El Todopoderoso YAHWEH le concedió a Zacarías el profeta
de todo Israel, hijo de Berequías, muchos sueños, visiones celestiales e
interpretaciones. Había una visión en particular que continuó siendo un
misterio sin resolver y es este misterio sin resolver, que aparece en el
capítulo 4 de Zacarías, lo que continua dejando perplejos a todos los segmentos
del mundo religioso hasta la fecha, incluyendo a los ciudadanos del Reino de
Yahshúa.
El dilema de Zacarías es bastante común en el cuerpo
de Yahshúa, por el cual un hijo de YAHWEH recibe una visión segura o una
palabra profética, pero es incapaz de captar su interpretación. Con frecuencia
el creyente o bien se queda corto o malinterpreta la palabra o la visión, por
causa de un proceso de razonamiento defectuoso o un especial punto ciego
teológico. El profeta Zacarías debía de haber podido interpretar esta visión,
pero al contrario que Daniel no se le concedió el don de su interpretación. Fue
a reunirse con su pueblo Israel en su muerte, sin que la visión celestial le
fuese jamás revelada. Al estudiar el texto, da la impresión de que el ángel de
YAHWEH le está haciendo de rabiar, haciéndole la misma pregunta retórica varias
veces: --¿Qué son estos?--
Al leer el capítulo 4 de Zacarías, uno se lleva la
impresión de que esta visión celestial y su correcta interpretación debieran de
ser perfectamente clara y sencillas. Debiera de ser un tema o realidad con la
que YAHWEH espera que Zacarías esté familiarizado, puesto que da la casualidad
de que escribió mucho acerca de los dos olivos que contempló en su visión celestial.
¿Por qué no pudo Zacarías, un hombre lleno del Ruaj HaKodesh y de sabiduría,
ser capaz de identificar estos dos olivos en el cielo? Precisamente una gran
parte de su ministerio terrenal y de sus escritos tuvieron que ver con el tema
mismo de los dos olivos.
Zacarías 4 comienza con el ángel de YAHWEH
despertando a Zacarías, concretamente con el propósito de que contemple esta
visión y de que la entienda. ¡A fin de que el Judaísmo Mesiánico y el
Cristianismo empiecen a entender los acontecimientos escatológicos que están
sucediendo a todo su alrededor en estos últimos días, da la impresión de que
necesitan una visitación angelical juntamente con una interpretación! Pero el
hecho lamentable es que la mayor parte de la comunidad nacida de nuevo,
posiblemente nunca acierte a comprender la verdad vital de los últimos días en
relación con los dos olivos de Zacarías 4. Ciertamente no ha quedado constancia
de que esta verdad básica de los dos olivos, tal y como se relaciona con su
pueblo Israel, le fuese jamás revelada en una fecha posterior, a pesar de que
le despertasen de su sueño profético para recibir precisamente dicho
entendimiento.
En Zacarías 4:2, contempla una menoráh de siete
brazos, que puede identificar. La luz de la menoráh y su brillo, representan la
gloria o la shejináh de YAHWEH entre Su pueblo. ¡Sin embargo, resulta
interesante que no sea capaz de reconocer los dos olivos del versículo 3!
Frustrado pregunta al ángel que le revele qué son los
dos olivos a ambos lados del velador. Grandemente asombrado y confundido, el
ángel le responde a Zacarías en el versículo 5 preguntándole: --¿No sabes qué
son éstos?--
El ángel le estaba preguntando en esencia: --¿Acaso
no eres capaz de reconocerlo puesto que tu ministerio y tus escritos sagrados
están llenos de referencias acerca de estos dos olivos que ahora contemplas?--
El reino celestial mismo estaba asombrado de la incapacidad de Zacarías a la
hora de hacer esta identificación. Su respuesta en el versículo cinco fue
sencillamente –No, señor mío.--
Después de recibir una profecía inmediata acerca de
Zorobabel colocando la piedra principal para la reconstrucción del templo bajo
la dirección de Esdras y de Nehemías, el sentido de fracaso de Zacarías debió
de ser de lo más agudo. En Zacarías 4:11, vuelve a aproximarse al ángel y
cambia de tema del de Zorobabel, para sacar de nuevo la cuestión preocupante
que quedaba sin responder: --¿Qué significan estos dos olivos?--
Parte del fracaso de Zacarías, a la hora de recibir
el entendimiento acerca de la visión de los dos olivos, radica en el hecho de
que hizo la pregunta equivocada. Debería de haber preguntado ¿quiénes son estos
dos olivos, en lugar de qué son estos dos olivos? De haber hecho la pregunta
correcta, no hay duda de que se hubiera acabado la broma y el ángel le hubiera
dado una respuesta directa. Fue el fallo de Zacarías en no usar otros pasajes
de las Escrituras para interpretar sus propias Escrituras, lo que obligó al
ángel a abstenerse de darle esta información vital. En Zacarías 4:12, intentó
por tercera vez obtener una respuesta del ángel de YAHWEH, expresando la
pregunta de otro modo. Le preguntó al ángel acerca de dos ramas de olivo que
procedían de los dos olivos, en lugar de referirse a los dos árboles mismos.
¡Qué excelente cabeza Yiddishe! El aceite que fluía de los árboles a las ramas
y dentro de la menorah, debiera haber sido una poderosa pista que hubiera
satisfecho la curiosidad de Zacarías. El aceite era y sigue siendo una figura
de la unción del precioso Ruaj Hakodesh de YAHWEH. El aceite fluía estando
unido a la fuente, que era la presencia santa de YAHWEH, maravillosamente
representada en la menorah. Pero a pesar de ello no logró averiguarlo y en el
versículo 13 de Zacarías 4, el ángel le hizo de nuevo la misma pregunta por
tercera vez y éste vuelve a afirmar que no entiende la visión de los dos
olivos, que están en el cielo, uno a cada lado de la menorah. Nos resulta fácil
imaginar la absoluta frustración que debió sentir Zacarías al verse
ridiculizado por el interrogatorio del ángel y por su determinación a no
ofrecerle una respuesta detallada.
Por fin, en un acto de gracia, el ángel le hace una
insinuación a Zacarías, pero no identifica a los dos olivos, sino que le dice
sencillamente que son los dos ungidos o los dos testigos ungidos, que han sido
ungidos en el cielo, con el fin de representar los asuntos del Padre en la
tierra. El ángel afirma: "Estos son los dos que fueron ungidos con aceite
y que están delante del Señor de toda la tierra." El Señor de toda la
tierra es Yahshúa, el Rey de Israel y sus dos testigos llevan a cabo su labor
en la tierra y cuando la han realizado están en el cielo, dando a entender que
su tarea ha quedado completada. La palabra "están" se entiende mejor
como que han cesado de la labor que tenían entre manos.
Resulta difícil imaginarse a un ángel enviado con el
fin de revelar misterios haciendo de rabiar a un profeta ungido por YAHWEH, a
menos que el profeta estuviese cometiendo alguna clase de pecado deliberado. La
Palabra enseña que "al que SABE HACER EL BIEN pero no lo hace, le es
pecado." En Zacarías 4:14 el ángel corrige su corazón pecaminoso,
recordándole que los dos olivos no son ni cosas ni objetos, sino más bien dos
personas o los UNGIDOS.
