El Holocausto
Por Diego Ascunce
La palabra holocausto es
derivada del Griego holokauston, una
traducción de la palabra Hebrea 'olah, que
significa sacrifico quemado ofrecido entero a YAHWEH. Esta palabra fue
escogida porque en la máxima manifestación del programa de exterminio Nazi –
los campos de exterminio – los cuerpos de las víctimas eran consumidos enteros
en crematorios y fuegos al aire libre. El Hebreo sho'ah,
Yiddish y Hebreo Hurban
(Destrucción) el sistemático patrocinio estatal del asesinato de seis
millones de hombres, mujeres y niños y millones otros por la Alemania Nazi y
sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial. Los Alemanes llamaban a
esto "la solución final al asunto Judío."
Según exponemos este doloroso
tema para nuestro pueblo, tengan en mente que éste es un tema muy vasto. En el
momento hay como 1,200 libros editados examinando porqué sucedió, cómo sucedió,
y todos los detalles.
En estos cortos temas sobre la
historia del pueblo de Israel no se pueden cubrir con lujo de detalles todos
los temas en los cuales una nación, Alemania Nazi, señaló a un pueblo, los Judíos, y sistemáticamente y con una crueldad escandalizante
asesinó a 6 millones de ellos. No sólo los Nazis se dispusieron para eliminar a
los Judíos de la faz de la tierra, virtualmente ningún otro país del mundo alzó
un dedo para detenerlos. Por supuesto, hubo incidentes aislados de gran
heroísmo de parte de algunos no-Judíos, pero la historia da testimonio mudo que
esto fue un esfuerzo fútil.
Aun antes de que los Nazis
vinieran al poder en Alemania en 1933, ellos no ocultaron su antisemitismo. Tan
temprano como 1919; Adolfo Hitler había escrito
"Antisemitismo racional, sin embargo, tiene que guiar a una oposición
legal sistemática... Su objetivo final tiene que ser la remoción del todo de
los Judíos." En Mein Kampf (Mi lucha, 1925-27), Hitler
aún fue más lejos y desarrolló la idea de los Judíos eran una raza maldita que
luchaba por el dominio mundial.
El Holocausto lanza una
pregunta al rostro de toda la humanidad: ¿Cómo pudo la gente civilizada
permitir que esto sucediera? Tenemos una pista de donde yace la respuesta a
esta pregunta del propio Adolfo Hitler, él dijo:
"¡Sí, somos bárbaros! ¡Queremos ser bárbaros! Es un título honorable....
La providencia ha ordenado que yo sea el mayor libertador de la humanidad. Yo
estoy liberando hombres de..... la sucia y degradante
auto-mortificaciones de una falsa visión (una invención Judía) llamada
'conciencia' y 'moralidad.'" De los libros de Herman Rausching
"Hitler Habla" y Voz de Destrucción"
Adolfo Hitler
Para comenzar, tenemos que
explorar algunos mitos mayores acerca de Hitler.
Adolfo Hitler, quien nació en Braunau,
Austria en 1889, no tuvo más que interacciones positivas con los Judíos en su
niñez y juventud, contrario a la creencia popular que trata de culpar sus
acciones en una temprana vendetta. En su juventud, cuando él era un artista
luchador, mucha de la gente que lo patronizaban eran Judíos. Aún más, algunas
figuras importantes en su vida eran Judíos – como el
médico de cabecera o su comandante en la Primera Guerra Mundial quien lo nominó
para la condecoración La Cruz de Hierro (Iron Cross).
Y, sin embargo, a pesar de estas experiencias positivas, Hitler
tenía un profundo odio por los Judíos. En términos de
la Historia de Israel, el único pueblo que tenía un odio patológico similar,
era el pueblo de Amalek. (Amalek,
como podemos recordar de la Toráh era el máximo enemigo del pueblo Hebreo en la
historia. La mayor ambición de Amalek era librar al
mundo de los Hebreos y su influencia moral y regresar
al mundo a la idolatría, al paganismo, y al barbarismo). El odio de Hitler por los Judíos – como el de los Amelikitas
– no era ilógico. Podemos hasta llamarlo racional, en que él tenía una razón
para ello la cual él entendía muy bien, como veremos.
Hitler tampoco estaba demente, padecía de neurosis, pero no
estaba loco. De hecho, él era un manipulador político brillante. Podemos
ciertamente decir muchas cosas horribles acerca de él, pero Hitler
era uno de los máximos oradores en la historia de la humanidad. Si tú entendías
Alemán, comprenderías mientras miras cintas de sus discursos porqué aquellos
Alemanes rubios de ojos azules vitoreaban tan sinceramente a un hombre cuya
apariencia contradecía todo lo que él predicaba. Allí estaba con pelo negro y
ojos café, tan lejos como él podía acercarse en apariencia de los Arios, la
raza superior con la cual él quería poblar al mundo. Y aun ellos le dieron su
lealtad y dieron sus vidas por él.
