¡LA SOLUCION A LA TEOLOGIA DEL REEMPLAZO EN LOS ULTIMOS
TIEMPOS!
Parte 3
Por el Rabino Moshe Joseph
Koniuchowsky
Tercera Parte ¡Sobre la Gloriosa y Emocionante Restauración
de Israel en los Últimos Tiempos!
El espantoso engaño conocido como teología del reemplazo
se ha convertido en un cáncer en los círculos teológicos durante los dos
últimos milenios y da la impresión que se niega a desaparecer. Si bien la
teología del reemplazo tiene diferentes aplicaciones y modos, es una teología
que tuvo su origen en los primeros padres, no judíos, de la llamada
"Iglesia Cristiana" que afirmaron fríamente que una nueva
organización llamada "la iglesia" en Roma y basada en dicha ciudad,
era la "nueva Israel." Esta nueva Israel, reemplazaría para siempre
al Israel judío, puesto que YAHWEH había rechazado permanentemente a los judíos
por haber matado a su Hijo, el Mesías. Los defensores acérrimos de la teología
del reemplazo han ido tan lejos como para afirmar que YAHWEH, el malvado, cruel
y déspota, era el Elohim de los judíos del Antiguo Pacto, en oposición a
Yahshúa, que es el eterno, amoroso, amable y compasivo Elohim, que ha
REEMPLAZADO A YAHWEH COMO SEÑOR DE "LA IGLESIA" O LA LLAMADA
"NUEVA ISRAEL." En otras palabras, el pueblo de Yahshúa ha reemplazado
al pueblo del Padre.
Esta odiosa doctrina no es, ni mucho menos, un
significante tema teológico, sobre el que argumentar en una taberna local, sino
que ha estado al frente del antisemitismo, la judeofobia, y ha alimentado el
fuego de los trágicos acontecimientos históricos como puedan ser la Inquisición
española, las Cruzadas católicas, el que se echase a los judíos de todos los
países europeos, así como del holocausto nazi. Como demuestra claramente la
historia, Martín Lutero y otros reformadores protestantes siguieron tanto el
llamamiento como los planes para la aniquilación de la nación judía por parte
de Europa y posteriormente del mundo ofreciendo "a los llamados
cristianos" una justificación bíblica para perpetrar el genocidio de los
judíos del mundo. Adolfo Hitler sabía perfectamente que podía contar con la
aprobación teológica y el apoyo de las gentes de la iglesia. El funcionalismo
innato de este cáncer espiritual, entre aquellos que predican a Yahshúa, está
tan extendido que no puede invertirse en su totalidad y ser eliminado hasta que
comience el reinado milenial de Yahshúa, cuando regrese a la tierra. Incluso
aquellas benignas doctrinas de la iglesia como puedan ser la teología del
"Reino ahora" o la teología del "dominio", en las que la llamada
"iglesia" convertirá al mundo al cristianismo, mediante el
establecimiento de la Biblia como una constitución global y mediante la cual
todos los poderes y autoridades mundiales serán ganados y se pasarán al terreno
del Cristianismo, no son otra cosa que nuevos esfuerzos por reemplazar a los
"molestos judíos." ¿Acaso no se ha probado ya en numerosas ocasiones
este programa de cristianización global defectuoso, mediante el cual Yahshúa
sencillamente se haría cargo de una población globalmente leal convertida gracias
a los esfuerzos de la iglesia? Históricamente se ha conocido como las Cruzadas,
las Inquisiciones y Pogromos. ¿No fueron acaso los cruzados los que intentaron
apoderarse del mundo con la espada, convirtiéndolo y subyugándolo al evangelio?
La teología del "Dominio
Ahora" o "el Reino Ahora" no es más que una farsa papal,
diseñada para conseguir el apoyo de los Protestantes, en un esfuerzo de la
nueva era, para liquidar a la raza judía, mediante la teología en lugar de
hacerlo mediante la espada, convencido de que el hombre del siglo veinte no
responderá favorablemente a ninguna eliminación de la nación judía por medio
del derramamiento de sangre. Por lo tanto, en estos últimos días, vemos un
mayor resurgimiento en la teología de la "iglesia" diseñada con el
fin de subyugar y eliminar al judío. En estas diversas aplicaciones de la
teología del reemplazo, el judío no tiene el menor futuro a menos que esté de
acuerdo en formar parte y fusionarse con "la iglesia", asimilando sus
preciosas costumbres, fiestas, sábados del séptimo día, y el resto de la
identidad nacional por medio de la incorporación o, para ser mas exactos, por
medio de la desaparición e integración dentro de "la iglesia."
Estas espantosas teologías consideran que todo lo
judío representa el antiCristo y es legalista. Las costumbres judías no son
bienvenidas en sus sistemas eclesiales y a mí me resulta sencillamente
fascinante que "la iglesia" posea ese deseo insaciable de instituir
la ley bíblica, y la soberanía de la iglesia sobre toda la tierra, difundiendo
las leyes de YAHWEH, cuando uno de los principales errores en el seno del
Cristianismo es el rechazo mismo y el negar la validez de la instrucción del
Primer Pacto en los tiempos del Nuevo Pacto.
El llamado sistema "de la iglesia" ha
proclamado repetidamente y con orgullo, a sus adherentes, que la Toráh o las
leyes del primer pacto con Israel ha tocado a su fin y han sido crucificados en
la cruz y, por lo tanto, han sido reemplazados por la ley del segundo pacto,
que es amor, sencillamente, amor. En otras palabras, esta organización
eclesial, creada por el hombre, comenzó, fue fundada y tiene su central en Roma
y ahora quiere meter por la garganta de la población mundial ese Cristianismo
paganizado, en su obediencia a LOS DIEZ MANDAMIENTOS, así como otras
enseñanzas, todas ellas basadas en el Decálogo, instruyendo siempre a sus
propios miembros y diciéndoles que no se aplican a la "iglesia" del
Nuevo Pacto. ¡Menuda confusión! ¿Cómo puede un sistema eclesial que es
jactancioso y equivocadamente antinomiano (antiToráh) en su teología básica,
obligar a la población del mundo a someterse a normas y reglamentos que ellos
mismos desprecian, puesto que proceden del déspota judío llamado YAHWEH y Sus
judíos? Recuerde que en la verdadera teología del reemplazo un Jesús pagano
europeo, rubio, de ojos azules, que come cerdo (la traducción inglesa de la
deidad del sol llamada Zeus) ha reemplazado a YAHWEH, el Padre, como SEÑOR (de
la deidad pagana Lourdes) sobre su "iglesia" (procedente del ritual
circular pagano llevado a cabo por los celtas).
La parte más inquietante de todo esto es que la
teología del reemplazo continúa extendiéndose abierta y secretamente en estos
últimos días, al parecer sin efectuar comprobación alguna, sin detectar por
parte de las personas nacidas de nuevo de todas las denominaciones, así como
por los judíos mesiánicos. Al avanzar este estudio descubrirá usted el
alarmante hecho de que el judaísmo mesiánico moderno ha caído, en la mayoría de
los casos, en la misma trampa de la teología del reemplazo que odian y
desprecian. El judaísmo mesiánico tiene todos los derechos a odiar la teología
del reemplazo y, sin embargo, por causa del error y del orgullo no solamente le
dan la espalda a la solución verdadera al error de la teología del reemplazo (que
se encuentra fácilmente disponible estudiando con exactitud las Escrituras y
con una mente abierta), sino lo que es peor aún, se han convertido, sin ser
conscientes de ello, en cómplices de la doctrina misma.
