ABRIL
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DÍA 1
LOS SANTOS DE HOY:
Venancio, Teodora, Víctor, Esteban, Quinciano, Ireneo, Hugo, Celso,
Macario, Walerico, beato Nuno Alvares de Pereira.
HUGO
Nace en Chateauneuf d'Isere, en el Delfinado, termina sus estudios en
Valence, donde se ordena sacerdote y es nombrado canónigo de su catedral.
Cuando asistía el año 1080 al Sínodo provincial de Avignon, el legado del
Papa le insta a aceptar el ministerio episcopal en Grenoble. Sólo cuenta
27 años cuando es ordenado obispo en Roma por Gregorio VIII. Ansiando vida
de oración, se acoge al monasterio cluniacense de Domus Dei. El Papa le
urge paternalmente a volver a su sede, y obedece. Tres años después, acoge
en su diócesis a San Bruno y sus seis compañeros; y los lleva a la región
más abrupta, llamada la Gran Cartuja. Elige a San Bruno como su director
espiritual; y participa de aquella vida de penitencia; con gran fruto
espiritual de sus fieles, en su modestia máxima y en sus arrebatados y
continuos sermones. Durante sus 50 años de episcopado y a pesar de sus
viajes a Roma, no consigue del Papa Honorio III y de los cinco Papas
siguientes, verse libre de su cargo para entregarse a la oración
contemplativa. Y ya casi octogenario, muere en el año 1132.
LOS SANTOS DE HOY: San
Francisco de Paula, Teodosia, Apfiano, Abundio, Urbano, Nicecio, Víctor,
María Egipciaca.
MARÍA EGIPCIACA
María la egipcia, que junto con su homónima la Magdalena, ha sido siempre
patrona de las pecadoras públicas arrepentidas. Porque en su juventud,
durante 17 años, fue ramera en Alejandría, «no por intereses, ni por
precio, ni dones que le diesen, sino sólo por su gusto». Un día quiso ir a
Jerusalén con unos peregrinos, no por devoción sino por curiosidad, pagó
el pasaje con su cuerpo prostituyéndose con los marineros, y una vez en la
Ciudad Santa se dispuso a entrar mezclada con la muchedumbre en la iglesia
del Santo Sepulcro, pero una fuerza sobrenatural la rechazó una y otra
vez, mientras los demás entraban sin obstáculos en el templo. Comprendió
que era a causa de sus pecados, y arrepentida y deshecha en lágrimas, pide
perdón a una imagen de la Virgen que había en el átrio Entonces pudo
entrar en la iglesia, pero de rodillas. Más tarde se dirigió al Jordán, y
en el lugar donde fue bautizado Cristo desató su cabellera, cuya hermosura
tanto seducía a los hombres, y la sumergió en el río como una
purificación. Y con sólo tres panes, adquiridos con tres monedas que le
dieron como limosna, se adentró en el desierto que hay más allá del Jordán
para llevar vida penitente en la soledad. Y en el desierto estuvo hasta el
fin de sus días, más de 40 años después.
LOS SANTOS DE HOY: Sixto
I, Pancracio, Benigno, Evagrio, Agapo, Quionia, Vulpiano, Ricardo, Nicetas,
Burgundofara.
RICARDO
La vida de Ricardo no fue fácil desde que nació hasta su muerte pues le
tocó vivir en una nación, Inglaterra, y en un tiempo, los siglos XII y
XIII, en el que tanto la Iglesia como la sociedad atravesaban momentos
difíciles. Los obispos eran más bien como "lores" y amantes de las
grandezas de este mundo. Los mismos monjes dejaban que desear ya que
estaban entregados al lujo y a la vida fácil. Sin embargo, el lema de
Ricardo fue siempre: "Austeridad, caridad y energía", lo que le acarreó no
pocos quebraderos de cabeza. En su juventud fue campesino en Worcester,
pero pronto deja la hacienda paterna a su hermano mayor y se marcha a
estudiar a las universidades de Oxford, París y Bolonia. En 1235 fue
nombrado canciller de Osford, para convertirse muy pronto en el
colaborador más intimo del arzobispo de Canterbury, su amigo San Edmundo.
Tras la muerte de san Edmundo, Ricardo fue ordenado sacerdote el año 1243.
Y es consagrado Obispo de Chichester, por el Papa Inocencio V, el año
1245. Es entonces cuando da toda la medida de su personalidad: es el
prelado inflexible que combate por limpiar de impurezas y bajos intereses
la Iglesia de Inglaterra. Y entre tantos obispos medievales que son
comilones, imperiosos, cortesanos, arrogantes y amigos del lujo, él será
la humildad y la austeridad personificadas, dejando el recuerdo de un
hombre muy sencillo y bondadoso. Tuvo también un constante amor a los
pobres y murió, al iniciarse el mes de Abril de 1253, en un asilo de Dover
que acababa de fundar. Ya agonizando hizo repetir a los que le rodeaban:
«María, madre de Dios y madre de misericordia».
LOS SANTOS DE HOY:
Platón, Benito de Palermo, Zósimo, Agatópode, Pistón.
PLATÓN
Emparentado con los emperadores de Bizancio, renuncia a sus veinte años a
los más altos cargos de gobierno, y se hace monje. Rige santamente durante
el decenio 770 el monasterio del Símbolo, en el Monte Olimpo; y después
otro más renombrado todavía junto a Constantinopla. Se enfrenta a la
corrupción donde quiera que aparezca. Se le encarcela por llamar escándalo
al divorcio del emperador Constantino Coprónimo el año 789. Tampoco tolera
las arbitrariedades de su sucesor Nicéforo; y es desterrado. Declina
humildemente su nombramiento de Obispo de Nicomedia. Y muere santamente en
su retiro de religioso, el año 813, casi octogenario
LOS SANTOS DE HOY:
Vicente Ferrer, Irene, Agape, Quionia, Zenón, Juliana de Cornillón.
SAN VICENTE FERRER
Desde la altura del
púlpito un fraile dominico predica a la multitud sujetando con la mano
izquierda un rollo de pergamino mientras con la derecha traza en el aire
como una bendición que en realidad es un ademán persuasivo que subraya su
oratoria. Es fray Vicente, catedrático de teología, pero conocido sobre
todo como predicador a quien no se resisten las almas. Vicente Ferrer
nació en Valencia en 1350. Su padre, Guillermo Ferrer, era notario y la
casa natalicia de Vicente estaba cerca del convento de los Padres
Dominicos, en el que, a los diecisiete años ingresó. Se entregó de lleno a
los estudios en los que sobresalió por su nada común inteligencia y, sobre
todo, por su arrebatadora elocuencia que arrastraba a cuantos le oían.