Hitler fue elegido democráticamente para su cargo en 1932, y un
año después él fue el Canciller de Alemania. Inmediatamente después de tomar el
poder, él construyó Dachau – no como campo de
concentración para los Judíos, eso vendría después,
sino como un lugar donde poner a sus opositores. Poco a poco, él tomó un muy
sofisticado sistema democrático de la República Alemana y lo convirtió en un
estado totalitario. Su dictadura en lugar, Hitler se
enfrascó en una política intimidante para tomar a la mayor parte de Europa.
Inicialmente Europa, y
ciertamente los Estados Unidos, no hicieron nada. El absorbió a Austria hacia
Alemania en 1938, por consenso mutuo. Luego tomó la mayor parte de Czekoslovakia, una región llamada Sudetenland,
sin el consentimiento de los Czekos pero con la
bendición de los poderes Europeos – particularmente Inglaterra y Francia. El
Primer Ministro de Inglaterra en ese tiempo, Neville Chamberlain, demostró qué poco le importaba a Inglaterra
los problemas de Europa oriental en su discurso:
"Qué horrible,
fantástico, increíble es que nosotros estemos cavando trincheras y poniéndonos
máscaras de gas aquí por una pelea en un país distante entre pueblos de quienes
no conocemos nada."
Inglaterra y Francia
negociaron un pacto con Hitler en Munich el 29 de
Octubre, 1938, prometiendo volver la vista, hacerse los desentendidos. Después
de eso, Chamberlain, satisfecho de que Europa estaría
segura de Hitler, declaró:
"Yo creo que es paz en
nuestro tiempo... paz con honor."
Un año después de esta infame
declaración estalló la Segunda Guerra Mundial – una guerra en la cual 50
millones de personas murieron – demostrando qué ingenuo es un líder que cree
que aplacando el mal la paz se puede ganar.
Ofensiva contra los Judíos
En el 10 de Mayo de 1933,
miles de estudiantes Nazis, junto con muchos profesores, irrumpieron en
bibliotecas universitarias y librerías en 30 ciudades para remover los libros
escritos por escritores que no eran Arios y de aquellos que se oponían a la
ideología Nazi. Los libros fueron lanzados en hogueras en un esfuerzo de
limpiar la cultura Alemana de escritos "no-Alemanes." Un siglo
antes Heindrich Heine
– un poeta Alemán de origen Judío – había dicho: "Donde uno quema libros,
uno, a la postre quemará gente." Y esto fue lo que exactamente sucedió; en
la Alemania Nazi el tiempo entre quemar libros y quemar personas fue de ocho
años.
Algunos tres años antes de que
él diera su zarpazo a Europa, Hitler ya estaba
poniendo en lugar su plan para aniquilar a los Judíos.
Comenzó en 1935 con las Leyes de Nürnberg. Estas
leyes básicamente cancelaron todos los derechos que los Judíos
habían adquirido en Alemania después del movimiento filosófico del siglo 18.
Por muchos años antes de este movimiento los Judíos
eran odiados porque eran diferentes y rehusaban asimilarse. Después de este
movimiento en todos los países donde los Judíos fueron
asimilados más fácilmente, ahora era odiados porque armonizaban muy bien. La
máxima pesadilla de Hitler era que los Judíos se casaran con los Alemanes y envenenaran los genes
de la "raza superior." Así que leyes como ésta fueron promulgadas
para conservar "la pureza de la sangre Alemana":
"Los matrimonios entre
Judíos y sujetos Alemanes o sangre emparentada están prohibidos."
"Relaciones
extramatrimoniales entre Judíos y sujetos Alemanes o sangre emparentada están
prohibidas."
"Un ciudadano del "Reich" (Imperio) sólo puede ser miembro del Estado si
es Alemán de sangre Alemana, que muestre por medio de su conducta y es deseoso
y capaz de servir en la fe del pueblo y el Reich
Alemán. El ciudadano del Reich es el único que tiene
derechos políticos."
"Un Judío no puede ser
ciudadano del Reich. No puede ejercitar el derecho al
voto. No puede ocupar un cargo público."
"Los judíos están
prohibidos desplegar la bandera nacional del Reich o
mostrar los colores nacionales."
Sistemáticamente los Judíos perdieron su ciudadanía, sus derechos políticos, sus
derechos económicos.