Antes de que demostremos el medio bíblicamente
prescrito para eliminar esta abominable creencia, aprenderemos varias maneras
de entender esta doctrina de la teología del reemplazo. El primer error de esta
falsa doctrina es decir que la iglesia ha reemplazado a Israel (es decir, a los
judíos) como la continuación histórica del pueblo de Israel. Según esta línea
de pensamiento, el Israel judío deja de ser un pueblo, con la relevancia
histórica de YAHWEH en Pentecostés en el año 33 AD. En otras palabras, se había
producido el cese total de todas las promesas y bendiciones eternas que habían
sido prometidas a los judíos, por causa de la "iglesia" del Nuevo
Pacto que, de manera unilateral, declaró las promesas del primer pacto, hechas
a los judíos, nulas y sin validez alguna. La verdad, como es natural, es que
los descendientes físicos de Abraham, Isaac y Jacob representaron y continuarán
representando un papel de vital importancia en los propósitos históricos y
redentores del Padre. La teología del reemplazo declara que los judíos no son
diferentes a ningún otra nación y que su condición, como escogidos, fue fruto
de su propio nombramiento, por lo tanto fue algo que cesó cuando el (Jesús)
"europeo", no judío, fue a la cruz.
La verdad, lógicamente, es que ninguna otra nación,
antes o desde entonces, ha sido distinguida por YAHWEH para llevar a cabo Su
voluntad terrenal y realizar Su obra redentora, de la manera que lo ha sido
Israel (las 12 tribus). La teología del reemplazo enseña que a menos que o
hasta que se salven los judíos, han sido maldecidos y no tienen futuro ni han
recibido un llamamiento nacional, a menos que se unan y se incorporen
voluntariamente a la "iglesia" creada por los hombres. Esta falacia
enseña que los judíos que no son salvos son inferiores a otros pueblos que no
son salvos de otras nacionalidades por ser, de hecho, los asesinos de Yahshúa
y, por lo tanto, son eternamente culpables de deicidio. La verdad, como es
natural, es justo todo lo contrario. Incluso se ven favorecidos en su
incredulidad, y han dado vida y esperanza al mundo al conservar la Palabra de
YAHWEH, en su papel como guardianes (Romanos 3:1-2) y por haber vuelto a habitar los lugares
desolados de la tierra de Israel. Romanos 11:15 nos recuerda que incluso en su
condición de judíos incrédulos, el mundo fue reconciliado con YAHWEH gracias a
la condición de los judíos. ¡Romanos 11:15 habla a continuación acerca del
amanecer de un nuevo día en el que el Israel judío se levantará de los muertos
espirituales para recibir favor. ¡Romanos 11:26 es un claro recordatorio de que
todo Israel (Judá y Efraím) será salvo! ¿Acaso suena eso como un pueblo
permanentemente reemplazado y que no tiene futuro aparte de la Iglesia Romana y
su descendencia ramera? El Israel judío ha sido y continuará siendo conservado
de manera sobrenatural para la revelación ante la nación de su amado Yahshúa el
Mesías, en cuyo Nombre han sufrido tantísimo. Su regreso les traerá mucho amor,
de la misma manera que su primera venida les ha hecho pasar, por tanto,
sufrimiento por parte de "la llamada iglesia."
La teología del reemplazo afirma que comenzando en el
año 33 AD en Shavuot o Pentecostés, los judíos heredaron todas las maldiciones
de la Toráh, que se encuentran en los capítulos 28 a 33 de Deuteronomio,
mientras que no conservaron ninguna de las bendiciones prometidas, que se
destacan en esos mismos capítulos. Las promesas de bendición se han separado de
las maldiciones, haciendo que las maldiciones cayesen sobre el Israel judío y,
naturalmente, las bendiciones cayesen sobre el regazo del Pontif Maximus (Rey Supremo
y Divino), el padre impío de Roma, y sus discípulos. "La iglesia"
superpone la llamada doctrina "del nacimiento de la iglesia en
Pentecostés" a fin de justificar esta separación entre la maldición judía
y la bendición cristiana. La verdad es que las claras promesas de bendición
hechas al Israel judío son con frecuencia incondicionales, tal y como pueda ser
la promesa relacionada con la tierra de Israel. El no ha revocado jamás la
bendición de la tierra prometida. Llevado a su conclusión falsa e ilógica, si
la iglesia es el nuevo Israel, que reemplaza al Israel judío como el pueblo
escogido, entonces "la iglesia" es la propietaria por derecho de la
tierra de Israel, puesto que la tierra fue una bendición y no una maldición.
Según el papismo (que, por cierto, sigue sin reconocer ni al moderno estado de
Israel ni a la ciudad apartada de Jerusalén) la tierra de Israel les pertenece,
puesto que ahora ellos son Israel en lugar de y ocupando el puesto del Israel
judío. Si al llegar a este punto le hierve a usted la sangre bienvenido al
club. En los círculos protestantes e incluso en algunos círculos cristianos
hebreos (un dinosaurio moribundo si es que alguna vez lo hubo), la promesa
eterna e incondicional sobre Eretz Yisrael hecha a todo Israel (a las 12 tribus,
incluyendo a los judíos) se menciona con frecuencia como el Pacto de la Tierra
de Palestina. ¿Ha captado usted esa terminología? A pesar de la realidad
viviente del moderno estado de Israel, muchos en la llamada "iglesia"
se han referido y continúan refiriéndose a Israel como Palestina, nombrado por
los palestinos actuales, descendientes de los filisteos, que eran los antiguos
enemigos de Israel. No es de sorprender, por tanto, que el Papa se niegue a
reconocer a Jerusalén, puesto que según la teología del reemplazo de Roma, y
sus profetas privadamente adiestrados, dentro de muy poco el Vaticano
trasladará su central, o al menos lo intentará, a Jerusalén. Después de todo si
la "iglesia" ha reemplazado al Israel judío, necesita una capital judía
que gobernar con lo cual sellar este reemplazo no solo de un pueblo, sino
también de su capital eterna. Pero puede usted estar tranquilo, sabiendo que el
Rey de los judíos no va a permitir que suceda eso jamás a pesar de los deseos
ansiosos de los papistas y de los que apoyan el ecumenismo por todo el mundo.
Para un tratamiento más favorable del romanismo por qué no estudiar del
capítulo 17 al 19 de Apocalipsis y ver si el Padre celestial (el verdadero
Padre santo) es más amoroso y tolerante con la herejía eclesial y apóstata
romana de lo que lo somos nosotros aquí en Your Arms to Israel. (¡Es una
broma!)
La teología del reemplazo tiene el chutzpah
(atrevimiento) de enseñar que las Escrituras se deben de leer espiritualmente y
no tomarlas, para nada, literalmente, puesto que el hacerlo nos obligaría a
llegar a la conclusión de que el Israel judío es un pueblo eternamente escogido
y reconocible, con un llamamiento especial y una tierra especial que está muy
por encima del resto de las naciones de la tierra. Para conseguir que los
estudiantes de las Escrituras crean en la doctrina de la teología del
reemplazo, se les exige que entiendan que las promesas que le fueron hechas al
Israel judío no deben entenderse literalmente. En otras palabras, cuando el
primer pacto usa términos como Sión, Templo, Jerusalén, tierra prometida, ahora
no son más que sinónimos de la llamada "iglesia". Esta locura se ha
extendido además a las editoriales que publican las Escrituras. La BB Kirkbride
Company de Indiana, que publica la ampliamente utilizada Biblia de Referencia
Thompson Chain ofrece múltiples epígrafes en Isaías y en otros libros del
primer pacto que dicen "Isaías consuela a la iglesia" o "la
iglesia es consolada." ¡Eso es ir demasiado lejos! ¿Desde cuándo existió
la iglesia en los tiempos de Isaías? Hasta he oído a maestros cristianos
afirmar que si Adán y Eva no hubiesen caído en el pecado original, hubiesen
tenido una "iglesia" continua con Elohim. ¿Se lo puede usted creer?
Llevado a su conclusión lógica, Adán y Eva fueron a la iglesia hasta que les
echaron del Huerto del Edén.
La verdad es sencilla y YAHWEH no es un sicótico.
