Kosme de Barañano,2004: El universo epistolar de Erwin Panofski.50 Bilbao 2004.eko abuztua.
"HA pasado ya más de un siglo des de que Ruskin, contrario como ninguno a la actitud del arte por el arte, consideró a la obra de arte expresión de la sociedad que la produce. La Historia del Arte es "un pedazo de la historia", como han señalado Fritz Saxl por una parte (hombre puente de la escuela de Viena y la de Hamburgo) y Frederick Antal por otra (la historiografía marxista) y la tarea fundamental del historiador del arte no es aprobar o desaprobar una obra sólo desde su punto de vista, sino tratar de entenderla y explicarla a la luz de sus propias premisas his- t.ricas. Pues no existe contradic- ci.n entre el cuadro como obra de arte y como documento de su época, ya que ambas facetas son complementarias.
La calidad de un cuadro, su peculiaridad y singularidad, sólo puede ser juzgada seriamente al compararlo con otros cuadros del mismo estilo, entre otras cosas, porque el conocimiento fundado históricamente es la única manera segura de neutralizar nuestro juicio subjetivo sobre la calidad de las obras del pasado.
La Historia del Arte comenzó en el siglo XIX y se fundó como una "ciencia del espíritu" a principios del siglo XX. Esto se lo debemos a una serie de nombres como Jackob Burckhardt, August Schmarsow, Alois Riegel, Adolph Goldschmidt, Heinrich Wölffing, Aby M. Warburg, Wilhem Vöge, Julius von Schlosser. Con Warburg la Historia del Arte supo fundamentar su método paralelo a los otros métodos de las ciencias humanas, especialmente de la filología. Con Wolffing en 1912 cogió su propia autonomía y su propio método estil.stico.
En los años 30, años de la síntesis en las artes plásticas aparece también la obra fundamental de Wilhelm Vöge y Adolph Goldschmidt, así como la de Erwin Panofsky. (1892-1968). La calidad de método de estos autores permanecerá a pesar de que en los años 70 la Historia del Arte adopte métodos de ciencias paralelas como la semótica, el análisis marxista, etc. "