El Rostro del Antisemitismo
Por Diego Ascunce
El antisemitismo – con la
llegada del Alumbramiento[[1]]
en el siglo 18 – se escondió bajo la fachada de la sociedad "civil"
sólo para descubrir su rostro de maldad en el Holocausto (la Shoa). En Rusia y en los asentamientos encerrados de Europa
oriental (Pales) el antisemitismo nunca cesó. Pero en
el mundo occidental la situación fue diferente. Algunos de los peores casos de
antisemitismo antes de los Nazis en Alemania fueron instigados por los Franceses cuyo país fue el lugar de nacimiento del
Alumbramiento. Es escandalizante conocer, por
ejemplo, que fue el cónsul Francés Ratti-Menton quien trajo acusaciones difamatorias de sangre
contra los Judíos en 1840, cuando un monje capuchino
desapareció en Damasco, Siria. Como respuesta a sus acusaciones, las
autoridades Sirias agarraron a sesenta niños Judíos para obligar a sus padres a
confesar. Muchos Judíos fueron arrestados y
torturados. Dos murieron bajo tortura y muchos otros fueron incapacitados
permanentemente; uno "confesó." Presionados por las autoridades
Francesas, los Sirios hubieran juzgado a estos Judíos
bajo acusaciones falsas si el mundo Judío no hubiera reaccionado.
Organizaciones Judías instigaron una protesta por líderes Ingleses y Americanos
(incluyendo al presidente Americano Martin Van Buren) que los obligó a abandonar las acusaciones por los
Sirios.
El antisemitismo Francés,
sin embargo, continuó. En 1886, un libro virulentamente
antisemítico "La France Juive"
se convirtió en el libro más leído en Francia. Esto fue seguido en 1892 por la
fundación por un diario antisemítico "La Libre Parole."
Escribe Berel Wein en
"Triunf of Survival" (p. 233): "En ningún sitio fue [La
Libre Parole] más popular que en el cuerpo de
oficiales del ejército Francés.... Punzado por los anarquistas y pacifistas de
la izquierda, humillados por su completa derrota en la guerra Franco-Prusiana
del 1870, el ejército Francés estaba frustrado, malévolo y paranoico. Uno de
sus principales enemigos era la "influencia
Judía" en la vida Francesa. Esto hizo que los militares fueran el
candidato lógico para un incidente antisemítico. No tardaría en llegar."
El
Caso Dreyfus
Este incidente antisemita
que fue conocido en Francia como "L'Affaire"
– fue el caso famoso de Alfred Dreyfus,
un capitán en el ejército Francés que fue falsamente acusado de espionaje. Esto
comenzó una controversia de doce años que profundamente marcó la historia
política y social de la Tercera República.
Dreyfus
era el hijo de un rico Judío de la industria del tejido. En 1882 él entró en el
Ėcole Polytechnique y se decidió por una carrera
militar. Ya en 1889 había ascendido al rango de capitán. Dreyfus
fue asignado al Ministerio de Guerra cuando, en 1894, fue acusado falsamente de
vender secretos militares al agregado militar Alemán.
El espía real no fue un Judío – un coronel, Esterhazy – pero no obstante, este hecho fue rápidamente
descubierto. El ejército Francés no se retractó de sus acusaciones por razones
antisemitas. Documentos "secretos" fueron producidos y Dreyfus fue juzgado y declarado culpable de traición en una
corte a puertas cerradas en un tribunal militar. Fue arrestado el 15 de
Octubre, y el Diciembre 22 fue declarado culpable y sentenciado cadena perpetua
en la infame colonia penal de La Isla del Diablo, frente a las costas de Guyana
Francesa. El 3 de Enero de 1895 fue desfilado por las calles de París mientras
una turba gritaba: "Muerte a los Judíos" No fue hasta 1899 que
un nuevo ministerio tomó lugar y resolvió llevar al asunto (L'Affaire)
a su fin. Dreyfus fue sacado de La Isla del Diablo y
llevado ante la justicia de nuevo. Lo encontraron culpable otra vez, pero el
presidente de la República lo perdonó para resolver de una vez el asunto. En
1904 le fue otorgado otro juicio en una corte civil la cual revirtió su
sentencia. Dreyfus fue reinstalado por el Parlamento
y en Julio 22 1904 fue condecorado con la Legión de Honor.
