era suyo sino de Dios: “Puesto que yo
no he hablado de mí mismo, sino que el Padre que me envió, él mismo me ordenó lo
que debo decir, y cómo he de hablar”. (Juan 12:49) Así
mismo, La Revelación que el profeta Mujammad (La
paz y bendiciones de Alá sean con él) transmitió al
resto de la humanidad, fue enviada por Dios a través del Ángel Gabriel:
{Es en
verdad, la Revelación del Señor del universo. El espíritu digno de confianza lo
ha bajado. A tu corazón, para que seas uno que advierte}([1]).
Por consiguiente,
la verdad de cada religión, y su origen Divino, depende de la precisión con la
cual la revelación original enviada por Dios fue
conservada y transmitida al resto de la humanidad. El grado de desviación e
incertidumbre, depende de la exactitud con la cual cada palabra revelada a los
profetas, fue transmitida a los demás. Si estas no han sido perfectamente
reportadas y han sufrido alteraciones, existen altas probabilidades de que la
esencia del mensaje original se haya perdido para siempre. Es así como para
poder evaluar este parámetro, es necesario determinar hasta que grado, los
Evangelios y el Noble Corán se han mantenido libres de alteraciones, añadiduras
y sustracciones.
La información
contenida en los capítulos que siguen (III al VII), es un resumen de una parte
de la literatura que me fue suministrada en el Centro Islámico de Seattle por el
Imám Jamil Abdul Razzaq en el año 1978, complementada con información de otros
autores.
Tal como es
conocida, la Biblia (el nuevo testamento), esta conformado por los cuatro
Evangelios según Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Estos fueron escritos entre 40 y
115 años después de la desaparición de Jesús (la
paz sea con él), y están basados
en documentos que se han perdido. El Evangelio según Marcos, fue el primero que
se escribió en Roma, por lo menos 40 años después de la desaparición
de Jesús. El
Evangelio según Mateo fue escrito en Griego alrededor de 90 años DC. El
Evangelio según Lucas, fue escrito en Grecia aproximadamente en el año 80 DC.
Estos tres Evangelios, son denominados Sinópticos en vista de que se originan
del mismo documento perdido y tienen mucho en común. El Evangelio según Juan,
por otra parte, tiene diferencias profundas con los tres antes mencionados. Es
en éste Evangelio, donde la divinidad y preexistencia de Jesús son afirmadas,
aunque Jesús nunca confirmó esto él mismo, este Evangelio, fue escrito entre 110
y 115 años DC([2]).
Los Evangelios
fueron compuestos luego de que los primeros seguidores de Jesús se habían
dividido en varias sectas. Se puede afirmar, que fueron escritos con el objeto
de reflejar la concepción de las necesidades prácticas de la comunidad. Las
fuentes tradicionales fueron utilizadas en su composición, sin embargo, no se
escatimó en hacer añadiduras o sustracciones, de acuerdo con el propósito de los
escritores. Vale la pena mencionar que, los cuatros Evangelios antes
mencionados, no fueron los únicos documentos escritos en los primeros siglos
después de la desaparición de Jesús. Existen muchos otros, como por ejemplo, “El
Evangelio según los Hebreos”, el cual era un documento escrito en el lenguaje
hablado por Jesús y que es utilizado por los Nazarenos, quienes negaron la
divinidad de Jesús y le consideraban solo como un gran profeta. Hacia finales
del segundo siglo, los Evangelios de Marcos, Mateo, Lucas y Juan fueron
incluidos en el cuerpo del libro y los otros documentos existentes fueron
declarados heréticos por la Iglesia. Los cambios continuaron aun después de que
esos Evangelios habían sido declarados “La Palabra de Dios”
([3]).
Algunos de los
factores que deben considerarse al analizar la veracidad de los Cuatro
Evangelios Canonizados y la fidelidad del mensaje impreso en ellos, son los
siguientes:
1.
Durante la vida de Jesús en la tierra, no se imprimió ningún documento
conteniendo sus dichos y o charlas o sermones.
2.
Los primeros registros de los dichos de Jesús, los cuales fueron
elaborados cercanos al momento de su desaparición, se perdieron.
3.
Los Evangelios
fueron escritos entre 40 y 115 años DC. Basados en algunos de los documentos
perdidos, consecuentemente, hubo una libre manipulación del
contenido.
4.
Ninguno de los
escritores de los Evangelios, conocieron o escucharon a Jesús
hablar.
5.
Los Evangelios
fueron escritos en Griego, mientras que Jesús hablaba
Arameo.
6.
Por lo menos durante 100 años después de que los Evangelios fueron
escritos, no tenían ninguna autoridad canónica, y fueron cambiados por los
escritores de las diferentes sectas para amoldarlos a sus propias
necesidades.
7.
Los Evangelios,
vistos en conjunto, están llenos de contradicciones([4]).
Estos factores han
sido traídos a colación con el fin de demostrar que el Evangelio de Jesús, su
Mensaje Original revelado por Dios, no nos ha
alcanzado en su forma original. De esta manera, podemos afirmar, que los Cuatro
Evangelios incluidos en la Biblia, no pueden ser considerados como iguales ni
equivalentes al Evangelio inspirado de Jesús (la
paz sea con él).
Como prueba de
esto, solo mencionaré el siguiente ejemplo:
En el Nuevo
Testamento, en los Evangelios de Marcos y de Lucas, las referencias que existían
sobre la ascensión de Jesús a los cielos, han sido removidas. Antes de que
fueran removidas, Marcos 16:19, decía: “...así entonces, después que el Señor
les había hablado, él fue recibido en el cielo, y se sentó a la Diestra de
Dios”. Y en Lucas 24:51 “Y ocurrió que, mientras él les bendecía, fue
apartado de ellos y llevado al cielo”. En la versión revisada de la Biblia,
en Inglés, en el Evangelio de Marcos, esta información fue removida junto con
otros versos antes y después de éste. En lo que respecta a Lucas 24:51, solo se
escribió: “...Y mientras los bendecía, se apartaba de ellos” (¡llevado al
cielo ha sido eliminado!)([5]).
La última
revelación de Dios al hombre,
reflejada en el Noble Corán, por mas de 1400 años ha permanecido intacta y libre
de manipulaciones por parte del ser humano. Durante un periodo de 23 años, la
revelación era traída al Profeta Mujammad (La paz y bendiciones de Alá sean con él) en
fragmentos de diferente duración. Tan pronto como él recibía parte de la
revelación, se las comunicaba a sus seguidores quienes las escribían y las
memorizaban. Además, les indicaba el sitio preciso donde cada fragmento debía
ser colocado. De esta manera, el Corán, en su totalidad, había sido escrito y
memorizado por cientos de personas durante la vida del Profeta
Mujammad (La paz y
bendiciones de Alá sean con él). Cuando el
Profeta Mujammad (La paz y bendiciones de
Alá sean con él) murió, Abu Bakr,
el primer Califa, encargó a Zaid Ibin Thabit de preparar una copia autentica en
forma de libro. Luego, bajo las ordenes del tercer Califa, Uthman, siete
reproducciones compactas fueron preparadas y enviados a los diferentes centros
del mundo Islámico. Una de estas siete reproducciones aún se mantiene en
existencia en Tashkent, y de allí se derivan todas las reproducciones existentes
a nivel mundial.
La existencia de
este Corán en su texto original en Árabe, aunada a la existencia de cientos de
miles de personas que recitan el Corán de memoria en la actualidad en diferentes
partes del mundo, atestiguan la originalidad de la ultima revelación
de
Dios([6]).
Muy poco se conoce
acerca de los primeros años de la vida de Jesús. Nació de la Virgen María
aproximadamente en el año 7 AC. En Palestina. Todos los Musulmanes conocen y
respetan a Jesús por las referencias que de él existen en el Glorioso Corán como
un gran profeta de Dios. La esencia de
sus enseñanzas se basan en el amor de un Dios Único y el amor por la humanidad.
Ejecuto varios milagros, sin embargo, nunca se los acredito a sí mismo,
indicando siempre que era por voluntad de Dios. Jesús dijo a los Judíos que
después de él, ningún profeta aparecería entre ellos y que el Reino de Dios les
sería arrebatado y dado a una Nación más merecedora de éste, refiriéndose a la
descendencia de Ismael quienes habían sido rechazados por los Judíos. En uno de
los Evangelios no canonizados, el de Bernabé, Jesús menciona al Espíritu de la
Verdad, o al Confortador, refiriéndose al Profeta que había de venir después de
él a guiar al mundo “hacia toda la verdad”: “Entonces Dijeron los
Sacerdotes, “Como deberá ser llamado el Confortador, y que señales revelarán su
venida? Jesús respondió: “El nombre del Confortador es Admirable (Ajmad) por que
Dios le dio ese nombre cuando había creado su Alma...”([7]).
Capitulo Al- Imram del Sagrado CORAN
(42) Y cuando dijeron
los ángeles: ¡Maryam!(Maria) Allah te ha elegido, te ha purificado y
te ha escogido entre todas las mujeres de la creación. * [Lit. de los
mundos]
(43) ¡Maryam!
Dedícate por entero al servicio de tu Señor y póstrate e inclínate con
los que se inclinan.
(44) Estas son
noticias de lo No-Visto que te inspiramos.
Tú* no estabas con
ellos cuando echaron a suertes con sus flechas para saber cuál
de ellos sería el tutor de Maryam, ni estabas allí
cuando discutieron.