El profeta Zacarías es un símbolo o imagen de los
literalmente cientos de millones de creyentes nacidos de nuevo que poseen un
tremendo discernimiento, sabiduría y revelación, en lo que se refiere a los más
profundos misterios de nuestra fe, pero que no acaban de llegar al fondo,
cuando se trata de la eternidad de los dos olivos, que están continuamente ante
la presencia de YAHWEH, después de haber estado trabajando continuamente en la
tierra. En este aspecto doctrinal concreto, a pesar de que YAHWEH ha enviado a
mensajero tras mensajero y maestro tras maestro, continúan existiendo cientos
de millones de creyentes que no parecen capaces de despertar del sueño para
entender esta VERDAD DE LAS ESCRITURAS, que es de lo más básico.
El increíble asunto, que tenemos entre manos, es que
la ceguera, este velo, no sólo permanece sobre esta generación de los santos,
sino que ha existido en todas las generaciones anteriores de grandes hombres y
mujeres de Elohim, incluso llegando muy atrás, a los tiempos de Zacarías. El
Rav Shaúl escribió en su epístola a los Romanos que muchos de los que son
llenos del Espíritu y que profesan y proclaman ser espiritualmente sabios, se
han convertido en insensatos, desde el punto de vista doctrinal (Romanos 1:22).
¿Cómo ha sucedido esto? ¡Porque han rechazado el conocimiento de la Palabra de
YAHWEH, claramente revelada! Por eso es por lo que cientos de millones de
creyentes nacidos de nuevo continúan en la actualidad en el mismo pecado que
Zacarías. El resultado de esta falta de conocimiento (Oseas 4:6) es que YAHWEH
ha rechazado a cientos de millones del sacerdocio que representa supervisar la
restauración de la verdad acerca de estos dos olivos. ¡Lo cual no significa que
los creyentes que están ciegos, en cuanto a la identidad y el misterio de los
dos olivos, hayan visto su sacerdocio del Nuevo Pacto eliminado! ¡Que YAHWEH no
lo permita! Pero lo que sí sucede es que se pierden el derecho a la unción
profética y a la cobertura en este aspecto en concreto, a los ojos de aquellos
que están abiertos y participan en investigar este asunto. ¡Están compartiendo
el pecado de omisión cometido por Zacarías, debido a que, como le sucede a él,
tampoco ellos tienen excusa!
Existen literalmente montones de profecías, que se
encuentran en muchos de los libros de la Biblia, que revelan la identidad de
los dos olivos, si uno busca la confirmación. ¡Proverbios 25:2 nos enseña que
YAHWEH tiene el privilegio y la gloria de ocultar un asunto, pero es la gloria
de los reyes (sacerdotes) el escudriñarlo! Es cuestión de estudiar con el
propósito de mostrarnos aprobados y la falta de estudio y de investigación de
un asunto es sencillamente muestra de pereza y nuestro amante Padre celestial
lo considera como pecado de omisión.
YAHWEH le habló con dureza a Zacarías haciendo que el
ángel le tomase el pelo porque Zacarías se había perdido una de las más básicas
verdades de las Escrituras. El Padre no realiza jamás una obra trascendental,
de ninguna clase, en la tierra, sin primero confirmar Su verdad de palabra y
por medio de los escritos de dos o más testigos. De no haber estado Zacarías
adormilado, se hubiese dado cuenta que no necesitaba depender de la visitación
angélica, para poder reconocer a los dos olivos de la visión. No tenía más que
echar mano del conocimiento de otros pasajes de las Escrituras para encontrar
la gloriosa verdad, que le sería revelada. Cuando YAHWEH confirma un asunto por
medio de dos o tres testigos, es casi siempre un acontecimiento simultaneo. En
otras palabras, El confirma la palabra idéntica o la visión a otros de la misma
generación y no sólo años después. Ahora resulta claramente evidente que el
pecado cometido por Zacarías fue que no consultó las Escrituras o los escritos
de ninguno de sus contemporáneos, con el fin de descubrir la identidad de los
dos olivos. Por eso es que el ángel, al encontrarse con pecado en este sentido,
se negó a revelar la labor y la identidad de los dos olivos, que realizan su
trabajo en la tierra y están representados en la presencia de YAHWEH. Zacarías
rechazó el conocimiento que hubiese encontrado en alguna otra parte de las
Escrituras, de uno o más de sus contemporáneos y, por lo tanto, en este aspecto
en particular, YAHWEH impidió que fuese un sacerdote o que tuviese la unción,
para poder ministrar la verdad revelada en la visión. Ese sacerdocio recaería
sobre otros, que estarían dispuestos, mediante el estudio de las Escrituras, a
reconocer y proclamar el entendimiento acerca de los dos olivos.
En Jeremías 11:16, YAHWEH nos enseña que ha nombrado
al olivo que El ha plantado y que sería hermoso, verde y produciría buen fruto.
YAHWEH diseñó este árbol, que había plantado, como una sola voz unida, que
resonase y proclamase el mensaje del Elohim de Israel. Aparentemente los dos
olivos fueron cultivados de un mismo árbol, que el Padre había ordenado
originalmente que le representase en pureza y en santidad. Fue su expreso y
perfecto deseo que este único olivo le diese un fruto excelente y lustroso y
que produjese para El talmidim llenos del Espíritu, obedientes a la Toráh, que
rechazasen el paganismo. Todo acerca de este árbol era perfecto desde el día
que fue diseñado por el Maestro arquitecto. Sin embargo, en el versículo 17 de
Jeremías 11, algo salió mal desde su diseño original. En lugar de que el olivo
se uniese y expresase un solo plan y propósito de afirmación del Elohim de Israel
para Su pueblo Israel, se produjo una división y se introdujo el pecado. Aquel
fruto bueno, verde y santo del árbol original, se volvió en contra de YAHWEH y
los unos contra los otros.
En el versículo 17 nos encontramos con DOS OLIVOS que
cometen y practican un gran mal. El árbol ya no se parecía al amor, a la
hermandad, a la unidad, a la paz, a una misma mente y propósito. Ya no
representó mas, con exactitud, la pureza y la santidad del que lo diseñó, para
un mundo perdido, lleno de elementos paganos desgraciados. Por causa de aquel
mal y de la tergiversación de la perfección del olivo plantado por YAHWEH, El
decidió permitir que el mal cayese sobre él. Todo el árbol que había sido
plantado en perfección, se había convertido en algo totalmente lleno de
levadura. En Jeremías 11:17 YAHWEH dice a todos los que tengan oídos que
escuchen que el árbol ha sido dividido y sus ramas serán cortadas porque se han
encontrado en los dos olivos el pecado y la maldad, LLAMADO O CONOCIDO COMO LA
CASA DE ISRAEL (LAS DIEZ TRIBUS) Y LA CASA DE YEHUDAH (dos tribus mas la de
Leví). La única nación tipificada por la imagen del olivo se había dividido
trágicamente, convirtiéndose en DOS OLIVOS O DOS CASAS SEPARADAS.
Incluso después de que se dividiese en dos casas,
YAHWEH habría de disciplinarles aún mas cortando TODAS LAS RAMAS de los dos
árboles por medio del fuego, que es símbolo de Su ira e indignación. Esta
verdad profética había sido claramente delineada por Jeremías y por Ezequiel,
que fueron ambos importantes comentarios proféticos de Zacarías.