Cuando usa el término Jerusalén, estaba pensando en una ciudad literal. Cuando
se refiere a la nación de Israel, en lo que estaba pensando era en las 12 tribus.
Cuando hace alusión a los judíos estaba pensando precisamente en ellos. Cuando
se refiere a Sión, es la tierra y el monte Moriah en lo que estaba pensando.
¡Todos estos son términos literales y títulos de diferentes conceptos, lugares
y localizaciones. El enseñar, de manera atrevida, e incorrecta que estos
términos son intercambiables y sinónimos para la "llamada iglesia
cristiana" es un ataque abierto a la infalibilidad literal y a la
inspiración de las Escrituras, cuanto más un ataque directo a la inteligencia
lingüística de nuestro Padre celestial!
La Doctrina se halla tan profundamente arraigada en
los círculos de la "iglesia" de todas las denominaciones, que a menos
que se aplique de inmediato una solución bíblica definitiva a este tremendo lío
y se haga sin reserva, no nos queda más remedio que esperar la llegada del
propio Yahshúa para que nos lo enseñe correctamente. (Hay dos obras excelentes
acerca de este tema y son "Our Hands are Stained with Blood" por el
Dr. Michael Brown y The Road to Holocaust por Hal Lindsey, donde los datos
anteriormente mencionados están bien documentados con citas directas y acciones
de los primitivos padres de la iglesia. El problema en cuanto a esperar que
Yahshúa arregle las cosas a Su regreso es que para entonces seremos juzgados
por El a su regreso. El nos recuerda que seremos justificados por nuestras
palabras y por esas mismas palabras (enseñanzas) seremos condenados (Mat.
12:37). En Yaakov (Santiago 3:1), Yahshúa nos recuerda que no muchos deben
pretender ser maestros de las Escrituras, puesto que recibirán mayor juicio por
los errores que transmitan. El Rav Shaúl (Pablo) confirma también esta verdad
al declarar que si estamos dispuestos a juzgarnos a nosotros mismos no seremos
juzgados por Yahshúa, nuestro Maestro (Primera Corintios 11:31).
Es preciso eliminar la teología del reemplazo y
hacerlo de inmediato. Eso es algo que está por encima de toda duda, pero el
problema para los creyentes sinceros, de corazón puro, es ¿cómo se puede hacer?
¡La urgencia del momento clama por una solución basada en la Biblia!
En nuestro esfuerzo por corregir este problema lo
primero que debemos de hacer es demostrar que se da pábulo y se alimenta la
teología del reemplazo debido a un falso sistema de creencias que declara, por
medio de diferentes enseñanzas, que la "iglesia" es la esposa del
YAHWEH según el Nuevo Pacto, cuando las Escrituras hablan repetidamente acerca
de Israel y sólo Israel puede ser la esposa de YAHWEH. Para que YAHWEH pueda
ser fiel a Su Palabra, y no ir en contra de las Escrituras respecto a la
fidelidad del pacto matrimonial, no puede tener dos esposas ni tampoco puede
dejar a un lado y divorciarse de un grupo de personas en lugar de o a favor de
otro. El hacerlo representaría quebrantar y transgredir literalmente cientos de
pasajes de las Escrituras, en los que advierte a la humanidad que no practique
el adulterio espiritual por causa de una doble devoción. Yahshúa afirmó que el
Creador no pretendió jamás que se dispusiese de una esposa a favor de otra
(Mat. 19:3-8). Si la llamada "iglesia" es una entidad aparte de
Israel (de las 12 tribus) entonces nos enfrentamos con que YAHWEH es un
adultero espiritual practicante, que tiene dos esposas llamadas los judíos y la
"iglesia".
Esto transgrediría el principio escritural, según el
cual YAHWEH sólo ha tenido una esposa llamada a ser fiel al pacto, a fin de que
al ser apartada como esposa, Su testimonio fuese proclamado por toda la tierra.
El único pueblo conocido como Su esposa puede producir una multitud de testigos
a favor de YAHWEH, pero todos ellos deben proceder de la misma nación o pueblo.
¡Si algo hecho por el hombre, llamado "iglesia" existe de verdad,
entonces ¿cómo podemos explicar las palabras de Yahshúa cuando nos dice que
cuando todo está dicho y hecho, por medio de la expiación de Su sangre y la
redención que El y Su Padre llevaron a cabo no se encontrarán con dos rebaños,
sino con UNO solo (Juan 11:52, Juan 10:16)! En Juan 10:16, Yahshúa afirma que
habrá un solo rebaño no dos. Comenzando en el año 325 A. D. debido a los
esfuerzos blasfemos de Constantino y sus secuaces, los discípulos que no eran
judíos se divorciaron de sus hermanos judíos creyentes, dejando de lado las
enseñanzas de los apóstoles testigos (el Shabbat, la Pascua, la celebración de
la resurrección de Yahshúa durante la Fiesta de los Primeros Frutos o Bikkurim)
a favor de una nueva mezcolanza de fe mesiánica, con el emperador romano como
Pontificus Maximus (papa), que naturalmente era Constantino, guiando el camino.
De ese modo se establecieron dos rebaños que afirmaban que Yahshúa es Elohim.
¡Uno legal con sanción, instrucción y enseñanzas
apostólicas y el otro, cuya lealtad estaba dividida entre la fe y el estado,
entre Yahshúa y Miriam (María), entre YAHWEH el Hijo y el sol invencible y su adoración
prohibida! Este nuevo rebaño se divorció totalmente y se produjo la separación
de los hermanos judíos creyentes, que defendían la santidad de la Toráh y la
gloria del Mesías. De este modo, muchos de aquellos primeros divorciados,
pertenecientes a un rebaño que había roto con los anteriores, que se mezclaron
o sincronizaron la adoración del sol con la adoración del Hijo, haciendo que
las dos se convirtiesen en una forma de panteísmo mesiánico, en el cual todo es
Elohim y Elohim es todo. ¡En esta perversión Yahshúa comparte Su gloria con un
sinnúmero de estatuas, abalorios, ídolos y con Su madre!
La lamentable historia de este rebaño disidente,
ilegal y renegado está bien documentada en cualquier libro del mundo o
enciclopedia y el espacio no nos permite una más profunda elaboración sobre
este hecho histórico. Un deseo abrumador de practicar una alabanza mezclada así
como el odio a los judíos dio pie a que surgiese esta secta. ¡Este rebaño fue
tan lejos como para decir que las Escrituras mesiánicas, que fueron escritas
principalmente para declarar la fidelidad de YAHWEH en cumplir la promesa del
Mesías a Su pueblo Israel, era un Nuevo Testamento que reemplazaba al Antiguo,
interrumpiendo, por lo tanto, la continuidad y la relevancia de toda la Escritura!
Los términos antisemíticos (Antiguo y Nuevo Testamento) se usaron por primera
vez y posteriormente fueron propagados por Jerónimo, en su traducción de las
Escrituras al latín de la Vulgata, en donde apareció por primera vez el término
Nuevo Testamento. La verdad, como es natural, es que no hay nada nuevo en el
Nuevo Pacto, sino que confirma sencillamente la continuidad entre la promesa
del Mesías y el cumplimiento de dicha promesa por medio del Mesías. ¡Pero es
una continuación de la Toráh!
El Elohim de Yisrael tiene un pueblo del pacto, que
guardó ambos pactos, celebrando las fiestas de YAHWEH, los Shabbat de YAHWEH y
que ha sido eternamente escogido por gracia por medio de la fe. El Elohim de
Israel ha tenido, sigue teniendo y siempre tendrá sólo un pueblo que escogió y
con el que casarse y ese pueblo es Israel, que significa un príncipe con
YAHWEH, que ha vencido y es victorioso. El afirma verbalmente, así como primera
figura, que El sólo tiene una esposa, no dos.
