MAYO
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DÍA 1
LOS
SANTOS DE HOY:
José Obrero, Jeremías, Amador, Asaf, Orencio,
Paciencia, Columba, Anonimata, Andéolo, Segismundo, Peregrino, Isidora,
Arnulfo, Cariulfo, Domardo, Ricardo Pampuri, Grata.
RICARDO PAMPURI
Nació cerca de Pavía (Italia), cuando ya rondaba el comienzo del siglo XX.
Se quedó huerfano siendo aun muy pequeño y sus abuelos lo llevaron a
Turín, donde empezó a estudiar las primeras letras. Participó en los
grupos de la Acción Católica de su tiempo y, con 20 años, se vio inmerso
en el horror de la I Guerra Mundial. Se hizo sanitario y la experiencia de
ver cuerpos desgarrados le sirvió para tomarse en serio lo del cuidado de
los enfermos. Con 24 años termina, el primero de su promoción, la carrera
de medicina. Ejerció durante 6 años y a los 30 entra en la Comunidad de
San Juan de Dios, al servicio de los enfermos. Tan sólo 3 años después se
le declara una hemoptisis sin solución, muriendo en Milán el primero de
Mayo del año 1930. Su fama de buen médico y mejor religioso se extendió
rapidamente por toda Italia. El papa Juan Pablo II lo canonizó en Roma en
el año 1989.
LOS
SANTOS DE HOY:
Atanasio, Félix, Flaminia, Saturnino, Germán,
Celestino, Exuperio, Ciriaco, Teódulo, Florencio, Eugenio, Longinos, Zoe,
Antonino Pierozzi, Daniel.
ATANASIO
Nació en Alejandría (Egipto) a finales del siglo III. Parece ser que era
poca cosa, pero todo lo que podía tener de pequeño lo suplía con un coraje
impresionante. Cuando tan sólo era diácono defendió magistralmente la
divinidad de Jesucristo en el Concilio de Nicea, donde Arrio fue
condenado. La precisión de sus fórmulas, la profundidad de su pensamiento,
le hacían brillar tanto como Osio de Córdoba, presidente de ese concilio.
Pero no todo fue facil en su vida. Por instigación de los arrianos, lo
desterrarron 5 veces de su tierra, pero él nunca cejó en su empeño, y
siempre volvía con nuevas fuerzas a defender la fe cristiana. Tenía un
lema: dejarse matar antes que traicionar su fe. La verdad es que
desterrarlo era lo único que podían hacer sus enemigos, porqu cuando
Atanasio hablaba no dejaba uno vivo. Aún era muy joven cuando lo nombran
patriarca de Alejandría, lo que no le libró de seguir luchando por la
defensa de la fe. Decían de él: alabar a Atanasio es alabar a la misma
virtud. Murió en el año 373, con 78 años.
LOS
SANTOS DE HOY:
Felipe y Santiago “el menor” apóstoles, Alejandro,
Etelvino, Evencio, Teódulo, Elpidio, Hermógenes, Timoteo, Maura, Diodoro,
Violeta, Emilia o Amelia.
Felipe y Santiago “el menor”
apostoles
Celebramos juntos a estos dos apóstoles de Jesucristo porque en un día
como hoy, en torno al siglo VI, sus restos fueron traídos a Roma. Felipe
era natural de Betsaida, junto al lago de Genesaret, donde tantas veces
Jesucristo predicó. Felipe, cuenta la historia, fue el evangelizador de
Frigia y alcanzó la palma del martirio en Hierápolis, donde lo
crucificaron cabeza abajo. Por su parte, Santiago permanece en Jerusalén,
y allí también fue donde murió apedreado, hacia el año 62. Había gozado de
una gran importancia en la Iglesia de Jerusalén, de la que fue obispo, y
tuvo un gran papel en el llamado “Concilio de Jerusalén”, donde se trató
el tema de la evangelización a los gentiles. Sin embargo, su mayor
recuerdo para la posteridad fue la carta apostólica que nos dejó escrita
en el Nuevo Testamento, en la que arremete duramente contra las relaciones
sociales.
LOS
SANTOS DE HOY:
Silvano, Ciriaco, Venerio, Godeberto, Antonio,
Antonina, Porfirio, Paulino, Pelagia, Curcódomo, Florián, Nicéforo, beato
José Mª Rubio, beato Juan Martín Moye, beato Ceferino (El Pelé).
beato José Mª Rubio
Nació en un pueblo de Almería llamado Dalías, en el año 1864. Después de
pasar por los seminarios de Almería, Granada, Madrid y Toledo (donde se
gradúa en Derecho Canónico), es ordenado sacerdote cuando tenía 23 años.
Ejerce en Madrid como coadjutor de Chinchón y párroco de Estremera.
También es profesor del seminario y notario de la Curia. Sin embargo,
nuestro beato venía acariciando la idea de hacerse jesuita y un día, al
volver de un viaje a Tierra Santa, pasa por Manresa y allí decide dar el
paso. Admitido en la orden jesuita vuelve a la capital de España y allí se
convertirá en el “Apóstol de Madrid”. Tenía dos sencillos, pero a la vez
eficaces, medios de trabajo: el púlpito y el confesionario. El que fuera
obispo de Madrid por aquellas fechas decía: “no hay otro confesionario con
más trabajo en todo Madrid” que el que atendía nuestro amigo. En el
púlpito era un autentico huracán, con un lenguaje sencillo pero que ponía
el dedo en la llaga e iba directo al corazón. Pero José Mª también trabajó
incansablemente por la promoción de los laicos, el socorro a los pobres
más marginados... en todo siempre daba ejemplo de responsabilidad y buen
trato. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1985.
LOS
SANTOS DE HOY:
Angel, Hilario, Niceto, Eulogio, Teodoro, Geroncio,
Máximo, Eutimio, Crescenciana, Irene, Ireneo, Joviniano, Peregrino,
Gregorio, Arquelao, Felicísima.