Para los últimos años de la
década de 1930 había una búsqueda desesperada por países de refugio. Aquellos
que pudieron obtener visas bajo cuotas estrictas emigraron hacia los Estados
Unidos. Muchos fueron a Tierra de Israel, donde la pequeña comunidad judía
estaba deseosa de recibir refugiados. Aun otros buscaron refugio en países
Europeos vecinos. La mayor parte de los países, sin embargo, no estaban
dispuestos a recibir grandes cantidades de refugiados y muchos a ninguno. Por
ejemplo, cuando se le preguntó al Ministro del exterior de Canadá ¿Cuántos
judíos podría Canadá aceptar? Su respuesta fue: "Ninguno ya son
muchos."
Así la
Comenzó Violencia
Sucedió en la noche del 9 de
Noviembre, 1938. Esa noche una violencia anti-Judía planeada cuidadosamente
hizo erupción a través de todo el tercer Reich, que
desde Marzo incluía a Austria. En las próximas 48 horas 1,000 sinagogas fueron destruidas
y saqueadas, rompieron las ventanas de vidrio de más de 7,500 negocios. Los
Nazis arrestaron a 30,000 hombres entre las edades de 16 y 60 años y los
mandaron a campos de concentración. La policía estaba allí mirando mientras la
violencia – en muchos casos las acciones de vecinos, no de desconocidos –
ocurría. Los bomberos estaban presentes no para proteger las sinagogas sino
para asegurarse que las llamas no se esparcieran a las propiedades
"Arias" adyacentes. Resultado: cientos de Judíos
muertos, muchos golpeados hasta la muerte. Este pogrom
(Ruso: devastación o motín por una turba), primera explosión de la principal
violencia contra los Judíos, fue llamado Kristallnacht
– "La noche del Cristal" o "La Noche del Cristal (Vidrio)
Roto."
En el 12 de Noviembre de 1938,
el Mariscal de Campo Hermann Göring
convocó una reunión de oficiales Nazis para discutir el daño a la economía
Alemana causado por los pogroms. La comunidad Judía
fue multada un billón de Marcos del Reich (Reichmarks). Además, fueron hechos responsables de limpiar
el destrozo. A los Judíos Alemanes se les prohibió
cobrar sus pólizas de seguro. Adicionalmente, poco después, a los Judíos se les prohibió la entrada en los teatros, tenían que
viajar en compartimientos separados en los trenes, y fueron excluidos de las
escuelas Alemanas. Estas nuevas restricciones fueron añadidas a anteriores
prohibiciones, tales como no poder lograr un título universitario, poseer
negocios, o practicar la medicina y la abogacía en el servicio a personas no-Judías.
Los Nazis continuarían confiscando las Propiedades de los Judíos en un programa
llamado "Arianización." Göring
concluyó la reunión de Noviembre con una nota de ironía: "¡Yo no quisiera
ser un Judío en Alemania!"
Mientras que los Judíos eran las víctimas primarias del Nazismo, otros grupos
también fueron perseguidos. Entre ellos los disidentes políticos, los
unionistas y demócratas sociales fueron entre los primeros en ser echados en
campos de concentración. Entonces comenzaron a hacer redadas en los lugares
frecuentados por homosexuales y a ellos también los echaron en campos de
concentración; sin embargo, no había persecución sistemática de
lesbianas.
En 1939 los Alemanes
iniciaron el Programa T4 – llamado eufemísticamente "programa
eutanasia" – para el asesinato de los retrasados mentales, los tullidos,
los enfermos psicológicos Alemanes que se alejaban del ideal Nazi de la
supremacía Aria. Los Nazis comenzaron el uso de cámaras de gas y crematorios
bajo este programa.
Expansión
Nazi y la formación de Ghettos (judería, barrios Judíos)
Paradójicamente, al mismo
tiempo que Alemania exterminaba a los Judíos, su expansión territorial mantenía
trayendo más Judíos bajo su control. Alemania anexó a Austria en 1938 y al Sudetenland (ahora la República Checa) en Septiembre de
1938. Estableció control sobre el protectorado de Bohemia y Moravia
en Marzo del 1939. Cuando Alemania invadió a Polonia el 1ro de
Septiembre de 1939, la "cuestión Judía" se hizo urgente. En Polonia
más de 2 millones de Judíos cayeron bajo el control de
Alemania. Por un tiempo los Nazis consideraron embarcar a los Judíos hacia la
isla de Madagascar, al sur este de Africa, pero descartaron el plan como
impráctico.