*
[Muhammad]
(45) Cuando
dijeron los ángeles: ¡Maryam! Allah te anuncia una palabra procedente
de El cuyo nombre será el Ungido*, Isa (Jesús) hijo de Maryam; tendrá
un alto rango en esta vida y en la Ultima; y será de los que tengan
proximidad. *[En árabe al-Masih, que se corresponde con Mesías]
(46) En la cuna y
siendo un hombre maduro, hablará a la gente y será de los justos.
(47) Dijo: ¡Señor
mío! ¿Cómo voy a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado? Dijo:
Así será Allah crea lo que quiere; cuando decide un asunto
le basta decír: ¡Sé! Y es.
(48) Y le enseñará
la Escritura y la Sabiduría, la Torá y el Inyil. Y será un mensajero
para los hijos de Israel (y les dirá): He venido a vosotros con un
signo de vuestro Señor. Voy a crear para vosotros, a partir del
barro, algo con forma de ave. Soplaré en ello y será un ave con permiso de
Allah. Y sanaré al ciego y al leproso y daré vida a los muertos
con permiso de Allah y os diré (sin verlo) lo que coméis y lo
que guardáis en vuestras casas. Y, si sois creyentes, en ello
tenéis un signo.
(49) Soy un confírmador de lo
que había antes de mí en la Torá y os haré lícito parte de lo que
se os prohibió. He venido a vosotros con un signo de vuestro Señor,
así pues, temed a Allah y obedecedle.
(50) Allah es mi
Señor y el vuestro, ¡Adoradle! Esto es un camino recto.
(51) Y cuando Isa
notó rechazo en ellos, dijo: ¿Quién defenderá conmigo la causa de
Allah? Entonces dijeron los más íntimos de los
discípulos: Nosotros somos los defensores de Allah, en Allah creemos;
da testimonio de que estamos de Allah, en Allah creemos; da testimonio
de que estamos sometidos*.
*[Es decir, somos
Musulmanes]
(52) ¡Señor
nuestro! Creemos en lo que has hecho descender y seguimos al
mensajero, incluye nuestro nombre entre los que dan
testimonio.
(53) Y
maquinaron, pero Allah también maquinó y Allah es el que mejor
maquina.
(54) Cuando dijo
Allah: ¡Isa! Voy a llevarte y a elevarte hacia Mí y voy a poner tu
pureza a salvo de los que no creen. Hasta el día del Levantamiento
consideraré a los que te hayan seguido por encima de los que se hayan
negado a creer, luego volveréis a Mí y juzgaré entre vosotros sobre
aquello en lo que discrepábais.
(55) Y a los que
no creen, los castigaré con un severo castigo en esta vida y en la
Ultima. No tendrán quien les auxilie.
(56) Pero a
quienes creen y practican las acciones de bien, los recompensaremos
cumplidamente. Allah no ama a los injustos.
(57) Esto te lo
contamos como parte de los signos y del Recuerdo Sabio.
(58)
Verdaderamente Isa, ante Allah, es como Adam. Lo creó de tierra y
luego le dijo: ¡Sé! Y fue.
(59) (Esto es) la
verdad procedente de tu Señor, no seas de los que dudan.
(60) Y a quien,
después del conocimiento que te ha venido, te discuta sobre él, dile: Venid,
llamemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las
vuestras y llamémonos a nosotros todos y luego pidamos y hagamos
que la maldición de Allah caiga sobre los mentirosos.
(61) Ciertamente
esta es la verdadera historia* y no hay dios sino Allah. Y en verdad
que Allah es el Inigualable, el Sabio.
* [De
Isa]
(62) Y si vuelven
la espalda... Es cierto que Allah conoce a los corruptores.
(63) Di: ¡Gente
del Libro! Venid a una palabra común para todos: Adoremos únicamente a
Allah, sin asociarle nada y no nos tomemos unos a otros por señores en
vez de Allah. Y si vuelven la espalda, decid: ¡Sed testigos de que
somos Musulmanes!
(64) Di: ¡Gente
del Libro! ¿Por qué disputáis sobre Ibrahim, si la Torá y el Inyil no
se hicieron descender sino después de él? ¿Es que no
razonaréis?
(65) Y estáis
disputando sobre lo que no sabéis. ¿Por qué disputáis sobre aquello de lo
que no tenéis conocimiento?
Allah sabe y
vosotros no sabéis.
(66) Ibrahim no
era ni judío ni cristiano/ sino hanif y musulmán. Y no uno de los
asociadores.
(67) En verdad los
más dignos de (llamar suyo a) Ibrahim son los que le siguieron, este
Profeta y los que creen. Y Allah es Protector de los creyentes
(15) Y recuerda en
el Libro a Maryam cuando se apartó de su familia retirándose en algún
lugar hacia oriente.
(16) Entonces se
ocultó de ellos con un velo y le enviamos a Nuestro espíritu* que tomó la
apariencia de un ser humano completo.
*[Yibril – El
Angel Gabriel]
(17) Dijo: Me
refugio de ti en el Misericordioso, si tienes temor (de
El).
(18) Dijo: Yo sólo
soy el mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.
(19) Dijo: ¿Cómo
habría de tener un niño si ningún mortal me ha, tocado y no soy una
fornicadora?
(20) Dijo: Así lo
ha dicho tu Señor:
Eso es simple para
Mí, para hacerlo un signo para los hombres y una misericordia de Nuestra
parte.
Es un asunto
decretado.
(21) Así pues lo
concibió y se retiró a un lugar apartado.
(22) Y le
sobrevino el parto junto al tronco de la palmera. Dijo: ¡Ojalá y
hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido!
(23) Y la llamó
desde abajo: No te entristezcas tu Señor ha puesto un arroyo a tus
pies.
(24) Sacude hacia
ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos.
(25) Come y bebe,
y refresca tus ojos. Y si ves a algún humano dile: He hecho promesa de
ayuno al Misericordioso y hoy no puedo hablar con nadie.
(26) Y llegó a su
gente llevándolo en sus brazos, dijeron: ¡Maryam! Has traído algo muy
grave.
(27) ¡Hermana de
Harún! Tu padre no ha sido un hombre de mal ni tu madre una
fornicadora.
(28) Entonces hizo
un gesto señalándolo, dijeron: ¿Cómo vamos a hablar con un niño
de pecho?
(29) Dijo: Yo soy
el siervo de Allah. El me ha dado el Libro y me ha hecho profeta.
(30) Y me ha hecho
bendito dondequiera que esté y me ha encomendado la Oración y
la purificación* mientras viva.
*[El salat y el
zakat]
(31) Y ser
bondadoso con mi madre; no me ha hecho ni insolente ni rebelde.
(32) La paz sea
sobre mí el día en que nací, el día de mi muerte y el día en que sea
devuelto a la vida.
(33) Ese es Isa,
el hijo de Maryam, la palabra de la Verdad, sobre el que
dudan.
(34) No es propio
de Allah tomar ningún hijo. ¡Gloria a El! Cuando decide algo, sólo
dice: Sea, y es.
(35) Y
verdaderamente Allah es mi Señor y el vuestro, adoradlo pues. Este es
un camino recto.
(36) Pero los
partidos que había entre ellos discreparon. ¡Perdición para los que
no creyeron porque habrán de comparecer en un día trascendente!
VI El Profeta Mujammad (La paz y bendiciones de Alá sean con él)
En el año 571 DC,
en Arabia, se cumplió la profecía de Jesús. El
Confortador, nació entre los Árabes Ismaelitas, quienes eran politeístas e
idolatras. Mujammad (La paz y bendiciones de
Alá sean con él), era
sobresaliente, debido a la pureza desu carácter, su amor por la verdad y su
compasión por los pobres y los débiles. Escogido por Dios Todopoderoso
a los cuarenta años de edad como Su último Profeta y Mensajero para toda la
humanidad. Predicó sobre la existencia de un solo Dios, el Creador y Sustentador
de todo el Universo y lo que contiene. Propago una hermandad universal en la
cual no había distinción de raza, color, lenguaje, riqueza, descendencia o sexo.
Tal como lo describe el Noble Corán, el Profeta Mujammad (La paz y bendiciones de Alá sean con él), es
“misericordia para todas las naciones”. Su compasión se extendía a todos, amigos
o enemigos. “Si amas a tu Creador, ama a tus semejantes” (dicho
profético). Dedicó toda su vida a encaminar a la humanidad hacia el Único Dios
verdadero, para rescatarlos del error, supersticiones y pecados. Observó a
cabildada las instrucciones del Noble Corán al invitar a la gente hacia la
verdad: {No hay
coacción en la religión}
(Corán, 2:256). El profeta
Mujammad (La paz y bendiciones de Alá sean
con él), el Sello de
todos los Profetas y Mensajeros, partió de esta vida en el año 632 DC. Dejando
con nosotros el Mensaje Eterno de Dios, el Noble Corán,
para guiar a toda la humanidad hasta el Día del Juicio Final. El Noble Corán,
considera los caracteres de Jesús y Mujammad (la
paz sea con ellos) igualmente puros,
inmaculados, nobles e inspiradores, ya que ambos son profetas del mismo Dios
Todopoderoso([8]).
Las doctrinas del
Cristianismo son:
(1) La Trinidad.
(2) La Divinidad de
Jesucristo.
(3) La Filiación
Divina.
(4) El
Pecado Original, y
(5) La Redención.