Uno de aquellos que estaba cubriendo este
fracaso era un periodista Judío de Austria llamado Theodor
Herzl, quien estaba escandalizado hasta la médula que
el odio a los Judíos estuviera tan arraigado en los Franceses
"civilizados." Fue entonces y allí que Herzl,
quien era secular y bastante asimilado, comprendió que el único lugar seguro
para los Judíos era una tierra propia de ellos – Eretz Yisra'el. Esto llevó a Herzl a convocar el Primer Congreso Sionista en Basilea,
Suiza, en 1897, en el cual fue establecida La Organización Mundial Sionista.
(World Zionist Organization)
Mientras tanto, la parodia
del juicio a Dreyfus creó una controversia. El más
afamado escritor de Francia, Emile Zola, publicó un sorprendente artículo en el periódico
titulado J'Acuse (Yo Acuso), acusando al gobierno de
malograr la justicia. Por esto, Zola (quien no era
Judío) fue encontrado culpable de difamación y tuvo que huir hacia
Inglaterra.
Primera
Guerra Mundial
El 28 de junio de 1914, el
Archiduque Francis Ferdinad, aparente heredero al
trono Austro-Húngaro, fue asesinado en Sarajevo por un nacionalista Serbio. Un
mes después de esto, después que sus demandas humillantes fueron negadas
Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia. Otras declaraciones de Guerra
siguieron rápidamente, y muy pronto todos los mayores poderes en Europa estaban
en guerra. De un lado estaban los Aliados – principalmente Francia, Inglaterra,
Rusia y los Estados Unidos; en el otro estaban los poderes centrales –
Austria-Hungría, Alemania y Turquía – esto es, el Imperio Otomano –. La Primera
Guerra Mundial duró cuatro años, fue una guerra increíblemente destructiva en
la cual murieron 10 millones de personas y otros 20 millones fueron heridos. La
causa de esto fue mayormente porque las armas letales capaces de matar inmensas
cantidades de personas habían sido perfeccionadas. Los soldados ya no tenían
que acercarse el uno al otro para matar. Ametralladoras y potente artillería
hacían el trabajo para ellos. Y el resultado final fue bien devastador.
En cuanto a los Judíos,
un millón y medio peleó en la Primera Guerra Mundial. Los Judíos
pelearon en el ejército Austriaco, en el ejército Alemán, en el ejército Ruso y
en el ejército Francés. Los Judíos alineados con sus
naciones huéspedes pelearon contra propios hermanos Judíos en este conflicto y
murieron 140,000 Judíos.
Interesantemente, la Primera Guerra
Mundial, la cual sin duda forjó la plataforma para el Holocausto/la Shoa – comenzó en el primer día de Agosto de 1914,
correspondiendo al noveno del mes Hebreo de Aviv (Tisha
B'Av) la peor fecha en la historia Hebrea. Este fue
el mismo día en el cual el primer y segundo Templo fueron
destruidos, como también muchas otras cosas terribles que sucedieron al Pueblo
Judío como veremos más adelante. De hecho, la Primera Guerra Mundial disparó
una reacción en cadena que probó ser catastrófica para los Judíos.
Dos eslabones importantes en la reacción en cadena fueron la Revolución Rusa y
el surgimiento del Partido Nazi en Alemania.
Hitler
nunca hubiera llegado al poder si no hubiera sido por la derrota de Alemania en
la Primera Guerra Mundial. Como resultado de esa humillante derrota, el castigo
del Tratado de Versalles cual puso a Alemania de
rodillas, y la depresión mundial a continuación de la guerra - Alemania fue
llevada al caos económico. Pero ¿quién fue culpado por ese caos económico por
los Alemanes "alumbrados"? Por supuesto, los
Judíos.
