Regreso a
Eretz Yisra'el –
La
Declaración Balfour
Por Diego Ascunce
El anhelo por
regresar a Tierra de Israel nunca dejó al pueblo Judío. Lo vemos en Los
Tehillim (Salmos) que los Judíos constantemente
recitaban: "si me olvido de ti, O Yerushalayim..." o "Cuando
YAHWEH traiga nuestro regreso a Tziyon, seremos como soñadores..." Lo
vemos en las oraciones de los Rabinos, como ésta de Rabí Nachman
de Breslav: "Donde quiera que yo vaya siempre
voy a Israel." Lo vemos en la poesía Judía, como
ésta de Yahudah HaLevi:
"Mi corazón está en el este pero yo estoy en el más lejano oeste. En las
ceremonias de las Festividades Escriturales: "El
próximo año en Yerushalayim." Y en incontables bendiciones recitadas
diariamente: "Ten misericordia YAHWEH Eloheinu,
sobre Israel tu pueblo, sobre Yerushalayim, tu ciudad, sobre
Tziyon..." "Reconstruye Yerushalayim, tu ciudad kadosh, deprisa en nuestros días, y llévanos allí para
regocijarnos en su reedificación..." En otras palabras, La Tierra de
Israel siempre fue un lugar en las mentes de los Judíos
donde el potencial nacional Judío estaba latente. Pero, como una realidad
práctica, esto no comenzó a suceder hasta el nacimiento del Sionismo moderno,
no como religión, sino como movimiento político.
El
renacimiento de Israel para la mayoría de las personas es un fenómeno sin
precedentes en la historia de la humanidad. Que un pueblo fuera al exilio,
fuera dispersado, y aun sobreviva por 2,000 años, que fuera una nación sin
territorio nacional y regresara de nuevo, que se reestableciera en su propia
tierra es milagroso, un evento singular. Ningún pueblo nunca hizo tal cosa.
Pero esto está profetizado por el profeta Yeshayah-Isaías y otros hace más de
setecientos años y todas las profecías de las Escrituras de YAHWEH Elohim se
cumplen.
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¿Quién ha oído
semejante cosa?
¿Quién alguna vez ha visto semejantes cosas?
¿Nacerá un país en un día?
¿Crecerá una nación a una?
Porque tan pronto Tziyon tuvo dolores de parto,
ella crió a sus hijos. (Yeshayah/Isaías 66:8)
Breve Trasfondo
Antes de
entrar en el tema del regreso a Tierra de Israel, vayamos a la historia y
veamos brevemente lo que ha sucedido desde el tiempo cuando el Templo fue
destruido por los Romanos hasta ahora.
En el año 70
de nuestra era y después en el año 135 Yerushalayim fue destruida y nivelada,
reconstruida sobre un modelo Romano y renombrada Aeolia
Capitalina. La Tierra de Israel fue renombrada "Palestina" (Pleshet), siendo los Plishtim uno de los peores enemigos del Pueblo de
Israel en tiempos antiguos y modernos. Desde ese tiempo a los Judíos se les prohibió la entrada a Yerushalayim. El Imperio
Bizantino continuó esta política y los Judíos no
fueron permitidos en Yerushalayim hasta que los Musulmanes la conquistaron de
los Bizantinos en el año 638 después del Mesías. Una vez que los Musulmanes conquistaron La Tierra de Israel la tuvieron con
la breve excepción del período de Las Cruzadas. El Imperio Otomano Turco tuvo
el poder sobre La Tierra de Israel por el mayor tiempo: desde 1518 hasta 1917.
Aun, durante todo este tiempo, los musulmanes generalmente trataron a La Tierra
de Israel como una provincia retrógrada. No hubo virtualmente ningún intento de
hacer a Yerushalayim, la cual estaba abandonada, una importante ciudad capital
ni de mejorar su infraestructura, salvo por la reedificación del muro de la
ciudad en el siglo 16 durante el reinado del Sultán Suleiman
el Magnífico. Similarmente sólo construcción limitada fue hecha en el resto de
La Tierra, la cual estaba desierta y no estaba poblada por muchos Arabes. La única ciudad de importancia que fue reedificada
fue Ramle, que sirvió como el centro administrativo
Otomano.