Hilario
Un santo curioso este que hoy celebramos y que pudo causar hasta un cisma
llevado por su celo apostólico. Nació Hilario a principios del siglo V, en
una noble familia, y era pariente de san Honorato. Este santo varón, había
buscado la soledad y el silencio en la abadía de Lerins, por el fundada, y
era su deseo que su pariente Hilario siguiese su misma vida. Ni corto ni
perezoso, Honorato dejó su abadía para intentar convencer a nuestro santo
de que lo siguiese. Pero Hilario no estaba por la labor y no hizo caso a
esta propuesta. Sin embargo, las palabras de Honorato hicieron huella en
Hilario, que empezó a pensar en que, a lo mejor, el Señor lo estaba
llamando. Después de un tiempo de reflexión, se decidió a seguir a su
pariente Honorato, y se presentó en la abadía de Lerins, donde abrazó la
vida monástica. En el año 429 lo eligieron como arzobispo de Arles, pese a
su oposición, en sustitución de Honorato. Desplegó entonces una actividad
frenética por toda su archidiócesis, visitando monasterios y obispados. Su
ardor era tal que exasperaba a muchos, y le causó no menos problemas, como
la vez que nombró un obispo para una sede que aun no estaba vacante, sólo
porque el obispo titular estaba enfermo, cuando este se repuso, tuvo que
intervenir el papa para quitar a uno, el nombrado por Hilario, y así
evitar el cisma. A pesar de todo, nuestro santo dio toda su vida
testimonio de una amor entregado y apasionado a Jesucristo, hasta su
muerte en el año 449.
LOS
SANTOS DE HOY:
Remigio, Alberto, Benita, Teódoto, Evodio, Justo,
Venerio, Lucio, Protógenes, Edberto, Demetrio, Donato, Heliodoro,
Venusto, Terino, Mesera, Maurilio.
Edberto
De este Edberto sólo sabemos que fue sucesor de san Cutberto en la sede
episcopal de Lindisfarne, un islote llamado «isla santa» que hay frente a
la costa noroeste de Inglaterra, hacia el año 687. Decía San Beda de
nuestro santo que era «Hombre bien conocido por su conocimiento de las
Escrituras, su obediencia a los mandamientos de Dios y su generosidad en
las limosnas». Cuando murió un 6 de mayo, cumpliendo sus deseos se le
sepultó junto a san Cutberto, cuyo cuerpo incorrupto se había exhumado
poco antes de morir él, y en la doble tumba donde estaban hermanados los
dos obispos de Lindisfarne florecieron numerosos milagros que se les
atribuían conjuntamente. No es mucha información, ni tampoco muy concreta,
para una semblanza, pero disponemos de lo esencial: unos cuantos rasgos
que definen al cristiano y el hecho tan frecuente en la historia de que la
santidad se contagia y se arracima. En este caso, después de muertos su
intercesión no es fácil de identificar, como si se velase discretamente
remitiendo cualquier posible honor humano a Dios.
LOS
SANTOS DE HOY:
Benedicto II, Juvenal, Flavio, Augusto, Agustín,
Cuadrato, Rufino, Saturnino, Domiciano, Inocencio, Estanislao, Juan de
Beverley.
Juan de Beverley
Monje primero y luego obispo, vivió nuestro santo de hoy a finales del
siglo VII y principios del VIII. Su caridad era constante con los más
necesitados, tanta que llega
a sanar a un sordomudo,
tras descubrir, pacientemente, un modo de hacerlo vocalizar. Aunque muerto
el año 721, ha sido considerado por ello como un precursor del sabio
benedictino Ponce de León. Aunque las ocupaciones de un obispo siempre son
muchas, y más las de uno como este, Juan siempre conseguía arañar algunos
momentos, tantos como podía, para su oración y meditación, y por eso
pasaba sus días libres en un bosque. Sintiéndose ya cansado, se retira en
el 717 al monasterio de Beverley, después de dejar a otro santo al frente
de su obispado, muriendo cuatro años después
LOS
SANTOS DE HOY:
Víctor, Acacio, Dominga, Juan Godón, Dionisio,
Eladio, Odrán, Pedro de Tarantasia, Venebaldo, Wiro.
Pedro de Tarantasia
Nació en Saint-Maurice, aldea próxima a Vienne, de una familia de
labradores. Se hizo cisterciense en la abadía de Bonaval, y tal era la
fuerza de su ejemplo que toda su familia decidió, como él, abrazar la vida
religiosa. No es de extrañar que a un hombre así pronto lo elijan abad de
un monasterio. En este caso fue el de Tamié, en la región de Tarantasia, a
los pies de los Alpes. Y no es entonces menos de extrañar que, después de
diez años como abad y muy a pesar
suyo, le nombrasen obispo de Tarantasia. Como muchos otros obispos
de esta época, en su corazón no renunció jamás a seguir siendo un monje, y
para regir su diócesis aplicó los principios del Císter, como si de su
abadía se tratase. Dado que su diócesis era lugar de paso, nuestro santo
dedicó muchos esfuerzos a la atención a los peregrinos y caminantes.
Cumplió también varios encargos diplomáticos por orden del papa. Una vez
consiguió escaparse de su diócesis a un lejano monasterio y estuvo un año
entero allí, pero lo encontraron y volvieron a llevarle, muy mohíno, a su
palacio episcopal, donde permaneció hasta su muerte en el año 1174
LOS
SANTOS DE HOY:
Geroncio, Prisco, Mainardo, Gregorio Ostiense,
Hermas, Beato, Benito, Dubán, Tomás, Esteban, Egidiano, Pacomio, Nicolás,
Albergato, Cristóbal, Luminosa.
