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Devoradores de Mundos leales
De todas las legiones creadas por el Emperador para reconquistar la galaxia durante la Gran Cruzada, ninguna fue tan temida como los Devoradores de Mundos. En la primera línea de los asaltos más sangrientos y las batallas más feroces, el nombre de los Devoradores de Mundos se convirtió en sinónimo de derramamiento de sangre y terror a una escala inimaginable. Los Devoradores de Mundos cayeron en la oscuridad, pero quedan algunos que purgan los pecados del Capítulo luchando contra los enemigos del Emperador como antaño.
“Los enemigos del Imperio ríen y celebran que entre los nuestros no hay monstruos. Se equivocan”
Los Devoradores de Mundos fueron creados a partir de la semilla genética de Angron, su primarca. Ya antes de reunirse con Angron los Devoradores de Mundos destacaban por su furia en el combate y por su gran marcialidad. El Emperador, conociendo las características de la semilla genética, reclutó la legión entre los mundos más brutales de la galaxia, y de ellos se llevaba a los más capaces guerreros para luchar a su lado. De forma que cuando Angron se puso al mando de su legión se encontró con un ejército especializado en asaltos, que jamas retrocedía. En ella tenían cabida los psicópatas más peligrosos de mundos primitivos, hasta los honorables guerreros de los mundos medievales. Con el tiempo Angron introdujo el uso de psicocirugia para mejorar su legión y ésta acaba cayendo en la herejía cuando Horus se sublevó, al rendir pleitesía al Dios del Caos Khorne.
Pero no todos los oficiales de la legión se rebelaron. Algunos se opusieron a la traición, pero la mayoría de ellos fueron destruidos. Solo es conocido por la Inquisición Imperial un caso de oposición a la deslealtad de Angron que culminó con éxito. El oficial que se mantuvo leal al Emperador se llamaba Arkain Lobo Negro, y junto a varios cientos de fieles seguidores se embarcaron rumbo a la Tierra para luchar contra su antigua legión. En los archivos más secretos y mejor guardados de la Inquisición y los Caballeros Grises aparecen documentos que prueban que Arkain y sus hombres fueron la última línea de defensa del Palacio Imperial, y que cuando el Emperador se teleportó a la nave de Horus, dejo a Arkain en la Tierra ya que temía que la influencia del Caos le corrompiera como al resto de la legión. Viendo los milenios en los que los Devoradores de Mundos leales han luchado contra el Caos sin caer en sus garras cabe preguntarse si el Emperador erró en su juicio, y como habría acabado todo si junto al Emperador hubieran luchado Devoradores de Mundos en la nave de Horus.
Arkain Lobo Negro nació y se crió en el planeta medieval de Teien, un planeta gobernado por un representante del Emperador, y en el que había una casta de guerreros (encargada de velar por la seguridad de la nobleza Imperial y luchar contra los focos de rebelión) y otra de campesinos (que se encargaban de la agricultura, ganadería y demás actividades). Arkain era el hijo de un jefe guerrero de una provincia montañosa del planeta. Desde que era pequeño, y al igual que todos los demás niños, fue entrenado tanto en las artes del combate como en las artes del pensamiento. Los guerreros de este planeta tenían un estricto código de honor que les obligaba a jurar lealtad a su señor y servirle hasta la muerte, ya que en caso contrario caerían en el deshonor, siendo esto último lo peor para ellos, ya que se condenarían al ostracismo y a morir como miserables alimañas. Además eran guerreros que en tiempos de paz, aparte de entrenar sus habilidades marciales, cultivaban otro tipo de artes (poesía, pintura, filosofía, oratoria,...) ya que creían que si solo se dedicaban a guerrear no eran muy diferentes que los animales que matan sin lógica. Es entre estos guerreros-eruditos donde creció Arkain.