Mark
Twain, escritor de estados Unidos de América, quien
visitó a Israel en 1867 la describió así en Inocentes Extranjeros:
Viajamos por
algunas millas de campo desolado cuyo suelo es suficientemente rico pero dado
enteramente a malas yerbas – una silente expansión de luto...Una desolación hay
aquí que ni aun la imaginación puede agraciar con la pompa de vida y acción.
Llegamos a la ciudad de Tabor sin peligro...Nunca vimos a un ser humano en toda
la ruta, y presionamos hacia el destino de nuestra travesía, la renombrada
Jerusalén. Mientras más nos adentrábamos en el viaje, se ponía más caliente el
sol y el paisaje se volvía más rocoso y desnudo, repulsivo y
temeroso...Prácticamente no había un árbol ni arbusto en ningún lugar. Aun el
olivo y el cactus, esos rápidos amigos del suelo inservible, habían desertado
el campo. Ningún paisaje existe que canse más el ojo que aquel que rodea las
cercanías de Jerusalén...Jerusalén está de luto, temerosa y sin vida. Yo no
desearía vivir allí. La Tierra está desesperanzada, temerosa y con el corazón
quebrantado...Palestina se sienta en cilicio y cenizas."
Primeras
Migraciones
Durante el
tiempo de los Musulmanes, la vida para los Judíos aquí era en su mayor parte
más fácil que bajo los Cristianos. En 1210, después del fracaso de las
Cruzadas, algunos cientos de Rabinos, conocidos por Baalei
Tosefot, se reasentaron en Israel. Esto marcó el
surgimiento de la primera comunidad Ashkenazi en
Israel.
En 1263, el
gran filósofo Nachmanides también conocido por Ramban, estableció una pequeña comunidad Sefardita en el Monte Tziyon cual estaba fuera de los muros
y ellos establecieron la Sinagoga de Ramban la cual
aún existe hoy. Cuando Nachnamides vino a
Yerushalayim ya había una vibrante comunidad Judía en Hevron,
a pesar de que los Musulmanes no los dejaban entrar a
la Cueva de Majpelah, donde están sepultados los
Patriarcas y las Matriarcas de los Hebreos. Ciertamente esta prohibición
continúa hasta el día de hoy. Más Judíos comenzaron a
emigrar hacia Israel a raíz de su expulsión de España a causa de la
"santa" y demoníaca Inquisición en 1492. En el siglo 16, un gran
número de Judíos emigraron hacia la ciudad norteña de Tzefat,
también conocida por Safed, y se convirtió en el centro
del misticismo Judío, la Kabbalah.
A mediados
del 1700 un estudiante de Baal Shem Tov de nombre Gershon Kitover comenzó la
primera comunidad Jasídica en Israel. Esta comunidad
era parte del llamado Viejo Yshuv.
Ya para los
años de 1800 había 40,000 Judíos viviendo en La Tierra
de Israel entre unos 400,000 Musulmanes. Una de las figuras más prominentes de
este período fue Moisés Montefiore (1784-1887) – el
primer Judío que fue investido con la Orden de
Caballero en Gran Bretaña.
Montefiore había hecho su fortuna con los Rothchilds,
quienes se enriquecieron en las Guerras Napoleónicas. Ellos usaban palomas
mensajeras y se enteraron de la victoria de Waterloo
antes que nadie, así hicieron zafra en el Mercado de Valores de Inglaterra. Con
su fortuna hecha ya para la edad de 40, Montefiore se
dedicó a una carrera de Filántropo, volviéndose un trabajador incansable para
la comunidad Judía de Israel. En ese tiempo la mayoría de los Judíos vivían en lo que ahora se llama La Vieja Ciudad de
Yerushalayim, específicamente en lo que ahora es llamado "Barrio
Musulmán." La entrada principal a la ciudad para los Judíos era por la
Puerta de Damasco y de las muchas sinagogas de Yerushalayim, la mayoría estaban
en el "Barrio Musulmán" cerca del sitio donde estaba El Templo en el
Monte Moriyah. La ciudad estaba terriblemente sobre poblada y las condiciones
sanitarias era horribles, pero debido a la anarquía en ese tiempo la gente
estaba temerosa de edificar casas para vivir fuera de ese barrio. En 1858 Montefiore construyó el primer asentamiento fuera de los
muros de La Ciudad Vieja, y lo llamó "Yemin
Moshe." El abrió las puertas para más vecindarios que se construyeron en
la Nueva Ciudad. Uno de los primeros, construido en 1875, fue Mea Shearim. Además de Montefiore, otra personalidad extremadamente importante en
este período fue el Baron Edmond
de Rothchild (1845 – 1934). Rothchild,
un Judío Francés, fue un hombre que más que nadie hizo económicamente posible
el reasentamiento de los Judíos en La Tierra de
Israel. Durante su vida él gastó 70 millones de Francos de su propio dinero en
varios asentamientos agrícolas y en otras empresas como El Viñedo Carmel. Tan
importante y generoso fue Rothchild que fue apodado HaNadiv HaYaduah, "El
Contribuyente Famoso." A pesar de que Rothchild
era un Judío asimilado en Francia y desconectado del anhelo Judío por La
Tierra, él fue grandemente influenciado por el Rabí Sh'mu'el
Mohilever, que fue uno de los primeros Sionistas
religiosos de Polonia. Mohilever convirtió a Rothchild a su ideología y desde ese momento en adelante el
rico banquero comenzó a mirar a Israel como una "inversión." El lo
hizo posible para miles de Judíos regresar a La Tierra
y sobrevivir allí en aquellos días.