El Islam no tiene
espacio para albergar ninguno de estos dogmas y considera la deificación de
Jesús como una reversión al paganismo. Tal como lo enseñó el profeta
Mujammad (La paz y bendiciones de Alá sean
con él), el Corán
confirma la Unicidad de Dios en contraposición con el Dios Triple del
Cristianismo. De acuerdo con el Noble Corán, Jesús no fue la reencarnación de
Dios, y al igual que otros profetas, no era mas que un ser humano. El Islam
también rechaza categóricamente, la filiación Divina de Jesús. El puede ser
llamado hijo de Dios en el mismo sentido que cualquier ser humano es llamado
hijo de Dios, pero no de forma literal. Así mismo, el Islam rechaza el Dogma del
Pecado Original, y el Sacrificio y Redención.
En el Islam, los
pilares de la fe son:
(1) Creencia en un
Solo Dios sin asociación.
(2) Creencia en los
Ángeles.
(3) En los libros
Revelados.
(4) En los mensajeros
de Dios.
(5) En el Día del
Juicio Final y
(6) En el
Destino (bien o mal).
El dogma de la Trinidad se refiere a la existencia de tres
Divinas personas distintas y separadas en Dios: Dios el Padre, Dios el Hijo y
Dios el Espíritu Santo. Sin embargo, resulta curioso que Jesús mismo nunca
mencionó la Trinidad. El no dijo absolutamente nada con respecto a la existencia
de tres Divinas Personas en la Deidad. El concepto que Jesús tenía sobre la
naturaleza de Dios, no se diferenciaba en ninguna forma del concepto mantenido
por todos los profetas que vinieron antes que él. Absolutamente todos ellos
predicaron la unidad de Dios y no la Trinidad. Jesús meramente repitió lo que
habían revelado los profetas anteriores a él: “Uno de los escribas, que había
oído esta disputa, viendo lo bien que les había respondido, se arrimó y le
preguntó cuál era el primero de todos los mandamientos. Y Jesús le respondió: El
primero de todos los mandamientos es éste: Escucha, ¡Oh Israel!, el Señor Dios
tuyo, es el solo Dios: Amarás al
Señor Dios tuyo con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y
con todas tus fuerzas; éste es el mandamiento primero”([9]).
Existen también evidencias en la Biblia de que Jesús creía en
un solo Dios y no en tres Divinas personas: “Le respondió entonces Jesús:
Apártate de ahí, Satanás; porque está escrito: Adorarás al Señor Dios tuyo, y a
él solo servirás”([10]).
El
Dogma de la Trinidad, fue desarrollado mas de trescientos años después de la
desaparición de
Jesús. Los cuatro Evangelios Canonizados, no contienen ninguna referencia a la
Trinidad. Ni Jesús, ni sus discípulos, ni los primeros grandes eruditos
seguidores de Jesús, enseñaron esta doctrina. Este dogma fue establecido luego
de grandes controversias y oposición, mas de trescientos años después de la
desaparición de Jesús, en el concilio Ecuménico de Nicea, sin embargo,
considerada racionalmente, la Trinidad es insostenible. La creencia en tres
Divinas Personas es finita o infinita. Si la consideramos infinita, entonces
existen tres distintos infinitos, tres Omnipotentes, y consecuentemente, tres
Dioses. Si por el contrario, son finitas, entonces ni el Padre, ni el Hijo, ni
el Espíritu Santo puede ser Dios.
“Yo
hablo lo que he visto en mi Padre; vosotros hacéis lo que habéis visto en
vuestro padre. Le respondieron diciendo: Nuestro padre es Abrahán. Si sois hijos
de Abrahán, les replicó Jesús, obrad como Abrahán. Mas ahora pretendéis quitarme
la vida, siendo yo un hombre que os he dicho la verdad que oí de Dios, no hizo
eso Abrahán”. (Juan 8: 38,39,40).
“Y la vida eterna consiste
en conocerte a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste. Yo
por mí te he glorificado en la tierra; tengo acabada la obra, cuya ejecución me
encomendaste”. (Juan 17: 3,4).
El único verso en la Biblia que
sustentaba la Doctrina de la Trinidad (Primera Epístola de Juan, Cap. 5, verso
7) ha sido eliminado en la Nueva Edición Estándar Revisada, por
haberse descubierto
que fue una interpolación hecha en la versión del Rey Jaime([11]).
Al igual que la
Trinidad, el dogma de la encarnación fue desarrollado después que Jesús ya se
había marchado. Este dogma, fue
incorporado al Cristianismo, del paganismo. En la mitología que precedió al
Cristianismo, se puede ver como algunos héroes son considerados dioses. El Islam
ha liberado a sus seguidores de tales supersticiones al rechazar el dogma de la
encarnación. La Divinidad de Jesús es rechazada en el Noble Corán cuando Dios
dice: {Realmente han
caído en incredulidad quienes dicen: Alá es el Ungido, hijo de María. Cuando fue
el Ungido quien dijo a los hijos de Israel: ¡Adorad a Alá! Mi Señor y el
vuestro. Quien asocie algo con Alá, Alá le vedará el Jardín y su refugio será el
Fuego. No hay quien auxilie a les injustos}.
(Corán 5:72). También Alá reveló: “Verdaderamente ´Isa (Jesús), ante Alá, es
como Adán. Lo creó de tierra y luego le dijo: ¡Sé! Y fue}
(Corán: 3:59). En el Noble Corán, Dios describe a Jesús como Su Profeta, libre
de pecados, puro y piadoso, como otros profetas de Dios, pero siempre como ser
humano. Jesús dijo: {Dijo:
Yo soy el siervo de Alá. El me ha dado el Libro y me ha hecho
profeta} (Corán
19:30). El Islam no tiene mas que un solo concepto y punto de vista referente a
los profetas de Dios, todos son seres humanos que, en virtud de su devoción a la
verdad y vida libre de pecados, obtuvieron la gracia de Dios quien les
seleccionó para ser Sus Mensajeros. El mensaje por ellos predicado no era de
ellos sino de Dios. Dios les transmitió la palabra a ellos, de manera que ellos
pudieran adaptar la vida de acuerdo con la revelación y convertirse así en
modelos para sus seguidores. Es así como el Profeta Mujammad (La paz y bendiciones de Alá
sean con él) dijo: “Soy sólo
un mortal como ustedes. Me ha sido inspirado que su Dios es solo un Dios, por lo
tanto tomen el camino recto hacia Él, y busquen el perdón de
Él”.
Tampoco éste dogma
concuerda con el mensaje de Jesús. El término “Hijo de Dios” ha sido
utilizado por muchos profetas anteriores a Jesús. Por ejemplo, en Éxodo 4:22,23
Israel fue llamado “Hijo de Dios”: “Y tú le dirás: Esto dice el Señor: Israel
es mi hijo primogénito. Ya te tengo dicho: Deja ir a mi hijo, para que me rinda
el culto que me es debido, y tú no has querido dejarle partir; he aquí, pues,
que yo voy a quitar la vida a tu hijo primogénito”.
También en Salmos 2:7, el título le fue
concedido a David: “A mí me dijo el Señor: Tú eres mi hijo; yo te engendré
hoy”.
Y en I Crónicas 22:10, Salomón también
fue llamado “Hijo de Dios”: “El edificará la casa a mi Nombre, y él me será
hijo, y yo le seré padre; y estableceré el solio de su reino sobre Israel para
siempre”.
De aquí se
desprende que la frase “Hijo de Dios” no significa mas que cercanía a Dios en
amor. Jesús mismo, en el Evangelio según Mateo, dijo: “Yo os digo más: Amad a
vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os
persiguen y calumnian, para que seáis hijos imitadores de vuestro Padre
celestial, el cual hace nacer Su sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos
y pecadores”. (Mateo 5: 44,45).
Y en Mateo 5:9,
“Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos
de
Dios”.
Estos dichos
permiten conocer el sentido que la frase “Hijo de Dios” representaba para Jesús,
de manera que, es injustificable que Jesús sea considerado como un hijo
engendrado por Dios. Cuando
Jesús se refería a sí mismo como “hijo de Dios”, sin duda alguna que era en el
mismo sentido en que Adán, Israel, David y Salomón habían sido llamados hijos de
Dios, al igual que se refirió como “hijos de Dios” a aquellos que poseían amor
en sus corazones y que vivían en paz con sus semejantes. En el evangelio según
Juan, Cap. 3, verso 16, decía: “Por que tanto amó Dios al Mundo que dio Su
único hijo engendrado”. Por casi 2000 años, todo el mundo creyó que Jesús
efectivamente había sido engendrado por Dios. Hoy, la palabra “engendrado” ha
sido removida de muchas versiones modernas de la Biblia por considerarla una
blasfemia.
En el Islam, el
Dogma de la filiación Divina es rechazado por el Noble Corán. En el capítulo 2,
verso 116, Dios reveló: {Dicen:
Alá ha adoptado un hijo ¡Gloria a Él! ¡No! Suyo es lo que está en los cielos y
en la tierra. Todo le obedece}.
La razón y el
sentido común están una vez más de lado del Islam. La Filosofía indica que,
ningún ser de quien pueda salir otro ser y existir como un individuo
independiente y convertirse en su socio, puede ser catalogado como perfecto. Por
lo tanto, se estaría negando la perfección de Dios al atribuirle un Hijo
engendrado.