GREGORIO OSTIENSE
Santo muy venerado en Navarra y en La Rioja. No nos consta ni la patria,
ni los padres, ni su primera educación. Aunque se puede aventurar, en
virtud a su apellido, que venía de la ciudad de Ostia, el puerto de Roma.
Sí se sabe que entró joven en la Orden de San Benito y ya desde su
noviciado brilló por su ciencia y su virtud. También sabemos que vivió
durante un tiempo en Navarra, tal vez como legado del Papa. En el año 1039
sabemos que estaba en Nájera, entonces capital del reino, y que causaba
admiración por su bondad, su sabiduría y sus milagros (en uno de ellos
parece que hizo desaparecer una plaga de langostas, lo que explica que se
le invoque en casos parecidos). Su vida se cruza providencialmente con la
de un hombre que buscaba a Dios con una gran ansiedad y que era rechazado
en todas partes, santo Domingo de la Calzada. Santo Domingo, que fue paje
y discípulo suyo, junto a él se inició en la vida religiosa, y así a su
muerte, el casi desconocido obispo de lejanas tierras dejó en herencia a
los españoles otro gran santo. Los cinco años que habían durado sus
grandes trabajos, continuos sacrificios e incesantes fatigas, debilitaron
totalmente su salud. Cayó enfermo de gravedad y se retiró a Logroño,
muriendo en el año 1044.
LOS
SANTOS DE HOY:
Juan de Ávila, Aureliano, Agatón, Afrodisio,
Gordiano, Epímaco, Palmacio, Simplicio, Félix, Blanda, Silvio, Filadelfio,
Cirino, Cuarto, Quinto, Dioscórides, Concesa, Calepodio, Job patriarca,
beato Damián de Molokai.
JUAN DE ÁVILA
Nace nuestro santo de hoy el primer mes del primer año del siglo XVI, es
decir en enero del año 1500, como si quisiese inaugurar él ese nuevo siglo
lleno de santos y de cambios importantes en la vida de la Iglesia. Sus
padres eran ricos propietarios en Almodovar del Campo, en Ciudad Real
(España), y decidieron enviar al joven Juan a estudiar Derecho a
Salamanca. Pero nuestro amigo se aburre y lo deja pronto. Sin embargo, en
Alcalá, escuchará a Diego de Soto y se convierte, desde esntonces, en un
apasionado de la teología. Con 25 años se ordena sacerdote y se quiere ir
a Méjico a predicar. Sin embargo, el arzobispo de Sevilla le ruega que se
quede en Andalucía, muy necesitada de evangelizadores. Obedece y se revela
entonces como un gran orador. Recorre toda Andalucía y sube hasta
Extremadura. Mantuvo comunicación con los santos españoles más importantes
de su tiempo: Santa Teresa de Jesús, San Pedro de Alcántara, San Francisco
de Borja y San Ignacio de Loyola. Entre sus muchos convertidos, uno que ya
conocemos, San Juan de Dios. Predica no solo en los templos, también lo
hace por las plazas y en los hospitales. Trabajó incansablemente por la
reforma del clero secular, de quien es ahora patrón. Murió, casi ciego, a
los 69 años.
LOS
SANTOS DE HOY:
Antimo, Anastasio, Susana, Esteban, Longinos,
Demetrio, Atico, Tadeo, Florencio, Evelio, Poncio, Ticiano, Iluminado,
Cirilo, Eleuterio, Mariano, Dorotea, Eliseo, Justino, Gualterio, Bertila,
Francisco de Jerónimo, Mayolo, Berta abadesa.
FRANCISCO DE JERÓNIMO
Francisco era un portentoso misionero popular, que desarrolló su
ministerio en el sur de Italia, hacia el final del siglo XVII. Era de la
Compañía de Jesús y todo su empeño era, como el de San Francisco Javier,
irse a las misiones del Japón y la India. Lo pidió muchas veces, pero
nunca se lo concedieron. El fruto de su predicación era tan grande que,
pensarían sus superiores, no era cuestión de dejarlo marchar. Y es que era
tanta la gente que acudía a sus predicaciones que los templos se le
quedaban chicos y tenía que ir predicando por las plazas y las calles más
amplias. Su labor no se centró sólo en la predicación, también fundó los
llamados Círculos Católicos de Obreros, donde se reunían los trabajadores
de las incipientes industrias de su tiempo. Su acto más celebre era la
“comunión mensual”, donde él predicaba y al que acudían más de veinte mil
personas.
LOS
SANTOS DE HOY:
Domingo de la Calzada, Pancracio, Nero, Aquiles,
Dionisio, Casto, Casio, Ciriaco, Baroncio, Tudela, Máximo, Grato, Germán,
Epifanio, Emilio, Deseado, Modoaldo, Felipe, Gemma.
PANCRACIO
De San Pancracio, nuestro santo de hoy, se sabe muy poco pero se dice
mucho de él. Se sabe que nació y murió a finales del siglo III y
principios del IV. Se sabe también que fue martirizado en Roma y que fue
enterrado en la vía Aurelia, donde hoy hay una iglesia que lleva su
nombre. Lo demás se supone. Se dice que era originario de Synada, ciudad
de Frigia (en la actual Turquía). Que perdió a su madre siendo apenas un
recien nacido, y que un tio suyo lo llevó a Roma. Que lo hicieron
prisionero, lo torturaron y le cortaron la cabeza por no querer renegar de
su fe, cuando tan sólo tenía 14 años. Independientemente de esto, su
devoción está muy extendida. Fue muy venerado en Alemania, como patrón de
los caballeros. En Francia, como abogado de los niños. Y en España no es
extraño encontrar un San Pancracio en las esquinas de las tiendas y en las
cocinas de muchas casas. Se dice que prporciona trabajo y salud, cosa muy
valiosa en estos tiempos. Pero a él se le tiene que venerar porque supo
dar su vida por confesar su fe, no como si fuera un talismán mágico
LOS
SANTOS DE HOY:
Juan Silenciero, Andrés Huberto Fournet, Pedro
Regalado, Mucio, Sergio, Valeriano, Onésimo, Natalio, Flavio, Servacio,
Marclino, Gliceria, Agripa, Dominga, Argéntea, Eutimio, Juan.