El 21 de Septiembre de 1939, Reinhard Heydrich (lugarteniente
de Himmler, el hombre más poderoso en Alemania
después de Hitler) ordenó el establecimiento del Judenräte (Concejos Judíos), se componían de 24 hombres –
Rabinos y líderes Judíos. Estos consejos eran responsables de llevar a
cabo las órdenes Alemanas. Cuando los Nazis sellaron el Ghetto de Varsovia, el
mayor de los 400 ghettos de Polonia ocupada, en el otoño de 1940, los Judíos –
entonces 30% de la población de Varsovia – fueron forzados en 2.4% del área de
la ciudad. La población del ghetto alcanzó una densidad de 77,000 personas por
km2 y 9.2 por habitación. Las enfermedades, malnutrición, hambruna,
y la pobreza cobraron muchas víctimas aun cuando no se había disparado la
primera bala.
Para los dirigentes Alemanes
el ghetto era una medida temporal, un corral de espera para la población Judía
hasta que una política sobre su destino fuera establecida e implementada. Para
los Judíos, la vida en el ghetto era la situación bajo
la cual ellos pensaron que serán forzados a vivir hasta el final de la guerra.
Ellos se proponían hacer la vida lo más llevadera posible, aun bajo las peores
circunstancias. Cuando lo Nazis prohibieron las escuelas, ellos abrieron
escuelas clandestinas. Cuando los Nazis abolieron la vida religiosa, persistió
ocultamente. Los Judíos usaban el humor como medio
desafiante, como también los cantos. Recurrieron a las armas solamente después
durante el asalto Nazi.
Los historiadores difieren en
la fecha de la decisión para asesinar a los Judíos
sistemáticamente, la llamada "solución final a la cuestión Judía."
Hay un debate si fue una decisión central o una serie de decisiones regionales
como respuesta a condiciones locales; pero en cualquier caso, cuando Alemania
atacó a la Unión Soviética, su antiguo aliado, en Junio de 1941, los Nazis comenzaron
el asesinato sistemático de los Judíos.
La Einsatzgruppen
Entraron en los territorios
Soviéticos conquistados junto con el Wehrmacht
(Fuerzas Armadas Alemanas) los Einsatzgruppen
(Grupos de Despliegue), unidades especiales entrenadas para matar. Su tarea era
matar Judíos, comisarios Soviéticos, y Roma (grupos de Gitanos), en los
territorios conquistados por el ejército. Einsatzgruppen
entraba en un pueblo recogían a sus víctimas y las arriaban como ganado hacia
las afueras del pueblo, allí les disparaban hasta matar a todos. Ellos mataban
familias enteras Judías. En las afueras de Kiev, Ukrania,
en el valle de Baby Yar, la
Einsatzgruppen mató a 33,771 Judíos entre el
28-29 de Septiembre 1941. En el Bosque de Rumbula en
las afueras del ghetto en Riga, Latvia, 25,000-28,000
Judíos murieron el 30 de Noviembre. En el verano de 1941 mataron a 70,000 Judíos en Ponary, en Vilna (ahora Vilnius) en Lituania. Y la lista es interminable, la Einsatzgruppen, por medio de sus asesinatos en masa, mató a
más de un millón y medio de Judíos en Rusia.
Los Campos de
Exterminio
El 20 de Enero de 1942 Reinhard Heydrich convocó la
Conferencia de Wannase en una villa en las costas de
un lago en los suburbios de Berlín, para organizar "la solución final para
la cuestión Judía." Aquí se acordó: "Otra posible solución a la
cuestión Judía ahora ha tomado el lugar a la emigración, esto es, evacuación
hacia el este...." Los participantes entendieron que "evacuación
hacia el este" significaba deportación a centros de exterminio.
En 1942 los Nazis construyeron
campos de exterminio en Treblinka, Sobidor y Belzec en Polonia. Los
campos de exterminio eran instrumentos esenciales para "la solución
final." La Einsatzgruppen había viajado para
matar a sus víctimas. Con los campos de exterminio el proceso fue revertido.
Las víctimas viajaban por tren, muchas veces en vagones de ganado, a sus asesinos.
Los campos de exterminio se convirtieron en fábricas que producían cadáveres,
efectiva y eficientemente, a un mínimo de costo psicológico y físico al
personal Alemán. Asistidos por colaboradores Ucranianos y Latvios y prisioneros
de guerra, unos pocos Alemanes podían matar a miles de
Judíos cada mes. En Chelmo, el primero de los campos
de exterminio, los Nazis usaban vagonetas móviles de gas. En los otros lugares
construyeron cámaras de gas permanentes unidas a crematorios donde los
cadáveres eran quemados. Monóxido de carbono era el gas de predilección en la
mayoría de los campos de extermino; Zylon-B, un
agente de exterminio especialmente letal, era empleado en Auschwitz
y después en otros campos de exterminio.