No se ve la
aparición del Sionismo político hasta tarde en el siglo 19 como reacción a la
persecución intolerante de los Judíos de Rusia. Los primeros políticos
Sionistas, siendo ellos mayormente seculares, no sintieron el anhelo por Israel
enraizado en tradición o religión, más bien ellos sentían que La Tierra de
Israel era el único lugar que podrían crear una identidad nacional, recobrar su
orgullo y productividad, y con esperanzas de escapar el horrible antisemitismo
de la Rusia Zarista y de otros lugares.
Una de las
primeras organizaciones envueltas en el comienzo del Sionismo político
era llamada Hibbat Zion
"El Amor a Sión" fundada en 1870. Sus
miembros fueron llamados Hovevei Zion,
"Amantes de Sión." Una de las
personalidades prominentes de Hovevei Zion era Judah Leob Pinsker (1821 – 1891).
Médico Judío Polaco, Pinsker comenzó como uno de los Maskilim, un grupo cual quería que sus hermanos Judíos se
enajenaran de Judaísmo y se unieran a la cultura Rusa con la esperanza de
que si los Judíos eran socialmente aceptados, entonces
el antisemitismo Ruso desaparecería. Pero después de los pogromos que siguieron
al asesinato del Zar Alexander en 1881, él y muchos otros de los Maskilim llegaron a la conclusión que sus esfuerzos eran
fútiles y que el antisemitismo nunca iba a desaparecer. Como después, Theodor Herzl, Pinsker estaba horrorizado de la profundidad del
antisemitismo Europeo. La única solución, él llegó a creer, era que los Judíos
vivieran en su propia tierra. Pinsker publicó sus
ideas en un panfleto llamado "Auto Emancipación." En el panfleto él
acuñó estas palabras memorables;
"Nosotros
(los Judíos) tenemos que reconciliarnos con la idea que las otras naciones, por
razón de su inherente antagonismo natural, nos rechazarán para siempre."
En 1882 otra
importante organización fue formada en Rusia. Fue llamada Bilu,
un acrónimo de las palabras en el verso de Yeshayah (Isaías) 2:5, Bit Yaakov lechu Venelech, que significa: "5¡Descendientes
de Yaakov, vengan!
¡Vivamos en
la luz de YAHWEH!" (Yashayah/Isaías
2:5)... Bilu era muy activa en el principio del
movimiento de asentamientos, lo que fue llamado "El Primer Aliyah" – la primera gran migración de Rusia a La
Tierra de Israel. Aliyah significa "ascenso."
Emigrar hacia Israel – hacer aliyah –significa venir
de un lugar bajo y subir. El año de 1882 marcó la primera de estas aliyah, cuando los Judíos comenzaron a llegar a La Tierra
de Israel en multitudes – unos 30,000 Judíos vinieron en dos oleadas entre 1882
– 1891 y fundaron 28 asentamientos. Entre estos nuevos asentamientos estaba Hadera, que ha estado tanto en las noticias últimamente
como blanco repetido de viciosos ataques terroristas. Cientos y cientos de
hectáreas fueron compradas por estos primeros Sionistas de dueños Arabes ausentes que usualmente vivían en otras partes del
Mediano Oriente. La mayoría de las tierras compradas estaban en lugares
abandonados y eran consideradas improductivas – tal como la planicie
costanera o el pantanoso Valle Hula en el norte.