Si no tiene malos días y no escoge a dos esposas,
ambas llamadas Israel, amando un día a una y otro día a otra, entonces sólo nos
queda llegar a la conclusión de que la comunidad redimida y nacida de nuevo, de
la fe mesiánica del Nuevo Pacto es el Israel de YAHWEH, tal y como afirma el
Rav Shaúl en Gálatas 6:16. En este Israel de YAHWEH encontrará usted al mismo
tiempo tanto a creyentes judíos como a los que no lo son. Todos aquellos de
entre las naciones, que han sido redimidos por la sangre de Yahshúa, se unen a
la comunidad de Israel, donde se dice que tienen ciudadanía literal (Efesios
2:12-19). Los creyentes que no son judíos (los efraimitas) se unen o se juntan
con Israel, y mediante esta reunión, restauración y reconstrucción del
Tabernáculo caído de David (Hechos 15:14-16, Amós 9:8-11) Israel está vivo y
bien, prosperando y floreciendo bajo Yahshúa, el Rey de Israel, mientras que
aquellos que afirman estar "en la iglesia" o ser parte de ella, están
caminando aparte de las fronteras reconocidas del Israel de las Escrituras.
El verdadero cuerpo, nacido de nuevo, del Israel del
Nuevo Pacto es una sola comunidad, compuesta por judíos creyentes, efraimitas
creyentes (Oseas 10:11) así como quizás verdaderos gentiles. ¡Sin embargo,
debemos recordar que el propósito principal, expresado por el Padre, al enviar
a Yahshúa como Mesías, fue restaurar el Tabernáculo de David, que había sido
derrumbado en el año 921 a.C. y reconstruir al buen árbol del olivo, del Israel
divinamente plantado! (Judá y Efraim, según dice en Jeremías 11:13-16). En
Mateo 15:24. Yahshúa dijo que vino sólo a por las ovejas perdidas de la Casa de
Israel. No dijo que viniese ni a por judíos ni a por gentiles. Recuerde que la
palabra griega para gentiles es ethnos, que es el equivalente griego de la
palabra hebrea goyim. Por eso es por lo que su Biblia no siempre habla acerca
de que las diez tribus de Efraim fueron salvas por Yahshúa. Cuando él salve a
las naciones de la tierra, en esa red global, adivine a quién se va usted a
encontrar, a los descendientes individuales de las diez tribus del norte, que
han regresado como miembros individuales de entre las naciones, en las que han
sido conservados (Isaías 49:5-6) y llamados, sin ser ya reconocibles ni
identificables como israelitas.
En Oseas 7:8, las Escrituras afirman sobre Efraím/Israel
"Efraim be-amim hue yitbolel" que significa literalmente
"¡Efraim será asimilado entre las naciones! ¡Fíjese bien que no dice en
Judá! Según el Talmud el que lo entendamos es algo central y básico, así como
de primordial importancia para cualquier forma de judaísmo legítimo. En Yebamot
17A dice: "las diez tribus perdidas fueron legalmente clasificadas como
gentiles, en todos los sentidos y a todos los efectos, a pesar de que están
destinadas a regresar, actualmente poseen el estatus de no judíos, y así es
como se profetizó que sería su estatus." ¡Por lo tanto, cualquier forma o
rama del judaísmo que no reconozca que Efraim se ha convertido en los últimos
días en los gentiles de la tierra y de las naciones, es una rama del judaísmo
que está negando una doctrina de la fe bíblica judía, puesto que en este caso
el Talmud y las Escrituras concuerdan!
Fíjese que contrariamente a los que se afirma, en el
sentido de que las diez tribus han sido absorbidas por el pueblo judío actual,
la fe judía enseña todo lo contrario. ¡Enseña que las diez tribus se
convirtieron en gentiles, en todos los sentidos legales de la palabra, así que,
por favor, no se ponga usted furioso con Your Arms to Israel por enseñar esta
preciosa realidad y por desviarnos en este punto del resto del judaísmo
mesiánico! En mi oficio profético, debo ser primeramente y sobre todo leal a la
verdad revelada por las Escrituras, antes que dejarme llevar por lo que digan
los comités de los hombres. Enfádese usted con muchos de los dirigentes nacidos
de nuevo, que continúan diciendo a los llamados "creyentes gentiles"
que no son, de ninguna manera, el Israel físico y que, en el mejor de los
casos, son algo llamado el "Israel espiritual" y en el peor de los
casos miembros asociados, que no pueden votar, y que no tienen ningún derecho
legítimo a ser llamados el Israel que regresa, puesto que ese derecho está
reservado solo a los judaitas, ¡los que descienden solamente de tres de las
tribus!
Si es usted un dirigente de una congregación, que por
fin ha logrado ver la verdad acerca del Israel del Nuevo Pacto, que se compone
de la continua reunificación de las dos casas de Israel, entonces escríbanos y
pondremos a su asamblea en nuestra lista de la Alianza Mesiánica de Israel de
inmediato, sin hacerle ninguna pregunta y sin largos formularios que rellenar,
al apuntarse usted en la organización mesiánica que más rápidamente está
creciendo en el mundo, compuesta por israelitas de ambas casas, juntamente con
los gentiles injertados, ¡que se convierten en Israel al ser injertados! A la
luz de esta realidad, Su pueblo es el pueblo nacido de nuevo de Israel, que han
sido espiritualmente salvos y redimidos, pero que tienen además derecho
legítimo a considerarse como descendientes físicos de Abraham, Isaac y Jacob.
El segundo rebaño disidente, renegado y delincuente, que se llamó a sí mismo
"la iglesia" no hubiese tenido esta necesidad de ser Israel y de
reemplazar a los judíos como Israel, si hubiesen dispuesto de esta revelación,
es decir, que la mayoría de ellos eran el Israel físico. No hubieran tenido
tanta prisa en divorciarse de sus hermanos creyentes judíos y de sus raíces
hebraicas. Santiago en Santiago 1:1 no escribe a dos comunidades de la fe del
Nuevo Pacto, sino que se dirige al cuerpo de Yahshúa como las 12 tribus.
En Primera de Corintios 10:19, el Rav. Shaúl (Pablo),
un rabino judío y un auténtico fariseo, afirmó que los padres físicos de la
asamblea corintia o ekklesia, fueron los que, juntamente con los padres
físicos, (fíjese en el versículo uno el término "nuestros") se fueron
de Egipto y desobedecieron a YAHWEH en el desierto. Una y otra vez los escritos
inspirados del Pacto Renovado (segundo) nos enseñan, por medio del Mesías, que
Yahshúa vino para establecer Su ekklesia o Su llamada asamblea apartada. Puesto
que El, juntamente con otros escritos inspirados del Nuevo Pacto, escribieron
acerca de un sólo rebaño o asamblea apartada, conocida como Israel (Gálatas
6:16) debemos ser conscientes de que cualquier otro rebaño debe de ser ilegal,
carnal e ilegítimo. Una vez que hayamos verificado que YAHWEH no es en ninguna
forma o manera un polígamo practicante y confuso, entonces podemos reconocer lo
que enseñan claramente las Escrituras. Descubriremos que los creyentes en
Yahshúa, que no eran judíos (Efraim) fueron llamados a dejar atrás su tendencia
al paganismo y a unirse al pueblo judío redimido en el Israel del Nuevo Pacto.
No fue y no es la voluntad del Padre que los creyentes judíos abandonasen
Israel, y todo lo que representa, uniéndose a algo creado por el hombre, que,
además, resulta irreconocible para el judío creyente, así como para el propio
YAHWEH. A los creyentes que han sido llamados y apartados de entre las naciones
(Efraim), así como a los judíos apartados del tradicional judaísmo rabínico, se
les llama en las Escrituras la ekklesia de Yahshúa. Recuerde que Yahshúa vino
para salvar a los judíos del pecado no del judaísmo.
¡Una vez que hayamos entendido, como es debido, el
término ekklesia, que aparece un montón de veces en las Escrituras mesiánicas,
entonces tendremos la solución final a esta vergonzosa enfermedad llamada la
teología del reemplazo!