De este modo, YAHWEH le ofreció a
Zacarías el entendimiento de las Escrituras. ¡Escrituras, Escrituras,
Escrituras! En lugar de buscar en las Escrituras Zacarías miró hacia los
cielos, buscando la palabra rhema de un ángel. ¿Le suena familiar? En la
actualidad como en los últimos 2.500 años desde Zacarías, los creyentes nacidos
de nuevo están buscando en la emoción, la lógica, los maestros humanos, los
rabinos, los comités directivos y las páginas web, antes de decidirse acerca de
los dos olivos de ISRAEL. YAHWEH plantó a un Israel, que se convirtió en dos
naciones, debido a las divisiones y posteriormente ambas naciones quedaron
desiertas ante el resto de las naciones, como ramas tanto naturales como
artificiales o cultivadas y las que no fueron cultivadas fueron cortadas.
¡Qué irónico que los propios escritos de Zacarías
hiciesen mención de algún aspecto de las dos casas de Israel, Efraim y Judá, a
pesar de lo cual el no parecer reconocer a los olivos en la visión celestial,
precisamente aquello acerca de lo cual estaba escribiendo y que le resultaba
tan conocido. Zacarías 11:14 es un ejemplo perfecto. Allí describe la hermandad
rota entre los dos olivos, cogiendo literalmente su cayado, llamado Unidad, y
rompiéndolo en dos, para mostrar a su pueblo la continua hermandad rota entre
Israel (Efraim) y Judá. Fíjese que aún eran dos naciones del olivo, incluso
después del retorno judío de la cautividad babilonia. Este pasaje de las
Escrituras, juntamente con otros, demuestran, de manera concluyente y de una
vez para siempre, que ambas casas o las 12 tribus de Israel estaban totalmente
reconstituidas cuando regresaron los exiliados judíos de Babilonia, lo cual
había sucedido justo antes del ministerio de Zacarías. (Tampoco hubiese sido posible
que las dos casas se hubiesen reunido, de ninguna manera, durante el regreso
del Israel judío a la Toráh, durante el reinado de Josías. ¡El reinado de
Josías es anterior al exilio babilónico por 100 años y Zacarías revela
claramente que la hermandad estaba todavía rota cien años después de que ese
mismo exilio hubiese terminado!)
¡El judaísmo mesiánico y una gran parte del mundo de
la iglesia, continúan caminando en un sueño, que se han impuesto a sí mismos, a
pesar de la abundante evidencia de los escritos proféticos y los mensajeros
proféticos en las Escrituras como su espada del Ruaj, declarándoles lo que las
Escrituras habían declarado respecto a la gloriosa restauración de las dos
casas de Israel, que habrían de convertirse en UN SOLO OLIVO! A mí me han
confesado algunos dirigentes judíos mesiánicos que las dos casas se están
reconciliando entre sí gracias a Yahshúa.
Un destacado dirigente judío mesiánico ha llegado tan
lejos como para decir que "por definición física, tiene usted razón y
existen tres grupos, los judíos, los efraimitas y los que no son israelitas.
Esto es algo que es preciso enfatizar." Y en su impactante conclusión,
este conocido dirigente judío mesiánico dijo: "¿y qué?" Si Israel es
la restauración de los dos olivos, entonces nuestro pueblo es literalmente la
nación mayor de todo el planeta, que es exactamente lo que dijo YAHWEH que
sucedería por medio de Sus pactos. ¡Ese hecho le establece a El como el que
guarda el pacto, a pesar de toda la lógica y de todo lo que está en contra!
Además, el entendimiento de los dos olivos, obligará a una manera diferente de
definir el tamaño de la tierra de Israel como la tierra prometida a Abraham,
Isaac y Jacob, extendiéndose en dirección a Siria, el Líbano y Egipto. ¡Pronto
necesitaremos toda esa tierra! Esta última generación debe ser diligente y
despertar del sueño, como el de Zacarías y de gran parte del mundo religioso,
para pasar a la luz gloriosa de la esperada restauración final de todo Israel
(tanto el judío como el que no lo es).
YAHWEH permitió que este profundo sueño se extendiese
por doquier durante un periodo de 500 años, desde los días de Zacarías, hasta
el tiempo de Yahshúa y del Rav Shaúl. Fue precisamente el Rav Shaúl el que
sería ordenado y destinado por el Santo de Israel para que introdujese de nuevo
los dos olivos, que se encuentran ante el Maestro de toda la tierra y de los
cielos, para muchos creyentes nacidos de nuevo. No es de sorprender que los
escritos del Rav Shaúl sean la parte mas atacada y malentendida de las Escrituras,
puesto que se le asignó la labor sacerdotal de volver a introducir la respuesta
a la pregunta de Zacarías, que aparece en su capítulo cuatro. Como veremos
pronto, el Rav Shaúl realizó una labor maravillosa al contestar a la pregunta
"¿quién es Israel?" Con su propia clase de teología ungida del olivo.
Dio la respuesta a la pregunta de Zacarías a todos aquellos, en estos últimos
días, que tienen oídos dispuestos a escuchar y ojos dispuestos a ver. El
entender la teología del olivo del Rav Shaúl es de vital importancia para
usted, para su familia, para su congregación, para su ministerio, para sus
hijos y para su nación. Necesitamos conocer a fondo la visión del Padre para
toda Israel, tal y como ha sido revelada en las Escrituras. ¡Tenemos necesidad
de trabajar a favor de Israel, no solo del segmento de Israel que resulta
fácilmente identificable! Para entender la parábola del olivo del Rav Shaúl
necesitamos recordar que las Escrituras siempre interpretan a las Escrituras.
Puesto que el olivo de YAHWEH contiene ambas casas de
Israel, según Jeremías 11, lo mismo debe suceder con el Rav Shaúl. Nos
encontramos con que ese es, efectivamente, el caso en Romanos capítulo 11. En
el versículo uno, la Palabra nos enseña que la parábola del olivo a punto de
ser enseñada, se refiere a todos los israelitas y es la declaración absoluta
del misterio del trato de YAHWEH con todo Israel, que desde el año 921 a. de C.
incluye a las dos casas divididas. Los versículos 7 a 13 de Romanos 11, enseñan
que la caída de Israel, que incluye a ambas casas, según Jeremías 11:16-17, ha
dado como resultados grandes riquezas y bendiciones espirituales para los
creyentes que no son israelitas. El Rav Shaúl comenzó a desentrañar el
verdadero misterio que Zacarías no había conseguido resolver jamás. Fue
responsabilidad del Rav Shaúl presentar el Evangelio a los que no eran
israelitas, así como a todo Israel. En el versículo 13 de Romanos 11, reafirma
su llamamiento y su comisión. Si el que Israel fuese temporalmente desechada ha
traído vida al mundo que no es israelita, cuánto mas vida y gloria disfrutará
la plena restauración de Israel? A fin de poder llegar a una conclusión
bíblicamente sólida y desentrañar el misterio del olivo de Israel, es preciso
que establezcamos una premisa basada en la verdad de las Escrituras y no en la
perversión que el hombre hace de la misma. Si permitimos que las Escrituras nos
instruyan respecto a la identidad del olivo original, entonces la revelación de
su futura restauración también será gloriosa y, además, tendremos el privilegio
de entender lo que debería haber entendido Zacarías, pero no lo hizo. El árbol
del olivo de Israel, acerca del cual habló el Rav Shaúl, haciendo referencia a
Jeremías 11, es toda Israel, las dos casas diseminadas y dispersas. Santiago
1:1, Juan 10:16 y Juan 11:49-52, confirman esta definición de Israel. Este
olivo no es un olivo judío. El Rav Shaúl ni siquiera hizo jamás alusión al mito
de que el olivo que estaba representando en la parábola fuese judío. El enseñar
que el olivo de Israel es un olivo judío, sería hacer caso omiso de la
revelación de las Escrituras tal y como lo reseñan Jeremías y Zacarías, aunque
este último no entendió la visión celestial. Hasta los dos querubines que
cuelgan sobre el propiciatorio del tabernáculo estaban fabricados de madera de
olivo, simbolizando el doble testimonio a las dos casas de Israel en Primera de
Reyes 6:23.
