REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD YACAMBU
CONTADURÍA PÚBLICA
Heydi Cordero
Revisar en publicaciones electrónicas
la orientación que sigue el sector agrícola venezolano y su influencia en
materia alimentaria, como base para el desarrollo sostenible y autosustentable.
Desarrolle una composición (extensión libre)
El
desarrollo agrícola en Venezuela ha transitado por un periodo de desajustes
provenientes de la dependencia de la renta petrolera y de la falta de claridad
en las políticas sectoriales. El Congreso Nacional aprobó
Asimismo,
se puede evidenciar durante la década de los 70 que el sector agrícola venezolano tenía una influencia
importante en la alimentación de la población pero al ser un país que recibía
un fuerte ingreso por parte de las exportaciones de petróleo, preferían comprar
productos importados ya que los precios de los productos agrícolas en el
mercado internacional se mostraron más bajos que los precios internos. Por
ende, la práctica de las importaciones se fue haciendo cada vez más fuerte. En
la medida en que se fue acentuando esa práctica, la producción agrícola
nacional se mostró incompetente para regular la demanda por productos
importados, debido a que los productos agrícolas importados se tornaron mucho
más baratos por haber sido producidos con una altísima productividad y por
haber estado sujetos a políticas de subsidio, tanto por parte del Estado venezolano como
por parte de los principales países exportadores interesados en salir de sus
excedentes. Esta incompetencia ocasionó el estancamiento de la producción
nacional, y, al estancarse esta producción, se conformó el siguiente círculo
vicioso: se incrementaron las importaciones por que no era posible que la
producción interna creciera y las importaciones contribuyeron a profundizar
este estancamiento.
Como consecuencia, en
Por
lo dicho anteriormente, la situación del agro en
De
manera general puede señalarse que en los últimos años la producción agrícola
se ha concentrado en aquellos rubros que poseen un valor agregado por servir de
materia prima para el sector industrial, en especial, para la industria
agroalimentaria. En 1.999, de los 46.319 millones de bolívares que produjo en
total el sector agrícola, casi la mitad (22.649 millones) provinieron de las
actividades del sector “Animal”, mientras que el sector “Vegetal” generó 17.816
millones de bolívares y el sector pesquero colaboró produciendo 2.995 millones
de bolívares adicionales.
Durante el 2000 el sector
agrícola primario registró un crecimiento cercano a 5% con relación al año
anterior. Sin embargo, la
dependencia alimentaria se inscribe dentro de las tendencias a la desindustrialización
que se origina en forma generalizada en los países exportadores de petróleo
como consecuencia del llamado “boom” de los ingresos petroleros. Además que la
apreciación del tipo de cambio, producto del explosivo crecimiento de los
ingresos por concepto de la venta de petróleo, incrementó la propensión a las
importaciones de productos y materias primas en todos los sectores económicos,
incluido el agroalimentario.
Por lo
tanto el “boom petrolero” generó un proceso de apreciación cambiaria que
incrementó de manera espectacular el crecimiento de las importaciones y redujo
la competitividad de la producción nacional frente a esas importaciones,
trayendo consigo una contracción del sector manufacturero y agrícola.
Es por
ello que la elevada propensión a la importación no puede ser atribuida a
factores o conflictos sociales, ya que el origen de la misma se ubica en el
peculiar comportamiento que asumen variables del entorno macroeconómico.
Si se
toma en cuenta los aspectos fundamentales vinculados con la producción
agrícola, las importaciones, la alimentación básica de la población y se logra
articularlos en una matriz de relaciones, no sería difícil delinear la
siguiente explicación básica y fundamental: que las importaciones de alimentos,
el comportamiento deficitario de la producción agrícola nacional de insumos
para su procesamiento agroindustrial, y la estructura oligopolizada y
transnacionalizada de la industria agroalimentaria nacional constituyen fenómenos
interdependientes y determinados por las políticas económicas tanto de
Venezuela como de los países exportadores de alimentos. A un estadio mayor de
concreción, se puede sostener que la estructura y la dinámica del sector
agroindustrial no garantizan un eficiente grado de aprovechamiento del potencial
productivo del ecosistema tropical, ni están en condiciones de asegurar un
porcentaje de autoabastecimiento estratégico de materias primas para satisfacer
las necesidades básicas de la población.
Escoja una actividad productiva del
sector servicios y, sustentado en su caracterización local, establezca sus
potencialidades como polo de desarrollo. Elabore una composición (extensión
libre)
La tendencia a intercambiar productos es tan remota como las
primeras industrias humanas. Lo que es hoy el circuito económico internacional
integrado en un sistema mundial de comercio, deviene del trueque de productos
entre tribus "primitivas" que se realizaba hace miles de años. Esta
tendencia se ha convertido en una de las principales características de la
sociedad contemporánea, actualmente se realizan cotidianamente intercambios a
gran escala, no sólo de mercancías y productos, sino también de ideas,
información y conocimiento.