Auschwitz, quizás el más notorio y letal de los campos de
exterminio, era en realidad tres campamentos en uno: Un campo de prisión (Auschwitz I), un campo de exterminación (Auschwitz II-Birkenau), y un
campo de labores esclavas (Auschwitz III-Buna-Monowitz). Al llegar, los Judíos prisioneros se encontraban
con lo que era llamado Selektion. Un médico
Alemán presidía sobre la selección de mujeres preñadas, niños, ancianos,
minusválidos y enfermos para la inmediata muerte en las cámaras de gas. Como
fuera necesario, los Alemanes seleccionaban
prisioneros de cuerpos hábiles para la labor de esclavos en las fábricas
adyacentes a Auschwitz donde una compañía, IG Farben, invirtió 700,000 millones de marcos del Reich en 1942 solamente para tomar ventaja de la labor
esclavista. Privados de comida adecuada, techo, ropa, y cuidados médicos, estos
prisioneros eran literalmente trabajados hasta la muerte. Periódicamente, ellos
se encontraban con otra Selektion. Los Nazis
transferían a aquellos incapaces para poder trabajar a las cámaras de gas de Birkenau.
Mientras que los campos de
exterminio de Auschwitz y Majdanek
usaban prisioneros para soportar el esfuerzo de guerra de los Alemanes, los campos de exterminio de Treblinka,
Beltzec, y Sobidor tenían
una sola tarea: matar, matar y matar. En Treblinka un
personal de 120, de los cuales 30 eran SS (los cuerpos paramilitares Nazi),
mataron entre 750,000 y 900,000 Judíos en los primeros
17 meses de operación. En Belzec, los registros
Alemanes detallan un personal de 104, incluyendo 20 SS, quienes mataron a
600,000 en menos de 10 meses. En Sobidor, ellos
mataron cerca de 250,000. Estos campos comenzaron a operar durante la primavera
y verano de 1942, cuando los ghettos de la Polonia ocupada por Alemania estaban
llenos de Judíos.
En ningún lugar fue más
intenso el Holocausto que en Hungría. Lo que tomó lugar en algunos años en
Alemania ocurrió en Hungría en 16 semanas. Hungría entró en la guerra como
aliado de Alemana, había perseguido a sus Judíos, pero
no había permitido su deportación. Después que Alemania invadió a Hungría el 19
de Marzo de 1944, esta situación cambió dramáticamente. Para mediados de Abril
los Nazis habían encerrado los ghettos Judíos. El 15 de Mayo, la deportación
comenzó, y en los próximos 55 días, los nazis deportaron 438,000 Judíos de
Hungría hacia Auschwitz en 147 trenes.
Había diferentes políticas
entre los aliados Alemanes de los Balkanes. En
Rumania eran primordialmente los Rumanos los que
sacrificaban a los Judíos. Bulgaria permitió la deportación de los Judíos de Tracia y Macedonia, pero había mucha oposición en
deportar los Judíos Búlgaros.
Dinamarca ocupada por los
Alemanes rescató a la mayoría de sus propios Judíos, mandándolos por mar hacia
Suecia en Octubre de 1943. Esto fue posible porque la presencia Alemana en
Dinamarca era relativamente pequeña. Además, mientras el antisemitismo en la
población general de muchos otros países los llevó a colaborar con los Alemanes, los Judíos eran una parte integral de la cultura
Danesa. Bajo estas circunstancias únicas, el humanitarismo Danés floreció.
En Francia, los Judíos bajo la ocupación fascista Italiana en el sudeste la
pasaron mejor que los Judíos bajo la ocupación directa Alemana, donde las
autoridades colaboracionistas Francesas y la policía proveyeron soporte
esencial a las fuerzas Alemanas.
Por todo el territorio ocupado
Alemán la situación de Los Judíos era desesperante.
Sus recursos eran magros y pocos aliados, y se enfrentaban a pocas opciones
imposibles. Alguna gente vino a su rescate, por supuesto, los menos. El
diplomático Sueco Raoul Wallenberg
llegó a Budapest el 9 de Julio de 1944, en un esfuerzo por salvar a la única
comunidad Judía que quedaba. En los próximos seis meses él trabajó con otros
diplomáticos neutrales, y los propios Judíos para
prevenir la deportación de éstos. En otros lugares, Le Chambon-sur-Lignon, una villa Francesa Hugonote, se convirtió en
refugio para 5,000 Judíos. En Polonia, donde era ilegal ayudar a los Judíos y donde tal acción era castigada por la muerte, La Zegota (Concejo para la ayuda a los Judíos) rescató a un
número similar de hombres, mujeres y niños Judíos. Financiados por el Gobierno
Polaco en el exilio y envolviendo un número amplio de organizaciones políticas
clandestinas, la Zegota proveyó lugares donde
esconderse, ayuda económica, y falsificó documentos de identificación.