Hechos los estudios, fue nombrado catedrático en varios Conventos de
Estudios Generales de su Orden. Ejerce su apostolado en la enseñanza y en
la predicación hasta 1390. Entonces iba a dar comienzo a una vida de
predicador que le llevaría en un principio al lado del papa de Avignon y
luego a partir de 1399, a recorrer Francia, Lombardia Piamonte, Suiza y
Saboya. Recorre la mayor parte de Europa como Legado del Papa Benedicto
Xlll - el Papa Luna - y predica incansablemente el amor de Jesucristo y la
vivencia de los preceptos del Señor. Volvió a Valencia en 1408, mas, al
cabo de pocos años, retornó a Francia, recorriéndola en todas direcciones
antes de llegar a Bretaña, donde falleció al final de una Cuaresma
predicada en Vannes (1419).
LOS SANTOS DE HOY:
Guillermo, Marcelino, Timoteo, Diógenes, Platónides Celestlno I, Ireneo,
Filareto, Beatos Notquero, Catalina y Pablo.
SAN PRUDENCIO GALINDO
Español de origen pirenaico, quizá catalán o aragonés, y posiblemente
emparentado con los condes de Aragón, hacia el año 827 salió de su patria
invadida por los musulmanes, y como otros españoles ilustres de su tiempo
encontró asilo en la corte carolingia. Destacó como teólogo e historiador,
capellán y consejero de Ludovico Pío y Carlos el Calvo, reyes carolingios,
y desde mediados de siglo IX hasta su muerte es obispo de la ciudad de
Troyes, en la Champaña francesa. Generalmente gran teólogo, se dejó llevar
de su excesiva desconfianza en la voluntad humana, cuando se trata de la
salvación y santificación propias. Más precisión mantuvo siempre en sus
escritos litúrgicos; y en su continuación de los Anales Bertinianos,
relatos históricos donde se narran los hechos de su tiempo. El año 861, le
sobrevino su muerte; llena de amor a Dios y a las almas, como su vida de
apóstol. Poco más sabemos de él, y en sus obras son escasísimas las
referencias personales que permitan hacernos una idea de cómo era este
desterrado voluntario que se enorgullece de su hispánico origen y que
vincula su nombre y su vida a otras tierras.
LOS SANTOS DE HOY:
Epifanio, Peleusio Donato, Rufino, Caliopio, Ciriaco, Saturnino Afraates,
Hegesipo, Alberto, Teodoro, Ireneo Serapión, Amó, Beatos Ursulina y
Everardo.
SAN JUAN BAUTISTA DE LA
SALLE
Nació el 1651 en Reims,
sus padres se llamaron Luis y Nicolette. Él fue el primogénito de siete
hermanos. Su padre fue un alto dignatario y muy buen cristiano, pero quien
mayor impronta dejó en su alma fue, sin duda alguna, su madre. Desde muy
niño sintió inclinación hacia el sacerdocio cosa que no obstaculizaron sus
padres, más aún, lo vieron como una gracia del. Cursando todavía sus
estudios en el Seminario de San Sulpicio, cuando no contaba más que quince
años fue nombrado canónigo de la catedral de Reims. Hubo una gran fiesta.
Desde ahora un jovencito bien apuesto se sentaría en el coro entre los ya
maduros. Sus rezos corales los alterna con sus estudios a los que se
entrega de. Todo iba viento en popa cuando llegó la primera y más dura
prueba que mucho le ayudará a madurar. En poco tiempo mueren su padre y su
madre, y él, como hermano mayor, se ve obligado a abandonar su vida de
seminario y volver al hogar familiar para tomar las riendas de la casa.
Durante este tiempo se entrega al servicio de sus hermanos y a la custodia
del patrimonio familiar. Es modelo para todos. Todos le obedecen y siguen
sus orientaciones. Aquello marcha bien. El fruto más copioso será que la
mitad de sus hermanos abrazarán la vida religiosa como él, arrastrados,
sin duda, por su ejemplo. El joven canónigo de veintiocho años que, en
1679, abría en su pueblo una escuela para los niños pobres, llevaba a cabo
una obra innovadora. Después de haber abierto las escuelas en Reims, fue
preciso continuar la tarea, primero en París y luego en Rouen y otras
ciudades. Semejante obra suponía que los mismos maestros fueran formados a
su vez en la escuela de Cristo. Renunciando a todos sus bienes, Juan
Bautista de La Salle ideó formar una agrupación: los Hermanos de las
Escuelas Cristianas. El fundador llevará una vida cada vez más austera,
más penitente y con mayor oración, aplicándose ante todo a la paciencia y
al amor. Mas la cruz más pesada que hubo de soportar, al correr de los
años, le vino de sus propios hermanos. No se le escatimaron calumnias.
Pero supo sufrirlo todo en el silencio de Jesús en su pasión. Murió en
1719. Los Hermanos de las Escuelas Cristianas son hoy en la Iglesia una de
las Congregaciones religiosas que más trabajan en el campo de la educación
de la juventud, y asimismo se cuenta entre las más numerosas. Este fue el
fruto más sazonado de Juan Bautista de La Salle. Desde siempre fue el
"Dejad que los niños vengan a Mí", de Jesús, lo que llenaba el corazón de
nuestro Santo.
LOS SANTOS DE HOY: Edesio,
Jenaro, Máxima, Macaria, Herodio, Flegonte, Concesa, Asíncrito, Dionisio,
Perpetuo y Amancio, Beato Julián de San Agustín.
SAN GUALTERIO
Conocido en el lenguaje
angloamericano como Walter, alcanza celebridad en el norte de Francia, por
su caridad y espíritu religioso. Nacido en Andainville, Picardía, era
novicio de la abadía de Rebais cuando se arriesgó a atender y liberar de
su calabozo a un labrador. Nombrado contra su voluntad para regir la
abadía de Pontoise, es tal su popularidad y la del templo de San Martín
por él construido, que decide esconderse con otro nombre en Cluny, junto a
San Hugo. Obligado a regresar, se retira de nuevo a una isla del Loira,
junto a Tours, tomando a su cargo la capilla de San Cosme y San Damián. La
fama del desconocido ermitaño atrae a las multitudes. Vuelve a ser
reconocido y tiene que regresar a Pontoise. Logra ir a Roma para pedir al
Papa Gregorio VII le descargue de toda autoridad. Pero el Papa le urge con
firmeza a mantenerse en su puesto de abad de Pontoise, hasta el fin de su
vida, que coincidió con la del siglo XI.