De acuerdo con la
explicación de este dogma, Adán pecó al haber desobedecido a Dios,
comiendo del árbol prohibido. Consecuentemente, todos los descendientes de Adán
han heredado ese pecado, y todo niño nace pecador. A fin de limpiar a todo ser
humano de ese pecado, Pablo dice “Y según la ley casi todas las cosas se
purifican con sangre, y sin derramamiento de sangre no se hace la remisión”.
(Hebreos 9:22). De acuerdo con él, los requerimientos de la Justicia de Dios,
establece que se debe pagar un precio por cada pecado. Sin embargo, la sangre a
la cual el aduce, debe ser una sangre perfecta, sin pecados e incorruptible. Es
así como, Jesús, derramó su sagrada sangre, y en vista de que él era el Dios
infinito, pudo pagar por el precio infinito del pecado original. Nadie puede ser
salvo al menos que acepte a Jesús como su redentor. Cada ser humano, ha sido
destinado a sufrir en el fuego del infierno eternamente debido a su naturaleza
pecadora, si no acepta el precio pagado por Jesús al derramar su sangre en la
cruz.
Este dogma podemos
dividirlo en tres partes:
(1) El Pecado
Original
(2) Derrame
de Sangre para establecer Justicia Divina, y
(3) La creencia que
Jesús ha pagado el precio por los pecados del hombre al morir en la cruz y que
la salvación es exclusivamente para aquellos que creen en su sacrificio.
En lo referente a
la primera parte, el Reverendo De Groot (en sus enseñanzas católicas, p 140)
dice: “Las Escrituras nos enseñan que el pecado de Adán pasó a todos
los hombres (a excepción de la virgen María). Por que, según las palabras de San
Pablo: 18. En conclusión, así como el delito de uno solo atrajo la condenación
de muerte a todos los hombres, así también la justicia de uno solo ha merecido a
todos los hombres la justificación que da vida al alma.
19. Pues a
la manera que por la desobediencia de un solo hombre fueron muchos constituidos
pecadores, así también por la obediencia de uno solo serán muchos constituidos
justos. (Romanos 5)´ Queda por entendido de esta forma que todos los hombres han
heredado el pecado de Adán”.
Al igual que
muchas otras creencias cristianas, la doctrina del Pecado Original, no encuentra
apoyo en las palabras de Jesús o de los
otros profetas que vinieron antes que él. En Marcos, (10: 14, 15) está escrito:
“Lo que advirtiendo Jesús, lo llevó muy a mal y les dijo: Dejad que los niños
vengan a mí, y no se lo estorbéis; porque de los que se asemejan a ellos es el
reino de Dios. En verdad os digo, que quien no recibiere, como niño el reino de
Dios no entrará en él”. Esto es una prueba contundente de que Jesús mismo
consideraba a los niños puros e inocentes. Así, también indicó que cada hombre
es responsable por sus acciones. En Ezequiel (18: 20-22), está escrito: “El
alma que pecare, ésa morirá. No pagará el hijo la pena de la maldad de su padre,
ni el padre la de la maldad de su hijo: La justicia del justo sobre él recaerá,
y la impiedad del impío sobre el impío caerá. Pero si el impío hiciere
penitencia de todos los pecados que ha cometido, y observare todos mis
preceptos, y obrare según derecho y justicia, tendrá vida verdadera, y no
morirá. De todas cuantas maldades haya él cometido, yo no me acordaré más; él
hallará vida en la virtud que ha practicado”.
Es así como, de lo
anterior, no solo queda establecida la responsabilidad individual del pecador,
sea éste Adán, Cain, o Pedro. Pero, al mismo tiempo, Jesús indica lo que es
necesario para pagar por los pecados, y no menciona sangre en ningún sitio!.
El concepto del
Pecado Original es una innovación de Pablo. En su carta a los Romanos, 5:12
dice: “El pecado vino al mundo a través de un hombre (Adán), y su pecado
trajo la muerte con éste. Como resultado, la muerte se ha propagado sobre toda
la raza humana porque cada uno a pecado”. También en su carta a los Romanos,
5:14, Pablo dice: “Pero desde el tiempo de Adán hasta el tiempo de Moisés, la
muerte reinó sobre todos los seres humanos, aun sobre aquellos quienes no
pecaron de la misma manera como Adán pecó al
desobedecer el mandato de Dios”.
Además de los
versos antes mencionados, el lector también puede investigar en Deuteronomio
24:16 y Jeremías 31:30.
El Islam, condena
la doctrina del Pecado Original, y considera que todos los niños son puros y
libres de pecado al nacer. El pecado, no es heredado, sino que es algo que cada
persona adquiere al hacer
lo que esta prohibido y al abstenerse de hacer lo que es obligatorio.
Considerado racionalmente, es también la cumbre de la injusticia que se condene
a toda la raza humana por un pecado que fue cometido hace miles de años por los
primeros padres. El pecado es una trasgresión voluntaria de la Ley de Dios o de
la Ley de lo correcto e incorrecto. La responsabilidad o culpa, debe recaer
sobre la persona que lo ha cometido, y no en sus parientes o descendientes. La
carencia de razón y dureza de corazón en la creencia de esta Doctrina, se puede
ver claramente en el decreto de San Agustín, en el cual se establece que todos
los niños que no sean Bautizados, están condenados a quemarse en el Fuego del
Infierno. Es insólito que, niños recién nacidos se quemarán eternamente en el
fuego del infierno por culpa de Adán, cuya vida en la tierra no fue infinita!
Hasta hace poco, los niños no bautizados, no eran enterrados en tierras
consagradas en el Cristianismo, debido a que habían muerto con el pecado
original en sus tiernos cuerpos. La segunda parte del Dogma de la Expiación es
que la Justicia de Dios requiere que un precio sea pagado, no sólo por el Pecado
Original sino también por otros pecados del hombre. Si Dios perdonare a un
pecador sin castigarlo, sería una negación de la Justicia Divina. El Reverendo.
W. Goldsack (The Atonement, p5) escribe al respecto: “Debe quedar tan claro como
la luz del día para cualquiera que, Dios no quebranta Su propia Ley. Él no puede
perdonar a un pecador sin darle primero un castigo apropiado. Ya que si lo
hiciera, ¿Quién podría llamarlo Justo y Equitativo?” Este punto de vista,
muestra una falta de conocimiento de la Naturaleza de Dios. Basta sólo con
referirse a las citas de Ezequiel hechas anteriormente, en el capítulo 18. Dios
no es un mero juez o rey. Tal como Lo describe el Noble Corán: {Dueño
del Día del Juicio} No
sólo es Dios Justo, sino también Compasivo, Misericordioso, Perdonador. Para
quién se arrepiente sinceramente y tiene bondad en su corazón, y busca vencer el
mal dentro de él, Dios puede perdonarle todos sus pecados y sus fallas. Esto no
esta en contra de la justicia Divina. Un castigo cuando se implanta, tiene el
propósito de reformar a quién lo comete. El castigar a una persona por pecados
pasados, aun cuando la persona se ha arrepentido y no ha reincidido, y
notablemente se ha reformado, sobresale como un acto de venganza y no de
justicia. Por ello en el Noble Corán, (Cap. 39: 53,54), Dios reveló:
{Di:
¡Siervos que habéis prevaricado en detrimento propio! ¡No desesperéis de la
Misericordia de Alá! Alá perdona todos los pecados. Él es el Indulgente, el
Misericordioso} Y
{¡Volveos a vuestro
Señor arrepentido! ¡Someteos a Él antes que os alcance el castigo, porque luego
no seréis auxiliados!}.
La tercera parte
de este Dogma Cristiano, es que Cristo pagó el precio por el Pecado Original y
por otros pecados del ser humano, al morir en la Cruz del Calvario, y que la
salvación no se puede obtener sin la creencia en el poder salvador de su sangre.
En la página 162, (Catholic Teaching), J.F. DeGroot escribió: “En virtud de
que Jesús, Dios y
hombre, ha tomado para sí mismo nuestros pecados a fin de expiarnos de ellos y
brindar a Dios satisfacción por su desenfrenada justicia, él es el Mediador
entre Dios y el Hombre”. No sólo se está negando la Misericordia de Dios, sino
también de su justicia. Demandar el precio de sangre a fin de perdonar los
pecados del hombre es demostrar una completa carencia de Misericordia, y
castigar a un ser humano que no es culpable de los pecados que otros han
cometido, es la cima de la injusticia. El Cristianismo, afirma que Jesucristo
voluntaria deseosamente sufrió la muerte para pagar el precio de los pecados del
hombre. La posición Islámica a esta aseveración es que, primero que todo, no es
correcto decir que Jesús estaba deseoso y se ofreció para morir por los pecados
del hombre. La misma Biblia atestigua la debilidad de tal afirmación, y
establece que Jesús no quería morir en la cruz. Ya que cuando él supo que sus
enemigos estaban tramando en contra de su vida, él, se dirigió a sus discípulos,
“Y les dijo: Mi alma siente angustias de muerte; aguardad aquí y estad en
vela. Y apartándose un poco adelante, se postró en tierra; y suplicaba que, si
se pudiese, se alejase de él aquella hora: ¡Oh Padre, Padre! Decía, todas las
cosas te son posibles, aparta de mí este cáliz. Mas no sea lo que yo quiero,
sino lo que tú. Viene después a los tres, y los halló dormidos. Y dice a Pedro:
¿Simón, tú duermes?, ¿Aun no has podido velar una hora?”. (Marcos 14:
34-37).