Sorprendentemente, y con mucho esfuerzo, estos primeros asentamientos
convirtieron la tierra desolada en tierra productiva de nuevo. Lo que impulsaba
a estos primeros inmigrantes era el idealismo que capturó a Zav
Dugnov, un miembro de Bilu:
"Mi ulterior propósito es tomar posesión de "Palestina" y
restaurar a los Judíos la independencia política cual les ha sido negada por
dos mil años. No se rían. No es un espejismo. No importa si ese espléndido día
viene en 50 años o más. Un período de 50 años no es más que un momento de
tiempo para tal envergadura."
De hecho,
tomó 66 años. Entre tanto, los Judíos continuaban viniendo y reclamando tierra
y edificando un movimiento político fuerte que demandó el regreso de su antigua
tierra de posesión Eretz Yisra'el.
En los
últimos años del siglo 19 y en los primeros años del siglo 20, los Arabes Palestinos compartieron un renacimiento general Arabe. Los Palestinos encontraron
oportunidades en los servicios del Imperio Otomano, y los delegados Palestinos
se sentaron en el Parlamento Otomano de 1908. Algunos periódicos Arabes aparecieron en el país antes de 1914. Sus páginas
revelan que el nacionalismo Arabe frente al Sionismo
era fuerte entre algunas secciones de la intelligentsia
aun antes de la Primera Guerra Mundial. Los Arabes
buscaron el fin de la inmigración y de las compras de tierra por Sionistas. El
número de colonias Sionistas, sin embargo, la mayor parte subvencionadas por el
Judío Francés filántropo Baron Edmond
de Rothschild, aumentó de 28 en 1900 a 47 en 1918,
aunque la mayoría de los Judíos eran moradores de pueblos. La población de
Palestina, predominantemente agrícola, era cerca de 690,000 en 1914 (535,00
Musulmanes; 70,000 Cristianos, la mayoría de los cuales eran Arabes; y 85,000 Judíos).
La Primera
Guerra mundial cambió el mapa del mundo, un conflicto enorme que duró cuatro
años (1914-1918) donde los Aliados (mayormente Francia, Gran Bretaña, Rusia, y
los Estados Unidos) y los Poderes Centrales (Alemania, Austria-Hungría, y el
imperio Otomano Turco) hicieron la guerra unos contra otros. El final de la
contienda fue muy dramático:
La Rusia de
los Zares desapareció. En el medio de la guerra, y en parte a causa de ella, la
Revolución Rusa triunfó, creando un estado Comunista conocido por La Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas.
El dominio de
Europa Oriental por Alemania y el Imperio Austro-Húngaro terminó. Polonia – que
no había existido por más de cien años, habiendo sido dividida entre Rusia,
Prusia (Alemania) y Austria-Hungría – fue de nuevo recreada.
El Medio
Oriente completo, cual había sido parte del Imperio Otomano, fue dividido en
dos grandes partes. La mitad fue controlada por Francia (el Mandato Francés),
la otra mitad por Inglaterra (el Mandato Británico).
El Mandato
Francés incluía la parte norte del Imperio Otomano. El Mandato Británico
incluía la parte sur y este del Imperio Otomano.
Es importante
tener en mente que el Imperio Otomano controló el Medio Oriente desde el siglo
16 hasta el siglo 20 – por algunos 400 años. Durante este tiempo, los países de
Siria, Líbano, Irak, Arabia Saudita, etc. no existían. Los residentes en estas
áreas eran predominantemente sujetos Arabes del
Imperio Otomano, viviendo en comunidades tribales con poca organización.
Incluía una masa de tierra en la rivera oeste del río Jordán, un área conocida
como Trans-Jordania. Los Ingleses
llamaron al área completa "Palestina."
Cuando los Ingleses tomaron control de La Tierra de Israel, de repente
el sueño de un Hogar Nacional para los Judíos se convirtió de una esperanza
ferviente a una posibilidad real.