LOS SANTOS DE HOY: María
Cleofé, Prócoro, Heliodoro, Doblo, Demetrio, Concho, Hilario, Eusiquio,
Acacio, Marcelo, Hugo, Casilda, Waldetrudis.
SANTA CASILDA
Casilda, adaptación
castellana del árabe "casida", eso es, cantar o poema, se supone hija del
rey moro de Toledo Aldemón o Almamún, a quien se ha dado también otros
muchos nombres, y era al parecer una princesa muy compasiva que se
apiadaba de la suerte de los cautivos cristianos. En un bello lienzo de
Zurbarán la vemos entre majestuosos ropajes llevando rosas en el mandil,
ya que según la tradición daba de comer a los presos, y al sorprenderla su
padre y preguntarle qué ocultaba en los pliegues de su vestido, ella dijo
que rosas, y en flores se convirtieron las viandas, como también se
atribuye a santa Isabel. Los cristianos le hablaban de Jesucristo, de la
Virgen, de su fe... y el Espíritu Santo seguía actuando en el alma de
Casilda... Un día, la joven cae enferma, y empezó a padecer un flujo de
sangre que ningún médico acertó a curar; le aseguran que no lejos de
Burgos hay unas aguas llamadas "de San Vicente" que hacen prodigios y que
seguramente allí podrá curarse. Pero la dificultad está en que aquellos
"Baños" están en territorio cristiano... Aldemón consintió en aquel viaje
a los reinos cristianos, y Casilda, después de sanar de su mal tras
bañarse allí, se bautizó e hizo construir una ermita en aquel mismo lugar
donde vivió santamente hasta su muerte. Llevó una vida de caridad,
penitencia y oración. El Señor obró por su medio muchos prodigios. En
cuanto murió fue venerada como santa. Era el 1074. «La virgen mora que
vino de Toledo», muy venerada en Burgos, reposa en aquel cerro que domina
un valle, en el santuario actual, lugar de peregrinación durante siglos y
que no deja de frecuentar la piedad de nuestros contemporáneos. Se la
invoca contra el flujo de sangre, y dicen que basta que una mujer pruebe
sus aguas y eche una piedra al lago para tener asegurada la descendencia.
LOS SANTOS DE HOY:
Pompeyo, Ezequiel, Miguel de los Santos, Apolonio, Terencio, Africano,
Macario, Paladio, Fulberto, Antonio, Beda, Paterno, Marcos, beata
Magdalena.
MIGUEL DE LOS SANTOS
Deja en Valladolid (España) un nombre heroico de caridad, paciencia y
austeridad penitenciales, aunque había nacido en Vich en 1591. Estudia y
se forma en la espiritualidad trinitaria en Barcelona y Zaragoza. Y en
1608 recibe el hábito de trinitario, en el convento de Pamplona. Luego
vendrán Madrid, La Solana, Sevilla, Baeza y, sobre todo, Valladolid, donde
será Superior. Allí todos admirar su vida santa hasta su muerte, con 33
años, después de haber sido calumniado y padecer la cárcel, en abril de
1625.
LOS SANTOS DE HOY:
Felipe, Domnión, Eustorgio, Isaac, Barsanufio, Gutiaco, Antipax,
Estanislao.
ESTANISLAO
Nuestro santo de ho era obispo de Cracovia (Polonia). El día 11 de abril
de 1079 fue asesinado, mientras celebraba la Eucaristía, por orden del rey
Boleslao II, a quien Estanislao había excomulgado, sin que se sepan muy
bien los motivos, aunque parece ser que se debió a la dura y sanguinaria
campaña militar llevada acabo por el rey contra los rusos. Fue canonizado
en 1253.
LOS SANTOS DE HOY: Zenón,
Constantino, Damián, Erquembaldo, Máximo, Basilio, Víctor, Visia, Julio,
Florentino, Alfierio.
SAN SABAS EL GODO
Una carta sobre su martirio, escrita muy poco después de su muerte, fecha
con notable exactitud los sucesos, que debieron de tener por escenario las
tierras del norte del Danubio, posiblemente Tirgoviste, en la actual
Rumania. Sabas, al parecer lector en la iglesia, no debía de ser
considerado como una lumbrera, y es significativo que de él se nos diga
que «no era elocuente en las palabras»; cantaba y decía los oficios del
culto divino, pero su elocuencia para incitar a todos a vivir bien residía
mucho más en el ejemplo que en la voz. En el curso de una persecución fue
prendido y soltado al poco tiempo por juzgársele persona insignificante;
no valía la pena ensañarse con un infeliz como él, quizá de cortas luces o
de muy escasa instrucción, en cualquier caso un don nadie en la comunidad
cristiana. Prendido por segunda vez, «le llevaron desnudo por lugares
ásperos y espinosos, dándole muchos palos y azotes», y al ver que su
actitud era de mansedumbre y de alegría, una fe tan elocuente exasperó a
sus verdugos, que le torturaron hasta dejarle por muerto. Una piadosa
mujer le desató de noche y le llevó a su casa, pero volvió a caer en manos
de sus perseguidores. Entonces se le exigió que comiese manjares
sacrificados a los ídolos, dando así un testimonio público de apostasía.
Es improbable, como sugiere algún hagiógrafo, que en esta ocasión se le
desatara la lengua, no era hombre de grandes discursos. Tal vez sólo dijo
no o hizo un gesto negativo con la cabeza, y por eso se le ató a un tronco
y se le tiró al rio Buzau, donde murió ahogado.
LOS SANTOS DE HOY:
Hermenegildo, Eugenia de Córdoba, Marín I, Carpo, Urso, Pápilo, Agatónica,
Agatodoro, Eleuterio, Zoilo, Teodosio, Justino, Quintiliano, Dadas.