Cuando el Emperador retomó el planeta bajo su mando, se llevó a los hijos de muchos de los guerreros y campesinos para convertirlos en marines, y cuando crecieron se incorporaron a la legión de los Devoradores de Mundos. El Emperador, comprendiendo el funcionamiento de ese planeta nombró oficial al que provenía de una casta mayor e hizo que todos ellos le juraran lealtad hasta la muerte. Arkain Lobo Negro se convirtió en el líder de los guerreros de Teien y juntos combatieron en infinidad de guerras por su Señor. Con el tiempo Angron se hizo cargo de la legión y se sabe que entre ambos poderosos guerreros existieron roces. Arkain nunca estuvo de acuerdo en la práctica de la psicocirujia, ya que acabar convertidos en psicópatas babeantes estaba en contra de las enseñanzas que recibió en su planeta natal. Lo cierto es que nunca ha habido registros en los que Arkain y los marines bajo su mando hayan caído en la demencia rabiosa de la que hacía gala el resto de la legión. Unos dicen que es debido a que Arkain nunca uso la psicocirujia desobedeciendo a Angron. Otros en cambio dicen que las prácticas religiosas y místicas de Arkain y sus hombres, como por ejemplo la meditación y practicar artes marciales místicas, son lo que les ha permitido controlar su furia. Lo cierto es que desde antes de la herejía y hasta ahora, Arkain y sus guerreros pese a luchar con gran ferocidad en el cuerpo a cuerpo nunca han perdido su capacidad de controlar sus acciones al contrario que la Compañía de la Muerte de los Angeles Sangrientos y los Devoradores de Mundos traidores.
Los eruditos Imperiales no se ponen de acuerdo sobre lo que pasó exactamente, pero cuando Angron y su legión se unieron a Horus, Arkain y sus seguidores estaban de camino a la Tierra para combatir en la guerra que se avecinaba junto a su Señor. Si Arkain sabía de la traición, ¿cómo es que Angron no lo mató?. ¿Y más importante aún, cómo supo Arkain que Angron iba a rebelarse?. Algunos sabios e Inquisidores afirman que Arkain dedujo la traición de Argon observando el comportamiento del primarca y su legión. Otros opinan que fue avisado por alguna fuente externa; algún otro primarca, los Eldar o el mismísimo Khorne. Los menos creen que el Emperador avisó a Arkain, sabiendo que él sería leal a su Señor, y que nunca haría nada para deshonrar el juramento de servidumbre.
Después de la convulsión que hubo tras la Herejía de Horus, el nombre de Arkain y los Devoradores de Mundos leales se pierde en los mitos y en los abismos del tiempo. Existen registros de apariciones de marines con armaduras blancas y azules que aparecen de la nada en medio de cruentas batallas, y es su furia la que decanta la victoria hacía el bando Imperial, para luego desvanecerse tan rápido como llegan. La Inquisición ha investigado estas apariciones durante mucho tiempo, y se muestran en este tema con mayor hermetismo del que tienen habitualmente, pero que saben algo no hay duda, ya que en las apariciones de los Devoradores de Mundos leales en los últimos milenios siempre han estado acompañados por servidores de la inquisición.
Tuvieron una participación activa en dos sucesos importantes de la historia Imperial. En la primera guerra de Armagedon cuando Angron, ya convertido en príncipe demonio, atacó el planeta, los archivos Imperiales cuentan que fueron los Lobos Espaciales los que ayudaron a los defensores. Pero mientras Angron y su legión atacaban Armagedon Primus fueron atacados por la retaguardia por los Devoradores de Mundos leales. Fue una carnicería, porque los Devoradores de Mundos, tanto traidores como leales, y los Lobos Espaciales no dan cuartel, pero al final la amenaza de superó. Es sabido entre algunos círculos de la Tierra que Logan Grimnar se quejó al Administratum por no contar las hazañas de los Devoradores de Mundos leales en la batalla. Lo cierto es que desde aquella batalla ha habido una gran cercanía y amistad entre los dos capítulos, ya que son muy parecidos en carácter y forma de combate, y de hecho una saga bastante famosa de los Lobos Espaciales cuenta la batalla tal como fue en realidad. El segundo suceso de importancia fue cuando el Señor de la Eclesiarquia Vandire comenzó la guerra de la Apostasia. Se cree que fue el Señor del Oficio de los Asesinos y la propia Eclesiarquia los que vencieron al rebelde. Pero en una de las cavernas más profundas de la Tierra, en un archivo que muy pocos conocen, se relata por la propia mano del Gran Inquisidor que se uso al capítulo de Devoradores de Mundos como tropas de choque en la mayoría de las batallas. El terror que eso ocasionó a los participantes en la revuelta hizo que muchos de ellos se volvieran contra sus lideres. De hecho, en ese mismo archivo se recoge la última grabación efectuada por la grabadora personal del líder rebelde Vandire, y en ella se puede ver como dos marines con los colores e insignias de los Devoradores de Mundos hacen astillas la puerta del despacho de Vandire y se lanzan sobre él con sus armas de energía. Durante esta batalla el celo del capítulo fue tal que mataron a muchos miembros de la Eclesiarquia que ya se habían rendido, y ese acto no ha sido perdonado todavía, por lo que cada cierto tiempo el Señor de la Eclesiarquia pide que se declare a la legión hereje y sea exterminada. A estas peticiones la Inquisición siempre responde con una leve sonrisa y afirmando que llevarán a cabo una investigación exhaustiva del asunto.
