Señor Jesucristo, Ayúdame no me abandones.

Jesucristo soy Eduardo Muñoz Moya y estoy atrapado sin salida, pero creo en ti y te pido perdón todos los días.
Ayúdame por favor no me abandones, tengo problemas de dinero, salud, no tengo trabajo y mi familia no me comprende te pido lo imposible. Requiero de varios milagros.
Alabado seas por siempre. Agosto del 2004.
![]()