Ya para este
tiempo había entre 85,000 a 100,000 Judíos
viviendo en La Tierra de Israel, de una población total de 600,000. La mayoría
de los Arabes que vivían en La Tierra habían
inmigrado hacia allí en los 30 años previos atraídos por los trabajos creados
por los Judíos que estaban construyendo y labrando la tierra. (Los Judíos
comenzaron a inmigrar hacia La Tierra de Israel en 1882, menos de 250,000 Arabes vivían allí.)
Una gran
ayuda para el establecimiento de un Hogar Nacional para los Judíos
vino de Earl Arthur Balfour (1848-1930), Secretario del Exterior del gobierno
Británico.
La Declaración Balfour
Durante la
primera Guerra Mundial los Grandes Poderes hicieron un número de decisiones
referentes al futuro de Palestina sin importarles mucho los deseos de los
habitantes nativos. Los Arabes Palestinos creyeron
que Gran Bretaña les había prometido independencia en las comunicaciones de Husayn-McMahon, un intercambio de
cartas desde Julio de 1915 hasta Marzo 1916 entre Sir Henry McMahon,
el alto comisionado Británico en Egipto, y Husayn ibn ´Alī, entonces emir de
Meca, en el cual los Británicos hicieron ciertas promesas a los Arabes a cambio de su apoyo contra el Imperio Otomano
durante la guerra. No obstante, para Mayo de 1916 Gran Bretaña, Francia y Rusia
habían llegado a un acuerdo (el acuerdo Sykes-Picot) de acuerdo al cual, Inter alia, el grueso de Palestina era de ser internacionalizado.
Complicando aún más la situación. En Noviembre 1917 Arthur
Balfour, el Secretario de Estado Británico para
asuntos exteriores, dirigió una carta (la Declaración Balfour)
al Lord Walter Rothchild, segundo Barón Rothchild, un líder de la Judería Británica, expresando
simpatía para el establecimiento en Palestina de un Hogar Nacional para el
Pueblo Judío sobre el entendimiento que "nada será hecho que perjudique
los derechos civiles y religiosos de las existentes comunidades no-Judías en
Palestina." Esta declaración no se formuló por medio de un acto de generosidad
o cargos de conciencia sobre el destino amargo del Pueblo Judío. Sin embargo,
levantó esperanzas entusiastas entre los Sionistas y parecía cumplir las metas
de la Organización Mundial Sionista.
La
Declaración Balfour, hecha por los esfuerzos
continuos de Chaim Weizmann
y Nahum Sokolov, líderes Sionistas en Londres, se
quedó corta de las expectaciones de los Sionistas, quienes habían pedido la
reconstitución de "Palestina" como el Hogar Nacional Judío.
El gobierno
Británico creyó que la Declaración uniría a la opinión Judía, especialmente en
los Estados Unidos, al lado de los Aliados y el acuerdo en
"Palestina" de una población Judía pro-Gran Bretaña pudiera proteger
las vías de acceso al Canal de Suez en el vecino Egipto.
La
Declaración Balfour fue endorsada por los principales
poderes Aliados y fue incluida en el Mandato Británico sobre "
Palestina," aprobado por la Liga de Naciones el 24 de Julio de 1922. En
Mayo de 1939 el gobierno Británico alteró su política en un comunicado
recomendando un límite de 75,000 de inmigrantes más y el fin de las
inmigraciones para el 1944. Los Sionistas condenaron esta nueva política,
acusando a Gran Bretaña de favorecer a los Arabes
Palestinos en la región.
En Julio de
1922 el Concejo de la Liga de Naciones aprobó el instrumento de mandato para
"Palestina," incluyendo su preámbulo incorporando la Declaración Balfour y presionando la conexión histórica Judía con
"Palestina." El artículo 2do hizo al poder mandatario
responsable de poner al país bajo tales condiciones políticas, administrativas
y económicas como para establecer las condiciones para el establecimiento de un
Hogar Nacional Judío y la edificación de instituciones de auto gobierno. El
artículo cuarto permitía para el establecimiento de La Agencia Judía para
aconsejar y cooperar con la administración "Palestina" en los asuntos
que afectaran el Hogar Nacional Judío. El articulo seis requería que la
administración Palestina, "mientras los derechos y posiciones de otras
secciones de la población no sean perjudicadas," bajo condiciones
adecuadas debe facilitar la inmigración Judía y el asentamiento de los Judíos
en La Tierra, a pesar de que Transjordania – esto es,
las tierras al este del Río Jordán – constituyen tres cuartos del mandato
Británico de "Palestina," fue, a pesar de las protestas de los
Sionistas, excluido de las cláusulas que cubrían el establecimiento de un Hogar
Nacional Judío. El 29 de Septiembre de 1923, el mandato oficialmente entró en
vigor.