Actualmente el capítulo sigue en servicio en el Imperio, luchando su guerra secreta contra los enemigos del Emperador y siendo guiados por la Inquisición. No han participado en la reciente guerra en el Ojo del Terror, por temor a ser contaminados y corrompidos y se les mantiene alejados de los bordes del Imperio para que no entren en contacto con alienígenas.
Mundo natal:
Los Devoradores de Mundos leales han seguido reclutando a sus miembros en su planeta original Teien, y en muchos otros mundos medievales y primitivos. No tienen una base establecida, o al menos que se sepa, ya que se rumorea que el capítulo tiene su base en un planeta desierto, y que su ubicación es solo conocida por la Inquisición. Si se sabe que se desplazan por el Imperio con una flota propia, y la nave insignia del Señor del Capítulo ‘Venganza’ ha sido vista en numerosas ocasiones en diferentes zonas Imperiales.
Doctrina de combate:
Los Devoradores de Mundos leales es un capítulo orientado a los asaltos y los combates cerrados. Son poderosos guerreros y para ellos es un honor combatir cara a cara con el enemigo. No obstante hacen uso del armamento Imperial más moderno y siempre llevan varios apoyos que les proporcionan fuego pesado. En cuerpo a cuerpo son fieros guerreros que no dan cuartel y nunca se retiran, pero al contrario que los traidores de su legión y los Angeles Sangrientos nunca caen en una furia demente.
Organización:
La organización de los Devoradores de Mundos leales es bastante peculiar y a primera vista puede parecer anárquica. El capitulo está fuertemente ligado a la Inquisición. Esto es debido a dos factores. Primero, son un capitulo secreto y muy especializado (similar a los Caballeros Grises) y reciben ordenes directamente de la Inquisición Imperial, ya que de hecho es una de sus armas. Y segundo, la Inquisición vigila atentamente a los Devoradores de Mundos, no vayan a caer en el Caos junto con su legión.
Aparte de esto el capitulo no sigue el Codex Astartes. Arkain siempre fue muy crítico con esa organización ya que chocaba fuertemente con sus creencias, por lo que cuando se convirtieron en un capitulo independiente renegó del Codex y organizó el capítulo a su antojo.
El Señor del Capítulo siempre recibe el nombre de Arkain en recuerdo del fundador, y gobierna el capítulo junto al Sumo Sacerdote de la Guerra (el médico capellán de más rango), el Maestro Herrero (el tecnomarine más anciano), el Gran Señor del Conocimiento (el bibliotecario más poderoso), el Gran Maestre del Circulo Interno y el Gran Inquisidor que el capítulo tenga asignado en ese momento. Por debajo de este grupo se encuentran los marines especializados (sacerdotes de la guerra, herreros, señores del saber, guerreros del circulo interno y oficiales), y finalmente están los marines básicos. Además es habitual que junto a los marines acudan a la batalla parte de sus sirvientes, ya que como es lógico los marines no pueden encargarse de todas las infraestructuras del capítulo (y el trabajo es algo que está en contra de sus creencias), por lo que cuentan con numerosos sirvientes que se ocupan de todo tipo de tareas. Entre ellos hay soldados que se encargan de defender las instalaciones del capitulo junto a sus señores, y a veces acuden a combatir cuando el Señor del Capitulo considera que pueden ser necesarios.
Cuando el capítulo acude a la batalla, las tropas se reúnen en torno a un oficial al que hayan jurado lealtad y servidumbre, de forma que el Señor del Capítulo y sus Consejeros designa a varios oficiales guerreros que acuden a la batalla al mando de sus seguidores. Esto favorece la competitividad entre los marines y los oficiales, y al contrario que otros capítulos son los propios guerreros marines los que eligen a sus superiores, que suelen ser los que demuestran valor, habilidad, ferocidad y honor en la guerra, y prudencia, sabiduría, y respeto en la paz. Muchos son los gobernantes rebeldes que se han reído ante las proposiciones de rendición pacíficas de los oficiales del capítulo. Lamentablemente para ellos esas risas se convierten en gritos cuando los Devoradores de Mundos atacan, pues una vez que el capítulo marcha a la guerra solo puede ser detenido cuando todos sus enemigos han dejado de existir, y nunca dan cuartel a nadie, sea un civil desarmado o no.