Por otra parte, no tiene lógica que el
sufrimiento, voluntario o no, de una persona, pueda absolver de pecados al resto
de la humanidad. Es algo así como, sacar una muela al padre, para calmar el
dolor del hijo. Por lo tanto esta idea del sacrificio no sólo es injusta, sino
también ilógica y sin sentido. La tercera parte de este Dogma, es la idea de que
es necesario derramar sangre para calmar la ira de Dios. Esta idea se deriva de
la imagen primitiva que el hombre se había hecho de Dios, y en la cual Dios era
considerado un demonio todopoderoso. En las palabras de Jesús, y en el Islam, lo
que se requiere para limpiar los pecados no es sangre sino arrepentimiento
sincero, con verdadero remordimiento por lo cometido, y una lucha continua en
contra de las inclinaciones malignas.
Moralmente y
racionalmente, el esquema presentado por el Cristianismo para obtener la
salvación no es adecuado, y no encuentra fundamentos en las palabras de Jesús
mismo. Este gran profeta de Dios, sufrió por los pecados del hombre en el
sentido de que, para sacar al hombre de la oscuridad y traerlo a la luz, sufrió
la ira y las torturas de los malhechores. Pero de allí a decir que hay que creer
en el derramamiento de su sangre para ser salvos, está muy lejos de la Justicia
Divina y de la Naturaleza de Dios. Jesús, al igual que otros profetas anteriores
a él, vino a rescatar al hombre del pecado, no con su sangre y crucifixión, sino
con sus enseñanzas, y con el ejemplo de su estilo de vida.
La doctrina de la
Expiación no es correcta, en vista de que:
(1) El hombre no nace
con pecados.
(2) Dios no requiere
de un precio para perdonar a los pecadores, y
(3) La idea
del sacrificio es injusta y cruel.
Cuando una persona
comete un pecado, se esta perjudicando a si misma, no a Dios. La mancha del
pecado en nuestras almas puede ser removida, a través de un sincero
arrepentimiento, rechazando el mal y haciendo el bien. Por esta razón, cuando
Adán y Eva, se arrepintieron luego de haber pecado, y fueron sumisos y
obedientes a Dios, fueron perdonados. Ni el pecado de Adán fue heredado por sus
descendientes, ni tampoco fue necesario el sufrimiento y muerte de Jesús para
obtener el perdón. ¡La
verdad es que, Jesús no murió en la cruz!. La doctrina de la Expiación es una
negación de la justicia y misericordia de Dios.
El Islam rechaza
esta doctrina, declarando que el perdón de los pecados no se puede obtener por
el sufrimiento y muerte de otra persona, sino por la gracia de Dios y por los
perseverantes y sinceros esfuerzos para combatir el mal y promover el bien. En
el Noble Corán, Alá reveló: {Que
nadie cargará con la carga ajena, que el hombre solo será sancionado con arreglo
a su propio esfuerzo, que se verá el resultado de su esfuerzo, que será, luego,
retribuido generosamente}.
(Corán 53: 38 – 41). El Islam promete la salvación, a todos aquellos que creen
en un Único Dios y hacen buenas obras.
El Segundo capítulo del Noble Corán,
verso 112, indica: {¡Pues
sí! Quien se someta a Alá y haga el bien, tendrá su recompensa junto a su Señor.
No tiene que temer y no estará triste}.
La evaluación de
los dogmas del Cristianismo, anteriormente descritas, conducen a la conclusión
de que estas no son racionales, y no están de acuerdo con las enseñanzas de
Jesús. Basta sólo con saber que en los primeros años, después de la desaparición
de Jesús, sus seguidores lo consideraban como otro profeta de Dios. Los dogmas
antes señalados, fueron desarrollados muchos años después de la desaparición de
Jesús. Por lo tanto, esta es una indicación de que el Cristianismo se ha
desviado del mensaje original considerablemente.
El Islam revive el
mensaje eterno de Dios revelado a todos sus profetas. El mensaje revelado a
todos ellos fue el mismo, pero en el transcurrir del tiempo ha sido mal
interpretado, y se ha mezclado con supersticiones, y rituales nunca revelados
por Dios. La concepción de la Naturaleza de Dios, que es el corazón y cerebro de
la religión, ha perdido fundamento debido a que:
(1) Hay una tendencia
a representar a Dios como un ser con forma y con pasiones humanas.
(2) El único Dios ha
sido asociado y mezclado con otros seres (como en el Hinduismo y el
Cristianismo).
(3) Los ángeles han
sido deificados y son adorados como solo Dios debe ser adorado (como por
ejemplo, Devas en Hinduismo, Yazatas en Zoroastrismo, y el Espíritu Santo en el
Cristianismo).
(4) Algunos
profetas son representados como encarnaciones de Dios (por ejemplo, Jesús en el
Cristianismo, Ezra en el Judaísmo, Buddah en Mahayana Budismo, Khrishna y Rama
en Hinduismo), y
(5) Ha ocurrido una
personificación de los atributos de Dios en Personas Divinas separadas (por
ejemplo, La Trinidad Cristiana del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; El
Trimuri Hindú de Brahma, Vishu y Shiva, y de Amesha Spentas del
Zoroastrismo).
El Profeta del
Islam, Mujammad (La
paz y bendiciones de Alá sean con él), criticó todas
estas tendencias teológicas irracionales, y restauró a la pureza original el
concepto de Dios como la Única Eterna Realidad (As-Samad), el Creador y
Sostenedor de todos los mundos (Rabbul-Alamin), el Perdonador, el
Misericordioso, el Todopoderoso, el Omnisapiente. El profeta Mujammad
(La paz y
bendiciones de Alá sean con él), purgó a la
religión de errores, supersticiones y practicas sin sentido, ensanchó su alcance
para hacer al Islam una fuente de Inspiración para toda la raza humana, y
unificó a gentes de diferentes razas, colores y naciones en una hermandad
universal. El Islam es una religión sin mitología, de enseñanzas simples y
racionales. El Islam apela a la razón y conciencia humana. La verdad de los
principios Islámicos, siguen lógicamente la creencia en la Unidad y Bondad de
Dios. Si Dios es Uno, todos los seres humanos somos criaturas del mismo Dios y
somos iguales ante Él; y de aquí que exista la creencia Islámica en la igualdad
del hombre y la mujer. Si ese solo Dios es el Creador y Proveedor de toda la
gente, Él no solo otorga y facilita las necesidades físicas sino también las
morales y espirituales revelando al hombre el camino hacia la verdad y hacia la
rectitud.
Dios reveló Su
Mensaje a hombres escogidos quienes están completamente dedicados a la verdad, a
seguir una vida piadosa y capaces de inspirar a otros a seguir la senda
correcta, y por esta razón, el Islam cree en todos los profetas de todos los
tiempos y de todas las naciones. Como punto final, en vista de que Dios a creado
al hombre como un agente con absoluta responsabilidad moral, y completamente
responsable de todos sus actos, y con libre albedrío, es necesario que exista la
vida después de la muerte, de manera que los frutos de lo producido en esta
presente vida, buenos o malos, serán cosechados en el mas allá. Citando a la
famosa escritora, Dra. Laura Veccia Vaglieri (Apología del Islamismo, traducido
al Inglés como “An Interpretation of Islam” por el Dr. Caselli, pp.33,34”):
“Gracias al Islam, el paganismo en sus varias formas fue derrotado. El concepto
del universo, las prácticas religiosas, y las costumbres de la vida social,
fueron liberadas cada una de las monstruosidades que las habían degradado, y las
mentes humanas fueron liberadas de prejuicios. El hombre finalmente reconoció su
realidad. El se humilló a sí mismo ante el Creador, el Amo y Dueño de toda la
humanidad”.
“El espíritu fue
liberado de prejuicios, la voluntad del hombre fue liberada del yugo que la
mantenía atada a la voluntad de otros seres humanos o a los llamados poderes
ocultos. Predicadores, falsos guardianes de misterios, agentes de salvación,
todos aquellos que pretenden ser mediadores entre Dios y el hombre, y que
consecuentemente creyeron tener poder sobre la voluntad de otras personas,
cayeron de sus pedestales. El hombre se convirtió en siervo de Dios solamente y
su obligación para con otros pasó a ser la misma que tiene un hombre libre con
otro hombre libre. Mientras que anteriormente el hombre había sufrido por las
injusticias de las diferencias sociales, el Islam proclamó la igualdad entre
seres humanos. Cada Musulmán se distinguió de otros musulmanes por su mayor
temor de Dios, sus buenas obras, sus cualidades morales e intelectuales”
([12]).
VIII
Mi paso
definitivo hacia el Islam: ¿Cómo influyó Jesús en mi reversión al Islam?