"Palestina"
era una entidad política definida por la primera vez en siglos. Esto creó
problemas y retos para los Arabes Palestinos y
Sionistas por igual. Ambas comunidades conocieron que para el fin del período
del mandato el futuro de la región sería determinado por el tamaño de la
población y posesión de la tierra. Así los asuntos centrales por el tiempo de
período del mandato fueron la inmigración Judía y las compras de tierra, con
los Judíos intentando aumentar ambos y los Arabes buscando mermar o detener ambos. El conflicto sobre
estos asuntos a menudo escalaba a la violencia, y los Británicos
fueron forzados a tomar acción – una lección que no fue perdida en cualquiera
de las partes.
Las
actividades nacionalistas Arabes se fragmentaron
según las tensiones se manifestaron entre los clanes, grupos religiosos, y los
habitantes de las ciudades y los fellahin
sobre el asunto de cómo responder al gobierno Británico y al número de
Sionistas en aumento. Además, la rivalidad tradicional entre las dos familias
preeminentes y ambiciosas de Yerushalayim, los al-SusaynYs
y los an-Nashashibis, cuyos
miembros habían tenido varios nombramientos gubernamentales en los finales del
período Otomano, inhibían la edificación de liderazgo efectivo Arabe. Algunas organizaciones Arabes
en los 1920 se oponían a la inmigración Judía, incluyendo al Congreso Palestino
Arabe, las asociaciones Cristiano-Musulmanas, y el
ejecutivo Arabe. La mayoría de los grupos Arabes eran dirigidos por la fuerte anti-Británica
familia al-SusaynY, mientras que al Partido Nacional
de Defensa (fundado en 1934) estaba bajo el control de la más confortable
familia an-Nashahshibi. En
1921 el Alto Comisionado Británico nombró a AmYn al-SusaynY para ser el gran mufti de
Yerushalayim lo hizo presidente del recién formado Concejo Supremo Musulmán, el
cual controlaba las cortes Musulmanas y colegios, y una porción considerable de
los fondos de caridad ........ AmYn al-SusaynY usó su posición religiosa para transformarse en la
figura política más poderosa entre los Arabes.
La Rebelión Arabe
Los Arabes lo manifestaron muy claro que ellos no se iban a
sentar tranquilos esperando por un estado Judío. El New
York Times en su Historia de Israel escribe: "La
rebelión de Agosto de 1929 fue instigada en Yerushalayim sobre un rumor
difundido que los Judíos iban a destruir la Mezquita Al-Aqsa.
La batalla pronto se difundió por toda "Palestina." Las peores
masacres fueron en Hevron, igualmente sagrado para Judío y Musulmán, donde 67 Judíos Ortodoxos --
hombres, mujeres y niños – fueron asesinados por los Arabes,
y 50 fueron heridos. Un reportero, Pierce van Paassen, describió el horror que él vio por medio de luz de
lámpara en un seminario Judío en Hevron: 'Los
estudiantes asesinados en el patio, los hombres muertos en la sinagoga, con sus
cuellos rasgados y cuerpos mutilados.' Para el tiempo que el orden fue
restaurado 133 Judíos habían sido asesinados, y 399 heridos."
La rebelión Arabe de 1936-39 fue por más de un siglo el primer
levantamiento de violencia sostenida de los Arabes
Palestinos. Miles de Arabes de todas las clases
sociales fueron movilizados, y el sentimiento nacionalista fue resaltado en la
prensa Arabe, colegios y círculos literarios. Los Británicos, sorprendidos por la extensión y la intensidad de
la rebelión, embarcaron más de 200,000 tropas hacia "Palestina," y ya
para 1939 los Sionistas habían armado a más de 15,000 Judíos en su propio
movimiento nacionalista.