¡Durante dos milenios, la falsedad de que el olivo
mencionado en el capítulo 11 de Romano fuese judío y que las ramas injertadas
sean gentiles es falso, muestra una corta visión, es inexacto y es además un
caso clásico de mala exégesis, en su peor forma, que hace que millones de
personas malinterpreten las Escrituras!! Si bien puede que sea de la
incumbencia tanto del cristianismo como del judaísmo mesiánico enseñar que este
olivo es judío, lo cierto es que no beneficia el crecimiento del Reino y
tampoco nos permite comprender de una manera clara y definida el misterio de
los dos olivos del capítulo cuatro de Zacarías. Al cristianismo le encantaría
que usted y yo considerásemos al olivo de Romanos 11 como judío, de manera que
pudiesen demostrar que ellos son el Nuevo Israel, habiendo reemplazado al
antiguo Israel (es decir, a los judíos). Esta perversión del olivo de YAHWEH se
presta a alimentar las funestas llamas de la teología del reemplazo, promovida
por la iglesia. No existe nada semejante a un Nuevo Israel y tampoco existe
nada que se le parezca al antiguo Israel. ¡No hay mas que un solo Israel, ni
más ni menos! ¡Desde el año 921 a. de C. este pueblo ha estado compuesto por
dos casas diferentes, con dos propósitos distintos en la tierra!
Además, una gran parte del judaísmo mesiánico se
beneficia de la amplia proliferación de la falsa enseñanza de que el olivo es judío.
Se supone que esta enseñanza demuestra que los gentiles tienen suerte de haber
sido injertados. ¡La actitud es que, aunque usted sea injertado como gentil,
usted no será nunca un judío como yo! No será usted nunca una rama natural,
sólo una rama salvaje que cuelga de MI ARBOL. Esta manera defectuosa de
entender al árbol, considerándolo judío, se presta al orgullo, a la arrogancia
y a un falso sentido de superioridad, sobre aquellos que están colgando
sencillamente de "¡MI ARBOL JUDIO!" ¡Las Escrituras se refieren a
este comportamiento como vejación al hermano Efraim! Este rechazo a la
revelación divina, acerca de las dos casas de la parábola de Romanos 11, es un
error que se ha puesto de manifiesto mediante tales abominaciones como las
membresías asociadas para los creyentes que no son judíos, la condenación del
liderazgo no judío en los púlpitos judío mesiánicos (yo creí que el púlpito le
pertenecía a Yahshúa), así como el retener la plenitud del Espíritu y los
mitzvot de la Toráh de los israelitas que no son judíos. Multitudes de
creyentes, que no son judíos, procedentes de Efraim, han suplicado que se les
permita celebrar toda la Toráh, no solamente la ideada por el hombre, es decir,
las llamadas "Leyes de Noé" han sido alejados de la Toráh y de las correspondientes
bendiciones que proceden de ella. ¡Este es el resultado del mito de que el
olivo es originalmente judío, contrariamente a la verdad de que está formado,
al mismo tiempo, por israelitas judíos y no judíos!
Estas injusticias, anteriormente mencionadas, no son
mas que la punta del iceberg. Se ha producido un daño masivo a todo el cuerpo
del Mesías por causa, en gran parte, de tener un corazón insensible respecto a
la verdadera identidad del olivo de Israel. El proclamar falsamente que los creyentes
que no son judíos están siendo actualmente injertados en el olivo judío,
sugiere que son algo menos de lo que son en realidad, que es un pueblo que ha
estado hablándole al mundo acerca de "La Raíz de Israel" (Yahshúa)
durante los últimos diecinueve siglos (*Batya Wootten. Quién es Israel, p.
145). Por lo tanto, si estamos endeudados con los judíos por defender y
conservar la Toráh, debemos de tener igualmente una deuda con Efraim / Israel,
que ha sido fiel en proclamar también el evangelio. Todos nosotros tenemos una
deuda con Israel. El Padre no usó el tradicional judaísmo rabínico para
conservar el Nuevo Pacto de Israel, sino que le ha confiado la labor a Efraim.
¡De modo que tenemos una deuda contraída con ambas casas!!
El olivo es, por lo tanto, todos los israelitas
(Efraim y Judá). Los que no son israelitas son los Gerim (extranjeros) que
viven en Israel gracias al Mesías Yahshúa y ellos son los que han recibido un
indulto y una nueva vida en el olivo de Israel, debido a que fueron cortadas
ramas de ambas casas (Jeremías 11:17) ¡a fin de dejar espacio para ellos!
YAHWEH descubrió maldad en ambas casas y decidió cortar ramas de las dos, con
gran conmoción y fuego. Los versículos 11 a 16 de Romanos 11 hablan acerca de
la gloria del Elohim de Israel, que cae sobre los que no son israelitas o
verdaderos gentiles en la tierra, debido al tropiezo de ambas casas (Isaías
8:14) y posteriormente cortadas. Empezando con el versículo 16 de Romanos 11,
el Rav Shaúl comienza a desentrañar el misterio del olivo de Israel y el dilema
del capítulo 4 de Zacarías, afirmando que puesto que la Raíz es santa todas las
ramas son santas. ¡El resto del capítulo trata acerca de Israel y no acerca de
las naciones!
Yahshúa es la Raíz del olivo puesto que, según
Apocalipsis 22:16 El es al mismo tiempo la Rama y el Vástago de David. Los
primeros frutos son israelitas salvos y en el versículo 17 de Romanos 11 el Rav
Shaúl llama a los creyentes de Roma, que no son judíos, las ramas salvajes del
olivo. ¡Fíjese en que los gentiles o los que no son israelitas no son ramas del
olivo ni mucho menos!! Lo que son es ramas de un árbol totalmente diferente.