Nuestras Biblias en español usan
por todas partes la palabra "iglesia", que es una traducción muy mala,
poco apropiada, y una manera pervertida de entender la palabra griega ekklesia,
sin tener en cuenta el significado original que se pretendía. Los traductores
ingleses, así como algunos monjes del pasado y papistas, tomaron la palabra
ekklesia que, literal y sencillamente quiere decir "los llamados
fuera" o "asamblea llamada afuera" y tradujeron la palabra como
"iglesia". El resultado de esta terrible acción dio licencia a los
que al principio odiaron a los judíos, en el siglo cuarto AD, para que tomasen
esta palabra, nada escritural, es decir "iglesia" y se la aplicasen,
permitiéndose a sí mismos (a los "creyentes no judíos") reorganizar y
reconstituirse bajo Constantino y su amalgama de fe mesiánica en el sol y en la
adoración al emperador. Estos renegados disidentes usaron con orgullo la
palabra "iglesia" derivada de la palabra "kirch" de origen
pagano celta, para SEPARARSE DE LA COMUNIDAD DEL NUEVO PACTO DE LA FE
MESIÁNICA, CONOCIDA DE MANERA INTERCAMBIABLE COMO ISRAEL, LOS NAZARENOS DE
ISRAEL O EL "CAMINO" DE ISRAEL.
Esta entidad disidente separada, basada en Roma, se
declaró entonces a sí misma como la nueva y mejorada Israel, la verdadera
Israel, que había llegado con el fin de hacer la voluntad de Yahshúa y para
eliminar al Israel judío por cualquier medio, incluyendo la espada. Esta
entidad separada no reconoció a YAHWEH como el Soberano, que envió al Hijo, al
que afirmaban amar. Esta entidad separada cambió las fiestas, las leyes
dietéticas y los sábados de YAHWEH y afirmó no tener ningún lazo con el Israel
judío. Esta entidad separada arrancó el título de Israel a la primitiva
comunidad mesiánica, que incluía a todas las naciones, y afirmó que el
remanente salvo de la nación judía sería bienvenido, no como judíos, en esta
entidad renegada y separada. Esta entidad separada se llamó a sí misma "la
iglesia" y sus seguidores fueron llamados cristianos. Hechos 11:26
confirma esta verdad afirmando que a los primeros discípulos se les llamó
cristianos. Fíjese en que YAHWEH no llamó nunca a los israelitas nacidos de
nuevo por ese nombre, sino que fue más bien el hombre fue el que llamó a los creyentes que no eran
judíos cristianos. Posteriormente, estos "llamados cristianos", que
no eran judíos, se separaron y se convirtieron en una entidad aparte durante
los próximos dos mil años, a los que se les conocería como "la
iglesia". Con dos entidades diferentes rivalizando por el preciado título
de Israel, ¿es de sorprender que el Israel judío se haya convertido en la
víctima más bien que la defensora de la fe mesiánica?
No olvidando que la palabra griega para iglesia es
ekklesia, permitiremos que la Escritura y la historia nos expliquen que
ekklesia en griego la entendían todos los escritores inspirados como una
referencia a Israel y al pueblo de Israel. Aproximadamente 150 años antes de
que el Bendito Yahshúa naciese en Belén de Judea, setenta de los principales
rabinos tradicionales, no mesiánicos, se reunieron con el propósito de traducir
el Tanaj hebreo (el Primer Pacto) del hebreo, que era el idioma original de la
inspiración, al ampliamente hablado idioma griego, que era el idioma original
en aquella época. La traducción que hicieron se convirtió en la conocida
Septuaginta en honor de los setenta eruditos que tradujeron la obra.
Cada vez que los 70 rabinos tradicionales se
encontraban con las palabras Kehilah, Kehelat o Adat, traducían sin fallar las
palabras por la palabra griega "ekklesia". Esta misma palabra se
traduce al castellano como "iglesia" en el Brit Hadashah. Kehela,
Kehelat y Adat son todos ellos títulos que se usan para referirse al único
pueblo del pacto, es decir, a Israel. ¡En ambos pactos, tanto si se usa
ekklesia en la Septuaginta hebrea como en el Nuevo Pacto griego, no se refiere
nunca a ningún grupo que no sean las doce tribus de Israel! Ni siquiera desde
el punto de vista lingüístico, la palabra ekklesia podía significar
"iglesia". La asamblea, congregación o reunión de los israelitas era,
es y será siempre la ekklesia.
Algunas de las modernas traducciones están, por fin,
corrigiendo las anteriores traducciones equivocadas al inglés. Más y más de las
traducciones han afortunadamente eliminado el término "iglesia" y
están interpretando correctamente ekklesia como asamblea. Siguiendo esa misma
línea de entendimiento de las Escrituras mesiánicas del Nuevo Pacto, vemos que
todas las referencias a ekklesia o la ekklesia de Yahshúa o la ekklesia en
YAHWEH, significa la asamblea de YAHWEH. Puesto que él es el YAHWEH-Elohim de
Israel, la comunidad de fe, nacida de nuevo, son el pueblo de YAHWEH o el
pueblo de Israel. El pueblo de Israel está compuesto por un sólo rebaño, que
oye la voz del Buen Pastor y obedece Sus mandamientos. (Apocalipsis 22:14).
De modo que vemos que satanás, conociendo este
concepto de un sólo rebaño, ha intentado eliminar al pueblo judío, haciendo que
se uniesen a la "iglesia" creada por el hombre, a fin de sacarles del
Israel nacional, convirtiéndoles en ciudadanos romanos, fieles al paganismo. La
idea consistía en que si todos los judíos se unían a una institución creada por
el hombre, perderían su nacionalidad judía y en unas pocas generaciones el
genocidio se habría producido. (Como es natural, cuando este plan no funcionó,
satanás intentó el antiguo bautismo obligatorio y obligó al método de la
conversión, a punta de espada!)
La verdad de todo el asunto es que lo contrario es
cierto. Todos los pueblos, lenguas y tribus, han sido llamadas a unirse al
Israel que cree, como la verdadera ekklesia divinamente creada y ordenada de
Israel. En esta versión, divinamente sancionada, del Israel del Nuevo Pacto,
todo el paganismo y los detestables ídolos extranjeros debían quedar fuera, no
trayéndolos al altar. En Mateo 16:18, Yahshúa le dice a Keifah (Pedro) que el
Padre celestial le ha dado a Keifah una revelación divina de que Yahshúa, el
Mesías, edificaría a Su iglesia en cuya contra las puertas del infierno no
podrían y no prevalecerían. La palabra que aquí se traduce como
"iglesia" es ekklesia en griego. Yahshúa está diciendo, en esencia,
que los ancianos y los dirigentes del Israel nacional, estaban intentando en
vano reconstruir y restaurar Israel, conforme a sus normas y a los esfuerzos
del hombre, pero satanás prevalecía siempre en contra de esa versión de Israel.
Yahshúa, por otro lado, edificaría Su versión de la ekklesia (Israel) y ese
Israel vencería continuamente a todas las fuerzas de satanás y de las
tinieblas.
La teología del reemplazo tradicional apunta a Mat.
16:18 como una especie de texto de prueba, en el sentido de que Yahshúa estaba
a punto de crear y de edificar algo nuevo llamado "la iglesia" y,
además, que sería algo que los judíos, por causa de su incredulidad, tendrían
que afrontar. ¡Qué absurda historia es esa! De haber pretendido El edificar una
iglesia, lo hubiese dicho, ¿no lo cree usted? Pero en lugar de ello, le dijo a
este israelita, llamado Keifah (Pedro), que él (Yahshúa) edificaría una
ekklesia que tendría suficiente éxito y sería suficientemente fuerte en Israel,
como para que sobreviviese al ataque de las puertas del infierno. ¡Qué tremenda
diferencia! En Hechos 7:38 Esteban, el primer mártir israelita (no el mártir de
la "iglesia" puesto que, desde el punto de vista bíblico, "la
iglesia" no existió nunca) confirma esta maravillosa verdad. Afirma que
Moshe Rabainu o Moisés estaba con la ekklesia en el Monte Sinaí, recibiendo la
Toráh. Esteban se refiere aquí a la entrega de la Toráh a la ekklesia de
Israel. En la versión (inglesa) del Rey Jorge y también en otras, dice que
"éste es el que estaba con la iglesia en el desierto." Ahora bien, o
Moisés fue a la iglesia en el Monte Sinaí o la palabra ekklesia significa que
Moisés estuvo con la asamblea de Israel cuando fue llamado a recibir la Toráh.