JUAN SILENCIERO
El apelativo de “silenciero” puede confundirnos y sería más facil decir el
silencioso o el callado, porque precisamente nuestro santo destacó en eso,
en su silencio. Juan nació en Nicópolis, en la región de Armenia. Después
de la muerte de sus padres construyó un monasterio en el que se encerró
con 10 compañeros. Tenía entonces 18 años. A los 28, es elegido obispo de
Colonia y, durante 9 años, desempeño este cargo con toda diligencia, a
pesar de sus reticencias al cargo. Su inclinación más profunda era a la
vida monástica y por eso un día se marchó de su diócesis, pasó por
Jerusalén, y recaló en el monasterio de San Sabas, donde entró como
novicio. Nada le dijo a nadie de quién era ni del cargo que ocupaba. En el
monasterio, como novicio que era, hacía los trabajos más humildes. Pero
Sabas, el abad, vió en el a una persona de profunda mística, y accedió a
que nuestro amigo ocupase un pequeño eremitorio, donde se entregó en
soledad a la oración y la meditación. Al paso de los años, San Sabas juzgó
que era oportuno ordenar sacerdote a nuestro santo (recordemos que Sabas
no sabía quién era Juan) y con esta intención lo lleva ante el patriarca
Elías. Juan, entonces, se ve obligado a romper su silencio y revelar al
patriarca su condición. Este muy admirado por lo que le cuentan, se lo
devuelve a Sabas, pero sin decir nada más. El pobre abad, pensando que su
monje había cometido algún terrible crimen, anda todo el tiempo
desconsolado, hasta que Dios le reveló la verdad sobre Juan. Después de
esto, fueron 40 años más de silencio y oración los que Juan vivió, hasta
su muerte en el año 559, con 76 años de edad.
LOS
SANTOS DE HOY:
Matías apostol, Isaac, Víctor, Corona o Estefanía,
Félix, Cecilio, Poncio, Isidoro, Justa, Justina, Enedina, Bonifacio,
Claudio, Pomponio, Miguel Garicoits, Mª Dominica Mazzarello, Vicenta
Gerosa.
MATÍAS APÓSTOL
Es en el libro de los Hechos de los Apóstoles donde se nos narra la
elección de San Matías para el colegio apostólico, después de la muerte y
resurrección de Jesucristo, en sustitución del traidor Judas Iscariote. La
verdad es que poco más sabemos de este apostol. Según cuentan la
tradición, estuvo predicando el Evangelio por la región de Capadocia (en
la actual Turquía), también en las costas del mar Caspio, aunque extendió
su apostolado hasta Etiopía. Algunos dicen que fue allí donde murió, en la
antigua ciudad de Colchis, otros dicen que fue en Jerusalen, aunque todos
están de acuerdo en que murió martir todavía en el siglo I.
LOS
SANTOS DE HOY:
Isidro labrador, Torcuato, Tesifonte, Ceilio,
Indalecio, Esiquio, Eufrasio, Segundo, Simplicio, Isaías de Kiev, Juana de
Lestonnac.
ISIDRO LABRADOR
Patrón de los campesinos, Isidro fue toda su vida precisamente eso,
campesino. Nació en Madrid, hacia finales del siglo XI. Era tan pobre que
no podía permitirse tener tierras propias, así que tenía que trabajar las
de otro, en este caso las del caballero Juan de Vargas. Este caballero le
daba todas las noches el plan de trabajo para el día siguiente, pero
Isidro siempre añadía a sus quehaceres uno más, que hacía con gusto y sin
menoscabo de lo que su amo le encargase, se levantaba todos los días muy
temprano para poder hacer oración y acudir a Misa, según ese dicho popular
de las gentes del campo: “Por oir misa y dar cebada, nunca se perdió la
jornada”. Se casó con una mujer que era otra santa, María y que luego
sería Santa María de la Cabeza. Menuda pareja de labriegos estos dos, que
desde su pobreza y sencillez, supieron dar gloria a Dios mejor y más que
ningún docto teólogo. Isidro murió en el año 1170 y su mujer cinco años
después, en el 1175.
LOS
SANTOS DE HOY:
Ubaldo, Posidio, Fuerte, Honorato, Audas, Peregrino,
Dómnolo, Flaviano, Aquilino, Victoriano, Genadio, Félix, Juan Nepomuceno,
Gema Galgani, Máxima, Brendano, Simón Stock, Andrés Bobola.
JUAN NEPOMUCENO
Juan nació en Nepomuc, de ahí lo de Nepomuceno, una pequeña ciudad de la
región de Bohemia (actual República Checa). En Praga, capital de aquella
región, se había establecido el emperador Wenceslao IV que, a decir de las
crónicas, era tan animal que mando quemar vivo a un cocinero porque este
no le preparó bien un asado. El caso es que nuestro amigo era el confesor
de la emperatriz Juana, esposa de Wenceslao, y que era la otra cara de la
moneda con respecto a su marido. El caso es que el emperador era muy
celoso y veía fantasmas donde no los hay. Un día se le metió en la mollera
que su mujer lo engañaba con otro hombre. Pero, ¿cómo averiguarlo?, al muy
bestia no se le ocurrió otra cosa que intentar obligar a nuestro santo a
que le revelase lo que escuchaba en confesión de Juana. Obviamente, Juan
se negó a cometer tal sacrilegio y no hubo forma de convencerlo. El
resultado fue una placa en la catedral de Praga que dice: “Yace aquí el
muy venerable Juan Nepomuceno, doctor, canónigo de esta iglesia, confesor
de la reina, ilustre por sus milagros, quien, por haber guardado el sigilo
sacramental, fue cruelmente martirizado y arrojado desde el puente de
Praga al río Moldava, por orden de Wenceslao IV, el año 1383”.