¡Los creyentes en Roma eran, de hecho, las ovejas perdidas reunidas de la Casa
de Israel, es decir, Efraim, acerca de los cuales dijo concretamente Yahshúa
que vendría por ellos en Mateo 15:24! Por lo tanto, Pablo no tenía problema
alguno llamándoles ramas salvajes o no cultivadas del olivo israelita. A pesar
de que no habían sido cultivadas, su categoría como ramas israelitas del olivo
no cambió jamás y esta es una verdad predominante de las Escrituras. Sin
importar dónde vivan los israelitas o lo que puedan creer, lo cierto es que
siguen siendo israelitas (el judaísmo rabínico tradicional enseña el mismo
principio a los judíos tradicionales). Este salvajismo se ve en Efraim a lo
largo de la historia y es, de hecho, la causa de la dispersión o del primer
holocausto israelita, que tuvo lugar en el 721 a. de C. Estas ramas eran tan
salvajes e insubordinadas que en el 721 a. de C. fueron la primera parte de
Israel que fue separada, como lo declaró YAHWEH en Jeremías. En Jeremías
2:18-21 esto se destaca de manera extraordinaria y el versículo 21 del capítulo
enseña que Efraim, que viajó por el camino asirio, se había degenerado por ser
un olivo en una viña degenerada. ¡La palabra hebrea para degenerada es nokri o
viña "extranjera"! ¡Se convirtieron en extranjeros, entre otros
extranjeros y se convirtieron, además, en los gentiles de los últimos tiempos!
En la actualidad en hebreo el término nokri significa literalmente gentil. ¡El
olivo de Efraim se había vuelto tan degenerado que adoptó los comportamientos y
las características de las naciones gentiles, que no eran israelitas!
Ahora por fin y gracias a Yahshúa el Mesías y Su
evangelio, están REGRESANDO A SU PROPIO ARBOL DEL QUE HABIAN SIDO QUITADOS,
debido a su salvajismo. Al ser injertados se ven reunidos de nuevo con la
Comunidad de Israel y están compartiendo otra vez la Raíz (Yahshúa) así como su
abundancia (la Toráh, sus profetas y los pactos de Israel). ¡Esa es la verdad,
amigos míos! Estas ramas salvajes del olivo están regresando a su propio olivo,
plantado por el Padre YAHWEH hace tanto tiempo, trayendo consigo su propensión
al salvajismo, que se disipará gradualmente si continúan bebiendo y recibiendo
alimento de la Raíz y su abundancia. Cualquier botánico estará de acuerdo en
que solamente se puede injertar o plantar cosas de especie similar, si uno
desea evitar crear una planta híbrida. Si estas ramas salvajes del olivo fueran
realmente creyentes gentiles o que no fuesen israelitas, no se haría nunca
referencia a ellos como ramas del olivo, puesto que las ramas del olivo se
refieren a los israelitas. Fíjese con cuidado y verá que no se trata de ramas
de manzano, ni ramas de palmera, ni de calabaza ni de ninguna otra clase de
rama, sino que son ramas israelitas salvajes que regresan a su propio árbol,
puesto que ha llegado el momento fijado para su reunificación. El tiempo fijado
para la reunificación de la Casa de Israel (Efraim) es concomitante con el
tiempo fijado para el galut (dispersión) global de Judá en el 70 A.D. Una casa
regresa por medio de Yahshúa, mientras que la otra casa está siendo dispersada
en gran parte por causa de su rechazo de Yahshúa. En Romanos 11:18 el Rav Shaúl
advierte al Efraim que regresa que no se jacte acerca de su regreso a Sión y
por el hecho de que las ramas no creyentes de Judá estén siendo, al mismo
tiempo, arrancadas, puesto que no es la propia justicia de Efraim lo que ha
motivado este nuevo injerto, sino que es más bien la gracia del Yahshúa
Todopoderoso. El es la Raíz de todas las ramas del olivo, que las ha guiado al
arrepentimiento. En los versículos 18 a 21 de Romanos 11, el Rav Shaúl advirtió
a Efraim / Israel que permaneciese humilde y no se regocijase en su arrogancia,
por el hecho de que la calamidad hubiese caído sobre Judá. Por desgracia,
Efraim no hizo caso de la advertencia del Rav Shaúl y afirmó, con pomposidad,
ser el reemplazo de Judá como el hijo escogido de Israel, durante los 200 años
que Judá tuvo que soportar la calamidad de vagar. Este alardear y arrogancia es
algo que se vio entre los creyentes de Roma, incluso hace 2000 años atrás y era
tan predominante que el Rav Shaúl tuvo que abordar el tema de inmediato. Las
ramas salvajes del olivo se estaban comportando como si ellas soportasen a las
ramas naturales o cultivadas, cuando la verdad era y todavía sigue siendo que
la RAIZ y la prosperidad de Israel estaban apoyando tanto a la parte salvaje de
Israel como a la más culta y más reconocible de Israel. En el versículo 21 de
Romanos 11, se nos enseña que lo que le estaba sucediendo a Judá podía volver a
sucederle al Israel no judío, si no continuaban en la fe verdadera del Nuevo
Pacto. Esta advertencia se encuentra en el versículo 22. No hay lugar para la
arrogancia de Efraim en el día de la calamidad de Judá, puesto que ellos fueron
en una época los que recibieron el trato duro o severo de YAHWEH, de la misma
manera que lo está recibiendo actualmente Judá. El mero hecho de que YAHWEH
volviese a injertar a las ramas salvajes del olivo en su propio árbol, es una
clara indicación de que cuando el Israel judío adopte la fe del Nuevo Pacto,
YAHWEH ha prometido y está dispuesto a volver a injertarles de nuevo. El papel
de Efraim en el regreso de Judá al olivo es el de hacer que Judá se sienta
celoso, que desee lo que tiene Efraim (Romanos 11:11). ¡A Efraim se le llama la
sal que hace que Judá tenga sed, no el vehículo por medio del cual Judá
experimente dolor, tortura y calamidad!
Por lo tanto, no hay, ni mucho menos, lugar para la
jactancia. Las ramas se cortan cuando desaparece la fe y vuelven a ser
injertadas cuando vuelve a manifestarse la fe. Esto se aplica a las personas,
de manera individual, pertenecientes a las dos casas que componían el Tabernáculo
de David antes de que fuese destruido. ¡Vemos claramente en Romanos 11 que
YAHWEH es soberano y El corta y vuelve a injertar a todos los israelitas de y a
su propio árbol, basándose en la fe salvadora, no en la propia bondad de las
personas ni en su genealogía, puesto que no hay ninguno que sea justo, ni
siquiera uno (Salmos 14:1-4)! ¡En este olivo nadie es mejor que otros! ¡No
existen membresías asociadas ni ciudadanos de segunda clase! El único criterio
que sigue el Padre, a la hora de determinar la condición o bien de los que
permanecen o de los desechados, es la fe y nada mas que la fe. Quienquiera que
permanezca en la fe permanece en el árbol del olivo que ha plantado YAHWEH. El
olivo que El ha plantado no es, como se cree común y equivocadamente, ¡JUDIO Y
GENTIL! ES MAS BIEN EFRAIN, JUDA Y LOS QUE NO SON ISRAELITAS (LOS GENTILES).