La Segunda Guerra Mundial,
cual siguió a la Primera Guerra Mundial por sólo 21 años, fue en muchas formas
una continuación del mismo conflicto, como veremos.
La
Revolución Rusa
Inicialmente al gobierno
Zarista le fue bien en la Primera Guerra Mundial. Pero según continuó la guerra
el número de bajas y los reveses militares probaron ser más de lo que Rusia
pudo soportar. Los muchos años de corrupción en el gobierno Zarista
previamente habían llevado a Rusia a una revolución malograda en 1905. En 1917,
la revolución fue finalmente exitosa (a pesar de que la cruenta pelea siguió
hasta 1921). El Zar fue depuesto y el gobierno comunista vino al poder donde se
habría de quedar hasta 1990. Por supuesto, los Judíos que estaban entre los más
oprimidos de Rusia, y que siempre gravitaban a movimientos que profesaban
cambiar al mundo (tikun ha olam),
estaban envueltos de una forma importante en la Revolución Rusa. El fundador de
la ideología comunista fue Karl Marx,
un Judío que se convirtió al Cristianismo y después
abandonó toda religión. El lema del Partido Comunista – "de cada uno
de acuerdo a su habilidad, para cada uno de acuerdo a su necesidad"
– encajaba perfectamente con las enseñanzas Judías sobre responsabilidad
social y justicia social. Los Judíos que se unieron al Partido Comunista no
eran Judíos observantes, pero el deseo hacia Tikun ha
Olan (reparar el mundo) no había muerto. Ciertamente,
en la ausencia de la expresión de la fe Judía, este movimiento hacía lo que es
identificado como utopía Mesiánica en el Judaísmo y dominaba todas las almas
Judías. Por supuesto, sólo porque los Judíos seculares
estaban envueltos en la Revolución Rusa esto no significa que los Judíos
observantes de los "shtetls" fueron
librados de los conflictos. De hecho, en la Revolución Rusa un número inmenso
de Judíos fue muerto. Aun hay que dar el crédito donde
pertenece.
El líder de la revolución
Rusa, Nikolai Lenin
(1870-1924) sí trató de desarraigar el antisemitismo. El tomó una postura
fuerte contra ello, porque era tal una política intrínseca del gobierno Zarista.
Además, Lenin estaba muy consciente que probablemente
no hubiera habido una Revolución Rusa sin los Judíos.
Desdichadamente, estos Comunistas Judíos estaban siguiendo la doctrina Marxista
cual era que "la religión es el opio de los pueblos," y ellos
hicieron lo mejor que pudieron para erradicar de Rusia el Judaísmo como
religión. He aquí un fragmento del Yevsektsiya (el
departamento especial del gobierno soviético encargado de lidiar con los
Judíos) titulado "La Liquidación de las Instituciones Burguesas,"
publicado en Octubre de 1918: "La comunidad Judía hasta ahora ha sido
dominada por miembros de la clase de dueños de propiedades quienes quieren
retener a las masas en la oscuridad sobre imponiendo una cultura Hebrea sobre
ellos. Mientras las clases altas han estado mandando a sus hijos a colegios
públicos ellos han suministrado sólo escuelas de enseñanza primaria oscura y
sinagogas para los hijos del proletariado en los cuales nada más que
cosas sin sentido son enseñadas. En la lucha contra la comunidad Judía
autorizada ningún compromiso se puede hacer con la burguesía." Así que el
gobierno comunista de Rusia emprendió una política de secularización forzada de
los Judíos. Para ser justos, ellos también lo hicieron
a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Así, pues, los Judíos de Rusia sufrieron falta de
su herencia, resultando en una increíble población Judía ignorante del
Judaísmo. Esto, de hecho, es un evento único en la historia humana – la
deliberada secularización de una comunidad a tan grandes rasgos por un periodo
de tiempo tan largo. Esto fue único en la Unión Soviética y luego duplicado por
otros regímenes Comunistas, particularmente en China.