HERMENEGILDO
Nos situamos en España, en el siglo VI, con un rey llamado Leovigildo, uno
de los famosos reyes godos, empeñado en la unificación de España en dos
frentes: politico y religioso. En el campo político, conquistó varios
pueblos autónomos. En el campo religioso, pretendió imponer la fe arriana,
una creencia herética, en todo su reino. En lo político la cosa le salió
bien, pero en lo religioso, empezó a fallarle por su propio hijo,
Hermenegildo, que es el santo que hoy recordamos. Nuestro santo había
recibido de su padre el cargo de gobernador de Sevilla y, hasta entonces,
había profesado el arrianismo. Pero fue en esa ciudad donde, gracias al
testimonio de su esposa y del obispo Leandro de Sevilla, Hermenegildo
abandona la herejía y se reintegra en el cristianismo. Su padre, como era
de esperar, montó en cólera al recibir la noticia y, decidido a cortar por
lo sano con el problema, atacó Sevilla, donde se había atrincherado su
hijo. El asedio duró dos años y, al final, Hermenegildo tuvo que
capitular. Cargado de cadenas, es paseado de una ciudad a otra, teniendo
que soportar los maltratos de su carcelero. Leovigildo quien, a fin de
cuentas, no deja de ser padre, intenta convencer a su hijo que renuncie al
cristianismo pero este era más cabezón que él y al final el padre mandó
cortar la cabeza al hijo ingrato. Unos peregrinos llegaron a Roma por
aquellos días a Roma y le contaron al papa san Gregorio Magno todo lo
ocurrido, quien escribió un hermoso elogio de nuestro santo.
LOS SANTOS DE HOY:
Tiburcio, Valeriano, Máximo, Antonio, Juan, Eustaquio, Próculo, Lamberto,
Domnina, Liduvina, Tomaides, Ardalión, Frontón, Abundio.
LIDUVINA
Nuestra santa de hoy no alcanzó los altares por ser una gran fundadora, ni
doctora de la iglesia, ni martir, su santidad la alcanza inmóvil en el
lecho de la enfermedad. Su nombre ha sido transformado en Ludovina y Luz
divina. La más paciente de todo el santoral, con una biografía terrible
que espeluzna. Había nacido en Schidam, Holanda, muy cerca de la Haya, en
1380. Su padre era el sereno de la ciudad, eran pobres y tenía ocho
hermanos. A los quince años renuncia al matrimonio, porque desea consagrar
su vida sólo a Dios. Poco después un día de fuerte helada, sufre una
violenta caída. A la fractura en el costado derecho, se añade una herida;
que, al infectarse, convierte su cuerpo en una llaga viva, durante casi
cuarenta años de sufrimiento incesante día y noche. Los primeros cuatro
años, una constante desolación interior ennegrece sus horizontes. Hasta
que. un día, escucha de una de sus visitas: "Hasta ahora has meditado poco
en la Pasión de Cristo; medita; y verás cómo el yugo del Señor es suave".
"Es imposible no sé lo que es meditación", repite algún tiempo. Pero poco
a poco, sus sufrimientos se van uniendo en ella a los de Cristo, hasta
construir un ideal redentor. Un día al traerle la Comunión encuentra a
Jesús. Y en su corazón permanecerá ardiente su apostolado del sufrimiento
misionero Con él puede repetir: «Señor, perdón por esos pecados que
cometen, contra Tí, los hombres". Liduvina sabía que el dolor, unido al de
Cristo, tiene valor redentor. A la humilde casa de la hija del sereno
llegaban noticias nada halagüeñas sobre el estado de la Iglesia. Nunca
sufrió tanto, ya que estuvo en su tiempo dividida en dos y tres
obediencias, con dos y tres Papas a la vez. Por ella, por la Iglesia, por
el Papa y por los Obispos y Príncipes cristianos ofrecía generosa sus
muchos dolores. Liduvina partió para unirse definitivamente al Divino
Crucificado el año 1432. Sus reliquias se consrvan en Bruselas.
LOS SANTOS DE HOY:
Basilisa, Anastasia, Paterno, Marón, Máximo, Quintiliano, Victoriano,
Olimpiades, Eutiquio, Crescente, Teodoro, Cirilo, Pausilipo, Telmo,
Potenciana, Silvestre.
TELMO
Para los marineros decir San Telmo es decir santo protector, guia en medio
de las tempestades, luz en la oscuridad. Para los que somos de tierra
adentro a lo mejor no nos dice nada, pero es que este santo tiene una cosa
curiosa: también era de tierra adentro y no había visto el mar en su vida.
Nació nuestro santo en la localidad de Frómista (Palencia) y el agua más
cercana que había era el Pisuerga, es decir, un rio. El chico era de estos
que nacen con un pan bajo el brazo porque su tio era nada mas y nada menos
que el Obispo de aquellas tierras. Enviado a estudiar, se destacó como una
lumbrera en la universidad de Palencia. Pero, ¡ay!, la fama se le subió a
la cabeza y se convirtó en un clérigo creido, orgulloso y resabido, de
esos que hacen obstentación de su cargo. Un buen día, se cayó del caballo,
en el sentido literal, y ante la burla de los que estaban con él su vida
dio un giro de 180 grados. Deja todos sus cargos y prebendas y se hace
dominico. Se entrega entonces a una frenetica predicación que le lleva a
recorrer toda Castilla, Galicia y Portugal. Un día hacía llorar a los
duros campesinos de la tierra y otro se despachaba muy a gusto sobre la
moralidad de los soldados de Fernando III el santo, de cuyo ejercito fue
capellán. Murió en 1246.
LOS SANTOS DE HOY:
Toribio de Liébana, Fructuoso, Lamberto, Calixto, Cayo, Cremencio, Carisio,
Irene, Leónidas, Baudilio, Benito José Labre, Joaquín, Magno, Engracia,
María Bernarda Soubirous.
Benito José Labre
Es el mendigo del santoral. Otros son doctores, mártires, confesores,
papas, fundadores, abades, él sólo eso, mendigo, y así consta, aunque
podríamos añadir: y vagabundo. Ya que es un hecho comprobado que llevó una
vida errante y miserable sencillamente porque no servía para nada más. Sin
salud, sin instrucción, sin capacidad para ser religioso, le rechazan en
todas partes, ninguna comunidad le acepta, y entonces se echa a los
caminos pordioseando para peregrinar. Largas y penosas visitas andariegas
a santuarios remotos de la Virgen, a Compostela y Montserrat, a Loreto
para ver la casa de Nazaret, y por fin ancla en Roma. Un mendigo más entre
la turba innumerable de pobres reales o simulados, píos o granujas que
llenan Roma. Pero no, él es el más desamparado y piojoso, persiguiendo de
iglesia en iglesia el fulgor de la Eucaristía, rezando sin cesar,
releyendo los pocos libros que llevaba en su hatillo: un Evangelio, el
Kempis. Miserable que duerme en las escaleras y portales, que come
desperdicios y que sonríe en sus éxtasis ante la Eucaristía. Así se hizo
santo este extrañísimo francés, coetáneo y paisano de Robespierre. El
final del siglo de las luces parece que necesitaba un campeón de la fe que
aplastase la mala hierba de la impiedad. Pero como escarnio al sentido
común la Providencia elige un desecho social, lo más humilde y sucio de la
brillante Roma, para que aprendamos a no creer en lo que ven nuestros
ojos.