La mayoría de los expositores de la Biblia se
encuentran en el mismo que Zacarías, el profeta, y no tienen ni la más remota
idea respecto al misterio del olivo. A pesar de que la palabra de Elohim está
llena de referencias acerca de los dos testigos del Padre, millones de personas
leen a diario estos mismos pasajes de las Escrituras y están ciegas respecto a
la identidad del olivo de Israel. El Ruaj Hakodesh sabía que este misterio era
un enigma que el hombre no podía resolver por sí solo y es un problema en la
actualidad como lo era hace 2000 años. A menos que el Ruaj Hakodesh (el
espíritu Santo) mismo revele la verdad acerca del olivo de Israel, permanecerá
secreto. ¡Según Deuteronomio 29:29 las cosas secretas le pertenecen a YAHWEH
Todopoderoso, pero las cosas que son reveladas nos pertenecen a nosotros (a
Israel) y a nuestros hijos (a los hijos de Israel) para siempre. El misterio de
los dos olivos ha quedado resuelto por medio del ministerio apostólico del
Rabino Shaúl! En el versículo 24 de Romanos 11, vemos la verdad elaborada de
modo más detallado. Habla acerca de Efraim, que ha sido cortado de la parte del
olivo, que se volvió salvaje por causa de su naturaleza caída en tiempos
pasados, pero ahora por medio de Yahshúa están siendo reinjertados en un olivo
cultivado. En otras palabras, estaban en el olivo y debido a su estilo de vida
no cultivado se volvieron salvajes y se convirtieron en parte del árbol
salvaje. Su dispersión en el año 721 a. de C. permitió a YAHWEH limpiar el
árbol con la verdad. Por medio de Yahshúa están regresando a su propio árbol,
mientras que durante todo ese tiempo el Israel judío está viviendo en ese mismo
árbol, SOLO PARA REGRESAR POR FE A MOSHIACH EN UNA FECHA POSTERIOR. Vemos que
eso está sucediendo en nuestros días por medio del movimiento judío mesiánico.
Los judíos están regresando también a su propio olivo. Cuando todo esté dicho y
hecho, tanto el Israel judío como el Israel no judío (Efraim) vivirán y morarán
para siempre en su propio árbol, con los que no son israelitas siendo añadidos
como Gerim (o extranjeros) en medio de ellos. ¡Ni Judá ni Efraim ni Gerim!! Ese
es un error catastrófico con el cual nos enfrentamos en la actualidad en el
Mesianismo. Los judíos están siendo tratados como israelitas y los efraimitas
están siendo tratados como Gerim (extranjeros y forasteros) en medio de
nosotros. ¡Eso está mal! ¡Es una terrible equivocación! Tanto los judíos como
los efraimitas que confían en Yahshúa son israelitas y los verdaderos Gerim son
los que no son israelitas. El movimiento mesiánico de Israel que honra a la
Toráh es el único en el presente, que tiene estos hechos en su debida
perspectiva. Por lo tanto, podemos esperar que la gloria de la shejináh de
YAHWEH, que ha descansado sobre el Israel mesiánico, continúe haciéndolo
mientras guiamos el camino para llegar a la plena y definitiva restauración del
olivo de Jeremías, de Zacarías y del Rav Shaúl.
Romanos 11:25 expone una de las verdades más
fascinantes, que nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, si
permitimos que cambie nuestros corazones y nuestras mentes. Pablo aborda el
tema de la ignorancia sobre la cuestión de quién es Israel y, en menor escala,
la cuestión de quién es el olivo. Existe una enorme ignorancia que él desea
exponer. La ignorancia respecto a la teología sobre el olivo apropiado, era ya
algo corrosivo hace 2000 años. ¿Cuánto mas no se ha extendido en la actualidad?
La ignorancia acerca de la identidad del olivo y sus mensajes ocultos, hace que
dicha ignorancia se vuelva pomposa y orgullosa, a fin de cubrir la propia
ignorancia mediante aplicaciones extrañas e impías acerca de Romanos 11. El Rav
Shaúl quiere poner fin a esta tragedia y afirma que el misterio se puede
entender, una vez que nos demos cuenta de que ambas naciones de Israel han
tropezado y que las dos se han endurecido ante la verdad definitiva de YAHWEH.
Todo Israel está parcialmente ciego. A eso es a lo que se refiere al afirmar
que "una parte endurecida" o una "dureza parcial" se había
puesto de manifiesto en Israel. A la luz de la ahora comprendida identidad del
olivo como ambas casas y no como un árbol judío, este endurecimiento parcial no
significa, como se enseña normalmente, que ¡ALGUNOS JUDIOS LO ENTIENDEN Y OTROS
NO! ¡No quiere decir que algunos judíos lo ven y otros no! Si Romanos 11:17-24
habla acerca del olivo de Jeremías, que son ambas Casas de Israel, entonces el
Israel al que hace referencia el versículo 25 de esa misma parábola, debe
también referirse a todo Israel, no solamente al Israel judío. Este
endurecimiento parcial sencillamente significa, en su contexto original, que
todo Israel está parcialmente ciego. Todo Israel se encuentra en una especie de
estado de ceguera, a pesar de su condición como ramas salvajes o ramas
cultivadas. Esto concuerda completamente con la palabra de YAHWEH por medio de
Isaías el profeta, como vemos en Isaías 8:14, donde todo Israel tropieza por
Aquel que ha sido dado a nuestro pueblo como el Santuario o el Mishkan (Mesías)
de YAHWEH. En Juan 2:19 el Mesías Yahshúa se refiere a Si mismo como el
Santuario de Israel. Una gran parte de Israel está ciego al hecho de que el
Mesías ha venido, de hecho, y que el Padre tiene un Hijo eterno (Proverbios
30:4), que es la Palabra eterna de Elohim hecha carne. Están ciegos ante el
hecho de que tienen hermanos menores, desde el punto de vista físico, que no
son judíos. El Israel judío continua, en la mayoría de los casos, endurecido al
evangelio.
Efraim Israel o la Casa de Israel ha estado ocupada,
durante 2000 años, proclamando el evangelio, pero ha estado ciega a su
identidad como LA OTRA CASA DE ISRAEL. ¡Esta ceguera ha hecho que Efraim se
fragmente aun más en mas de 5000 denominaciones y se le ha encontrado
existiendo en un montón de países, porque no entiende, comprende ni abraza su
herencia como la de un israelita, desde el punto de vista físico! ¡El
denominacionalismo, en su estado más básico, es un sustituto barato de la
familia del Israel bíblico y es, en esencia, un esfuerzo realizado por una
nación individualmente redimida y dispersa, pero carente de raíces, por
descubrir una especie de identidad corporativa, como creyentes en el Mesías! La
mayor parte de Efraim / Israel sigue estando ciego no solamente respecto a su
identidad, sino a las bendiciones y eternidad de la Toráh, el Shabbat del
séptimo día y las Fiestas de YAHWEH. Se le ha enseñado equivocadamente que es
el Nuevo Israel, con nuevas fiestas y una nueva libertad dietética, que
reemplaza al Israel judío y a su anticuada observancia legalística de la Toráh.
La ceguera de Efraim es la causa primordial de la
creación, hecha por el hombre, de dos entidades separadas llamada la Iglesia e
Israel (los judíos). ¡Estos dos grupos están diametralmente opuestos en todos
los sentidos, sin manera práctica de alcanzar un terreno común para la
reconciliación bíblica, por muchos concilios ecuménicos que se reúnan bajo la
guisa de hermandad! El judaísmo mesiánico alimenta también esos fuegos
demoníacos de la teología del reemplazo que con razón aborrece, al continuar
hablando y promoviendo alguna clase de reconciliación y restauración entre la
llamada "iglesia" y su versión de todo Israel (los judíos). ¡Es que
el demonio es muy astuto! ¡En lugar de concentrarse en la restauración de la
familia del Israel del Nuevo Pacto, hace que el Judá mesiánico busque e
invierta en la restauración por vía de la fusión con una entidad separada y
alineada con el papado y al antinomianismo! ¡La ceguera del Judá mesiánico hace
que busque el amor en todos los lugares equivocados!!