La rebelión
comenzó con actos de violencia espontáneos cometidos por motivaciones
religiosas y nacionalistas de los seguidores de Sheik Alzz
ad DYn al-Qassam, quien había
sido muerto por los Británicos en 1935. En Abril de 1936 el asesinato de dos Judíos llevó a la escalada de la violencia, y los grupos Quassamita iniciaron una huelga en Jaffa y Nablus. En este
punto los partidos políticos Arabes formaron un
Comité Alto Arabe presidido por el mufti de Yerushalayim, AmYn al-SusaynY. El proclamó una huelga general, no pagar los
impuestos, y cerrar los gobiernos municipales, a pesar que lo empleados de los
gobiernos se les permitió permanecer en el trabajo, y demandó el fin de la
inmigración Judía, una prohibición de las ventas de tierra a los Judíos, y la
independencia nacional. Simultáneamente con la huelga, los rebeldes Arabes, unidos a voluntarios de los países Arabes vecinos, tomaron las colinas atacando los asentamientos
Judíos y las instalaciones Británicas en la parte
norte del país. Para fines de año el movimiento había asumido las dimensiones
de una rebelión nacional, el soporte principal del cual era el campesinado Arabe. La huelga fue suspendida en Octubre 1939; sin
embargo, aunque la llegada de tropas Británicas restauró algo el orden, la
rebelión armada, los incendios provocados, las bombas y los asesinatos
continuaron.
Una comisión
real de investigación presidida por Lord Robert Peel, cual fue enviada para investigar la volátil
situación, reportó en Julio de 1937 que la rebelión fue causada por el deseo Arabe de independencia y su temor al Hogar Nacional Judío.
Declaró el mandato sin eficacia y las obligaciones Británicas a los Arabes y Judíos eran mutualmente
irreconciliables. A la vista de lo que describió como "derecho contra
derecho," la comisión recomendó la partición del país. La actitud Sionista
hacia la partición, aunque ambivalente, era una en la mayor parte de aceptación
cautelosa. Por primera vez el cuerpo oficial Británico explícitamente habló de
un estado Judío. La comisión no sólo alocó a este estado un área que era
inmensamente mayor que la existente tenencia de tierras Judías sino también
recomendó la transferencia forzada de la población Arabe
del propuesto estado Judío. Los Sionistas, sin embargo, aún necesitaban
protección obligatoria conferida por mandato para la continua expansión y dejó
la puerta abierta para una "Palestina" sin división. Los Arabes estaban horrorizados con la idea del desmembramiento
de la región y particularmente por la sugerencia de su transferencia forzada
(hacia Transjordania). Como resultado, el impulso de
la rebelión aumentó durante 1937 y 1938.
La Comisión Peel fue como una sentencia de muerte para los Judíos que estaban siendo puestos en campos de exterminio en
Alemania. Los Británicos no cumplieron la promesa
contenida en la declaración Balfour y tampoco
cumplieron la promesa en el reporte de la comisión Peel.
Pero ellos sí pusieron en vigor un aspecto de la Comisión Peel
– el que limitaba la inmigración Judía a La Tierra a sólo 12,000 al año por los
primeros cinco años (1939-1943). Por hacer esto los Británicos condenaron a los
judíos bajo control de los Nazis – ellos ya no podían encontrar refugio en su
propia tierra, Eretz Yisrael. Los Británicos pudieron
haber salvado a millones de Judíos, pero, sin embargo, cerraron la única puerta
de escape. Ellos hicieron esto sabiendo completamente bien lo que los Alemanes
estaban haciendo a los Judíos – esto fue después de las leyes de Nurnberg y Kristallnacht. Y aún
los Británicos cerraron la ruta de escape que hubiera
salvado millones. Los Británicos pusieron un bloqueo
para no permitir a los Judíos que huían de Alemania entrar, pero muchos
burlaron el bloqueo y es estimado que 115,000 Judíos pasaron. Pero 115,000 es
un número muy pequeño comparado a los 6 millones que murieron en el Holocausto
y que no pudieron encontrar refugio en Eretz Yisrael.