Algunos Alemanes,
aun algunos Nazis difirieron del asesinato de Judíos y vinieron a su ayuda. El
más famoso fue Oskar Schindler,
un industrial Nazi, quien había comenzado operaciones usando labor involuntaria
en la Polonia ocupada por los Nazis para lucrar con la guerra. Eventualmente,
él fue movido para proteger a sus trabajadores Judíos de la deportación a los
campos de exterminio. En todos los países ocupados, había individuos que
vinieron a rescatar a los Judíos, ofreciéndoles un
lugar donde esconderse, alguna comida, o techo por días, o aun por el
transcurso de la guerra. La mayor parte de los rescatadores no vieron su acción
como heroica sino que se sintieron unidos a los Judíos
por un sentido común de humanidad. Después Israel reconoció a los rescatadores
con ciudadanía honoraria y conmemoración en el Yad Vashem, el memorial de Israel al Holocausto. Si no hubiera
sido por estas personas, el número de Asesinados por el sistema Nazi hubiera
sido mucho mayor de los seis millones de muertos reconocidos.
Resistencia Judía
Frecuentemente es preguntado
por qué los Judíos no hicieron mayores esfuerzos a la
resistencia. Principalmente ellos no tenían acceso a armas y estaban rodeados
de poblaciones nativas antisemitas que colaboraban con los Nazis o dejaban de
ver voluntariamente la eliminación de los Judíos. En
esencia los Judíos estaban solos en una máquina de guerra Alemana celosamente
determinados a llevar a cabo la "solución final." A causa de la represiva
Alemana, los Judíos en los ghettos muy a menudo
vacilaban a resistirse. Esto cambió cuando los Alemanes
ordenaron la liquidación final de los ghettos, y los residentes reconocieron la
inminencia de su muerte.
Los Judíos
se resistieron en los bosques, en los ghettos, y aun en los campos de
exterminio. Ellos pelearon solos y junto a grupos de resistencia en Francia,
Yugoslavia, y Rusia. Como regla, levantamientos a toda marcha ocurrieron
solamente en un extremo, cuando los Judíos
reconocieron la inevitabilidad de la amenaza de muerte. El 19 de Abril de 1943,
nueve meses después de la deportación masiva de los Judíos de Varsovia a Treblinka había comenzado, la resistencia Judía, dirigida
por el joven Moredejai Anielewitz,
montó el Levantamiento del Ghetto de Varsovia. En Vilna el líder Abba Kovner, reconociendo las
intenciones completas de la política de los Nazis hacia los Judíos llamó a la
resistencia en Diciembre de 1941 y organizó una fuerza armada que peleó contra
los Alemanes en Septiembre de 1943. En Marzo de ese
año, un grupo de la resistencia dirigido por Willem Arondeus, un artista y autor, bombardearon el registro de
la población en Ámsterdam para destruir los registros de Judíos
buscados por los Nazis. Levantamientos ocurrieron en Treblinka
y Sobidor justo cuando los campos de exterminio
estaban siendo desmantelados y los prisioneros que quedaban pronto iban a ser
asesinados. Esto también sucedió en Auschwitz, donde
el Sonderkommando (Comando Especial), la unidad de
prisioneros que trabajaba en la vecindad de las cámaras de gas, destruyeron un crematorio justo cuando la matanza estaba
llegando a su fin en 1944.
Ya para el invierno de 1944-45,
con los ejércitos Aliados acercándose, oficiales de la SS desesperados trataron
frenéticamente evacuar los campos y ocultar lo que había tomado lugar. Ellos no
querían que quedara ningún testigo. Los prisioneros fueron movidos hacia el
oeste, forzados a marchar hacia el corazón de Alemania. Hubo 50 marchas
diferentes de los campos de exterminio y concentración Nazi durante esta
dominación final, algunos cubriendo cientos de millas. A los prisioneros les
fue dada muy poca comida o ninguna comida ni agua, y casi ningún tiempo para
descansar o hacer las necesidades corporales. Aquellos que hacían una pausa o
se quedaban atrás eras muertos a tiros. En Enero 1945, sólo horas antes que el
ejército Rojo llegara a Auschwitz, los Nazis
marcharon algunos 60,000 prisioneros a Wodzislaw y
los pusieron en trenes de carga con destino a Bergen-Belsen,
Gross-Rosen, Buchenwald, Dachau, y Mauthausen, Cerca de uno en cuatro murieron en ruta.