LOS
SANTOS DE HOY:
Pascual Bailón, Teodomaro, Heraclio o Eradio, Pablo,
Aquilino, Basilia, Víctor, Adrión, Solocón, Panfamero, Panfilón, Minerco,
Artemio, Galcoro, Celestino, Bruno, Restituta.
PASCUAL BAILÓN
No es porque fuese bailarín por lo que nuestro santo de hoy se llama
Bailón, sino porque esta era el apellido de su padre. Y lo de Pascual le
viene porque nació, precisamente, en la Pascua florida del año 1540. Su
familia era pobre y él dedicó los primeros años de su vida al pastoreo de
las ovejas de otro. Como tenía medios, no pudo ir a la escuela, pero
nuestro joven amigo se las ingenió para aprender a leer por su cuenta,
pidiéndole a todo el que pasaba, mientras él cuidaba las ovejas, que le
enseñara el significado de las letras. Con 20 años parte hacia Monforte
(España), donde había un convento de franciscanos. Cuando llegó, parece
que no quería entrar y estuvo 4 años más de pastor por aquellas tierras
antes de, definitivamente, decirse a pedir el ingreso en ese convento.
Eligió por propia voluntad ser hermano lego y trabajó en todos los oficios
posibles dentro del monasterio: portero, hortelano, cocinero... Tanta
confianza tenían en él, que lo envían a París con una carta para el
General de la Orden, teniendo que atravesar territorios dominados por los
hugonotes, levantados en armas contra los católicos. Sin embargo, su afán
en la vida era permanecer las horas muertas delante del Sagrario, y por
eso será recordado: por su amor fuera de toda duda a Jesucristo
Eucaristía. Será por eso por lo que es el Patrono de los Congresos
Eucarísticos y, también, de la Adoración Nocturna.
LOS
SANTOS DE HOY:
Juan I, Venancio, Potamión, Félix, Dióscoro, Teódoto,
Erico, Eufrasia, Faína, Matrona, Cristiano, Arsenio, Anastasón, Basilica,
Teocusa, Alejandra, Claudia, Julita, Félix, Agnelo, Rafaela María, beata
Mª Josefa del Corazón de Jesús.
RAFAELA MARÍA DEL SAGRADO CORAZÓN
Santa reciente la que hoy recordamos. Nació en el año 1850 en un pueblo
llamado Pedro Abad, en Córdoba (España). Eran 13 hermanos, 11 chicos y 2
chicas: Dolores y Rafaela. Al morir sus padres, las dos hermanas marchan
juntas al convento de clarisas de Córdoba, y juntas también fundarán un
Instituto secular, el de los Adoradores del Santísimo Sacramento e Hijas
de María Inmaculada. Se trasladan a Andújar y luego a Madrid, donde las
acompañarán 16 religiosas más. Cuando Rafaela tenía 27 años, el papa León
XIII aprueba sus constituciones, con el nombre de “Esclavas del Sagrado
Corazón de Jesús”. Pronto empiezan a multiplicarse y a extenderse. Sin
embargo, ocurre un hecho extraño aunque no insólito: la fundadora es
apartada de todo cargo, a pesar de contar con tan sólo 43 años, y se elige
General a Dolores, la hermana. Pero Rafaela vivirá los 30 largos años de
vida que le quedan, en tranquilidad, entregada a la oración delante del
Santísimo. Murió en el año 1925.
LOS
SANTOS DE HOY:
Celestino V, Teodoro, Pudente, Pudenciana o
Potenciana, Ciriaca, Calócero, Partemio, Evonio, Claudia, Bernardo,
Gracia, Teófilo de Corte, Adolfo, beato Francisco Coll, Juan de Cetina y
Pedro de Dueñas.
JUAN DE CETINA Y PEDRO DE DUEÑAS
Celebramos juntos a estos dos santos pues ambos fueron compañeros en el
martirio, a finales del siglo XIV. Juan había nacido en Cetina, cerca de
Zaragoza, y pasó sus primeros años al servicio de un militar. Se retira a
San Ginés, no lejos de Cartagena y de allí a la comarca de Monzón, donde
se hace franciscano. Pasa por Barcelona y Chelva (Valencia), donde
desarrollará una gran actividad misionera. Decidido a anunciar el
evangelio a los musulmanes, marcha a Roma, donde pide las debidas
licencias para ejercitar su ministerio entre los musulmanes del reino moro
de Granada. En esta tarea se le unirá nuestro otro santo, Pedro de Dueñas,
también franciscano y que había renunciado a la vida en la corte para
entregarse al anuncio del Evangelio. El caso es que tal era la fama
evangélica que cobraron estos dos franciscanos, que el rey sarraceno
Mohamed manda encerrarlos en una mazmorra, azotarlos y, finalmente,
decapitarlos. La sentencia fue cumplida en la primavera del año 1397.
LOS
SANTOS DE HOY:
Bernardino de Siena, Teodoro, Ivo,
Anastasio, Hilario, Colmán, Peregrino, Basilia, Sofía, Plautila,
Saturnina, Baudelio, Aguila, Alejandro, Asterio, Taleleo, Aurea, Eutiquio.