Al margen de lo anterior, el capítulo usa una serie de colores e insignias en sus armaduras. La mayoría de marines lleva los colores típicos, la armadura blanca salvo el casco y las hombreras azules. Los oficiales, ya sean sargentos, sacerdotes,... suelen llevar la armadura o con los colores invertidos o de color negro. Esto ultimo suele ser en homenaje a su fundador, ya que se cree que cuando Angron traicionó al Imperio, Arkain pintó su armadura de negro como señal de deshonor. Es habitual también que los oficiales lleven cascos con formas que causen terror en el enemigo como cráneos, demonios,...
El símbolo del capitulo es unas fauces devorando un planeta y todos los marines y vehículos lo llevan. Es similar al que usan los traidores, pero éstos suelen añadir también la estrella de ocho puntas del caos o la runa de Khorne. Es muy habitual que los Devoradores de Mundos lleven símbolos e iconos de cabezas de lobo y pieles en honor a su fundador al que llamaban Lobo Negro, que es el significado de su nombre en su lengua natal. Finalmente, es también habitual ver en ellos todo tipo de adornos a base de colmillos, garras y pieles de animales, ya que son tremendamente supersticiosos, y además la religión de la mayoría se basa en creencias que están relacionadas de alguna manera con la naturaleza y lo salvaje.
Creencias:
Los Devoradores de Mundos leales creen en la lealtad y el honor por encima de todas las cosas. Están atados al servicio del Emperador hasta el fin de los tiempos por un juramento de su fundador. Y lo cumplirán ya que para ellos es algo sagrado. Ellos no ven al Emperador como una especie de dios, sino como un gran guerrero y gobernante al que deben servir. Se llaman a sí mismos Devoradores de Mundos, y se refieren a los miembros de su legión como traidores o sin honor. Es para ellos una prioridad exterminar a esos traidores, ya que consideran su deserción como una falta muy grave en el nombre del capítulo y deben limpiarla para conservar su honor. Mientras tanto lucharán contra los enemigos del Imperio sean los que sean.
Creen además que para que uno sea el guerrero perfecto, debe combinar las artes de la guerra y entrenar sin descanso, con la capacidad de mantener la paz a base de diplomacia. Nunca son los primeros en golpear, pero cuando les llega el turno no suele quedar mucho en píe. Tienen mucho respeto por aquellos guerreros que han muerto luchando con honor, y rinden culto a los antepasados. De hecho es habitual que antes de la batalla recen a los espíritus de sus ancestros para que les guíen en el conflicto y no les permitan fracasar en su misión. Al igual que los Lobos Espaciales, dan mucha importancia a las historias y las sagas, aunque los Devoradores de Mundos suelen expresarse usando poemas y canciones delicadas, y no con las épicas historias de los guerreros de Fenris.
Los Devoradores de Mundos son bastante religiosos, aunque no siguen el Credo Imperial. Sus mitos se basan en dioses antiguos, sus ancestros y espíritus de la naturaleza. Son muy cercanos a las creencias de los Lobos Espaciales, y se especula que esto puede ser debido a que Arkain combatió mucho junto a Russ y aprendió bastante de él. Sea como fuere, hace varios milenios todos los ingredientes que forman sus creencias fueron analizados concienzudamente por la Inquisición y la Eclesiarquia y no se encontró nada que causase preocupación.
Semilla genética:
La semilla genética de los Devoradores de Mundos es medianamente estable. No ha sufrido grandes mutaciones, pero les ha sido prohibido crear capítulos sucesores. Se cree que la Inquisición intentó esto en el pasado y que los sucesores sufrieron algún tipo de deformidad y grado de demencia. No obstante la semilla de los Devoradores de Mundos tiene un pequeño grado de deformación que consiste en que los colmillos se alargan con la edad y el rostro de algunos marines adquiere rasgos demoniacos. Aparte de eso tienen unos sentidos muy agudizados, aunque no se sabe si es debido a alteraciones fisiológicas o a proezas mentales debido a su entrenamiento.
Grito de batalla:
Cuando cargan hacia el enemigo suelen gritar “Sangre para el Emperador”,
para después lanzar aullidos y rugidos con los que intimidar al
enemigo. Es habitual que durante la aproximación canten ciertas
oraciones.