Stalin y Trotsky
Cuando Lenin
murió en 1924, Joseph Stalin (1879-1953) tomó el
poder. En 1933 él inició una serie de purgas que devastaron a Rusia. Estas
purgas hicieron de Stalin el segundo más grande
asesino de masas en el siglo 20 después de Mao Tze-tung, si consideramos el
enorme número de personas que él ordenó matar en una vasta red de campos de
concentración. Es estimado por lo bajo que Stalin es
responsable por las muertes de 25 millones de personas (hay estimados que lo
ponen en 125 millones), el doble que Hitler y la
mitad que Mao. Un antisemita de primera orden, aun después
del Holocausto, él estaba planeando deportar 2-3 millones de Judíos a Siberia donde hubieran sido asesinados. Sin embargo, él
murió en circunstancias misteriosas antes de poner su plan en vigor. No
obstante, él tuvo éxito en purgar a todos los Judíos
del gobierno Comunista de Rusia. El más famoso de estos fue León Trotsky (1879-1940) El Judío más importante en la
Revolución Rusa, Trotsky – cuyo nombre real era Davidovich Bronstein – fue un
prominente organizador del Ejército Rojo. El ingenió la toma Bolchevique del
poder en 1917 junto con Lenin. Cuando Lenin murió, él y Stalin fueron
rivales para la sucesión. Stalin ganó y primero echó
a Trotsky de comisionado de guerra, luego lo echó del
partido, y finalmente lo deportó de Rusia – esto sucedió en 1929. Trotsky sobrevivió en el exilio por más de 10 años; y fue
asesinado en Ciudad México en 1940 bajo ordenes de Stalin.
ANTISEMITISMO AMERICANO
Hasta aquí, hemos cubierto
el abierto antisemitismo asesino de los Rusos y el
antisemitismo insidioso de los Franceses. Pero, ¿qué hay de la tierra de la
tolerancia – Estados Unidos de América?
En 1913, en Atlanta, Georgia, un Judío llamado Leo Frank fue
falsamente acusado del asesinato de una niña cristiana de 13 años. Tan fuerte
era el antisemitismo en el Sur Americano que el testimonio de un hombre negro –
un evento único en esta región racista – fue permitido contra un hombre blanco.
Pero, por supuesto, el hombre blanco era Judío. Irónicamente, el
"testigo" negro fue el asesino – un hecho que él había confesado a su
propio abogado, pero esto fue mantenido en secreto. También había un testigo
real pero no se pronunció hasta muchos años después. Frank
fue declarado culpable y condenado a muerte, pero el gobernador de Georgia,
convencido de que Frank era inocente, conmutó su
sentencia. Después una cosa horrible sucedió. Una turba de Georgia secuestró a Frank de la prisión y lo lincharon. El linchamiento fue
fotografiado y hecho tarjetas de correo y vendidas ampliamente. No fue hasta
1986 – ¡73 años después! – que a Frank le fue dado el
perdón póstumo por el Estado de Georgia.
El caso de Frank
estimuló la formación de la Liga Anti-Difamación (Anti-Defamation
League) por B'nai B'rith en Estados Unidos. Se convirtió en el principal
grupo Judío que luchaba contra el antisemitismo en Estados Unidos de América, y
tenía mucho trabajo en sus manos, especialmente después de 1918, al término de
la Primera Guerra Mundial, y en 1929 cuando se quebró el mercado de valores, y
las cosas se calentaron para los Judíos de Estados Unidos de América.