En Abril y Mayo de 1945,
fuerzas Americanas e Inglesas en ruta a blancos
militares entraron en los campos de concentración en el oeste y echaron
una mirada a lo que había ocurrido. Aun cuando miles de miles de prisioneros
habían muerto, estos campos estaban lejos de ser los más sangrientos. Aun, los
soldados más fatigados por la batalla que pensaron que ya habían visto lo peor,
lo que vieron, los hedores y los sobrevivientes emancipados que ellos se
encontraron, los dejó con una indeleble impresión. En Dachau
se encontraron 28 vagones de ferrocarril atestados de cuerpos muertos. Las condiciones
eran tan horrendas en Bergen-Belsen que unos 28,000
prisioneros murieron después de haber sido puestos en libertad y el campamento
completo tuvo que ser quemado para evitar que la pestilencia del tifus se
esparciera. Los soldados Aliados tuvieron que hacer trabajos para los cuales no
estaban entrenados: sanar a los enfermos, consolar a los abatidos, y sepultar a
los muertos. En cuanto a las víctimas, la liberación no fue un momento de
exultación. Víctor Frankl, sobreviviente de Auschwitz, recordó, "Todo era irreal. Tan remoto como
un sueño. Sólo después – y para algunos fue mucho después o nunca –la
liberación fue de hecho liberadora."
Los Aliados, que tenían
información temprana y precisa sobre los asesinatos de los Judíos,
no hicieron un esfuerzo militar especial para rescatarlos a ellos o bombardear
los campos y las líneas de ferrocarril que conducían a ellos. Ellos sentían que
sólo después de la victoria se podía hacer algo acerca de la situación Judía.
Advertencias fueron declaradas, condenaciones hechas, los planes procedieron a
llevar a los culpables a tribunales después de la guerra, pero ninguna acción
concreta fue llevada a cabo para detener el genocidio. Un memorando interno al
Secretario del Tesoro de Estados Unidos Henry Morgenthau,
jr., de su consejo general en Enero 1944
caracterizó la política del Departamento de Estado de Estados Unidos como
" conformista hacia el asesinato de los Judíos Europeos." Como
respuesta Morgenthau ayudó a crear el Consejo de
Refugiados de Guerra, que hizo un tardío y limitado esfuerzo para rescatar a Judíos en peligro, mayormente por medio de la diplomacia y
subterfugio.
Los Resultados
A pesar de que los Alemanes mataron víctimas de muchos grupos, el Holocausto es
primeramente asociado con el asesinato de Judíos. Solamente los Judíos fueron hechos blanco para aniquilación total y su
eliminación era el centro en la visión de Hitler de
la "Nueva Alemania." La intensidad de la campaña Nazi contra los Judíos continuó sin detenerse hasta el final de la guerra y
en puntos aun tomó prioridad sobre los esfuerzos militares de los Alemanes.
Cuando la guerra terminó, los
ejércitos Aliados encontraron entre siete y nueve millones de personas
desplazadas, viviendo fuera de sus propios países. Más de seis millones de personas
regresaron a sus tierras nativas, pero más de un millón rehusaron repatriación.
Otros temieron persecución bajo los nuevos regímenes comunistas. Para los Judíos la situación era diferente. Ellos no tenían hogares a
los cuales regresar. Sus comunidades habían sido despedazadas, sus hogares
destruidos u ocupados por extraños, y sus familias muertas o dispersas. Primero
vino lo que es a menudo el largo tiempo y difícil recuperación física de la
hambruna y la malnutrición, entonces la búsqueda por los seres amados perdidos
o desaparecidos, y finalmente la cuestión del futuro.
Muchos Judíos
vivieron en campamentos para personas desplazadas. En el principio fueron
forzados a habitar entre sus propios verdugos porque los Aliados no
diferenciaron sobre la base de religión, meramente por nacionalidad. Su
presencia en suelo Europeo y la ausencia de un país o países dispuestos a
recibirlos aumentó la presión sobre los Ingleses de
resolver el asunto de una tierra para los Judíos en la "Palestina"
administrada por Inglaterra. Ambos esfuerzos, clandestinos y los dados a mucha
publicidad fueron hechos para traer a los Judíos a "Palestina". De
hecho, no fue hasta el establecimiento del Estado de Israel en Mayo de 1948 y
1949 que el problema de encontrar hogares para los sobrevivientes fue resuelto.
