Acá tenemos una seleccipon de las críticas de los diarios hispanos sobre la película "Harry Potter y la Piedra filosofal". Si encontrás alguna otra, por favor mandanos el link.
Diario Clarín - Diario La Nación - Diario La Prensa- Criticas desconocida- Criticas de Fans
Crítica del Diario Clarín - Argentina
El mundo del espectáculo
Fiel al
original, la película gana la espectacularidad en imágenes de aquello que sólo
sugería la novela. Grandes efectos y una selección de elenco perfecta.
No hay nada en Harry Potter y la piedra filosofal que no deje de resultar
atractivo a los ojos de un niño. La novela de J.K. Rowling es lo
suficientemente explícita, rotunda, clara y manifiesta en ese sentido. La
incursión de un chico en una escuela de magia fomenta y potencia la imaginación
del lector en un universo donde todo es posible, y el volar en escoba no es más
asombroso que pelear contra un trol.
Está todo lo que tiene que estar: la varita que escoge al mago, los muggles o
gente no mágica, las velas que se sostienen en el aire, las escaleras que
cambian, los cuadros que hablan, las ranas de chocolate, el Sombrero
Seleccionador, la escoba voladora, el ajedrez mágico y las golosinas con gusto
a moco.
Usted puede ser uno de los millones de argentinos que no leyó el libro ni sabe
quién es Harry. Potter es un bebe —huérfano, convenientemente— que, cuando
sus padres son asesinados por El Innombrable, es secretamente dejado a cuidado
de sus tíos una noche por Dumbledore, maestro de magos. Los Potter tenían
poderes mágicos, que el pequeño Harry posee, pero no lo sabe. Una maldición
diabólica, una cicatriz en forma de rayo, quedó en su frente. Cuando cumpla
once años recibirá millares de cartas de la Escuela Hogwarts, donde tiene una
vacante para perfeccionar su magia. Allí se hará de un par de amigos, el
pelirrojo Ron y la sabelotoda Hermione, con quienes descubrirá poderes, vivirá
aventuras y tarde o temprano deberá enfrentarse con, nombrémoslo, Voldemort,
El Innombrable.
Para aquellos que sí leyeron el libro, la película de Chris Columbus no es más
que la maravillosa representación en imágenes de las páginas noveladas. Si el
relato de Rowling sigue la estructura de la novela clásica, el filme le es fiel
al pie de cada letra. Los cambios son pocos (ver Diferencias...), y obedecen a
un lógico resumen de 254 páginas en 152 minutos. El celo de Rowling por
mantener el espíritu de su narración, y su recelo a entregarle Potter, Snape y
Dumbledore a Steven Spielberg, quien originalmente se candidateó para
dirigirla, logró que se respetara su espíritu. Tal vez, demasiado.
Otro que ganó fue Columbus, discípulo de Spielberg para quien escribió Los
Goonies y Gremlins, quien desde los tiempos de Papá por siempre, convengamos
que no pegaba una. A la película le aporta un correcto sentido del timming.
Aunque cueste creerlo, Harry Potter no parece un relato hollywoodense. No tiene
personajes de un solo perfil, no es una superproducción del tipo montaña rusa,
en la que todo sucede por golpes de efecto. Y si la trama podría resultar increíble,
lo cierto es que la introducción al mundo mágico es tan exquisita que los
chicos se sentirán integrantes de la Escuela Hogwarts, y disfrutarán la
camaradería de Harry sus compañeros del equipo Gryffindor como si fuera
propia.
Lo que no le falta a esta película es elenco. Los magos que encarnan, si vale
el verbo, Richard Harris, Alan Rickman y Maggie Smith ya no podrán tener otros
rostros en la imaginación popular, y piense el lector cuántas películas se
dan el lujo de tener en roles secundarios, de minutos, a John Hurt, Julie
Walters y John Cleese.
Pero el verdadero éxito del casting son los chicos. Daniel Radcliffe (Harry)
con su look John Lennon de sus anteojitos redondos, Rupert Grint (Ron) y Emma
Watson (Hermione) son las estrellas de la película. De los tres, aunque la
atención esté cen trada en el huérfano, la niña se roba más escenas, no sólo
por espontaneidad.
Ya nadie inventa nada nuevo. ¿O acaso el Quidditch, deporte de los magos,
suerte de pato y básquet que se juega sobre escobas voladoras con cuatro
pelotas, no remite a la persecución de El regreso del Jedi? Más difícil es
decidir qué fue primero, ya que la casita de Hagrid —y el mismo guardián—
se parecen a Shrek y su guarida.