Esteban, el primer mártir israelita del Nuevo Pacto (no-mártir de la iglesia)
entendió lo mismo que Yahshúa y que los otros escritores de las Escrituras del
Nuevo Pacto.
¡Que la iglesia que habría de
crecer y convertirse en el Reino global de YAHWEH, era el Israel renacido,
reconstruido, reedificado y renovado! En ninguno de los versículos
anteriormente citados ni en ninguna otra parte del Nuevo Pacto, de hecho, se le
concede ninguna autoridad ni sanción divina a la creación de una entidad
separada denominada "la iglesia", la iglesia gentil, la iglesia
cristiana gentil o la iglesia no judía, concretamente.
El profeta Jeremías confirma esta verdad eterna en
Jeremías capítulo 31:31-34, donde las profecías nos dicen que el Nuevo Pacto
será cortado a ambas casas de Israel, a fin de perdonar el pecado e
internalizar la Toráh por medio del Brit HaLev (circuncisión del corazón).
¡Estos versículos no dicen nada acerca de que el Nuevo Pacto sea cortado a
nadie mas, aunque otros pasajes de las escrituras enseñan, de hecho, acerca de
la salvación de las naciones "gentiles" que participan en este NUEVO
PACTO ISRAELITA!
Por lo tanto, los ministerios relacionados con los
últimos días que son, en general, de lo más sinceros y que se esfuerzan por
reconciliar a "la iglesia" con los judíos, están, en el mejor de los
casos, perdiendo su tiempo y, de hecho, se están convirtiendo en parte del
problema, en lugar de formar parte de la solución. Este ministerio de cara a la
"la iglesia" es en sí mismo y de facto, el falso reconocimiento de
que existe una entidad "gentil" aparte de Israel, llamada la iglesia.
¿CÓMO PODEMOS USTED Y YO TENER UN MINISTERIO O MINISTRAR A UNA ENTIDAD QUE ES
TOTALMENTE FICTICIA? ¡SEAMOS SERIOS! ¡El único ministerio aceptable al Padre
celestial es un ministerio a las víctimas del humanamente creado sistema
eclesial llamado "la iglesia" a fin de reprender con amabilidad,
regañar y corregirles para que vengan al arrepentimiento, renunciando a la
teología y práctica de la entidad separada, trayéndolos de nuevo al Israel del
Nuevo Pacto, donde todo el mundo es bienvenido, donde todo el mundo sigue a
Yahshúa y honra Su Toráh! ¡Ese es el auténtico teshuvah bíblico! En este Israel
del Nuevo Pacto, la pared mediana de partición ha sido permanentemente
derribada.
Permítame advertir a aquellos que están involucrados
en ministerios que, con muy buena voluntad, se están esforzando al máximo por
hacer que estas dos entidades separadas aprendan a amarse y a llevarse bien
entre ellas. ¡Estas dos entidades separadas con lealtades separadas (Jerusalén
y Roma) con distintos Shabbats, con diferentes días de Fiesta, con una manera
de pensar diferente, en lo que se refiere a la tierra de Israel, no han
recibido el mandato divino de llevarse bien, puesto que representan a dos
reinos diferentes y a dos espíritus diferentes! Una representa al Reino de la
Luz y la otra al reino de las tinieblas y las sombras. ¡Cese usted y desista de
su obra conforme a la carne, dependiendo para ello de su propio entendimiento
o, lo que es peor aún, del entendimiento tradicional de lo que es Israel y lo
que no es. Es la voluntad revelada de Elohim, tener un solo rebaño con una
unidad total, no dos rebaños con algunas cosas similares y algunos aspectos de
entendimiento ecuménico. ¡Deténgase! ¡Cese y desista!
¡Si ha sido usted realmente enviado por YAHWEH a la
"iglesia", que es una entidad separada, sin sanción divina, no será
para atraerles con su cariño a fin de que les caigan bien los judíos y hacer
que apoyen a su ministerio, sino que será mas bien con el propósito de
conseguir que abandonen ese sistema, PARA QUE REGRESEN A LA COMUNIDAD DE TODA
ISRAEL, SU MESIAS Y SUS PRECEPTOS ETERNOS! Arrepiéntase usted al Padre por la
falta de entendimiento de su verdadero llamamiento. Puede que tuviese usted
buenas intenciones, pero lo que ha estado usted haciendo, de hecho, es
continuar alimentando la teología de la entidad separada, que es el oxígeno
mismo que la alimenta y que inflama el fuego nefasto de la teología del
reemplazo, que afirma a usted odiar y despreciar. Existe un solo pueblo del
Israel del Nuevo Pacto, llamado la ekklesia o el Israel de YAHWEH (Gálatas
6:16) y de usted depende y también de mí, que formemos parte de la solución
haciendo que toque a su fin las afirmaciones de otro sistema renegado, saturado
de paganismo, ilegal, comprometido, creado por el hombre, llamado "la
iglesia."
¿No resulta irónico que mis hermanos judíos
mesiánicos, que son los que más odian la teología del reemplazo y a los que les
encantaría poner fin, de manera definitiva, a su proliferación, estén enseñando
precisamente las mismas doctrinas que garantizan su supervivencia? Enseñando
que el cuerpo de Yahshúa está compuesto por creyentes gentiles, conocidos como
"la iglesia", y por creyentes judíos, conocidos como judíos
mesiánicos o Israel, ¿están realmente ayudando a extender la creencia que estos
dos cuerpos eclesiásticos separados, místicos y misteriosos, se convierten en
uno en Yahshúa? ¿Cómo puede ser eso si una de las entidades usa la Toráh como
un manual de instrucción y honra las fiestas de YAHWEH, mientras que la otra
quema las Toráh y se refiere a cualquier cosa relacionada con ella como
legalismo judío? Amós 3:3 nos recuerda claramente: "¿andarán dos juntos a
menos que se pongan de acuerdo?" No se puede tomar dos entidades y
sencillamente nombrar y afirmar que existe unidad, mientras ninguna de ellas ha
hecho planes para adoptar ni un solo código de conducta (Toráh) y cuando la
mayor parte del tiempo estas dos entidades están ocupadas intentando
reemplazar, convertir, negar o incluso aniquilar a la otra entidad. Mientras se
tengan dos esposas y dos entidades separadas llamadas "la iglesia
gentil" y "los judíos" (Israel), continuará habiendo una
incesante batalla sobre el título de Israel, con cada una de ellas haciendo su
reclamación y afirmando ser el real y auténtico Israel a expensas de la otra,
con cada una de las partes teniendo su propia colección de "textos de
prueba."
Por favor mis hermanos, sean honestos consigo mismos
y con sus propios corazones. Puede que sus intenciones hayan sido de lo mejor,
pero todo el tiempo han estado intentando crear unidad entre el aceite y el
agua han acelerado aún mas el que se extienda la enfermedad de la teología del
reemplazo, que afirman despreciar. ¡Es preciso que acabe de inmediato el tiempo
para que los dirigentes del judaísmo mesiánico se sientan amenazados por la
verdad de las Escrituras de que las dos casas de Israel, que en ninguna manera
o forma son la teología del reemplazo, sino la solución definitiva a él! Sólo
una revelación de quién es hoy Efraím/Israel le permitirá a usted pasarse su
tiempo construyendo y reconstruyendo el Tabernáculo de David. Hoy llamo por
testigo al cielo y a la tierra para que tomen nota de mi llamamiento profético
a los dirigentes del judaísmo mesiánico, del cual soy parte y a los que
considero mis compañeros y amigos en la fe, a que reconozcan su proliferación
involuntaria de la teología del reemplazo, al rehusar conceder reconocimiento a
los creyentes israelitas que no son judíos como Efraím/Israel, que en su mayor
parte están dispuestos a vivir con Judá, no a intentar reemplazarle.