LOS SANTOS DE HOY:
Aniceto, Landricio, Elías, Pedro, Mapálico, Marciano, Fortunato,
Hermógenes, Inocencio, Pantáfago, Esteban, Roberto, beata María de Jesús
Navarro, beato Bautista Spagnoli, beatas Clara Gambacorta y María Mancini.
ESTEBAN HARDING
Era inglés, quizá nacido en el
condado meridional de Dorset, se formó en la abadía de Sherborne, y muy
joven aún pasó al continente y se hizo monje en Molesme, en la Borgoña,
donde san Roberto buscaba fórmulas de observancia más estrictas de la
regla benedictina. Insatisfechos con los resultados, Esteban, san Roberto
y otros se trasladaron a Citeaux, no lejos de Dijon, para fundar una nueva
comunidad, y éste fue el origen del Císter, los monjes de hábito blanco
por contraste con el negro del entonces floreciente hasta el
anquilosamiento de Cluny. En 1109 Esteban Harding fue el tercer abad del
Císter, y como tal tuvo que hacer frente a una época difícil en la que la
orden, casi recién nacida, se vio abocada a su extinción. La llegada de
san Bernardo, de quien Esteban fue maestro, dio horizontes más amplios al
ideal cisterciense, que se extendió hasta impregnar todo el espíritu de
estos siglos. San Esteban fue abad durante veinticinco años y al parecer
redactó la Carta de caridad o nueva regla que lleva su sello personal, una
espiritualidad austera y exigente. «Siempre alegre en el Señor», según
dice de él su primer biógrafo, es el santo que en toda situación sabe
estar en su sitio; buscando mayor rigor y perfección cuando el alma lo
pide, gobernando cuando hay que gobernar, eclipsado en cierto modo por el
brillo genial de san Bernardo con la humildad del afán de la tarea común
sin lucimiento, al servicio de Dios.
LOS SANTOS DE HOY:
Eleuterio, obispo; Apolonio, Elpidio, Antía, Francisco, Corebo, Calócero,
mártires; Galdino cardenal; Beatos Idesbaldo, Juan del Epiro.
BEATO ANDRES
HIBERNON
Con su sola
presencia y sus ejemplos de fe, trabajo y piedad, especialmente entre los
moriscos, atrae hasta Cristo al pueblo todo de la comarca de Gandía; que
le escucha después como a un hombre de Dios.
Nacido en Alcantarilla de Murcia,
vive el ideal franciscano de Hermano Coadjutor en la Orden de los Hermanos
Menores de San Francisco y de San Pedro de Alcántara; hasta su muerte, con
ochenta y ocho años, en 1602. Para él, ningún libro como la Cruz; en ella
estudia continuamente la ciencia de una vida de santidad redentora y
fecunda.
LOS SANTOS DE HOY:
León IX, Jorge, Ursmaro, Elfego, Vicente,
Hermógenes, Cayo, Expedito, Aristónico, Rufo, Gálata, Sócrates, Dionisio,
Pafnucio, Crescencio, Emma, Timón, Trifón.
ELFEGO
Es Elfego uno de esos santos pastores que se deja matar con tal de
defender a los pobres, o su diócesis o, simplemente, el mismo ser
crisitano. Nuestro santo nació en una familia de padres virtuosos y
honrados, que le dieron una buena educación a Elfego. En el año 975, el
joven decidió optar por la vida religiosa. Su virtud y servicio eran muy
grandes y pronto llegó a ser elegido abad del monasterio de Bath
(Inglaterra). Con tan sólo 30 años fue nombrado obispo de Winchester y en
esta diócesis permaneció 22 años. Pasó después a la de Canterbury, donde
le sobrevendría la muerte. Ocurrió que en aquellos años, Inglaterra se
veía azotada por los continuos ataques de los daneses, aliados muchas
veces con nobles ingleses. Llegaron estos hasta las mismas puertas de
Canterbury, y exigieron que el Obispo diese cobijo a los nobles, pero el
se negó. La ciudad, entonces, fue atacada y todos sus habitantes estaban
siendo pasados a cuchillo cuando Elfego, corrió a detener aquella matanza.
Los daneses apresaron entonces al Obispo y exigieron un grandisimo rescate
por su vida. Nuestro santo se negó en rotundo, porque todo su patrimonio
era para los pobres y más necesitados. Al final, le cortaron a la cabeza,
poniendo fin así a una vida más entregada al servicio de los más humildes.
Tenía entonces 59 años
LOS SANTOS DE HOY:
Teótimo, Sulpicio, Vicente mártir, Domnino,
Marcelino, Teodoro, Serviliano, Víctor, Zótico, Zenón, Cesareo, Acindina,
Severiano, Cristóforo, Marciano, Inés de Montepulciano, beata Mª Josefa
Sancho de Guerra.
beata Mª
Josefa Sancho de Guerra
Recordamos hoy a esta mujer que recién, recién como quien dice a entrado
en el santoral, ya que fue beatificada por el papa Juan Pablo II en 1992.
Nuestra santa nació en el siglo pasado, más concretamente en 1842, en una
calle del casco viejo de Vitoria, en el seno de una familia sencilla.