Uno de los más acérrimos promulgadores del
antisemitismo en Estados Unidos fue Henry Ford, quien
gastó mucho de su propio dinero para traducir al inglés y difundir tan
ampliamente como fuera posible el documento fraudulento llamado Protocolos de
los Ancianos de Sión (Protocols
of the Elders
of Zion - ver nota al
final) Los Protocolos se convirtieron en el segundo más vendido libro en los
Estados Unidos en los años entre 1920 y 1940 después de la Biblia. La planta de
la Compañía Ford (The Ford Motor Company) en Dearborn, Michigan, tenía un
letrero puesto en su estacionamiento:
"LOS JUDÍOS SON TRAIDORES DE AMÉRICA
Y NO DEBÍAN SER CONFIADOS POR LOS GENTILES. LOS JUDÍOS ENSEÑAN EL COMUNISMO,
LOS JUDÍOS ENSEÑAN ATEÍSMO, LOS JUDÍOS DESTRUYEN LA CRISTIANDAD, LOS JUDÍOS
CONTROLAN LA PRENSA, LOS JUDÍOS PRODUCEN PELÍCULAS SUCIAS, LOS JUDÍOS CONTROLAN
EL DINERO."
Y Henry Ford no
era el único, había otros. Había diversos partidos políticos cristianos que
eran fuertemente antisemitas, por ejemplo el partido "Las Camisas
Plateadas" (Silver Shirts)
de William Pelley. Un periódico antisemita "El
Defensor" (The Defender) de Gerald
B. Winrod que tenía 110,000 suscriptores. Los
antisemitas americanos eran muchachos jóvenes inmaduros y sin experiencia. Bajo
el disfraz de patriotismo, ellos promulgaron y defendieron la idea que los Judíos eran la causa de los problemas económicos en Estados
Unidos – tal como la caída del mercado de valores en 1928 – porque eran los
Judíos los que controlaban la banca y los negocios. Este tipo de antisemitismo
rivalizaba con el de Europa en el mismo período, pero diferente a Europa nuca
se enraizó de tal modo con tan fatales consecuencias.
Pero todo este odio a los
Judíos sí marcó la escena de aquietamiento de Hitler
cuando tomó el poder en Alemania. También fue una de las razones principales de
porqué los Estados Unidos no hicieron más una vez que los Judíos comenzaron a
huir del Holocausto, como veremos en el próximo capítulo.
Nota: Protocolos de los Ancianos de Sión:
Documento fraudulento que sirvió como pretexto y base para el antisemitismo en
los albores del siglo 20. El documento reclamaba ser un reporte de una serie de
24 reuniones que se llevaron a cabo en Basilea, Suiza, en 1897, en el tiempo
del congreso Sionista. Supuestamente allí los Judíos y los Masones, fue dicho,
que habían forjado un plan para interrumpir el curso normal del Cristianismo;
si la subversión fallaba, todas las capitales de Europa habrían de ser
saboteadas.
Los Protocolos fueron
impresos en Ruso en forma abreviada en el periódico Znamia (Bandera) y subsiguientemente en 1905
como suplemento a un tratado religioso por Serge Nilus, un servidor civil Zarista. Fueron traducidos al
Alemán, Francés, Inglés y a otros idiomas Europeos, y pronto se hicieron clásicos
de la literatura antisemita. En los Estados Unidos, el periódico privado de
Henry Ford, el Dearborn
Independent, a menudo los citaba como evidencia
de la amenaza Judía.
El carácter ilegítimo de los
Protocolos fue revelado por primera vez en 1921 por Phillip
Graves del Times (Londres), quien demostró su semejanza obvia a una
sátira por el abogado Francés Maurice Joly sobre Napoleón III publicada en 1864 y titulada Dialogue
aux Enfers entre Machiavel et Montesquieu (Diálogo
en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu).
Investigaciones posteriores, particularmente el historiador Ruso Vladimir Burtsev, revelaron que
los Protocolos eran falsos y fraudulentos compuestos por oficiales de la
policía secreta de Rusia de la sátira de Joly, de una
novela fantástica por German Goedsche
de 1868, y otras fuentes.
[1]
Un movimiento filosófico del siglo 18 marcado por el rechazo a las
ideas tradicionales, sociales, religiosas y políticas con un énfasis en el
racionalismo.