Rowling ha leído bastante Tolkien, sin que haya tomado prestado su aliento,
pero sí se nutrió del ánimo de leyenda que inspiró al autor de El Señor de
los anillos. El espíritu aventurero es lo que prima, y Harry Potter, su energía,
su brío y su vigor son lo más reconfortante que el cine para jóvenes ofreció
en lo que va del siglo.
Calificación: Muy buena
PABLO O. SCHOLZ
Crítica del Diario La Nacion - Argentina
Fenómeno mundial de marketing
Así como en la exitosa historia de la escritora inglesa J. K. Rowling existe una irreconciliable diferencia entre los iniciados en el terreno de la magia y los pedestres muggles que viven en el mundo ordinario, entre el público de la película también habrá una inevitable división entre los fanáticos que ya conocen cada rincón de la escuela Hogwarts o las absurdas reglas del juego Quidditch y aquellos que se acerquen simplemente a espiar de qué se trata este fenómeno mundial de marketing que amenaza con hundir hasta el récord de recaudación que ostenta "Titanic". Pero, más allá de los distintos grados de conocimiento y adhesión e incluso de los múltiples cuestionamientos que puedan hacérsele, "Harry Potter" tiene todos los elementos para constituirse en una de las sagas populares más perdurables en la historia del cine.
A su estética de
cuento de hadas, a su carga de mitología medieval y a su lúdica mirada a la
educación escolar, hay que sumarle elementos que ya consagraron otra épica
como "Star Wars": un universo dominado por rígidos códigos propios,
un enfrentamiento entre las fuerzas del Bien y las del Mal, estas últimas
surgidas del propio seno de los héroes (en el caso del film de George Lucas,
los Jedi que optaron por el lado oscuro de la Fuerza encabezados por Darth
Vader; aquí, los magos que se desviaron del camino correcto liderados por Lord
Voldemort), y una fuerte estructura formativa para los elegidos que se transmite
de generación en generación y que está supervisada por venerables sabios (allí,
el maestro Yoda y Obi Wan Kenobi; aquí, el profesor Albus Dumbledore).
Esta primera versión cinematográfica (probablemente haya seis más) es de una
fidelidad casi absoluta a la creación de Rowling. El talentoso guionista Steven
Kloves ("Los fabulosos Baker Boys", "Fin de semana de
locos") se limitó esta vez a contraer algunos capítulos y a dilatar
otros, a dotar de una mínima estructura cinematográfica a toda la imaginería
visual de un libro que, desde su publicación en 1997, pareció siempre
destinado a la pantalla grande.
El excelente comienzo del libro, que describe la dura infancia del huérfano
Harry Potter en la casa de sus castradores tíos y de su patético y abusivo
primo hasta que cumple 11 años, aparece en la película condensado en un par de
pinceladas (especialmente la visita al zoológico) que sirven para mostrar los
potenciales poderes sobrenaturales del protagonista.
La producción, seguramente interesada en un film de sencilla interpretación
por parte del público juvenil, también decidió reducir al mínimo la
exploración de los traumas psicológicos de Harry Potter y optó en cambio por
dedicarle la mayor parte del extenso metraje a la formación y a las aventuras
que se suceden en el seno de la escuela de magia Hagworts, un ámbito servido
para un festival de efectos especiales.
Pero, a pesar de haber elegido a un director norteamericano como Chris Columbus
("Mi pobre angelito", "Papá por siempre"), paradigmático
exponente del cine de entretenimiento familiar tal como lo entiende Hollywood,
"Harry Potter" mantuvo el tono inglés del relato original. La celosa
supervisión por parte de la propia Rowling, el elenco lleno de notables actores
británicos, la sonoridad y construcción de los diálogos, la iconografía
elegida y hasta los tiempos, la mirada y el humor tienen más que ver con la
tradición de aventuras inglesa que estadounidense.
Esta elección determinó al mismo tiempo los mejores y los peores atributos de
la película, que mientras elude los excesos, vulgaridades y declamaciones
innecesarias de ciertos films hollywoodenses, cae por momentos en cierta
frialdad, distanciamiento y hasta morosidad que ningún producto íntegramente
norteamericano de estas características se hubiese permitido.