Cuando era muy niña aun, 7 añitos, se muere su padre, y la madre decide
enviarla entonces a Madrid, con unos parientes. Será en esta ciudad donde,
pasados unos años, decide entrar en la congregación de las Siervas de
María. A los cinco años, siente que está llamada a otra cosa: fundar un
instituto nuevo. Con esta idea deja su convento para hacer esa fundación:
las Siervas de Jesús. Un instituto dedicada a la atención a los enfermos y
que rapidamente se extiende. Sólo en vida de la fundadora se abrieron 42
casas, y es que el prestigio con el que contó rápidamente nuestra santa,
le abrió muchas puertas, sobre todo en las corporacionesmunicipales, que
se mostraban encantadas en colaborar con esta obra. Murió en 1912 y,
treinta años después, en el centenario de su nacimiento, la nombraron en
Vitoria hija predilecta
LOS SANTOS DE HOY:
Anselmo de Cantorbery, Anastasio, Simeón,
Abdécalas, Ananías, Apolo, Alejandra o Sandra, Arador, Fortunato, Félix,
Silvio, Vidal, Apolo, Isacio, Conrado Parzham.
Conrado
Parzham
Estamos en la parte oriental de
la Baviera alemana, fronteriza con Austria, y allí, por las tierras que
cruza el Danubio, cuando aún retumbaban los ecos de la gran tormenta
napoleónica, una numerosa familia campesina, los Birndorfer, tuvo un hijo
más al que pusieron por nombre Johann. Johann natural de Parzham. Fue un
niño cándido y angelical. Con 31 años quedó huérfano, y fue entonces
cuando se hizo capuchino. Como hermano lego, fue enviado a un convento
famoso en la región por una imagen de la Virgen que atraía muchos
peregrinos. Johann, ahora fray Conrado, era el portero del convento,
quizás el trabajo más duro y sacrificado de toda la comunidad, porque se
calcula que la campanilla de la puerta de entrada sonaba unas doscientas
veces al día. Y aquí acaba (o si se prefiere, aquí comienza) su historia,
que puede resumirse en una simple frase: fue portero durante cuarenta y un
años, y no abandonó sus funciones hasta tres días antes de morir. Nada más
y también nada menos, cuarenta y un años de servicio oscuro, paciente,
humilde y gozoso. Dicen que la acogida - a cualquier hora - de aquel
fraile de largas barbas que respiraba paz y presencia de Dios producía en
todos un efecto imborrable, como si cada vez abriese la puerta al mismo
Cristo, con un amor y una solicitud inmensos, que parecía convertir tan
monótona ocupación cotidiana en una felicidad sin límites. Pío Xl le
canonizó en 1934 por acudir así muchas veces a abrir la puerta de su
convento
LOS SANTOS DE HOY:
Miles, Acepsimas, Bicor, León, Sotero, Cayo,
Aitala, Parmenio, Elimenas, Crisótelo, Daniel, Alejandro, Leónides,
Tárbula, Apeles, Lucas, Mucio, Teodoro, Rufino, Julián, Raul, Senorina.
SOTERO
Tiempos nada fáciles los que le
tocaron vivir a Sotero, hallá por el siglo II. Fue sucesor del papa
Aniceto. Durante su pontificado se extendió mucho la Iglesia ya que él
mismo ordenó a bastantes diáconos, presbíteros y obispos, y también dictó
algunas normas. Sin embargo, su papael principal lo desempeñó en la lucha
contra las herejías que, en tan tempranos tiempos, ya amenzaban a la
Iglesia. La principal herejía que se extendió en su tiempo era la herejía
llamada montanista, fundada por Montano, y que propugnaba un exagerado
rigorismo de costumbres.Con el empuje de Soteo, esta herejía fue condenada
por la iglesia. Así desaparecía el clima de rigorismo y pesimismo que
atormentaba a los cristianos, tan en contradicción con la doctrina del
evangelio que es de amor, perdón, alegría y esperanza... Otra
característica de San Sotero fue su ardiente caridad para con los
necesitados. Él era todo para todos y quería que se viviera de acuerdo con
lo que los Hechos de los Apóstoles expresan de los primeros cristianos,
que "todo era común entre ellos" y que "todos eran un solo corazón y una
sola alma"... San Sotero pedía limosnas a las Iglesias más ricas para
distribuirlas entre las más pobres y se esforzaba por trtar a todos con
cariño paternal. Murió martir bajo el emperador Marco Aurelio en el año
175.
LOS SANTOS DE HOY:
Jorge, Gerardo, Márolo, Ibar, Adalberto, Felix,
Terino, Fortunato, Aquiles, Etelredo.
JORGE MARTIR
Son tantas las leyendas y fábulas
que se cuentan de nuestro santo de hoy que se hace muy dificil saber si
hay algo de verdad en toda esta historia: si existió o no, si hizo o no
hizo, etc. Sin embargo, la devoción a San Joge es tan arraigada, tan
profunda y tan antigua que nos lleva a pensar que algo hay de verdad en
todo esto. Podemos aventurar, como hipótesis más que probable, que Jorge
fue un soldado del ejército imperial en las últimas décadas del siglo III
o a principios del siglo IV. Es también muy probable que nuestro santo
muriera mártir. Y, quizás en su martirio esté la clave, porque si su
testimonio fue ejemplar y valeroso, si su vida había sido de santidad,
tras su muerte pronto empezarían a correr las leyendas sobre él, con el
fin de engrandecer a la persona y magnificar su vida. No podemos sacar
mucho más de lo que se nos cuenta pero ¿es que hace falta algo más para
ser santo?.
LOS SANTOS DE HOY:
Conversión de San Agustín, María Eufrasia Pelletier, Sabas, Alejandro,
Eusebio, Neón, Daniel, Leoncio, Longinos, Melito, Wilfrldo, Gregorio de
Elvira, Honorio, Egberto, Pedro de Armengol, Bofa y Doda, beato Benito
Menni.
FIDEL DE SIGMARINGA
Marcos Rey, nacido en Sigmaringen
(Alemania) en 1578, hijo del burgomaestre de Sigmaringa, era un joven muy
inteligente que ya cursando sus estudios de Leyes en Friburgo de Brisgovia
llamaba la atención de todos por sus dotes intelectuales. Marcos Rey se
doctoró en leyes y gozó de una bien merecida fama de abogado, siempre
dispuesto a ayudar a los más pobres y necesitados. Por ello fue llamado
"el abogado de los pobres". Pero fueron unas palabras de un compañero suyo
que le habló con tan poca seriedad de la abogacía y que de nada servía la
justicia humana, por lo que decidió tomar otro camino. Recibe el
sacerdocio a los treinta y cinco años, el 4 de octubre de 1612. Aquí fue
cuando cambió su nombre por el de Fidel. Se entregó de lleno a su
formación teológica pero, sobre todo, a su formación ascética y piadosa:
Pasaba horas en la oración y castigaba su cuerpo con rigurosas
penitencias. Se le encomendaron misiones de predicación en tierras de
protestantes - Suiza, Austria, sur de Alemania -, fue elegido guardián de
los conventos de Feldkirch y Friburgo, tuvo rasgos de abnegado heroísmo
durante una epidemia de peste, y convirtió a muchos calvinistas con una
caridad que desarmaba a sus adversarios. El 24 de abril de 1622 los
herejes Grisones, mientras estaba predicando la palabra de Dios con
energía y sin miedo, descargaron una espada contra él y cayó desplomado al
suelo. Es el Protomártir de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide.