BERNARDINO DE SIENA
Nuestro Santo de hoy nació en la ciudad de Massa (Italia), de la que su
padre era gobernador, hacia el año 1380. Después se fue a Siena, de donde
le viene el nombre, y allí desarrolló gran parte de su actividad. Cuando
contaba con unos 20 años, se enroló en la confraternidad de Nuestra
Señora, que atendía a los enfermos del hospital de Nuestra Señora de la
Escala, en Siena. Allí encontró la obra de otra santa de la ciudad,
Catalina de Siena, que había pasado 30 años antes por aquel mismo
hospital. Una epidemia de peste asoló toda la región, pero Bernardino
siguió al pie del cañón, en incluso parece que convenció a varios jóvenes
para que le ayudasen en el hospital. Pasada esta experiencia se hizo
franciscano y, puesto que tenía dotes para ello, se dedicó a la
predicación. Durante 14 años, estuvo en Siena predicando, pero su fama se
extendía y, así, fue a predicar a Milán, Venecia, Pavía, Nápoles, es
decir, por toda Italia. Un día, el papa Martín V, engañado por algún
enemigo de Bernardino, le prohibe predicar. Sin embargo, llevada a juicio
su labor se demuestra su inocencia y la pureza de su predicación. El mismo
papa le pedirá después que acepte el obispado de Siena, pero el se niega.
Elegido General de su orden, renuncia pronto al cargo, para dedicar sus
últimos años a seguir predicando, cosa que hizo hasta poco antes de su
muerte en 1444.
LOS
SANTOS DE HOY:
Valente, Paterno, Teobaldo, Torcuato, Mancio,
Segundo, Timoteo, Polio, Polieuto, Victorio, Donato, Hospicio, Teopompo,
Sinesio, Secundino, Gisela, Isidoro, Varón, Teodoro.
HOSPICIO
Era un santo eremita. Según nos cuenta un antiguo escritor, nuestro santo,
“vestía de áspero cilicio, rodeado de cadenas de hierro y atado a una de
ellas dentro de una torre, comiendo sólo un poco de pan con dátiles y
algunas raíces de hierbas, y bebiendo sólo agua”. Junto a la torre había
un monasterio que a pesar de tener un prior se regía por los consejos
espirituales de aquel siervo de Dios, admiración de la ciudad entera y de
toda la comarca, que no eran otras que Niza (Francia) y lo que hoy
llamamos la Costa Azul. Estos nombres no suelen evocar penitencias duras y
heroicas, y es posible que ya en aquel lejano siglo los nizardos no se
distinguiesen por la austeridad de su vida y la práctica de las más altas
virtudes porque, según san Hospicio, tenían a Dios muy enojado con su
“infidelidad, poca reverencia a los templos, poco amor a los pobres y
otros infinitos vicios”. De ahí que profetizara la llegada de unos
bárbaros que iban a destruir la ciudad y sus alrededores como castigo
divino. Los longobardos hicieron realidad el anuncio del eremita, quien
desde su torre, encadenado como siempre, predicó a los invasores,
convirtiendo al parecer a no pocos de ellos
LOS
SANTOS DE HOY:
Joaquina Vedruna, Faustino, Timoteo, Venusto, Casto,
Secundina, Emilio, Basilisco, Julia, Quiterina, Fulco, Amancio, Román,
Elena, Rita de Casia, Ausonio, Atón, Marciano.
JOAQUINA VEDRUNA
Barcelonesa de nacimiento, esta mujer ya intentaba con 12 años ser
religiosa. Sin embargo, en su tiempo (s. XVIII), las mujeres no tenían
mucha capacidad de decisión y, antes de darse, ya estaba casada. Tenía
entonces 16 años y en los otros tantos que estuvo casada tuvo nueve hijos.
Viuda a los 32-33, se queda con escasos recursos y con sus hijos aun por
sacar adelante y, aunque pasó muchos sufrimientos, lo consiguió. Con 43
años, cree que ya es hora de retomar su viejo proyecto de entrar en un
convento. Sin embargo, el encuentro con el capuchino Esteban Olot, le hará
cambiar sus planes. Aconsejada por este hombre, decide fundar un instituto
con fines apostólicos, encaminado a los campos de la educación y la salud.
Asociada a nueve compañeras, funda en Vich (España) el Instituto de
Hermanas Carmelitas de la Caridad. Enseguida entran todas a trabajar en
los hospitales y son, además, las primeras maestras rurales religiosas con
que contó la Iglesia española. Después de unos años de exilio, forzado por
las guerras carlistas, vuelve a España, muriendo en Barcelona en el año
1854, dejando 26 centros ya fundados y más de 150 religiosas.
LOS
SANTOS DE HOY:
Desiderio, Epitacio, Basileo, Miguel, Eufebio,
Mercuarial, Lucio, Quinciano, Julián, Almerinda, Juan de Rossi, Crispín de
Viterbo, Eutiquio, Severino, Siagrio, Poncio, Florencio, Juana Artida
Thouret.
JUAN
DE ROSSI
Los santos pueden ser compañeros celestes, pero a veces pueden volver un
poco infernal la vida en la tierra para quienes no comparten su impulso.
Juan de Rossi es uno de esos santos que probablemente distrajera con sus
buenos actos a todos aquellos que lo rodeaban. Por ejemplo, cuando se le
dio un puesto eclesiástico, rápidamente entregó el salario para comprar un
órgano para la iglesia y pagar a un organista. Donó a su orden religiosa,
los capuchinos, la casa asociada con su puesto y se mudó a un ático. Usó
los estipendios que recibía de la Misa para alquilar una casa para mujeres
sin hogar. Todas estas acciones le reportaron no pocas dificultades a
nuestro santo, que quería implicar a todo el mundo en lo que él hacia.
Aunque un poco exagerado en sus métodos, es innegable la gran obra que
realizó este santo, que murió en el año 1764.
LOS
SANTOS DE HOY:
Vicente de Lerins, Susana, Marciana, Afra, Paladia,
Donaciano, Rogaciano, Robustiano, Zoilo, Servilio, Félix, Silvano, Diocles,
Patricio, Amalia, Manahén.