Cine de aventuras
La película, quedó dicho, tiene todos los atributos del buen cine de aventuras
y los 125 millones de dólares invertidos permitieron traducir en imágenes la
parafernalia de vuelos, trucos de magia, escenarios fantásticos y monstruos que
aparecían en el libro. Pero incluso en los pasajes más logrados (el match de
Quidditch, la partida de ajedrez gigante) la producción jamás alcanza la
sofisticación ni la espectacularidad en el terreno de los efectos visuales
generados por computadora de las apuntadas "Star Wars" y
"Titanic".
La lograda iluminación del fotógrafo australiano John Seale ("La sociedad
de los poetas muertos", "Rain Man", "El paciente inglés")
y el siempre eficaz trabajo del diseñador Stuart Craig le otorgan al film una
consistencia estética que se extiende también al terreno actoral, donde intérpretes
de la talla de Richard Harris (Dumbledore), Alan Rickman (el profesor Snape),
Robbie Coltrane (Hagrid) y Maggie Smith (la profesora McGonagall) y hasta las
pequeñas apariciones de John Cleese, Julie Walters y John Hurt encuentran el
tono exacto para sus ampulosos y distinguidos personajes.
Entre los niños, Daniel Radcliffe encarna con convicción las contradicciones
de un Harry Potter que va descubriendo en su interior un abanico de
posibilidades que ni siquiera intuía, mientras que Emma Watson se luce como la
arrogante pero en el fondo querible Hermione. En cambio, Rupert Grint aparece
por momentos forzado y perdido en el papel de Ron Weasley, el ladero inseparable
del protagonista.
Así, con una narración de cierta monotonía matizada por algunos pasajes
realmente disfrutables, transcurren las dos horas y media de "Harry
Potter", una película que no asombra, pero que entretiene sin abrumar. Un
buen film, es cierto, pero que probablemente no esté a la altura de su éxito.
Nuestra opinión: buena.
Diego Batlle
Crítica del Diario La Prensa - Argentina
Chris Columbus
consiguió una maravillosa adaptación de "Harry Potter"
El comienzo de otra era
Ante la difícil
tarea de adaptar para el cine el best seller de la literatura infantil, el
director de "Mi pobre angelito" y "Papá por siempre", supo
trasladar a la pantalla el tono mágico, aunque algo oscuro, que rodea las
andanzas de Harry y sus amigos. Y, gracias a los efectos especiales, este rubro
es alcanzado de manera soberbia. Un elenco de notables artistas británicos
completan con su talento la fantasía.
Harry Potter, siempre rodeado por personajes fantásticos.
EL FILME
Lo primero que se puede decir sobre "Harry Potter y la piedra
filosofal" es que sorprende. Porque había mucha expectativa puesta en este
estreno y por eso está a la altura de las circunstancias. Sin dudas, los ojos
críticos más feroces serán los de los fanáticos de la serie que, una vez
transitados las fantásticas dos horas de película, seguramente le darán un
aprobado con creces.
No era fácil encarar la adaptación cinematográfica de un "clásico"
moderno de la literatura infantil. Gran parte del público conoce o sabe de qué
se trata la historia. Pero también lo saben sus productores y, más importante
aún, el director, Chris Columbus, algo fundamental a la hora de ponerse a
trabajar en el proyecto.
Una de las características fundamentales del libro (en este caso, el primero de
la serie creada por la británica J.K. Rowling) que rescata Columbus es el tono
mágico, aunque algo oscuro, que rodea las andanzas de Harry y sus amigos. Y,
gracias a los efectos especiales, este rubro es alcanzado de manera soberbia.
Las ambientaciones (del colegio Hogwarts sobre todo) remiten a las imágenes que
uno se pudo haber armado a partir del libro, al tiempo que enmarcan la narración
con un halo hechizante para quienes no lo conocen. El punto cúlmine es el tan
mentado juego de "quidditch", una escena que habla del trabajo que se
tomaron para que todo luciera lo más fiel posible al espíritu del libro.
Pero en el medio hay una historia para contar, ya que el conjunto no estaría
logrado del todo de no prosperar la alianza entre los adelantos tecnológicos y
lo que hace al cine un medio de expresión sin par: una narración que atrape al
espectador. Podría decirse, en este ámbito, que la trama navega sin
inconvenientes de principio al fin, enganchando al espectador con las distintas
aristas que posee el primer año de estudios de Harry en Hogwarts: su toma de
conciencia de que es hijo de magos muertos, su introducción a ese mundo y,
especialmente a la escuela de magia, su relación con Ron y Hermione y con los
profesores y, condimento importante, el suspenso que genera el develar el
misterio que rodea a la piedra filosofal del título.
