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En 1880 cuando los primeros colonizadores pisaron la isla de Tierra del fuego, en lengua Ona Karu-kinka, se produjo el comienzo del f�n: en s�lo 20 a�os exterminaron a casi todos los nativos. Es enorme la cantidad de informaci�n que da cuenta de las formas de exterminio, pero en este caso me dedicar� solo a transcribir un texto del libro “Los abor�genes de la Argentina” de Alfredo Magrassi: "Antes de que se arrojaran sobre esta tierra como vampiros los as� llamados civilizados (padre Guillermo del Turco,1904), la vivienda kawyi com�n era el paravientos de cueros cosidos. �stos y las pieles eran raspados y pintados por dentro con akel, las mujeres confeccionaban bolsas de piel de foca para recoger agua, de juncos entretejidos para llevar objetos, y una escalerilla con suave piel ablandada para transportar e instalar a sus ni�os de pecho. En los siglos XVIII y XIX a los balleneros noruegos, suecos y otros, se sumaron los buscadores de pieles de guanaco y zorro, los anglosajones cazadores de ping�inos y los loberos norteamericanos. Algunos llegaron a envenenar los restos de animales que sacrificaban para obtener piel y grasa, contribuyendo as� a la eliminaci�n de nuestros nativos. Hasta 1880 entre los ONAS y YAMANAS sobreviv�an alrededor de 4.000 personas. Por entonces, los europeos comenzaron a quedarse. Uno de ellos fue Julius Popper, jud�o rumano, que ingres� a la masoner�a y organiz� desde Buenos Aires una compa��a para obtener oro en el sur, donde instal� varios lavaderos del metal que por Punta Arenas enviara a Hamburgo. Lleg� a acu�ar moneda propia y a hacer circular una estampilla privada por el correo oficial junto a sus soldados-peones yugoslavos y austr�acos que hasta recibieron sueldos como polic�as argentinos; se entreten�a en cazar Onas con escopetas y fusiles, fotografi�ndose con las "piezas cobradas". Capatazes y peones ingleses,escoceses, irlandeses e italianos, fueron los `cazadores de indios� que como Mac Lennan o `chancho colorado�, pusieron el precio de una libra por test�culos y senos, y media libra por cada oreja de ni�o. Despu�s Men�ndez Betis utiliz� el mismo sistema de exterminio con los tehuelches" ...
"Entre los asesinos de indios m�s conocidos se cuentan el escoc�s John Mc Rae. No hemos enviado m�s expedicionarios a cazarlos escrib�a Mr Rigby, capataz de San Sebasti�n en carta dirigida a Mauricio Braun en julio de 1900" (Massone, Mauricio: obra citada en la bibliograf�a).
"Un ingl�s llamado Saham (o Sam Ishlop) y un italiano llamado Peduzzi. Estos individuos se ocupan pura y exclusivamente en la caza de indios, ya sea en territorio chileno o argentino ... mediante una libra esterlina por cada individuo macho y 5 chelines por cada ni�o o mujer"(Ram�n Cort�s, jefe de polic�a, en su diario fechado el 5 de marzo de 1897, en poder de sus descendientes seg�n el sacerdote e historiador fueguino Juan.E.Belza). Otro testimonio referido a los abor�genes que ahogaron entre la marea y los fusiles en Cabo Pe�a dice: "Esos los hizo matar Chancho colorado, Mc Lennan el verdadero nombre, administrador de los Men�ndez". Otros de "los matadores los voy a nombrar: uno era Jos� D�az, algo de portugu�s por ah�. Otro se llamaba Kovasich, yugoeslavo. Alverto Niword, era otro, son tres, Sam Ishlop y Stewart , algo de malvinero por ah�. Que yo s�, que m�s o menos que los conozco por mi mam� que los nombr� a todos...y hay varios m�s que yo no me acuerdo" (Federico Echelaite o Echeline, de madre Ona y padre noruego, falleci� en 1980 a la edad de 75 a�os; transcrito de la pel�cula "Los Onas,vida y muerte en tierra del fuego", A.Montes, A.Chapman y j.Prelor�n). De los 4.000 de 1880 apenas quedaban 500 hacia 1905. Para entonces el genocidio casi hab�a cesado . Los pocos que quedaron luego sucumbieron por las enfermedades introducidas. En 1986 s�lo quedan un par de mestizos directos y "cierto n�mero de personas cuyos abuelos (com�nmente abuela), fueron Onas, pero por lo general no conocen la cultura de sus antepasados; a partir de 1984, alrededor de 10 descendientes reciben pensi�n del gobierno democr�tico, algo que se produce por primera vez en toda una historia. Lo cierto es que desde hace 1.300 a�os, por lo menos los Onas desarrollaron su identidad, su patrimonio cultural excusivo. Ten�an un sistema de organizaci�n social muy solidario, es la �nica �tnia de Argentina que no ten�a el orden de caciques, directores, jefes, presidentes, etc. lo �nico que ten�an era un buen cazador de ballenas y un distribuidor. Compart�an todo, esto llev� a Darwin a reflexionar sobre esta �tnia diciendo "estos seres no tienen sentido de la propiedad". Los Onas ten�an la caracter�stica de que no eran agresivos, ellos dec�an sobre los cazadores que mataban a sus ni�os y mujeres que eran malos, pero en cambio ellos no ten�an maldad, por lo tanto, que no se defender�an. Ese era su pensamiento.
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