Solamente cuando las dos casas permitan que su
ceguera quede en el camino, podremos nosotros, como un pueblo y como una nación
apartada, llevarnos bien y actuar con amor. Solamente entonces podrán ambas casas
besar al Hijo bendito de YAHWEH y Su bendita y sagrada Toráh. Eso es
exactamente a lo que se refería el Rav Shaúl al hablar acerca del
endurecimiento parcial de todo el olivo de Israel.
Hacia el final de Romanos 11:25 el Rav Shaúl promete
que esta ceguera parcial, que se encuentra en ambas casas de Israel, tocará a
su fin cuando "llegue la plenitud de los gentiles." El término
"la plenitud de los gentiles" se enseña de manera equivocada tanto en
los círculos cristianos como mesiánicos como sigue:
Cuando los últimos gentiles (los que no son
israelitas) sean salvos o cuando el último gentil ordenado ser salvo entre
finalmente en el Reino y sea salvo, entonces Elohim volverá Su atención de
nuevo a los judíos. Es entonces cuando se supone que volverá a desempolvarlos y
bajarlos de la estantería, por así decirlo, para tratar con ellos en masa. Es
entonces cuando toda Israel (todos los judíos) serán salvos (versículo 26).
(Este razonamiento engañoso no es otra cosa que un pábulo dispensacional,
diseñado para que "la llamada iglesia" reemplace al pueblo judío como
el "nuevo Israel." ¡Nada podría estar más alejado de la verdad!
YAHSHÚA ENSEÑO EN MATEO 7:13-14, ¡QUÉ POCOS SERAN LOS QUE ENTREN POR LA PUERTA
ESTRECHA! ESTA DECLARACION SE APLICA A QUELLOS QUE ESTAN EN TODAS LAS NACIONES.
¡Romanos 11:5 habla acerca del remanente de Israel que será salvo! ¿Suena eso
como que todos los judíos conocerán a Yahshúa?)
Esas voces proceden de aquellos que viven y padecen
un espíritu de estupor que ha cegado su mente, semejante al del profeta
Zacarías, a pesar de que él debiera de haberlo sabido y no debió dejarse
engañar. Si permitimos que el pensamiento religioso estrecho interprete estos
versículos por nosotros, entonces llegaremos a las mismas conclusiones veladas
que Zacarías y muchos de nuestros padres en la fe. Sin embargo, si permitimos
que las Escrituras interpreten las Escrituras, no solamente podemos alejarnos
del error, sino que podemos finalmente llegar a entender el olivo de Israel que
el Padre YAHWEH desea que entendamos.
Puesto que Jeremías explica mejor el olivo de Israel,
tal y como aparece en Romanos 11, podemos mirar a Moisés, el autor de Génesis,
para explicarnos un poco mas lo que, de hecho, significa "la plenitud de
los gentiles." Sabemos, por lo que dice en Romanos 11:25 y 26 que TODO
ISRAEL (EFRAIN Y JUDA) SERA EVENTUALMENTE SALVO CUANDO "LLEGUE LA PLENITUD
DE LOS GENTILES." En Génesis 48:19c, el patriarca Israel (Jacob) colocó su
mano derecha cruzada sobre la cabeza de su nieto Efraim y profetizó diciendo: "y
su semilla se convertirá en melo hagoyim" o la plenitud de los gentiles.
¿Lo ha captado usted? ¡Esta semilla o esperma de Efraim / Israel, un día se
convertirá en "la plenitud de los gentiles" o una "multitud de
gentiles." Si permitimos que las Escrituras interpreten las Escrituras,
podremos entender las enseñanzas del Rav Shaúl! ¡El nos enseñó que cuando
"la plenitud de los gentiles" o todos los descendientes físicos de
Efraim / Israel, los gentiles de los últimos tiempos sean salvos, entonces todo
Israel estará bien y perfectamente a salvo! ¡No será el que por fin todos los
judíos sean salvos lo que hará que se cumpla la promesa de que "todo
Israel será salvo" sino más bien el regreso total de Efraim, los
"melo hagoyim" o "la plenitud de los gentiles" lo que
desencadenará la salvación nacional y la restauración mesiánica de ambas
casas!! De esta manera, o mediante este método, el Padre salvará a todo el
Israel que está destinado a ser salvo. El olivo finalmente restaurado se
compondrá de creyentes judíos y de creyentes efraimitas, que forman la
"plenitud de los gentiles" de los últimos tiempos o aquellos que han
surgido de los lomos de Efraim y que han regresado como las ramas salvajes del
olivo. Al final el olivo definitivamente restaurado de Israel será una réplica
exacta de la que el Padre plantó hace 3900 años.
La idea del regreso de Efraim se confirma en Hechos
15:15-19, donde Yaakov (Santiago) afirma que todos los profetas están de
acuerdo en que el Tabernáculo de David (el Israel restaurado de las doce
tribus) será reconstruido por medio de la visitación sobre los gentiles o las
naciones que no son judías. Esta visitación rescatará a aquellos de entre las
naciones que están REGRESANDO A ELOHIM. La palabra volviendo a Elohim en Hechos
15:19 se traduce mejor como REGRESANDO a Elohim, que confirmaría las
observaciones del Rav Shaúl acerca del olivo, que encontramos en Romanos 11.
Tanto el Rav Shaúl como Yaakov llegan a la conclusión, totalmente asombrosa, de
que el Tabernáculo o Casa de David (las doce tribus de Israel) será
reconstruido, restablecido y reconstituido, con el regreso de los gentiles en
los últimos días o los "melo hagoyim." Al ser predicado el evangelio
como testimonio a todo el mundo, podemos estar seguros de que Israel está siendo
totalmente restaurado, al ser salvos los judíos no regenerados y al mismo
tiempo el esperma de Efraim, la "plenitud de los gentiles" regresa a
su propio olivo. Sí, es cierto, son un poco salvajes y no han sido cultivados,
pero están regresando durante estos últimos días de la restauración de todas
las cosas (Hechos 3:20-21).
¡Qué gran revelación! La reconstrucción,
restablecimiento y salvación del Israel nacional y la subsiguiente salvación de
todo Israel, por medio de la restauración tanto del judío como del efraimita al
olivo de Jeremías. Un entendimiento verdadero y purificado del olivo de Israel
puede dejar en libertad a muchos cautivos en el error, que han estado
esclavizados a la teología de la entidad separada, así como a su hermana
impura, la teología del reemplazo. Cuando entendemos, de manera concluyente,
gracias a las Escrituras, que la esposa de Yahshúa no es otra entidad, sino más
bien el olivo restaurado, donde tanto los olivos anteriores como los ungidos se
han vuelto a reunir en una sola nación, en el Israel del Nuevo Pacto
(juntamente con algunos extranjeros entre nosotros) entonces el prometido
hombre nuevo o la nueva nación se manifestará ante el mundo perdido. Entonces y
solo entonces, se nos revelará este secreto, para ser proclamado y protegido en
los últimos tiempos.