Como tal, el sector de telecomunicaciones se ha convertido en
factor determinante en la economía de todas las naciones ya que por medio de
Internet, la telefonía se realiza muchas operaciones comerciales que ayudan a
incrementar el PIB de una nación. Además, con las telecomunicaciones se busca
lograr posiciones favorables en el mercado internacional, puesto que se ha
configurado una serie de medidas, tendientes a modelar el tráfico de bienes de
consumo y servicios hacia el interior y el exterior de las mismas, que
constituyen lo que se conoce como políticas comerciales.
La
importancia del sector de telecomunicaciones en el desarrollo económico
venezolano es de gran envergadura puesto que le va permitir abrirse a un
mercado mundial donde podrá ofrecer no sólo el petróleo sino también el
turismo. Por ello, se ve que desde 1991, el sector de las telecomunicaciones
se ha convertido en uno de los más importantes y de mayor crecimiento en la
economía venezolana. Durante estos años se han creado nuevos empleos, se han
erogado importantes montos de inversión, se ha enfrentado con éxito innovadores retos gerenciales que han
respondido a una reorganización de procesos productivos anteriores, todo ello
impulsando el crecimiento económico y la competitividad del país, lo cual ha
trascendido del campo estrictamente económico para impactar de una manera notable
los modelos de relación social del venezolano. En este sentido, a partir de
1992, el sector de comunicaciones venezolano ha presentado
índices de crecimiento promedio anuales superiores a cualquier sector de
la economía y al del propio Producto Interno Bruto de
Asimismo,
la aparición de nuevas empresas operadoras, la existencia y la atención de una
demanda escasamente atendida hasta 1992, las inversiones realizadas, las
ofertas innovadoras de servicios, la introducción de nuevas tecnologías y el
establecimiento de modelos regulatorios de orientación basada en relaciones de
mercado, han sido las principales causas del espectacular crecimiento de este sector.
Ningún sector de la economía venezolana ha recorrido en tan poco tiempo
un proceso de transformación tan profundo como el sector de
telecomunicaciones.
Pero
lo que es cierto, es que a partir de 1998 se ha desacelerado su crecimiento
mostrando una tendencia a crecer en mucho menor proporción que en años
precedentes, hasta finalmente presentar tasas negativas para el año 2003,
situación esta que no se espera que sea revertida. Las razones de esta
evolución se encuentran explicadas por las disminuciones que ha presentado la
demanda de uso de servicios de telecomunicaciones y por el deterioro de las
tarifas en términos reales, como consecuencia de las altas tasas de inflación
padecidas por la economía venezolana.
Sin
embargo, las telecomunicaciones ha sido un sector privilegiado en los últimos
cinco años, con un rango de crecimiento superior a 15% interanual, impulsado
principalmente por el auge de la telefonía móvil en el país.
Por
lo tanto, las Comunicaciones en Venezuela actualmente están inmersas en un
período de cambios lo que las ha convertido en un negocio con toda la
significación que tiene para el país. Para la inmersión de Venezuela en el
mundo actual de las telecomunicaciones fue necesaria la apertura del sector y
la desmonopolización del mismo. El clima actual es de una gran actividad
propiciada por agentes económicos provenientes de asociaciones con capital
extranjero.
En un sentido amplio, el término servicios abarca todas las
actividades fundamentalmente urbanas que se refieren al comercio, transporte,
almacenamiento, comunicaciones y servicios propiamente dichos, tanto públicos
como privados: educación, asistencia social, finanzas, gobierno, bancos,
seguros, servicios personales y del hogar; comunicaciones etc.
La característica fundamental de todas estas actividades es la de
que, en ellas no existe ninguna producción de bienes materiales (como seria el
caso de los sectores primario y secundario).
Una importante ventaja de las actividades terciarias es que
proporciona diversas fuentes de empleo para mucha gente. Engrosar el sector
terciario es la forma más cómoda y fácil de abrir fuentes de empleo. En
Venezuela, la mayor parte de la población activa esta empleada en el sector
terciario.
Desarrolle un Ensayo en el que aborde
la interdependencia de la economía nacional con el mercado internacional.
A
principios del siglo XX, la deuda total del país más su servicio, superaba en
más de diez veces los ingresos fiscales de la nación, e incapacitó al gobierno
para cancelarla. Todo eso llevó al bloqueo del país en diciembre de 1902, que
se manifestó en la captura y la destrucción de la marina de guerra, en el
control de las costas y los puertos venezolanos por la alianza europea, concretamente
anglogermana.
