REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBU

CONTADURÍA PÚBLICA

Heydi Cordero

 

Fenómenos Sociolaborales

Diversidad de la fuerza laboral

 

En la actualidad es preciso reconocer que las personas tienen perfiles y necesidades diversas no sólo en género y raza, sino también en la cultura, nacionalidad, edad, orientación sexual, discapacidad, nivel de competencia profesional, habilidades personales, estatus familiar y dependientes; estilos de liderazgo, de toma de decisión y comunicación. La inclusión, y no la segmentación de la personas por sus diferencias en la organización, será la responsable de generar creatividad, innovación y eficacia. La satisfacción en el lugar de trabajo resultará en una población laboral más productiva. Programas de conciliación, flexibilidad y nuevas formas de trabajo, deben responder a las necesidades y preferencias de las nuevas prioridades que tienen los empleados hoy y en el futuro.

 

Cabe destacar que la diversidad en las organizaciones viene dada a través de sus gerentes y supervisores ya que ellos deben tratar y aprender a respetar a todos los empleados, considerando que son seres humanos con distintas concepciones del mundo, con el fin de que se comprometan fielmente con la cultura organizacional y con los objetivos organizacionales y así la diversidad se convertirá en una ventaja competitiva. Según Gómez y otros (2001) la diversidad son las características humanas que hacen que las personas sean distintas entre sí. Es por ello que en toda organización existen conflictos, puesto que cada individuo tiene metas y maneras distintas de concebir el mundo tanto individual como organizacional.

 

En consecuencia, se ha desarrollado lo se conoce como la gestión de diversidad, la cual  es el conjunto de actividades implicadas en la integración de los empleados no tradicionales, en la fuerza de trabajo y el uso de su diversidad para lograr la ventaja competitiva de la empresa. Un aspecto de especial interés y que tiene relación directa con la gestión de diversidad es la motivación, por ejemplo: un empleado que no se siente parte del equipo por sus diferencias humanas es muy probable que no esté motivado y eso puede incidir notablemente en su rendimiento laboral y productividad y se atenta peligrosamente con los objetivos organizacionales.

 

En la diversidad que pueda existir en las empresas hay que resaltar que se derivan dos categorías principales, las cuales son las categorías primarias, es decir se incluyen características determinadas de forma biológica y algunos atributos físicos como la familia y la sociedad. Estos factores ejercen una gran influencia sobre la identidad individual y sobre la forma de comunicarse una persona con los demás. De esta manera, se observa que existen muchas diferencias entre las personas que pueden laborar en una organización, solo hay que tener la habilidad para manejar esas diferencias y sacar la utilidad y productividad necesaria.

 

En las categorías secundarias se incluyen características que las personas puedan adoptar, abandonar o modificar a lo largo de sus vidas a través de una elección consciente y esfuerzos deliberados. Entre estas se incluyen los antecedentes laborales, los ingresos, la educación entre otros, es decir, en esta categoría se ubican aspectos de las personas que se pueden adquirir. Por consiguiente, la tolerancia ante las diferencias conduce a adoptar la diversidad como un recurso organizacional de valor añadido. Además, la aceptación de la diversidad laboral permite desarrollar las capacidades individuales, de equipo y organizacionales para valorar y adoptar la diversidad como fuente de creatividad y fortaleza. Asimismo, la diversidad muestra la creciente heterogeneidad de las organizaciones con la inclusión de diferentes grupos, en términos de raza, género y etnicidad. Esta diversidad posee implicaciones importantes para la práctica de la gerencia ya que los gerentes necesitan cambiar su filosofía de amenazar a todos por igual, para reconocer las diferencias de tal forma que aseguren la retención de sus subordinados, produciendo una mayor productividad y la reducción de la discriminación.

 

De hecho, la diversidad administrada de manera positiva, incrementa la creatividad y la innovación en las organizaciones, mejora la toma de decisiones y brinda diversas perspectivas sobre un problema. De esta manera, la diversidad no puede ser percibida como un problema, sino que, por el contrario, es un potencial que permite seguir avanzando, movilizando el sistema social y reajustando los mecanismos de relación.

 

Por ende, una posición inmovilista, conservadora, con tendencia a la clasificación por tipos de diversidades, de tal forma que puedan ser atrapadas desde un planteamiento homogeneizador, establecerá alternativas categóricas, que subyacen al denominado como pensamiento único y que, como se ha observado tiene repercusión social y en los individuos, a través de orientaciones y alternativas formuladas, las cuales actúan en los procesos de inserción profesional de las personas, enmarcándose actuaciones poco flexibles y poco polivalentes, que se perciben utilitaristas y fundamentadas en una línea de actuación protectora. Además cada individuo, cada persona es única, por lo que generalmente se puede pensar en la diversidad desde la consideración de lo poco conocido, de lo inusual, de lo poco normal, y hasta ironizar sobre los discursos políticos cuando aluden a alternativas para la diversidad.