LOS SANTOS DE HOY:
Herminio, Aniano, Esteban, Filón, Agatopode, Hermógenes, Calixta, Evodio.
MARCOS
Era un judío de Jerusalén, sin
duda helenizado (además de su nombre hebreo, Juan, usaba el grecorromano
de Marcos), que sin ser uno de los apóstoles pertenecía al círculo de los
primeros seguidores de Jesús, lo mismo que su madre, una tal María, y su
primo, el chipriota Bernabé. Tanto los Hechos de los Apóstoles como las
Cartas de San Pablo y de San Pedro, nos permiten entrever el puesto que
ocupaba San Marcos dentro de la comunidad primitiva. Partiendo de
Jerusalén, en donde Juan Marcos poseía una casa, podemos seguirle en sus
viajes apostólicos, al lado de su primo Bernabé y de Pablo, y más tarde
solo con Bernabé, a principios del año 52. Diez años después, volvemos a
hallarle en Roma, colaborando con Pablo, y luego con Pedro. A Marcos le
gusto siempre, bien fuera por temperamento o por virtud, actuar en segundo
plano, junto a una personalidad más relevante que la suya. Dentro de esta
misma línea fue como compuso su Evangelio, recogiendo la catequesis romana
de Pedro. Pero el estilo tan vivo, tan concreto y directo del evangelio de
Marcos nos podría decir mucho sobre el alma de su autor. El ilustre
predicador Bossuet refiriéndose a lo bien que supo sintetizar la doctrina
de Jesús predicada por San Pedro llamó a nuestro Santo "el más divino de
los compendiadores".
Pedro amaba con cariño a Marcos.
Le llama "mi hijo Marcos" (1 Pe 5, 13). El evangelista Marcos escribe con
fluidez, sencillez, en estilo directo y sólido a la vez. Es el más breve
de los Evangelios (16 capítulos) y se propone probar la Divinidad de
Jesucristo. Marcos se halla en Roma el año 67 cuando mueren los dos
Apóstoles San Pedro y San Pablo. Juan Marcos ha jugado un papel muy
importante en la evangelización como lo demuestran estas palabras de San
Pablo que el 62 dice a Timoteo: "Trae contigo a Marcos, pues lo necesito
para el ministerio evangélico". Después parece que extendió el Evangelio
por diversos países: Egipto, Aquilea, Cirene... Quizá expiró el año 68. Ya
desde el siglo III se le atribuía a San Marcos la fundación de la Iglesia
de Alejandría y su tumba era venerada en las afueras de la ciudad. A
partir de entonces, la Iglesia copta de Egipto se ha adherido siempre a la
«Predicación de San Marcos. Unidos a ella saludamos hoy al que llama «el
contemplativo de Dios, e imploramos al evangelista por todas las
comunidades cristianas que conservan la fe en Jesucristo dentro de los
piases del Islam compartiendo con sus hermanos de raza la adoración del
Unico Dios.
En el siglo IX unos mercaderes
llevaron sus reliquias a Venecia, y la república de las aguas le hizo su
patrón, le erigió una grandiosa basílica y paseó en triunfo por los mares
su emblema del león alado (quizá por alusión a una de las primeras frases
de su evangelio), prolongando su inquietud desde las antiguas huidas a los
grandes viajes de misión
LOS SANTOS DE HOY:
Isidoro de Sevilla, Anacleto o Cleto,
Marcelino, Pascasio, Clarencio, Lucidio, Pedro, Basileo, Ricario,
Exuperancia o Esperanza, Guillermo, Peregrino, beato Rafael Arnaiz.
ISIDORO DE SEVILLA
Es, nuestro santo de hoy, el último músico de ese cuarteto soberbio que
forman San Leandro, San Fulgencio y Santa Florentina, quienes durante los
siglos VI y VII llenaron de la dulce melodía de Dios nuestra España
visigoda. De sus hermanos había recibido Isidoro una ferrea formación, si
a esto le unimos que era una mente privilegiada, nos será facil
comprtender como sus obras literarias eran las más leidas del mundo,
después de la Biblia. Aun no había muerto y ya sus escritos estaban en la
bibliotecas de todos los monasterios de Europa. Pero su dedicación
principal no fue la escritura, o al menos no la única, sino que además era
un estudioso de todas las artes y saberes (recogidas en sus Etimologías,
su obra más famosa, y que era una enciclopedia de todo el saber de su
tiempo); pero es que también era arzobispo de Sevilla, consejero de reyes,
organizó concilios regionales y nacionales, organizó la liturgia, la
teología, escuelas... y muchas cosas más. Con razón, en el concilio VIII
de Toledo se le llamó el varon más
sabio de los últimos siglos, cuyo nombre hay que pronunciar con reverencia.
Después de 40 años al frente de la diócesis de Sevilla, con 76 años,
nuestro santo entrega su alma a Dios en la Semana Santa del año 636.
LOS SANTOS DE HOY:
Tertuliano, Antimo, Teófilo, Anastasio, Pedro
Armengol, Cástor, Esteban, Zósimo, Teodoro, Juan, Zita.