En Ezequiel 37, donde YAHWEH habla acerca de la
restauración del Reino a Israel, como ambos cayados, el de Judá y el de Efraim
reunidos, la palabra para cayados es eytzeem. Esta palabra es la misma que se
refiere a eytzeem o a los dos olivos anteriores (eytzeem) de Israel. Ezequiel
37 habla a continuación acerca de estos dos olivos ungidos o eytzeem,
convirtiéndose en uno en la mano del Padre y siendo restaurados a su diseño
original como se destaca en Jeremías 11:16-17. El es quien los plantó y es El
quien los ha guardado, Es El que está ahora restaurando a estos dos árboles o
eytzeem como echad y como mia ("una" en griego) en Su mano. A la luz
de la evidencia de Ezequiel 37 y Jeremías 11, así como los otros profetas de Israel,
resulta realmente apabullante contemplar el hecho de que Zacarías no pudiese
entender los dos olivos o los dos cayados. Su ineptitud en este sentido da
nuevo sentido al término "no puede ni siquiera leer (entender) su propia
escritura."
En Apocalipsis, capítulo 11, Yojanán (Juan) escribe
bajo inspiración del Ruaj, haciendo referencia a los mismos dos olivos en el
versículo 4. Juan llama a estos dos olivos los dos testigos de YAHWEH, que
profetizarán restauración y la venida del reino a toda Israel durante el gran y
terrible Día de YAHWEH. Los dos testigos de los dos olivos, que son Judá y
Efraim, como hemos visto. Fíjese en cómo este hecho se confirma a un nivel aún
mas profundo que antes. El versículo 4 afirma que los dos testigos de los dos
olivos (Efraim y Judá) son los mismos que o equivalentes a los dos veladores o
las dos menorot son dos asambleas o dos casas de pueblos. En Apocalipsis 1:20
leemos que las siete menorot son siete asambleas. En Apocalipsis, si una
menorah es equivalente a una asamblea de creyentes y si las siete menorot
equivalen a siete congregaciones, entonces dos menorot o dos veladores
representarían a dos asambleas de pueblos.
Estos son los dos testigos que vio Zacarías sin
entenderlo. Estas dos casas o asambleas de israelitas redimidos, constituirán
cada una un dirigente individual, que entonces será conocido como los dos
testigos individuales DE ISRAEL. Moisés y Elías son los probables
representantes de las dos casas, puesto que Moisés es un levita, que
posteriormente fue absuelto en el reino del sur de Judá y Elías era del norte o
de la Casa de Israel y ministro al rey de Israel (Ajab) en la capital de
Efraim, conocida como Samaria. Estos dos hombres dirigen a las dos asambleas
del olivo en contra de los tradicionales enemigos de Israel (Isaías 11:13-14)
incluyendo al antiMesías (Apoc. 16:16) hasta que llegue el refuerzo final en la
persona del Mesías Yahshúa nuestro Maestro. Nuestro Padre, por medio de Juan el
revelador, confirma el significado de estos dos olivos y el del doble testigo en
la tierra. Judá grita que YAHWEH tiene la Toráh, que transforma las vidas y es
eterna, mientras que Efraim grita que el mismo YAHWEH ha enviado ya a Su Hijo a
morir en el Gólgota por los pecados de la humanidad, cometidos al quebrantar la
Toráh. Este es un doble testimonio ungido en la tierra, que representa el
concilio completo de YAHWEH. Jeremías llama a estas dos casas el olivo de
Israel, las dos familias o pueblos escogidos (Jeremías, capítulo 33:24).
¿No es fascinante que a cada uno de los dos testigos
del Padre se les haya encomendado la tarea de preservar uno de los dos
principales pactos de Israel? La primera parte de las Escrituras, el Tanach, le
ha sido confiada a Judá. La segunda parte o el Pacto Renovado, le ha sido
confiada a Efraim. De este modo, los dos testigos están defendiendo las
palabras de YAHWEH en los dos libros. Al reunirse las dos casas de Israel, rama
tras rama y pedazo tras pedazo, declaramos juntamente al mundo entero tanto el
equilibrio como la continuidad de las Escrituras, del Génesis al Apocalipsis.
Finalmente, para entender por quién estaba muriendo
Yahshúa (Mat. 15:24) solamente tenemos que mirar al lugar donde comenzó a fluir
Su sangre, en el Huerto de Getsemaní. El lugar o el jardín de la presa de los
olivos. El peso del pecado de ambas casas de Israel, descansaba sobre Sus
hombros. Por lo tanto, el Padre ordenó que la sangre de Su Hijo comenzase a
fluir en el huerto de la presa de los olivos, puesto que los pecados de los olivos
de ambas casas, pesaban con fuerza sobre Su corazón. Como dijo Isaías en Isaías
53, fue herido y molido por nuestras (las de Israel) transgresiones. Por los
pecados de mi pueblo fue quebrantado. A pesar de la realidad de que el Padre
estaba aplastando a Yahshúa por causa de los pecados y los hechos malvados de
ambas casas del olivo, las dos casas han permaneciendo parcialmente endurecidas
y dormidas. El tomó a Pedro, a Santiago y a Juan y se los llevó a orar en
privado. Ellos se convirtieron en figura de Efraim, de Judá y de los que no son
israelitas, que componen la Comunidad de Israel. Mientras se hallaba en
profunda agonía se encontró a los tres dormidos, mientras el Maestro estaba
llevando el peso de la salvación de toda la humanidad y la restauración
nacional de Israel sobre Sus hombros. La imagen de los tres talmidim durmiendo
es una imagen o una figura de la condición de la humanidad en nuestros días.
Judá, Efraim y los auténticos no israelitas, duermen todos ellos en Sión,
mientras que Yahshúa está reconstruyendo el Tabernáculo de David. Un campo
edifica iglesias estilo romano, el otro edifica sinagogas según el estilo
babilónico y durante todo ese tiempo el Maestro arquitecto reconstruye la
nación caída de David. ¡Verdaderamente Sus caminos son mas elevados y gloriosos
de lo que se pueden imaginar nuestras mentes finitas! ¡Las tres partes del
olivo continúan batallando el espíritu del sueño, mientras continua la
construcción! ¡Ojalá que sea eliminado nuestro sueño antes de que acabe la
construcción!
Como hijos e hijas de luz, es preciso que nosotros no
durmamos mientras que el peso del olivo está siendo revelado a aquellos que
están siendo despertados. Aquellos del Israel del Nuevo Pacto, a los que les
han sido quitadas sus anteojeras, pueden ver con claridad en la oscuridad de la
confusión religiosa. Son aquellos que en estos últimos de los últimos días,
están chillando sobre los tejados, aquellas cosas especiales pertenecientes a
la restauración del Reino, que eran con anterioridad un secreto y que el YAHWEH
Todopoderoso ha hablado ahora en los oídos y en las cámaras más secretas de
nuestros corazones. ¡Ojalá que YAHWEH conceda a esta generación el privilegio
de ver la restauración final prometida relacionada con la plenitud de todo el
olivo, al permanecer atentos y continuando con su labor! Selah.
Traducción Kadosh Israelita Mesiánica© de las Escrituras al
Español por Diego Ascunce en CD ROM o impresa
No existe Traducción de las Escrituras al Español
como ésta
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Ascunce