Es verdad que la "introducción" a este maravilloso universo recién
descubierto por el protagonista se lleva gran parte de la primera hora de película
pero, a la larga, también servirá como prólogo para las demás películas de
la serie que faltan rodar (serán siete en total). Por eso, esa falta de concisión
no hace mella en la labor de Columbus. Al contrario, es un preludio necesario.
PERSONAJES ACORDES
Bastaría analizar el comportamiento de los actores, especialmente el de Harry y
su entorno íntimo, Ron y Hermione. Daniel Radcliffe (Harry) está muy bien.
Quizás no sea el Harry que muchos imaginaron pero no costará ubicarlo en el
personaje con el correr del filme. De Ron (Rupert Grint) y Hermione (Emma
Watson), en cambio, se podría decir que les faltan los matices que en el libro
los convierten en partes fundamentales de la trama. Así mismo, la chispa que
prenden sus diálogos en la versión escrita, no deslumbran en el filme. Por último,
en cuanto a los mayores (Robbie Coltrane, Richard Harris, Ian Hart, John Hurt,
Alan Rickman, Maggie Smith, Zoe Wanamaker) son parte de un seleccionado que
juega aceitadamente. Se tomaron el trabajo en serio y están perfectos. El que más
sobresale es el simpático Hagrid de Coltrane.
Esta claro que cada espectador tendrá una opinión particular acorde con las
sensaciones que le haya provocado el libro (de haberlo leído) o por lo que
escuchó. Pero lo que sin dudas no podrá negar, es que "Harry Potter y la
piedra filosofal" es una muy buena película de entretenimiento, genuina y
excelentemente hecha.
Camilo Lynch
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Harry
Potter y la piedra filosofal
(Harry Potter and the
Philosoper's Stone)
-----Después de mucho esperar, con un pase mundial en Londres con la prensa más selecta de todo el mundo, ha llegado ya a las pantallas españolas, y de medio mundo el primer Best Seller de J.K. Rowling con el joven protagonista Harry Potter. Con tanta expectación creada ante la adaptación cinematográfica de Harry Potter y la piedra filosofal, hasta Steven Spielberg intentó ponerse en cabeza del proyecto, pero la escritora de las novelas no lo permitió.
-----J.K. Rowling ha sido el mayor problema de esta película, ya que ha querido tener tanta importancia en la adaptación que al final ha acabado estropeando una buena historia. La necesidad de adaptar la novela palabra por palabra, y tener poder sobre cualquier decisión, incluida la elección del director, Chris Columbus, ha hecho que Harry Potter no se convierta en la gran película esperada del año, a pesar de tener el material básico para conseguirlo.
-----Chris Columbus, lo recordamos trabajando con esos locos bajitos en Solo en Casa, parece tener predilección por historia de los más jóvenes. Aquí hace una dirección exageradamente simple sin arriesgarse a regalarnos una escena que pase a la historia, en frente que todas podrían pasar, ya que ha tomado la planificación de las ya grandes escenas de grandes películas, y podemos encontrar muchísimos parecidos en muchísimas escenas. Los pájaros, Ben-Hur y Episode I, La Saga Star Wars, Indiana Jones o La Momia entre otras.
-----Los tres niños protagonistas, a pesar de su juventud, saben actuar con cromas y personajes no presentes en el momento, cosa que algunos actores con más tablas todavía no han conseguido aprender a hacer. Lo que todavía les falta es práctica con la fluidez de los diálogos, meterse de verdad en el personaje y creerse lo que dicen, ya que la mayoría de diálogos son sobreactuados, y poco creíbles, cosa que saca bastante de la historia. El resto reparto adulto está muy bien en sus pequeños papeles. Los efectos especiales están perfectamente integrados con la historia, utilizados sin intentar lucimiento alguno, pero hay un par que podrían haberse ahorrado ya que no son perfectos, y sin ellos hubiera quedado una película, en lo que a efectos se refiere, para el goce y disfrute del espectador.
-----En resumen es una atractiva historia de acción con aventura pero con exceso de duración, dos horas y media hacen que la trama se haga insuficiente para aguantar con atención todo ese tiempo, un recorte de ¾ o una hora haría mucho más interesante la película.