¡El impedir que disfruten de su verdadera identidad
israelita es pecado y se considera como vejación a un hermano, según dice en
Isaías 11:13-14! ¡Esta vejación ha engañado a Efraím, haciendo que busque su
aceptación en un campo eclesiástico de sueños, que lamentablemente está plagado
de paganismo! Cuando los judíos mesiánicos concedan a la otra Casa de Israel el
lugar que les corresponde, Isaías 11:13 afirma que Efraím (es decir, los
creyentes salvos, que no son judíos) sentirá el amor y la aceptación de Judá y
dejará de causar problemas al pueblo judío. ¡Esto es algo que está claramente
reseñado en Isaías 11:1-16 y especialmente en los versículos 12 y 13, que son
el compendio de YAHWEH para el fin de la lucha entre la "iglesia" y
"los judíos" con sus baños de sangre!
Cierto que la teología de las dos casas no deja lugar
en ella para la teología del reemplazo, porque se niega a reconocer el falso
sistema llamado "la iglesia", como algo separado de Israel. ¡LOS
ISRAELITAS MESIÁNICOS NO TIENEN LA MENOR TOLERANCIA CON LA TEOLOGÍA DEL
REEMPLAZO! Los dirigentes del judaísmo mesiánico deben considerar las
enseñanzas acerca de las dos casas como un solo pueblo, llamado Israel (no como
dos entidades), como la solución permanente y definitiva a la teología del reemplazo.
¡El continuar negándose a aceptar la verdad bíblica, histórica y talmúdica de
las dos casas, que están aún divididas, con la Casa de Efraím habiéndose
convertido en millones de gentiles, como su castigo por el paganismo, dará como
resultado el que el judaísmo mesiánico continúe persiguiéndose el proverbial
rabo con sus intentos inútiles por abortar la teología del reemplazo!
Los verdaderos creyentes nacidos de nuevo, de la
iglesia, deben dejar a un lado su disfraz religioso de la "pobrecita
huérfana Annie" y sus designaciones, ideadas por los hombres, como puedan
ser los bautistas, los luteranos, los metodistas, los presbiterianos, los no
denominacionales o no afiliados y, sí, incluso los católicos, para llamarse a
sí mismos lo que les llama las Escrituras. Los israelitas que regresan, estaban
perdidos antes de que Yahshúa les hallase y les salvase. El aceptar algo menos
que el título de Israel, con su imagen restaurada de nuevo en el álbum
familiar, solamente conseguirá que proliferen las venenosas enseñanzas que han
surgido por causa de su ceguera respecto a su identidad israelita. ¡La verdad
acerca de la restauración de las dos casas es también la cura al
denominacionalismo, que no es otra cosa que una expresión sincera de los
creyentes nacidos de nuevo que claman por alguna clase de identidad corporativa
y desean pertenecer!
¡Despierta y levántate, Oh Casa de Israel, que hace
tanto tiempo que fuiste desechada y dispersada, y sal del "sistema de la
iglesia", regresando junto a tu hermano Judá como un coheredero,
participando en la mesa de comunión del Mesías del Israel del Nuevo Pacto!
¡Más y más rabinos judíos mesiánicos están
considerando la teología de las dos casas como la pura y definitiva solución
escritural, como el fin autoritativo al problema de dos mil años de duración de
la teología del reemplazo, pero por desgracia existen todavía aquellos que
consideran la teología de las dos casas (la de Judá y la de Efraím) como la
causa de la teología del reemplazo! ¡Debiera usted avergonzarse por creer en la
línea colectiva, que tuvo su origen en el temor, en lugar de en la fe en
YAHWEH, que presentó el plan para la plena y gloriosa restauración de Israel en
nuestros días! Recuerde que generalmente la línea colectiva no tiene la razón.
Recuerde que la línea colectiva acostumbraba a ser que los judíos no pueden y
no están dispuestos a confiar en Yahshúa. ¡Anda que no hemos visto como ese
mito desaparecía rápidamente! De la misma manera, el mito de la teología de las
dos casas es otra forma de teología del reemplazo cristiana, y está ya muriendo
una muerte rápida y bien merecida. Como acostumbraba a cantar Bob Dylan
"¡los tiempos están cambiando!" y están cambiando para mejorar.
Como sabemos o debemos de entender, el error engendra
el error o para expresarlo de otro modo, el rechazo de la verdad engendra el
error. La enseñanza de la teología de la entidad separada ha hecho que la mayor
parte del cuerpo de Yahshúa intente poner paños calientes a este
distanciamiento creado por la verdad escritural de las dos casas, pero lo ha
hecho instalando una nueva herejía. A esta nueva herejía se le llama la teoría
del Israel físico y el espiritual. Esta enseñanza es un esfuerzo frívolo por
excusar los resultados infligidos por ellos mismos y las heridas creadas por la
teología de la entidad separada. Esta herejía afirma que la "iglesia"
es el Israel espiritual, mientras que durante todo este tiempo el pueblo judío,
y especialmente los judíos mesiánicos, son el Israel físico. ¿Por qué es
equivocada esta enseñanza? ¡Porque sigue dejándonos aún con el problema sin
resolver de los dos Israel y presenta, equivocadamente, a YAHWEH como un
adultero espiritual lascivo! Además la herejía del Israel espiritual versus el
físico no puede ser exacta porque para que el Israel físico sea aceptable al
Padre debe también convertirse en el espiritual por medio del nuevo nacimiento
y además todo el que afirma ser el Israel espiritual, en la llamada
"iglesia", son todos ellos seres físicos que realmente existen. Esta
teoría popular está llena de fallos y no es la solución que estamos buscando.
¡Al demonio le trae realmente sin cuidado si llamamos
a una entidad ("la iglesia") el Israel espiritual y a los judíos el
Israel físico! ¡Siempre y cuando no reconozcamos al cuerpo de YAHSHÚA COMO UNA
SOLA ENTIDAD, QUE ES AL MISMO TIEMPO EL ISRAEL FÍSICO Y EL ESPIRITUAL, COMPRADO
POR UNA MISMA SANGRE Y EL CUERPO PRECIOSO DEL PUEBLO REDIMIDO LLAMADO ISRAEL!
Por lo tanto, el grupo o congregación mesiánica que
verdaderamente desee formar parte de la solución final a este problema de la
entidad dual, puede hacerlo aceptando la verdad celestial de un solo pueblo
llamado Israel, que son al mismo tiempo descendientes físicos de Abraham, Isaac
y Jacob y espiritualmente restaurados de nuevo a ese mismo pueblo por la sangre
del Mesías. Si nos permitimos a nosotros mismos regresar al mandato claro de
las Escrituras, seremos honrados por YAHWEH como parte de la solución a este
continuo problema. ¡Recuérdelo! La entidad separada o "la mentira del
Israel físico versus el Israel espiritual" es el oxígeno mismo, que da
vida y que alimenta las llamas consumidoras y nefastas de la teología del
reemplazo. ¡LA ÚNICA MANERA ESCRITURAL DE ACABAR CON LA TEOLOGÍA DEL REEMPLAZO
ES ELIMINAR EL "SISTEMA Y EL CONCEPTO ECLESIÁSTICO DE LA IGLESIA, CREADO
POR EL HOMBRE" DE NUESTRO VOCABULARIO, DE NUESTROS LIBROS DE TEXTO, DE
NUESTROS SERMONES Y DE NUESTROS PENSAMIENTOS!