VICENTE DE LERINS
Su singularidad estriba en haber sido un santo que se equivocó en sus
opiniones teológicas, lo cual a simple vista no deja de parecer chocante;
se equivocó, hay que aclararlo, cuando lo que se discutía era aún una
cuestión abierta, y sólo después de su muerte la Iglesia se pronunció en
contra de sus tesis. Poco se sabe de este Vicente, quizá natural del norte
de Francia, que fue una de las luminarias intelectuales del famoso
monasterio de Lérins, fundado por san Honorato; un gran sabio que se hizo
religioso y que fue un hombre muy docto en las Escrituras y con profundos
conocimientos de las letras clásicas. Un temible polemista cuando se lanza
al fragor de la discusión teológica, oponiéndose a san Agustín, con quien
intercambia vehementes latines y complicados argumentos sobre el
delicadísimo problema de armonizar gracia divina y libertad. En la
querella del semipelagianismo parece que san Vicente se inclinó por
soluciones que más tarde el magisterio había de rechazar, pero ahí está en
la lista de los santos, apaciguado por el amor de Dios, que está más allá
de las polémicas de los teólogos.
LOS
SANTOS DE HOY:
Beda el venerable, Gregorio VII, Urbano, Bonifacio IV,
Mª Magdalena de Pazzis, Magdalena Sofía Barat, Lesmes, Genadio, Zenobio,
Valenciano, Máximo, Emma, Aldelmo, Dionisio, Vicenta Mª López y Vicuña.
VICENTA Mª LÓPEZ Y VICUÑA
Nace en Cascante (Navarra), a mediados del siglo XIX. Su familia es
profundamente cristiana y con ella vive una infancia feliz. Con 18 años va
a Madrid para vivir con unos tíos suyos. Estos años serán de formación
para ella no sólo en el ámbito intelectual, en el Colegio de San Luis de
los franceses, sino sobre todo de formación interior, acompañando a su tía
en sus visitas a los hospitales. A los 20-21 años le es propuesto el
matrimonio, pero ella lo rechaza pues tiene su cabeza en otros ideales. En
el Madrid de su época, la creciente industrialización estaba llenando la
capital de chicas del campo, que venían en busca de una oportunidad, pero
que muchas veces se veían en la calle. Vicenta quiere hacer algo por todas
ellas y por eso funda las Religiosas de María Inmaculada. Al poco tiempo
ya tienen una casa en Madrid y otra en Zaragoza. Luego vinieron Jerez de
la frontera, Sevilla, Barcelona, Burgos. Hoy están extendidas por todo el
mundo. Murió el 26 de diciembre de 1890
LOS
SANTOS DE HOY:
Felipe Neri, Eleuterio, Zacarías, Simitrio, Cuadrado,
Felicísimo, Heraclio, Paulino, Prisco, Máxima, Montano, Albino,
Berengario, Mª Ana Jesús de Paredes.
FELIPE NERI
Nuestro santo de hoy nace en Florencia (Italia) a principios del siglo XVI, concretamente en el año 1511. Su
padre, Francisco, era el jefe de una de las familias acomodadas de
Florencia. Felipe empezó joven a trabajar como ayudante de comercio, pero
aquello no era lo suyo y, con 20 años, se va a Roma con la sana intención
de estudiar elocuencia, filosofía y teología pero aquello tampoco parecía
ser lo suyo. En Roma ve la pobreza y la miseria que hay y, por fin, se da
cuenta de cuál es su misión en la vida: ayudar a los más humildes. Entre
los objetivos de su apostolado están los jóvenes y recoge a muchos de
ellos. Así fundó los primeros oratorios que eran centros, precisamente, de
oración. Con 40 años es ordenado sacerdote y pronto empieza a tener
seguidores. Con ellos y para ellos fundará la Congregación del Oratorio,
que queda definitivamente establecida en el año 1575, cuando Felipe ya
contaba con 64 años. Su Obra continuará con su labor después de su muerte,
acaecida en 1595.
LOS
SANTOS DE HOY:
Agustín de Cantorbery, Eutropio, Bruno, Federico,
Hildeberto, Acacio, Cuadrado, Estratónico, Elías, Luciano, Zótico, Cirilo,
Restiruta, Alipio, Julio, Ranulfo.
AGUSTÍN DE CANTORBERY
Cuentan que, en un mercado de esclavos había llamado la atención de San
Gregorio Magno, antes de ser papa, un grupo especial de claro color, a sus
preguntas le respondieron: “Angli sunt”, a lo que él respondió: “Angeli
fiant”. Un juego de palabras latinas que en castellano sería: “Anglos son
– Angeles serán”. Y ya papa, decidido a llevar adelante esta apreciación,
envía para la evangelización de Inglaterra a nuestro santo de hoy,
Agustín. Él era prior de una abadía benedictina pero, con 40 monjes más,
parte sin demora a la ejecución de esta tarea. Etelberto, santo gracias a
Agustín, lo acoge afablemente, y acepta la nueva religión junto a casi
todo su reino. El rey, regaló a Agustín y sus monjes, el palacio de
Cantorbery, que desde entonces pasará, convertida en catedral-monasterio,
a ser la sede primada de Inglaterra. En el año 601, nombran arzobispo a
nuestro santo, con el poder de investir cuantos obispos fuese necesario.
También, se le envían nuevos misioneros, con lo que la tarea de Agustín se
expande por más regiones del reino. Sin embargo, también le toco sufrir
porque las continuas invasiones de paganos, venidos de otras partes de la
isla, destruían su trabajo y mataban a los monjes (más de 1200 mártires
hubo entre ellos). Murió Agustín en el año 604-605, tan sólo 7 años
después de su llegada a aquellas tierras, pero con una ingente obra
realizada.
LOS
SANTOS DE HOY:
Justo, Senador, Germán, Nicéforo, Podio, Juvenal,
Emilio, Félix, Priamo, Feliciano, Crecente, Luciano, Eladio, Pablo,
Elconida, Dioscórides, Carauno, Víctor, Eugenio, Guillermo.