La información
contenida en los capítulos anteriores, era nueva para mi. Algo le decía a mi
conciencia que había algo extraño en lo que yo había
aprendido en la Iglesia y en el Cristianismo. Había lógica en los puntos
considerados. Sin embargo, todavía persistía algo que no me permitía dar el paso
definitivo y cambiar el rumbo que la Iglesia me había enseñado. Mi Talismán me
acompañaba a todas partes. Dentro de la envoltura que conformaba mi Talismán,
habían siete pequeños crucifijos de plata, y la imagen de Jesús siempre me
acompañaba. Pensaba que si lo ponía a un lado y lo olvidaba, algo me iba a
ocurrir. Por ello, siempre lo cargaba conmigo. Un día, cuando repasaba el
material que me había sido entregado en la Mezquita, leí algo que llenó mi
corazón de profunda alegría y felicidad. Las lagrimas comenzaron a brotar de mis
ojos, y exclamé: ¡Dios mío, esta es la verdad! ¡La respuesta que tanto he
buscado! Aquí debo decirle al lector, que aún yo no había tocado el Noble Corán,
ni siquiera había visto una copia en ningún lenguaje, y el nombre Corán no era
parte de mi vocabulario. De una manera categórica, clara y precisa, en la guía
que me había sido dada en la Mezquita, leí la siguiente aseveración referente a
Jesucristo: {....no
le mataron, ni le crucificaron...} Aquí
detuve la lectura. Continué repitiendo varias veces: “no le mataron, ni le
crucificaron” En ese mismo momento sentí que Dios me estaba respondiendo mi
pregunta que había hecho hacía mucho tiempo y que por falta de una respuesta
lógica y convincente, me había hecho dudar del poder de Dios. No fue fácil
encontrar esta respuesta. Tuve que competir con otros estudiantes para ganar una
beca, tuve que viajar miles de kilómetros hasta el Estado de Washington, tuve
que aprender a leer y hablar Inglés, y como latino, tenía que tener un carácter
aceptable al resto de los Musulmanes en Seattle, para poder obtener esta
respuesta. Las probabilidades de que esa información tan oportuna llegara a las
manos de un Venezolano, en 1978, eran extremadamente bajas y remotas. Pero lo
que Dios ha decretado, tiene que cumplirse. En los momentos en que todavía me
regocijaba con el conocimiento sobre la “no crucifixión de Jesús”, hablaba con
Dios y le pedía perdón, y quería correr con esa información hacia Venezuela, y
darla a conocer a mi familia y a todo el mundo.
Como en las
películas, mi héroe, mi querido profeta, Jesús (la paz sea con el), ante quién
oraba en el altar en mi casa dos veces al día, ¡no había sido crucificado!
El peso
psicológico de la cruz llevada hacia el monte del Calvario cayó y se desintegró
como se pulveriza una gran montaña bajo los efectos de la dinamita.
Lo que siguió a
este descubrimiento, no fue menos importante. Razoné, y dije, “si esta es la
verdad, entonces esta religión es la verdadera”. Tenía dos alternativas. ¿Lo
crucificaron o no lo crucificaron?. Por veinte años me habían dicho que lo
habían matado, me condujeron por un camino sin alternativas. Ahora, se abría
otra puerta, con una respuesta más lógica, y ahora si se aclaraba el panorama y
se completaba el rompecabezas, la ultima pieza en la secuencia de milagros que
ejecutó Jesús (la paz sea con el) por el poder de Dios. Un hombre que había
caminado sobre las aguas, que había devuelto la vista al ciego, que había
curado al leproso, que había hecho caminar al paralítico, que había devuelto la
vida a los muertos, y que había multiplicado el pan y los peces,
indudablemente, no pudo haber sido crucificado! Razoné, de nuevo. Dije,
quiero pertenecer a esta religión. ¡Quiero ser Musulmán!.
Así como se
desintegró en mi mente el peso psicológico de la cruz que cargaba Jesucristo,
también se desintegró la resurrección, la Semana Santa, El viernes Santo, la
visita a las siete Iglesia, el Ayuno del viernes, el comer pescado en vez de
carne durante esos días santos, todos estos ritos se derivan de la crucifixión y
las consideré a todas como mentiras. El poder del Talismán desapareció. Era la
mente lógica de un joven aspirante a Ingeniero, que había estado en la Academia
Militar de Venezuela y la había rechazado debido al gran numero de imposiciones,
que había estado en el Principal Cuerpo de Bomberos de Venezuela y había salvado
vidas y propiedades, y que no había adquirido el vicio del alcohol o el
cigarrillo aunque era lo cotidiano en el barrio en que vivía.
En el verano de
1979, tome un curso opcional en la Universidad del Estado de Oklahoma, el cual
formó parte de mi currículo, y que iluminó aún más, el nuevo sendero por el cual
yo había comenzado a andar. El título del curso era “Tradición Islámica”. Al
finalizar el verano de 1979, fui de visita a Seattle, y ante el mismo Imám que
me había dado el material de lectura, pronuncié el testimonio de fe
oficialmente, entrando de esta manera al Islam. Recuerdo que el Imám me dijo
“¿Estás seguro de que quieres entrar al Islam?” Y yo le dije que sí. Luego
insistió, “¿Aún si en tu pasaporte se indicará que eres Musulmán?” Y yo le dije:
aún así. Luego me dijo, si así lo quieres, entonces repite después de mi:
“Atestiguo que no hay dios excepto Alá, y atestiguo que Mujammad es el Mensajero
de Alá ”. Este testimonio lo aseveré tanto en Ingles como en Árabe dando de esta
manera mi paso definitivo hacia el Islam.
Indiscutiblemente
que todo cambio involucra ciertos ajustes y mi caso no fue la excepción. Una vez
que había entrado al Islam, prometí a Dios que haría todo lo posible por
aprender mucho sobre esta religión. Aún siendo muy joven y habiendo finalizado
mi primer año en la Universidad, contraje matrimonio con una joven de Irán. En
la ciudad de Stillwater, en el Estado de Oklahoma, mi primer maestro Musulmán
asignado por el centro Islámico de esta ciudad, fue el hermano Faíz, de
Palestina. A excepción de la revolución que acababa de ocurrir en Irán, y donde
fue derrocado el Rey (Sha), desconocía los aspectos políticos en estas esferas.
Solo me interesaba conocer mas sobre mi nueva religión. El hermano Faíz, que
Dios esté complacido con sus enseñanzas, dedicó bastante tiempo para enseñarme
la Oración, el resto de los pilares del Islam, los pilares de la fe, la vida
después de la muerte, el Día del Juicio Final, y muchas cosas más. Aún recuerdo
una de las charlas que me impactó mucho, debido a que nunca había escuchado algo
similar en el Cristianismo, y la cual puedo resumir de la siguiente manera:
¿Que ocurre con
una persona cuando muere, de acuerdo con las enseñanzas del último profeta de
Dios?
La vida después de
la muerte, es un tema que despierta un gran interés en muchas personas. Durante
mi vida como cristiano, la muerte era un misterio. No sabía que me ocurriría una
vez que mi cuerpo haya sido sepultado bajo tierra. En el Islam, encontré esta
respuesta. Cuando una persona muere, esta debe ser enterrada de acuerdo con la
tradición enseñada por el Profeta Mujammad (La paz y bendiciones
de Alá sean con él). El cuerpo de la
persona fallecida es lavado completamente y perfumado. Luego es envuelto en dos
retazos de tela blanca, y posteriormente es enterrado sin ataúd orientando su
cara hacia la Ka’aba. El muerto, escucha como los pasos se van alejando de la
tumba y se va quedando a solas. En breves instantes, dos ángeles descienden a la
tumba y hacen tres preguntas al difunto.
Primera pregunta:
¿Quién es tu Dios?
Tercera pregunta
es ¿Quién es tu profeta?
El profeta Mujammad (la
paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo que el
creyente no tendrá ninguna dificultad en responder correctamente, mientras que
el incrédulo no podrá responder. La persona comienza a sufrir o comienza a
disfrutar su estadía en la tumba luego de haber sido interrogado. Dependiendo de
las obras que la persona haya hecho en la tierra, y lo que Ala haya decretado,
las perfumadas brisas del Paraíso o los fétidos olores del infierno comienzan a
entrar a la tumba, la cual se expandirá o se estrechará para brindar confort o
tortura a quien la habite. Le pido a Alá que expanda nuestras tumbas, y que nos
proteja de sus tormentos.
Este relato de mi
hermano Faiz, me aclaró otras dudas referentes al castigo que merecen muchas
personas que cometen crímenes, y que no son debidamente castigados mientras
están en la tierra. Son liberados mediante sobornos, etc. Esto explica, el
porque Alá le da a cada ser humano oportunidades para arrepentirse mientras está
en la tierra y comenzar una nueva vida. Esto explica también la Justicia Divina
e infinita de Alá para con Sus criaturas.
Entendí profundamente los conceptos de vida transitoria y vida eterna. Mientras
en la Iglesia Católica había aprendido que Jesucristo había muerto para
salvarnos, en el Islam aprendí que cada persona es responsable por sus actos, y
será premiada o castigada según sus obras. ¡Es lógico!.
Las enseñanzas que
adquiría iban formando una secuencia perfecta de engranajes donde cada aspecto
aprendido reforzaba de manera perfecta las lecciones anteriores.
Comencé entonces a
dedicar mas tiempo a estudiar mi religión. Acostumbraba a ir al gimnasio muy
temprano, cada mañana a levantar pesas, pero cuando el horario comenzaba a
solaparse con mis plegarias, opté por lo espiritual, mas que por lo material.
Antes de abrazar el Islam, iba en el camino de ser un cantante, aprendí a tocar
la guitarra, y cantaba, pero cuando vi que estas actividades entorpecían mi
superación espiritual, entonces las abandoné. Me dedique a aprender el Noble
Corán en Árabe, y como tenía las responsabilidades de mi esposa y mis estudios
de Ingeniería, a los 21 años de edad, ya no tenía mas tiempo para otras cosas.
Esto, aunado a mi carácter reservado, y principalmente la guía de Dios,
determinaron mi apego a mi nueva religión hasta el punto de que quería comenzar
a enseñar lo poco que conocía.