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CRITICA DE CHANDLER SIR CHANDLER |
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| ESTA
ES LA CRITICA DE DANIELA Es muy difícil opinar sobre Harry para alguien tan comprometido con el como yo. Harry es parte de mi vida, ocupa miles de mis horas y muchos de mis pensamientos, me hace reír, llorar, rabiar o emocionarme. Esas emociones suceden primordialmente a través de todos los fans que visitan mi web, no crean que estoy tan obsesionada como para reír y llorar todos los días con un personaje de ficción...pero si lo suficiente como sentirlo un gran amigo. Por eso si en algo salí desilusionada del cine ayer, no fue por que mis expectativas no se cumplieran, al contrario. El mundo de Rowling esta representado fielmente, incluso en exceso, pero ya me ocupare de eso. Salí un poco desilusionada por que el Harry de la película no es el Harry que yo conozco. Es un Harry de carne y hueso, pero, paradójicamente, tiene menos vida que su clon literario. Es simplemente una figura alrededor de la cual suceden todas las acciones, pero que no pone acción de su parte. El Harry de ayer en pantalla gigante, nunca me haría conmoverme como lo hace el del papel. No me haría llorar, o reír, o rabiar...es un perfecto Harry pero sin la magia del Harry que todos conocemos, sin su carácter, sin su personalidad. Es mas, sin personalidad de ningún tipo. Pero todo lo que no tiene Harry lo tienen sus amigos, especialmente Hagrid, quien le agrego al personaje un encanto especial, una inocencia y una ingenuidad ante las cuales todos vamos a caer rendidos. El gigante no tan gigante es el dueño de los mejores momentos de la película, y el dueño de muchas risas de los espectadores. Ron comparte con Hagrid el poder de hacernos sonreír con su chispa y sentido del humor, con su carácter perfectamente representado. Y hablando de perfecciones, la perfecta Hermione, mandona y sabelotodo, no logra irritarnos como la Hermione del la mitad del libro uno, pero si logra convencernos del personaje que representa. Sin embargo, el mejor rol entre los niños es el de Draco Malfoy, quien lleva a la imagen la superioridad y arrogancia innata del Draco original. Draco consigue su objetivo y todos lo odiamos o despreciamos en los momentos adecuados. Todo el resto del elenco adulto, todas estrellas del cine británico, representan sus papeles como lo piden sus personajes, sin excesos, con tal vez la sola excepción de Tío Vernon, quien cae en las tentaciones del ridículo perdiendo seriedad en su rol. Dumbledore puede ser comprensivo pero imponente, MacGonagall puede ser severa pero sensible, Voldemore puede ser la unica sorpresa (de las pocas imagenes que aun no han sido puestas on line por doquier) y Snape puede ser...bueno, todos sabemos como puede ser Snape! Todos ellos se mueven en un Hogwarts magnifico, lleno de exquisitos detalles. No solo Hogwarts, todo lo que no es Muggle tiene 'magia' en los rincones. No hay nada que criticarle a las escenografías, desde la elegante caja de las ranas de chocolate hasta los pizarrones de clases, todo sorprende y ayuda a expandir los limites de nuestra imaginación. Sin duda, los mejores efectos, son los del Quidditch...nada para darle emoción a un deporte como verlo por TV! O por cine en este caso. Vuelos rasantes, violentas caídas, pelotas zumbando por doquier, el quiddicth es uno de los grandes puntos a favor en esta peli. Los demás efectos especiales son convincentes, con la sola excepción tal vez de Firenze, el centauro (Harry nunca se sube al centauro, para los detallistas, Hagrid y todos los demás llegan hasta donde el esta.Y también para los detallistas, todos los demás incluyen a Ron, quien no estaba castigado en el libro...pero en la adaptación, los tres son castigados por ir a la cabaña de Hagrid de noche, no por ser sorprendidos en la torre. Una de las pocas licencias de la peli sobre el libro) Volviendo a mi frase del comienzo. 'El mundo de Rowling esta representado fielmente, incluso en exceso' Por que digo eso? Por que en el intento muy bien logrado de representar literalmente al libro, la película pierde unidad y expresión en si misma. Como amante del cine, siento que Rowling, protegiendo su criatura, fue la peor enemiga de la magia de la pantalla. Como amante de Harry siento que Columbus, aun cuando cae un par de veces en su tentaciones de director de niños traviesos solos en casa, cumplió con su promesa de no modificar el libro. Y como amante de los libros, siento que al fin y al cabo, no es tan malo que la película no sea perfecta...al fin y al cabo, todo esto empezó leyendo, no? Tal vez así todos continuemos prefiriendo al encantador Harry sin rostro del libro al perfecto Harry soso del celuloide. No puedo terminar esta reseña sin caer en la tentación de contarles el final de la película....por si alguien aun no lo sabia, el asesino es el mayordomo! <(;-) |