Al liberar los campos, muchas
unidades Aliadas estaban tan escandalizadas por lo que vieron que ellos
repartieron castigo espontáneo a algunos de los remanentes del personal de la
SS. Otros fueron arrestados y custodiados hasta el juicio. El más famoso de
estos juicios de la posguerra ocurrió en 1945-46 en Nürnberg,
el antiguo sitio de las convocaciones del Partido Nazi. Allí el Tribunal
Militar Internacional juzgó a 22 importantes oficiales Nazi por crímenes de
guerra, crímenes contra la paz, y una nueva categoría de crímenes: crímenes
contra la humanidad. Esta nueva categoría comprendía "asesinato,
exterminación, deportación en grupo, incluyendo a médicos responsables por
experimentación médica (pero no la llamada eutanasia), jueces que preservaron
la fachada de legalidad por los crímenes Nazi, líderes de la Einsatzgruppe, comandantes de campos de
concentración, Generales Alemanes, y negociantes prominentes quienes se
lucraron de la labor esclava. Los acusados, sin embargo, eran una fracción
minúscula de aquellos que habían perpetrado los crímenes. A los ojos de muchos,
sus juicios fueron un esfuerzo desesperado, inadecuado, pero necesario para
restaurar una semblanza de justicia después de tan grande crimen. Los juicios de
Nürnberg establecieron el precedente, luego
establecidos por convención internacional, que los crímenes contra la humanidad
son castigables por un tribunal internacional.
A través del medio siglo
siguiente, juicios adicionales documentaron la naturaleza de los crímenes y
tuvieron un impacto público como también judicial. En 1961 el juicio en
Jerusalén de Adolf Eichmann,
(Principal verdugo en "La Solución Final") quien supervisó las
deportaciones de los Judíos a los campos de exterminio, no sólo lo trajeron a
él a justicia sino que hicieron a una nueva generación de Israelitas
conscientes del Holocausto; fue condenado a muerte en la horca, la condena se
llevó a cabo en Mayo 31, 1962. Los juicios de Auschwitz
en Frakfurt am Main, Alemania Occidental, entre 1963 y 1976 aumentaron el
conocimiento público de Alemania de los asesinatos y de su perversidad. Los
juicios de Klaus Barbie
(1987) y Maurice Papón (1996-98) y las revelaciones
de Fracois Mitterrand en
1944 referente su indiferencia hacia la política antijudía de
Francia llamó la atención la noción de la resistencia Francesa y forzó a los
Franceses a lidiar con el asunto de la colaboración.
La derrota de la Alemania Nazi
dejó un amargo legado para el liderazgo Alemán y el pueblo. La cultura Alemana
y el liderazgo Alemán – político, intelectual, social, y religioso – había
participado o había sido cómplice en los crímenes Nazis o inefectivos en
oponérseles. En un esfuerzo para rehabilitar el nombre del pueblo Alemán, la
República Federal de Alemania firmemente estableció una democracia que protegió
los derechos humanos de todos los ciudadanos y hacer reparación económica al
pueblo Judío en un acuerdo que pasó el parlamento en 1953. Pero no creo que a
la luz de las Escrituras esto sea suficiente y la maldición de Bereshit ..."Y maldeciré a los que te maldigan..."
se cumplirá en un futuro cercano. Como también todos los colaboradores del
gobierno del demonio con bigotes Adolfo Hitler.
El gobierno Suizo, el llamado
"país neutral de Europa" también tendrá que responder a las
acusaciones del Altísimo YAHWEH Elohim Tzavaot por la
participación de los banqueros Suizos en el Holocausto y el reciclaje del oro y
metales encontrados en los cuerpos muertos del Pueblo Judío, sobre todo en las
dentaduras de las personas.
La iglesia católica y su
papado tendrán que dar cuentas por todo el dinero que le robaron al pueblo
Judío y por su participación en la colaboración con Alemania Nazi, así
como la iglesia cristiana.
Este autor vivió en Nürnberg, Alemania en 1989 y un día fue a Dachau. Todavía, después de casi medio siglo de finalizada
la Segunda Guerra mundial y cerrado los campos de exterminio Nazi, de los
cuales Dachau era uno, se podía oler el hedor a
muerto en el ambiente y sentir la presencia de ha satán
allí. Ese lugar en realidad es horrible, tan horrible que hay que verlo para
creerlo. Todavía las memorias están vivas en mi mente.
Uno de los padres del
cristianismo había profetizado esta maldición hacia el pueblo Judío unos 450
años antes de que ocurriera, él dijo:
“ ¿Qué haremos nosotros los cristianos con este pueblo
rechazado y condenado, los judíos?... quiero darles mi más sincero consejo:
Primero, debemos incendiar sus sinagogas... para honrar a nuestro Señor y el
cristianismo, para que Dios pueda ver que somos cristianos. Les aconsejo que
sus casas también sean arrasadas y destruidas. Les aconsejo que sus libros de
oración y sus escritos talmúdicos les sean quitados. Aconsejo que a sus rabinos
les sea prohibido enseñar bajo pena de muerte y pérdida de sus miembros.”» Esto fue escrito en su libro “On
the jews and their lies”(Sobre los judíos y sus mentiras) del propio Martín Lutero.
Próximo: Holocausto, La Tragedia del S.S.
St. Louis
Diego Ascunce