Cuando regresé a
Venezuela, por supuesto que mi familia, no conocía lo que era el Islam. Veían
como yo oraba, pero no me condenaban o criticaban por ello. Había estado mas de
cuatro años sin ver a mis padres, hermanos y hermanas, así que el amor de
familia prevaleció y me aceptaron tal como era.
En mi trabajo,
pedí permiso a mi supervisor para orar por cinco minutos en mi oficina. Era
prácticamente el único Musulmán Venezolano en la industria petrolera en 1982. Le
pedí a Alá que me ayudara a perseverar ya que las tentaciones aparecían de todos
lados y a cada momento. Por la gracia y ayuda de Alá me mantuve integro.
Hoy, luego de mas
de veintidós años dentro del Islam, me siento feliz de haber tomado esta
decisión, mas aún cuando veo como en todo el mundo mucha gente esta entrando en
masas al Islam, alabado sea Dios, algo que no había presenciado en Venezuela y
en el resto del mundo cuando entré a profesar esta religión. Hoy, me he enterado
que el Islam es la religión que más crece en el mundo, y mi fe se acentúa aun
más cuando veo que la promesa de Dios se está cumpliendo gradualmente: La Luz
del Islam se expandirá por Toda la Tierra, aunque los incrédulos quieran
apagarla. Los incrédulos y los corruptos, han perseguido, torturado y asesinado
a los seguidores de la última revelación de Dios, desde los tiempos del profeta
(la
paz sea con él) primero en la
Meca, luego pasando por la Inquisición y las Cruzadas, el derrocamiento del
Imperio Otomano, la división y colonización de tierras de Musulmanes por
Británicos y otros, hasta el día de hoy cuando vemos los injustos (Judíos)
tratando de arrebatar un pedazo de tierra a sus dueños de muchos siglos, los
Palestinos y lo que vemos hoy en Afganistán, India y Pakistán. Con todo esto,
las estadísticas indican que son los Musulmanes los que han cumplido el Mandato
de Dios de llevar la Luz del monoteísmo Islámico a toda la tierra. {No hay
coacción en la religión}
(Corán, 2:256).
X
¿Cómo influyó mi reversión al Islam en la fe de otras
personas?
Habiendo recibido
este gran regalo de Dios, sentí un gran deseo de otorgarlo a aquellos que no
habían tenido la oportunidad de escuchar este Ultimo Mensaje de Dios.
No tuve mucho
éxito al comienzo. Algunos lo tomaban como un juego, otros me aconsejaban llevar
el mensaje a los niños ya que los adultos ya estaban formados. Mi único apoyo
durante un largo período fue mi esposa. La reciente revolución en Irán, me
llamaba la atención. Quería conocer lo que ocurría en ese país. Luego de dos
años en la Industria Petrolera Venezolana, recibí una oferta de empleo en
Teherán, Irán, y sin pensarlo dos veces, renuncié y viajé con mi hijo de 2 años
y mi esposa hacia Irán.
Durante mi estadía
en Irán, fui testigo de muchas cosas que, si Dios quiere, serán temas de otro
libro.
Regresé a
Venezuela en 1986, y volví a la industria petrolera. En 1990 viajé de nuevo a
los Estados Unidos, donde obtuve mi Maestría en Ingeniería de Seguridad. Fue en
este segundo viaje donde decidí incrementar mis esfuerzos para propagar el
Islam. Continué mi labor autodidacta en la biblioteca Islámica en Bryan, College
Station, (Universidad de Texas A&M). Desde allá escribía a mi familia en
Venezuela, sobre algunos tópicos Islámicos. Cuando regresé a Venezuela, en 1992,
luego de varias charlas, mis padres y mi hermano mayor, entraron al Islam. Dos
de mis hermanas y otro de mis hermanos al igual que mi sobrino, también entraron
al Islam posteriormente. Con el permiso del Director de la Nueva Mezquita de
Caracas, propuse la creación de un programa
dominical y tome la coordinación del mismo e invitamos a todos los habitantes de
Venezuela a que visitaran la Mezquita más grande de América Latina. Me turnaba
con el Imám de la Mezquita para dar a conocer lo que era el Islam, quienes somos
los Musulmanes, que es una Mezquita, etc. El programa fue todo un éxito y se ha
mantenido por mas de siete años, y muchos venezolanos han entrado al Islam. En
1996, viendo el estado de corrupción en que estaba Venezuela, y tratando de
evitar que mis hijos fueran programados por el sistema, tal como fui programado
yo, decidí emigrar hacia una tierra donde prevaleciera el Islam. En esta
ocasión, viajé a la cuna del Islam, Arabia Saudita. Desde aquí, continúo mi
aprendizaje y mis enseñanzas. Mantengo un vinculo, con la Mezquita en Caracas y
con el Centro Para la Guía e Invitación al Islam, en Jubail, Arabia Saudita,
donde voluntariamente presto mis servicios cuando son requeridos.
En las
conferencias que he dictado en diferentes sitios, he notado que a muchas
personas les llama la atención el Islam. Muchas de ellas han entrado al Islam,
otras, se llevan la literatura disponible para tomarse su tiempo y leerla como
lo hice yo. Otras desean entrar al Islam, pero dicen que tienen muchos vicios, y
que no los pueden dejar. Aquí deseo decirle al lector que cuando una persona
entra al Islam, su vida no cambia de la noche a la mañana. Es un proceso que se
desarrolla en la medida en que la persona va aprendiendo y se va compenetrando
mas con sus nuevos hermanos o hermanas de fe.
Las siguientes
preguntas me han sido hechas durante las diferentes charlas y conferencias que
he dictado:
1.
¿Tengo que ser árabe para ser Musulmán?
2.
¿Tengo que hablar árabe para ser Musulmán?
3.
¿Tengo que haber leído y aprendido el Corán para ser Musulmán?
4.
¿Para ser
Musulmán, debo dejar de creer en Jesucristo y rechazar a la Virgen
María?
Las respuestas a
todas estas preguntas son negativas. Hay Musulmanes en casi todos los países del
mundo, el lenguaje tampoco es una barrera, y como ya indiqué anteriormente,
cuando yo entré al Islam, no había tocado el Noble Corán. Finalmente, una
persona que no crea en Jesús como profeta de Dios, y en María como madre de
Jesús, no puede ser Musulmán.
Muchas personas se
abstienen de dar el paso definitivo y entrar al Islam por que piensan que no
cumplen con ciertos requisitos. El único requisito es tener un corazón sincero
que quiere obedecer al único Dios del Universo, que no tiene socios, ni hijos,
ni madre, ni padre, y que nadie se asemeja a Él. Todo tipo de idolatría debe ser
abandonada. Este es el primer paso. Atestiguar que no hay Dios excepto Alá y
Mujammad es su profeta, todo lo demás se aprende gradualmente. Cuando se
atestigua que Mujammad es el profeta de Dios, no quiere decir que es el único
profeta de Dios, sino que ciertamente ‘el es el ultimo profeta de Dios y creer
en el significa creer en todos los otros profetas que Dios había enviado
anteriormente hasta el Profeta Jesús (que la paz sea con todos ellos).
En el Islam no se
coacciona a nadie a ser Musulmán. Este es un precepto básico de las enseñanzas
de Dios. {No cabe
coacción en la religión. La buena dirección se distingue claramente del
descarrío} (Corán
2: 256).
La Iglesia
Católica ha alcanzado la posición que tiene hoy debido al derramamiento de
sangre de personas inocentes. Me quedé estupefacto cuando me enteré que sólo en
Holanda, tres millones de personas fueron ejecutadas por no aceptar los
preceptos católicos.
“El 15 de Febrero
de 1568, una sentencia de la Santa Oficina, condenó a todos los
habitantes de Holanda a muerte por considerarlos herejes. De esta condena
universal, solo algunas personas, especialmente nombradas, fueron exceptuadas.
Una proclamación del Rey Felipe II de España, fechada diez días mas tarde,
confirmo este decreto de la Santa Inquisición, y ordenó que esta fuese
ejecutada de inmediato... Tres millones de personas, hombres, mujeres y niños,
fueron sentenciados al andamio de ejecución en tres filas. Bajo el nuevo
decreto, las ejecuciones ciertamente no disminuyeron. Hombres en las mas altas y
humildes posiciones fueron diariamente y a cada hora arrastrados hasta la
estaca. Alva, en una carta a Felipe II, fríamente estima el numero de
ejecuciones que se llevarían a cabo inmediatamente al terminar la Semana Santa
en ochocientas cabezas”([13]).
Después que se
llevó a cabo el Concilio Ecuménico de Nicea, “Poseer un Evangelio no autorizado,
se convirtió en una ofensa capital. Como resultado de esto, mas de un millón de
Cristianos fueron ejecutados. Así fue como Atanasio trató de lograr la unidad
entre los Cristianos”([14]).
La coacción es
incompatible con la religión debido a que:
1.
La religión depende en la fe y en la voluntad, y estas no tendrían
significado si fuesen inducidas a la fuerza.
2.
La Verdad y el Error han sido tan claramente demostrados por la
misericordia de Alá, que no debería existir dudas en la mente de ninguna persona
de buena voluntad en lo que respecta a la fe.
3.
La protección de
Alá es continua y Su Plan es siempre guiarnos desde las profundidades de la
oscuridad hacia la luz mas clara([15]).