ZITA
Zita es la patrona de todas las empleadas del hogar porque ella,
precisamente, lo fue toda su vida, desde los 12 años hasta su muerte con
60: 48 años dedicados al servicio callado y no siempre bien pagado, de
limpiar, cocinar, comprar, y que algunos dicen que no requiere trabajo
físico, en fin, hay gente que dice muchas tonterias. Nuestra santa nació
en la región de Lucca, en Italia, y fue criada por su pobre madre, quien
redujo toda la instrucción de Zita a dos máximas: “Esto es lo que más
place a Dios; esta es su divina voluntad” y “Esto no complace a Dios”. Con
estas enseñanazas, Zita se puso a trabajar con 12 añitos, como ya hemos
dicho, en casa de un rico ciudadano de Lucca. La bondad y dulzura de la
muchacha pueden hacernos pensar que para ella fue todo un paseo de rosas,
pero nada más lejos de la realidad. Su modestia era tomada, por sus
compañeros, como simpleza de mente y su diligencia como orgullo por
resaltar. Pero ella nunca se quejó ni perdió la paciencia. Se levantaba
mucho antes que nadie y dedicaba largos ratos a la oración, antes de
ponerse a trabajar, vestía humildemente, y lo poco que conseguía lo
entregaba a los más necesitados. Tan grande fue su testimonio que, al
final, sus amos y sus compañeros, terminaron por reconocer en ella a una
persona de Dios y, desde entonces, nunca dejaron de alegrarse por el
regalo que tenían en ella. Murió este día en el año 1272
LOS SANTOS DE HOY:
Pedro Chanel, Agapito, Prudencio de Armentia,
Pánfilo, Marcos, Patricio, Teodora, Dídimo, Acacio, Menandro, Polieno,
Afrodisio, Caralipo, Agapito, Eusebio, Vidal, Valerio, Ursicino, Luis Mª
Grignion de Monfort.
PRUDENCIO DE ARMENTIA
Nuestro santo de hoy nació en Armentia, un pueblecito que en la actualidad
ha sido absorbido por Vitoria (Alava), pero que en el siglo VII, cuando
vivió nuestro santo, era una población independiente. Bueno, pues en este
pueblo vivió Prudencio hasta los 15 años pero, al llegar a esa edad, se
marchó de allí para buscar no se sabe qué. Atravesando campos y montes
llegó hasta Soria. Había alli un ermitaño llamado Saturio, que vivía en
una cueva cerca del Duero. Saturio acoge a nuestro santo y le enseña todo
lo que sabe. Al morir el eremita, Prudencio lo entierra allí mismo y se
marcha a Calahorra (La Rioja). Allí se pone a predicar por las calles.
Cuando la fama empieza a pesar más que la palabra que anuncia, se marcha a
Tarazona (Zaragoza). Sirve en la catedral de esa ciudad, dedicandose a la
atención de los enfermos y al cuidado de los bienes de la Iglesia. Su
testimonio era tal que, al morir el obispo de allí, lo escogieron a él
para que lo sucediese. Su renombre traspasó incluso los límites de su
diócesis y, así, fue llamado para poner orden en el Burgo de Osma (Soria),
donde obispo, clero y fieles, tenían organizado un respetable altercado.
Prudencio, como hombre conciliador, puso orden y arregló las cosas. En el
camino de vuelta a su diócesis, le sorprendió la muerte y sus restos
reposan hoy en Nájera y Logroño.
LOS SANTOS DE HOY:
Catalina de Siena, Paulino, Severo, Agapio,
Secundino, Tíquico, Torpetes, Emiliano, Pedro de Verona, Roberto, Tértula,
Antonia, Hugo.
CATALINA DE SIENA
Hace poco más de tres semanas, el día 5 de este mes, recordabamos en
nuestro santoral a Vicente Ferrer, dominico, pues bien, hoy recordamos a
una mujer que también es santa, que también era dominica, y que fue
contemporanea de Vicente. Y, sin embargo, podemos decir que ambos eran
“enemigos” (entre comillas), porque cada uno de ellos le debía fidelidad a
un papa distinto. Y es que ambos tuvieron que vivir en el terrible periodo
de la historia en el que la Iglesia católica, y toda Europa, llegó a
convivir con tres papas al mismo tiempo. Y sin embargo, ambos dominicos
fueron santos, lo que nos demuestra que Dios actúa aunque nosotros nos
empeñemos en llevarle la contraria e Él. Nuestra santa nació en Siena
(Italia), como nos indica su nombre, y ya desde muy joven tuvo la certeza
de que Dios la quería para sí. Era la vigesimo tercera de una familia de
24 hermanos y su padre estaba empeñado en casarla. Ella, a base de
oración, ayunos y penitencias, consiguió que su padre accediese por fín a
dejarla vestir el hábito de la Tercera Orden dominica. Desde entonces,
Catalina recorre Italia atendiendo a pecadores, enfermos y leprosos. Bajo
sus auspicios, el papado se traslada de Avignon (Francia) a Roma. Sin
apenas saber escribir, tiene sin embargo una frenética actividad
literaria, dejando escritos de gran belleza. Trabajó toda su vida, como
san Vicente Ferrer, por la reconciliación de la Iglesia. Con tan sólo 33
años, muere esta intrépida mujer, que quiso imitar a Cristo hasta en la
edad de su muerte.
LOS SANTOS DE HOY:
Pío V, Eutropio, Donato, Erconvaldo, Pulcronio,
Quirino, Silvio, Cirilo, Máximo, Pedro, Luis, Lupino, Sabina, José Benito
Cottolengo, Amador, Afrodisio, Lorenzo, Genesto, Sofía.
PIO V
Era hijo de un humilde labrador de la región de Milán (Italia). A los 14
años entra en la Orden dominica y a los 51 es elegido obispo. Con 52 es
designado cardenal de la Iglesia. Tuvo algo más que roces con el papa Pio
IV, sobre todo una vez que este papa quiso nombrar cardenales a dos
adolescentes, a lo que nuestro santo le contestó publicamente que para
reformar la Iglesia, no se podía dar disgnidades a gente irresponsable.
Desde ese momento, se le tuvo cierta aversión a nuestro amigo.
Curiosamente el sucesor de ese papa, Pio IV, fue nuestro amigo, que adoptó
el nombre de Pio V. Es verdad que no fue elegido por ser popular, sino
porque no se ponían de acuerdo los cardenales y decidieron elegirlo a él,
que parecía que estba muy mal de salud y se moriría pronto. Lo que los
cardenales no recordaban es que los caminos de Dios son misteriosos y fue
elegir a nuestro santo papa y recuperarse este de todos sus males. Con 6
años le tuvo bastante para no dejar títere con cabeza. Reformó en
profundidad la Curia y la vida de Roma en general (que a veces parecía
Sodoma y Gomorra). Aplicó con toda energía los decretos del Concilio
Tridentino. Reformó el clero, los seminarios, la teología, el misal y el
catecismo. Cualquiera diría que, se suponía, se estaba muriendo cuando lo
eligieron papa. Alcanzó definitivamente la gloria de Dios en el año 1572.