La
crisis de 1909, que, bajo la forma de una crisis de sobreproducción, afectó
especialmente a los Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, y que se reflejó en
una disminución importante de los beneficios industriales y la quiebra de
algunos bancos, repercutió sobre la economía agroexportadora venezolana.
La
crisis de 1920-21, que deprimió el capitalismo mundial, trajo consigo una
violenta caída de las exportaciones agrícolas, en volumen y valor. Los precios
mundiales del café‚ y del cacao se redujeron, y el valor de las exportaciones
agrícolas venezolanas disminuyó en un 47 por ciento en 1920-21, con respecto a
1918-19.
Pero ya
el petróleo estaba surgiendo como una alternativa de crecimiento y permitió
menguar los efectos.
La
crisis estadounidense de 1929 y la gran depresión que le sucedió, originó una
depresión de los precios de las materias primas, se produjo la desvalorización
del dólar y la reducción de la actividad petrolera a escala mundial. En
Venezuela, el valor de las exportaciones de 1932-33 se redujo en un 18,6 por ciento
con relación al de 1929-30. El número de trabajadores ocupados en la industria
petrolera se redujo en más de las dos terceras partes; el total de
remuneraciones pagadas por esa industria disminuyó en un 65 por ciento, el
gasto público cayó en 42 por ciento, y el valor de las exportaciones y de las
importaciones se redujo en el 21 y 70 por ciento, respectivamente. La crisis, combinada
con el alto valor del bolívar, pues no se devaluó en esa oportunidad, puso fin
a la etapa agrario-exportadora de la economía venezolana y
aumentó la dependencia económica nacional con respecto al petróleo.
La
crisis de 1959-63. Las empresas petroleras extranjeras, sintiéndose amenazadas
por el aumento del Impuesto sobre
Las reservas
internacionales que alcanzaban, a finales de 1957, 1.396 millones de US
dólares, se situaron en 1962 en 583 millones y se agudizó la salida de divisas
por una violenta fuga de capitales.
La
crisis energética de
La
crisis iniciada en 1983. El 18 de febrero de 1983 se produjo el llamado "
Viernes Negro", como consecuencia de una reiterada política económica
gubernamental llena de desaciertos, mientras los ingresos petroleros disminuían
y estallaba la crisis mexicana (que creo severas tensiones en la banca internacional).
Todo
eso favoreció el desarrollo de un grave clima de incertidumbre económica
interna, fuga de capitales, incapacidad de cancelar los compromisos de la deuda
externa, reducción de la inversión neta privada, déficit en la balanza de pagos
y disminución del nivel de las reservas internacionales. El gobierno estableció
ese mes de nuevo el régimen de control de cambios. Después de casi veinte años
con un sistema de tipo de cambio fijo y de libre convertibilidad del bolívar.
En
febrero de 1986 se logró un primer acuerdo de refinanciamiento de la deuda
pública externa, que no pudo ser cumplido por la irreal sobreestimación de los
ingresos petroleros, que experimentaron una fuerte caída en los mercados internacionales.
Para compensar la reducción de los precios del petróleo, se aumentó el volumen
de petróleo producido. Para contrarrestar la recesión, el gobierno inició una
política expansiva del gasto público, e incurrió en importantes déficit fiscal,
que obligó a realizar nuevas y periódicas devaluaciones del bolívar con el
propósito de incrementar los ingresos en bolívares y cubrir el déficit fiscal.
En 1989
se aplicó de un golpe, sin gradualidad ninguna ni suficiente información a la
población. Un severo paquete de medidas económicas para eliminar los desequilibrios
económicos y reorientar la economía hacia un crecimiento autosostenido, pero se
hizo sin adecuado "piso político".
Lo
reseñado anteriormente demuestra que la economía venezolana (dada
su condición de país monoproductor, dependiente del comercio exterior, en el
siglo XIX, de sus exportaciones petroleras) es muy vulnerable a las
fluctuaciones de los precios de tales productos en el mercado internacional. En
ese escenario, en que se registran periódicas crisis, por la recurrencia de los
ciclos económicos, las consecuencias de tales crisis se reflejan sobre
desarrollo de la economía venezolana, agregándose a los enormes
desajustes internos provocados por la constante inestabilidad política y las
desacertadas políticas económicas Cada vez que el sistema capitalista mundial
se resiente, los coletazos de ese malestar repercute directamente sobre
Venezuela a través de las fluctuaciones de su comercio exterior, del cual ha
sido tan dependiente, tanto en el siglo XIX como en el siglo XX .