Una simple
disculpa no es suficiente para pagar por lo que la Iglesia destruyo. La iglesia
ha destruido lo mas preciado del ser humano en lo que respecta a la religión y
la fe: el libre albedrío. Al ser humano hay que darle la oportunidad de escoger
la religión que desee, pero hay que darle las opciones existentes sin prejuicios
ni coacción. Una guillotina o una hoguera no debió haber sido la opción para
aquellos que no querían aceptar los preceptos de la Iglesia, a sabiendas de que
ya Alá habia revelado: {No cabe
coacción en la religión. La buena dirección se distingue claramente del
descarrío} (Corán
2: 256). Hoy, en el año 2002, vemos los resultados de la coacción en la
religión. Drogas, asesinatos, robos, prostitución, corrupción, es el resultado
de imponer una religión que no se lleva en el corazón. El mantenimiento
de las tradiciones ancestrales, no necesariamente llevan a una nación a vencer
los obstáculos que se le presenten. Por ello, he venido a ofrecer por lo menos
una alternativa que puede salvar vidas, puede rehabilitar alcohólicos, puede
reintegrar la familia y la sociedad, y puede sacar a países hundidos hacia
delante si sus habitantes y gobernantes no se empeñan en mantener paradigmas que
han sido desarrollados a través del tiempo, bajo la influencia e imposición del
Vaticano. Las ultimas noticias que destrozan mi alma en el año 2002 relacionadas
con la Iglesia Católica se refieren a una serie de abusos sexuales y violaciones
de niños y niñas cometidas por sacerdotes en los Estados Unidos de America, con
el consentimiento de sus superiores. Es sorprendente que las autoridades del
Vaticano y de la Iglesia en Estados Unidos trataron hasta mas no poder de
ocultar estos crimenes. Pero Dios los ha puesto al descubierto para que una vez
mas el mundo vea la verdadera cara del Catolicísmo. Si Alá me lo permite, hare
una solicitud ante el gobierno Venezolano, para que se abra una investigación
tambien en mi país en las iglesias y en los colegios administrados y controlados
por la Iglesia Católica. Me entristece ver que en mi país, Venezuela, un
promedio de cien cristianos se matan entre si semanalmente, en un país que no
esta en guerra, y donde la Iglesia Católica ha tenido un control casi absoluto
de la fe de otras personas. Por ello, con la ayuda de Alá, me he propuesto
llevar a cabo una completa reforma en las creencias que mis compatriotas llevan
en sus corazones y en sus conciencias.
He hecho la
siguiente pregunta a varias personas cristianas: ¿Porque en los países o
comunidades donde se utiliza la Biblia como libro Sagrado, los índices de
asesinatos, robos, alcoholismo, prostitución, homosexualidad, incesto, y
corrupción en general, son exageradamente altos en comparación con los mismos
índices de aquellos países donde se aplica el Corán? Muchas de ellas han quedado
sorprendidas ya que nunca han hecho tal correlación o comparación.
A manera de
ejemplo, en un dialogo que sostuve con un ciudadano de los Estados Unidos le
presente el caso en el cual la pena capital le había sido aplicada a siete
criminales que estando en estado de ebriedad violaron a una mujer. Le dije, que
gracias a la aplicación de todo el peso de ley, cientos de miles de otras
mujeres habían sido salvadas de correr la misma desgracia. El manifestó que la
ley era muy severa y que no podía ser implantada en su país. Le dije, que en los
pasados ocho meses, en su país, con un promedio de dos mil violaciones al día
según estadísticas del
FBI, mas de medio millón de mujeres habían sido violadas!. El se quedó
sorprendido y admitió la eficacia de la aplicación de la ley del Corán.
En
el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso, esta es una invitación que
hago a todos los lideres a nivel mundial, especialmente a aquellos que guían a
millones de personas en otras religiones, sectas o ideologías. Que la paz sea
sobre todas aquellas personas que siguen La Senda Correcta. Los invito a todos a
que entren al Islam. Vengan al Islam y serán salvados del castigo de Dios. Si
son ustedes Cristianos o Judíos, al entrar al Islam, Alá les dará una doble
recompensa. Pero si ustedes rechazan esta invitación, ustedes serán responsables
por los pecados de todas aquellas personas que estén bajo su responsabilidad y a
las cuales ustedes guían. Al igual que a todos mis hermanos
musulmanes, Dios, alabado sea, me ha encomendado llevar este mensaje a todos
ustedes. {Di:
¡Gente del Libro! Venid a una palabra común para todos: Adoremos
únicamente a Alá, sin asociarle nada y no nos tomemos unos a otros por señores
en vez de Alá. Y si
vuelven la espalda, decid: ¡Sed testigos de que somos Musulmanes!} (Corán 3:64)
{Una
persona de la Gente de La Escritura (Judío o Cristiano) que crea en su profeta
(Jesús o Moisés) y luego crea en el Profeta Mujammad
(abrace el Islam) tendrá una doble recompensa}([16]).
Este dicho,
demuestra la gran importancia que Alá ha dado a la creencia en el ultimo mensaje
y en su ultimo profeta, Mujammad (La paz y
bendiciones de Alá sean con él).
Habiendo
presentado las anteriores pruebas, para que todo el que tenga ojos las vea, para
el que disponga de sano intelecto las analice y razone, ha llegado el momento
crucial en el que Alá llama a toda persona cuyo corazón aun no ha sido sellado,
cuya vista no ha sido cegada, y cuyos oídos no han sido tapados. De nuevo
ratifico que es mi labor y responsabilidad, como miembro de este gran planeta,
sometido por voluntad propia a la Ley y mandato del Ser Supremo, el Único, el
Clemente, El Misericordioso, invitar a todos los seres humanos que habitan la
Tierra a que se aparten de todo tipo de adoración a falsas deidades, que se
aparten de la adoración de estatuas, esfinges, figuras, amuletos, talismanes,
fetiches y de cualquier cosa o ser que haya sido creado por otro, y que una vez
arrepentidos, se orienten completamente a adorar al Dios Único del Universo.
Es oportuno
mencionar que por mas poder, prestigio, posición y riquezas que una persona
incrédula pueda tener en esta vida, nunca podrá tener suficiente para pagar su
entrada al Paraíso. El pobre más pobre entre todos los habitantes de la tierra
que haya atestiguado que
no hay mas dios excepto Alá y que Mujammad es el mensajero de Alá, el Día del
Juicio Final, será mas dichoso que el rico mas rico que no haya creído en el
mensaje del ultimo profeta de Alá.
Por ello, mientras
una persona incrédula aun tenga el alma en su cuerpo y pueda hablar, y respirar,
y este consciente de sus actos, todavía puede arrepentirse ante Dios, y si su
arrepentimiento es sincero, y atestigua que no hay dios excepto Alá y que
Mujammad es su mensajero, y se aparte de todo tipo de idolatría, Alá le
perdonara, y aunque haya estado a escasos centímetros de caer en el Fuego del
Infierno, Alá le permitirá entrar en el Paraíso por toda la eternidad y sus
malas obras serán cambiadas a buenas acciones. Es la promesa de Alá para los que
desean arrepentirse e iniciar una nueva vida.
Cierro esta
invitación citando los siguientes versos del Noble Corán donde Alá brinda la
oportunidad a todos los seres humanos a arrepentirse con sinceridad.
{Anuncia
a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo. Pero que mi castigo es el
castigo doloroso}
Aquí Alá invita a
los pecadores, sin importar la magnitud de los pecados, a arrepentirse y Él les
perdonara.
En la Sura 39:
Aleyas 53 y 54
{Di:
¡Siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no
desesperéis de la misericordia de Alá, es verdad que Alá perdona todas
las faltas, pues Él es el Perdonador, el Compasivo!}.
{Y
volveos a vuestro Señor y someteos a Él antes de que os llegue el castigo, pues
luego no seréis socorridos}.
Aquí Alá deja bien
claro que el tiempo de para arrepentirse tiene un periodo que al finalizar (con
la muerte) ya no es posible obtener el perdón.
También en Sura 3:
Aleya 135
{Aquellos que
cuando cometen una indecencia o son injustos consigo mismos, recuerdan a Alá y
piden perdón por sus faltas –porque ¿Quien perdona las faltas sino Alá?- y no
reinciden en lo que hicieron después de saberlo}.
Por ultimo, en la
Sura 20: Aleya 82
{Y es
cierto que Yo soy Indulgente con el que se vuelve a Mí, cree, actúa con rectitud
y se guía}.
Ruego a Alá, el
Creador de todo lo que existe, que guíe al camino recto a todas aquellas
personas cuyos corazones aun no han sido sellados y cuyas vistas aun no han sido
cegadas, aquellas cuyas mentes aun están abiertas al análisis critico y
objetivo, y que se auto evalúan con el objeto de mejorar su condición ante
Dios.
([2]) Notas extraídas de la guía recopilada por
el Imam Jamil Abdul Razzak, 1979, (Centro Islámico de Seattle), p.2
([5]) The
Myth of the Cross, Alhaj A. D. Ajijola, Presidency of Islamic Research, IFTA and
Propagation – Riyadh, Kingdom of Saudi Arabia, 1984, p.103.
([11])
One-ness of God (The Ultimate Solution to the Trinitarian Controversy),
Marmarinta – Umar P.Mababaya, 1999, International Islamic Publishing House,
p.43
([13]) Jesus
Prophet of Islam, MUHAMMAD ATA UR RAHIM, P.117, Presidency of Islamic Research,
IFTA and Propagation, Riyadh Kingdom of Saudi Arabia, 1984.