En Septiembre
de l 937 los Británicos fueron forzados a declarar la
ley marcial. El Comité Alto Arabe fue disuelto, y
muchos oficiales del Concejo Supremo Musulmán y otras organizaciones fueron
arrestados. El mufti huyó hacia el Líbano y después a
Europa donde se hizo aliado de Adolfo Hitler
organizando una unidad de la S.S. de Bosnia para asesinar Judíos
en los Balcanes, para nunca más regresar a una "Palestina" sin
división. Aunque la rebelión Arabe continuó hasta
1939, altos números de muertos y medidas Británicas firmes gradualmente
erosionaron su fuerza. De acuerdo con algunos estimados, más de 50,000 Arabes fueron muertos, 15,00 heridos, y 5,600 puestos en
prisión durante la rebelión. Aunque significó el nacimiento de una identidad
nacional, la rebelión no fue exitosa en muchas formas. La huelga general animó
la seguridad propia del Sionismo, y los Arabes de
"Palestina" nunca pudieron recuperarse de su esfuerzo sostenido de
desafiar la administración Británica. Sus líderes tradicionales fueron muertos,
arrestados o deportados, dejando a la población descorazonada y desarmada
dividida en rural, urbana, clases, clanes y tendencias religiosas. Los
Sionistas, en la otra mano, estaban unidos detrás de Ben
Gurion, y la Haganah había
dado permiso para portar armas. Cooperó con las fuerzas Británicas y el Irgun Zvai Leumi
(Organización Militar Nacional) en ataques contra los Arabes.
Sin embargo,
el prospecto de guerra en Europa alarmó al gobierno Británico y lo causó
recesar su política en "Palestina." Si Gran Bretaña iba a la guerra,
no podía permitirse el lujo de enfrentar la hostilidad Arabe
en "Palestina" y en los países vecinos. La Comisión Woodhead fue establecida para examinar la viabilidad de la
partición. En Noviembre de 1938 recomendó contra el plan de la Comisión Peel – mayormente por el hecho que el número de Arabes en un estado Judío sería casi igual que el número de
Judíos – y expuso propuestas alternativas
drásticamente reduciendo el estado Judío y limitando la soberanía de los
estados propuestos. Este no fue aceptable a ambos Arabes
y Judíos. Buscando encontrar una solución aceptable
para ambas partes, los Británicos anunciaron lo impráctico que era la partición
y convocaron a una mesa redonda en Londres.
Ningún
acuerdo fue alcanzado en la conferencia de Londres que tuvo lugar en Marzo de
1939. Sin embargo, en Mayo 17 de 1939, el gobierno Británico publicó una
declaración (White Paper),
cual esencialmente dio paso a las demandas Arabes.
Declaraba que el Hogar Nacional Judío debía ser establecido dentro de un estado
"Palestino independiente. Durante los próximos cinco años 75,000 Judíos debían ser permitidos entrar al país; y en adelante,
la inmigración Judía estaría sujeta a la conformidad Arabe.
La transferencia de tierras a Judíos sería permitida sólo en ciertas áreas en
"Palestina," y un estado independiente "Palestino" sería
considerado en diez años. Los Arabes, aunque a favor
de esta nueva política, rechazaron la declaración, mayormente porque ellos no
confiaban en el gobierno Británico y se opusieron a una provisión contenida en
la declaración para extender el mandato después del período de diez años. Los
Sionistas estaban alarmados y enfurecidos por la declaración, cual ellos
consideraban un golpe de muerte a su programa y a Judíos que desesperadamente
buscaban refugio en "Palestina" de la gran persecución que estaban
siendo sujetos en Europa. La declaración de 1939 marcó el final del
entendimiento Anglo-Sionista.
El progreso
hacia un Hogar Nacional Judío, sin embargo, había sido notable desde 1919.
Aunque la mayor parte de la población Judía era urbana, el número de colonias
Sionistas había aumentado de 47 a cerca de 200. Entre 1922 y 1940 las
posesiones de tierra Judías habían aumentado de cerca de 148,500 a 383,500
acres (cerca de 60,100 a 155,200 hectáreas) y ahora constituían como una
séptima parte de toda la tierra cultivable, y la población Judía había crecido
de 83,790 a 467,000, o cerca de un tercio de la población total de 1,528,000. Tel Aviv se había
convertido en una ciudad toda Judía de 15,000 habitantes, £80,000,000
(Libras Esterlinas) de capital Judío había sido introducido en la región. El
porcentaje de personas que sabían leer y escribir era alto, los colegios se
expandieron, y el idioma Hebreo se había esparcido. A pesar de un rompimiento
en 1935 entre los Sionistas de primera línea y los Revisionistas radicales,
quienes avocaban el uso de la fuerza para establecer un estado Sionista, las
instituciones Sionistas en "Palestina" se fortalecieron en la década
de 1930 y ayudaron a crear las precondiciones para el establecimiento del un
Estado Judío.