GERMÁN
Germán nació en el año 469 en Autun, en la región de la Borgoña (Francia).
Se hizo monje y llegó a Abad del monasterio de San Sinforiano, cercano a
su ciudad. En el año 554 es nombrado obispo de París. Este ascenso no
alteró sus austeridades y siguió viviendo con la misma simplicidad y
frugalidad que cuando era monje. En su mesa no faltaban nunca los más
desfavorecidos y atendía en todo lo que podía a los pobres. Su testimonio
hizo que el rey de París, Childebert, abandonase su ambición, y se
entregase enteramente a la piedad, reformando toda su corte. Este rey,
entregó a nuestro santo, tierras en las que se construyó una iglesia y un
monasterio. El sucesor de este rey también abandonó su vida licenciosa por
la acción de Germán. Sin embargo, a la muerte de ese rey, París se dividió
en tres partes, tantas como sucesores, y eran continuas las luchas entre
unas y otras. Germán hizo todo lo que pudo para preservar la paz, pero
eran demasiado enquistados los resentimientos. No obstante, el no dejó su
actividad, que cumplía con asombroso vigor, hasta su muerte con 80 años en
mayo del 576
LOS
SANTOS DE HOY:
Restituta, Sinisio, Sisinio, Martirio, Alejandro,
Conón, Teodosia, Gencio, Andrés, Amón, Sofía, Máximo, Maximino, Eleuterio,
Voto, Félix.
BONA DE PISA
Es llamada, no sin razón, la virgen viajera, con toda la intrepidez que
significaban los largos viajes en el siglo XII. Se dice que desde muy niña
tuvo visiones sobrenaturales, y a los diez años se consagró a Dios bajo la
regla agustiniana, lo que nos puede hacer pensar que su futuro era la
tranquilidad de un claustro. Nada más lejos de la realidad, porque no hubo
mujer más andariega en su tiempo. Ya a los catorce años emprende su primer
viaje para ver a su padre, que estaba cerca de Jerusalén luchando en las
cruzadas. A su regreso cae en poder de unos piratas musulmanes, sufre
heridas, conoce el cautiverio y finalmente es rescatada por unos
compatriotas. Esta aventura parece espolearla a lanzarse otra vez a los
caminos, siempre guiada por la fe y la caridad. Roma está muy cerca y no
dejará de ir, pero ¿por qué no peregrinar también a la Santiago de
Compostela, con una piadosa multitud a la que puede prestar la asistencia
y los servicios de una buena hermana? Nueve veces, nada menos, hará este
camino. Y, como era de esperar, la última enfermedad la sorprende por los
caminos, y muere en su ciudad natal muy poco después de su regreso, en
1207. Es la Santa Patrona de las azafatas italianas, por la solicitud y
atención que prestaba a todos en sus muchos viajes.
LOS
SANTOS DE HOY:
Fernando III, Félix I, Gabino, Críspulo, Sico,
Palatino, Exuperancio Ausonio, Anastasio, Juana de Arco, Venancio, Isaac,
Basilio, Emilia, Uberto, Gamo, Urbicio
FERNANDO III
Rey de Castilla, por parte de madre, y de León, por parte de padre,
recibe, no sin razón, el apelativo de “el Santo”. Y no porque fuese un rey
monacal, muy al contrario, fue un rey guerrero, que reconquistó a los
moros un buen puñado de territorios (Baeza, Córdoba, Jaén, Murcia,
Sevilla). Pero no por eso deja de lado a Dios. Sabe que Él es su
estandarte y su fuerza, y no deja de dar gracias por los triunfos
cosechados en su nombre. Esto hoy nos puede parecer atroz, pero no
olvidemos que estamos en los siglos XII-XIII y que no era muy normal
encontrarse con un rey así. Nuestro rey, también se dedica a la
construcción de catedrales, y nos ha dejado para la posteridad alguna de
las mejores catedrales góticas de España, y del mundo, como Burgos, León,
etc. Pero también fue un rey que apostó por la cultura, y para eso creo la
universidad de Salamanca, dando grandes privilegios a los estudiantes, no
en vano su hijo se llamará Alfonso X “el sabio”. Sintiéndose morir, se
prepara bien para el paso definitivo, dado el 30 de mayo de 1252, cuando
tenía 54 años.
LOS
SANTOS DE HOY:
Visitación de la Virgen María, Petronila, Cancio,
Canciano, Cancionila, Crescenciano, Hérmias, Pascasio, Petronila,
Gertrudis, Vidal, Gala, Alejandro, Silvio, Teodoro.
PETRONILA
El nombre de Petronila ha llevado a más de un piadoso historiador a pensar
que esta mujer era hija del Apóstol san Pedro. Como, además, este estaba
casado pues... era fácil pensar así. Pero se ha demostrado que esto no
pasa de ser una ferviente exageración de los hechos. Es bien cierto, sin
embargo, que nuestra santa de hoy sí conoció a Pedro, y que fue este el
que la convirtió junto con toda su familia. También sabemos que Petronila,
aquejada por una enfermedad que la dejó paralítica en la cama, fue
visitada por el apóstol, que la curó, al menos el tiempo que Pedro estuvo
en su casa. Una vez restablecida, dedicó su vida a visitar a los presos
cristianos y a enterrar a los mártires. Un día, un caballero romano
llamado Flaco, se enamoró de ella y la quería como esposa. Petronila, que
no estaba por la labor, pidió tres días para pensárselo. A la mañana del
tercer día, después de haber celebrado la Eucaristía, Petronila murió,
así, sin más, y cuando llegó su pretendiente sólo pudo acompañarla a los
funerales. La enterraron en un cementerio que luego llevó su nombre y
donde hoy se levanta una Iglesia dedicada a Santa Petronila.