Si eliminamos a una de las dos entidades que
compiten, afirmando las dos ser Israel, entonces la batalla habrá concluido. Nadie
puede reemplazar a nadie más porque hemos finalmente reconocido que YAHWEH no
es un polígamo que permite que una esposa sea los gentiles, o el Israel
espiritual, y la otra el físico o el "verdadero Israel." Si
reconocemos de verdad y de manera irrefutable que Yahshúa ha comprado a una
entidad llamada Israel, la ekklesia del Nuevo Pacto, entonces los celos, las
peleas, la vejación, la falta de respeto, las actitudes presuntuosas y todo
esfuerzo por establecer a cualquiera de las dos entidades competidoras como
superior o la más escogida, podrán por fin y afortunadamente llegar a un fin
abrupto y repentino. ¡Entonces Judá y Efraím podrán forcejear como hermanos con
una rivalidad como tales, dentro de la familia de Israel, como sucede en todas
las familias naturales, pero eso será totalmente diferente al asesinato,
alimentado por los celos, procedentes de dos familias o entidades distintas!
Si arreglamos el problema de nuestra teología para
que concuerde con las Escrituras, estaremos participando y eliminando la
teología del reemplazo, eliminando el oxígeno que la alimenta, que es la
teología de la entidad separada. Si somos heraldos de la restauración de esta
verdad profética de los últimos días, obtendremos tremendas recompensas en el
cielo. ¡Pero si continuamos haciendo que prolifere la mentira del llamado
Israel físico y el Israel espiritual, lo que estamos haciendo en realidad es
caer en la trampa misma de aquellos que nos odian tanto que han decidido
eliminarnos, reemplazándonos por medio de una doctrina incorrecta, por lo que
no tienen que pasar ningún tiempo en ninguna cárcel!
La predicación del glorioso evangelio de Yahshúa es
el método mediante el cual y por el cual está siendo restaurado el reino a todo
Israel (Hechos 1:1-8). El evangelio está diseñado para traer a todas las
naciones a una sola entidad llamada el Israel del Nuevo Pacto o la ekklesia de
Yahshúa. El versículo 6 de Hechos 1 nos dice que la restauración de Israel se
hallaba, de manera primordial, en las mentes de los restantes once talmidim
cuando Yahshúa ascendió a los cielos. El reprendió su deseo de saber el momento
de la plena restauración de Israel, como algo que le pertenecía sólo al Padre
soberano en el cielo y a continuación les dio una fórmula o el medio por el
cual el Reino habría de ser restaurado gracias al evangelio. El versículo 8 de
Hechos 1 nos dice que esta fórmula para edificar esta entidad única conocida
como Israel (al mismo tiempo físico y espiritual) tendrá lugar yendo primero a
los judíos o a la Casa de Judá que se encuentra en Jerusalén y Judea.
¡A continuación les dijo a los once, como se nos dice
también a nosotros, que fuesen a Samaria (la anterior capital de Efraím) que es
un llamamiento directo del Mesías a buscar a Efraím, que es la otra Casa de
Israel! Todos los historiadores reconocen que los samaritanos descienden de las
diez tribus del norte. Finalmente debemos ir a los confines de la tierra. ¿Por
qué? Porque según Génesis 48:19 e Isaías 11:12, esta búsqueda global nos
permitirá, gracias a la luz del evangelio, encontrar a las ovejas perdidas de
Israel, a la semilla desechada de Efraím/Israel, juntamente con la semilla
dispersada del Israel judío. Debido a las dispersiones pasadas del Israel judío
y la condición evidente de desechados de Efraím/Israel, la tierra esta llena de
sangre israelita de ambas casas, de ahí la necesidad de "La Gran
Comisión" de Mateo 28:18-20. ¡Si usted pertenece a Yahshúa por gracia, por
medio de la fe, entonces "EWE" debe de ser uno de ellos! YAHWEH
diseñó la predicación del evangelio por toda la tierra tanto para redimir a las
personas, de manera individual, como para restaurar de manera simultanea al
Israel corporativo. "¡O las riquezas y la sabiduría del Todopoderoso
YAHWEH!"
¡La única solución, pues, a la teología del
reemplazo, a la teología del Israel físico versus el Israel espiritual y a la
teología de la entidad separada, es la restauración de ambas casas de Israel.
¡La casa de Judá, el Israel judío, y la Casa de Israel, Efraím/Israel! (Estudie
usted Oseas, capítulo uno, para descubrir cómo Efraím regresará en los últimos
días como gentiles y se unirá a los judíos salvos, formando un solo cuerpo con
la misma serie de instrucciones (la Toráh) y la misma visión. Oseas, capítulo
uno, versículo 11, nos recuerda que el día de Jeezrel o la reunificación de las
12 tribus de Israel, tendrá lugar sólo cuando el Mesías restablezca a Israel
como una sola entidad. Ambas casas nombrarán un Rey sobre ellas (Yahshúa) y,
además, nombrarán la misma enseñanza del Rey Mesías (la Toráh) como su guía y
su manual de instrucción. La revelación de la verdad de estos últimos días y la
restauración de todos los israelitas, de las dos casas que aún siguen
divididas, causará un grito de lamento que surgirá de un Israel reunido, como
nos enseña, de manera preciosa, Oseas 2:1. Nos daremos cuenta de que los
creyentes que no son judíos son, en realidad, tanto parte de los israelitas
físicos como lo somos nosotros mismos y nuestra reacción ante nuestros hermanos
mesiánicos israelitas y las hermanas en la fe se convertirá en una nueva
realidad, cuando los veamos realmente tal y como son. ¡No sólo como hermanos
espirituales, sino en carne y sangre, como israelitas físicos, como escogidos,
tal y como lo es el Israel judío!
!Esta realización en ambas casas de Israel, dará pie
a una gozosa y maravillosa expresión sincera ante la reunión y clamaremos ¡OH
MI PUEBLO! ¡AMI! Esta revelación de los últimos días acerca de la restauración
de ambas casas de Israel, permitirá a los espiritualmente discernidos ver a sus
hermanos no judíos bajo una nueva luz y esa luz revelará a los
israelitas/efraimitas como compañeros redimidos y como israelitas físicos. Esa
misma luz permitirá a Efraím dejar a un lado sus letreros denominacionales
temporales, sin sentirse impulsado a reemplazar a los judíos. Como declaran las
Escrituras: "Realmente grande es el día de Jeezrel" (¡la
reunificación de lo que fue anteriormente dispersado!)
Los efraimitas que siguen aún aferrándose a la teología
del reemplazo necesitan con desesperación la sanidad doctrinal y necesitan,
además, una visión, realmente enviada desde el cielo, sobre la unidad nacional
israelita. ¡Su manera de pensar es pecaminosa y un gran obstáculo, además de
ser una piedra de tropiezo para la definitiva y gloriosa reunificación de todo
Israel!
¿Qué postura adoptará usted hoy? Con las dos casas de
ISRAEL, viniendo juntas, de una manera maravillosa, como un solo rebaño, por
medio de la sangre, que da vida, de Yahshúa nuestro Mesías o seguirá usted las
mentiras de la teología de la entidad separada, la teología del Israel
espiritual versus el Israel físico, que siguen siendo los dos tanques de
oxígeno que permiten que sobreviva la teología del reemplazo. ¡De usted depende
la decisión! ¡En cuanto a mi, yo y mi casa (Josué 24:15) serviremos a YAHWEH y
a Su pueblo del pacto eterno, Israel!
Traducción Kadosh Israelita Mesiánica© de las Escrituras al
Español por Diego Ascunce en CD ROM o impresa
No existe Traducción de las Escrituras al Español
como ésta
Para adquirir su copia de
La Traducción Kadosh Israelita Mesiánica© al Español Escriba a:
Diego
Ascunce