 

La aparición de los planteamientos sobre la diversidad ha llevado a establecer la importancia de la contextualización y la capacidad del entorno para posibilitar la inclusión de todos aquellos que pertenecen al mismo. La diversidad de personas, y las necesidades que presentan, abarca una realidad pluricausal, por lo que es necesario abordarla desde lo fenomenológico, lo que permitirá un mayor acercamiento a la realidad de cada individuo. El interés de una clasificación radica en el establecimiento de marcos operativos que orienten actuaciones típicas, por lo que en el caso de la diversidad carecerá de relieve para su atención integral, ya que se corre el peligro de promover procesos de institucionalización y, desde ese punto de vista, un abandono del principio de normalización, entendiendo que, lo importante no son las necesidades de las personas, sino la categoría a la que pertenecen.

 

Para concluir, las organizaciones deben gestionar la diversidad de sus empleados como una fuente de ventaja competitiva debido a que esto puede mejorar el funcionamiento de las empresas al fomentar una mayor creatividad, una mejor resolución de los problemas y una mayor flexibilidad de los sistemas. Asimismo, la Gestión de la inclusión de la Diversidad será el aspecto de negocio más relevante de las empresas a medida que establecen como objetivo lograr mayores niveles de creatividad, innovación, eficacia y sostenibilidad, en los escenarios globales cada vez más diversos. Escenarios en los que las personas se mueven y llevan consigo su comportamiento cultural, cambiando así la tipología de las ciudades y regiones a las que emigran para crear comunidades cada vez más diversas.

 

Fenómenos socioeconómicos contemporáneos

Realice un ensayo sobre el  impacto de las nuevas tecnologías de información y comunicación sobre las relaciones laborales, considerando su efecto en la globalización.

 

La introducción masiva de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación está forzando la aparición de un nuevo tipo de profesional de la información que responde a parámetros diferentes a los tradicionales. Asimismo, están afectando a las empresas no sólo en los modos de producción, sino también en el comportamiento cotidiano de empresarios y trabajadores en el lugar de trabajo, poniéndose en entredicho la validez de las soluciones jurídicas pensadas para una realidad cada día más superada.

 

Todo esto se debe a que la globalización de la economía, el impacto de las nuevas tecnologías y la construcción de la nueva "sociedad de la información" han traído consigo profundas modificaciones en diversos aspectos como la dogmática del contrato del trabajo, los derechos fundamentales y poderes empresariales, la participación del trabajador en la empresa; así como, por extensión, en los clásicos agentes que han compartido junto al trabajador un papel protagonista en el mundo del trabajo: el empresario, el sindicato y el Estado.

 

Efectivamente, dadas las características de las nuevas tecnologías, es evidente que para resolver estas dudas no basta con utilizar reiteradamente las soluciones adoptadas con anterioridad por el Derecho del Trabajo, sino que hay que realizar un importante esfuerzo de adaptación e imaginación. Para ello es muy útil, por no decir imprescindible, el conocimiento de las soluciones que han ideado o adoptado otros ordenamientos del entorno laboral puesto que la participación de los trabajadores constituye, desde esta óptica, un elemento clave para mejorar la calidad de los productos, favorecer la aplicación y adaptación de las innovaciones tecnológicas e incrementar la productividad del tejido productivo. Esto es así ya que el sistema de relaciones laborales y la organización y condiciones de trabajo influyen decisivamente en las formas, intensidad y eficacia de los procesos de innovación de las empresas.

 

Sin embargo, cabe destacar que la tecnología tiene importantes consecuencias sobre los trabajadores asalariados tradicionales debido a que los cambios tecnológicos están llevando a las relaciones laborales asalariadas hacia una Nueva Sicología Laboral Contractual, generándose así en el trabajador la facultad para prepararse y capacitarse de manera continua, por ende este queda convertido de esa manera en el único responsable del desarrollo de su propia carrera.  El trabajador asalariado administrará su propia carrera a través de una estable y constante capacitación y sólo será exitoso dentro de este nuevo régimen si tiene la oportunidad de desarrollar crónicamente su técnica, y se debe ser consciente, en éste punto, de que de está frente al peligro laboral de la creación de un inédito dualismo entre los trabajadores asalariados, el del conocimiento.  

 

Así mismo, el impacto de las TIC, Tecnología, Información y Comunicación, es no sólo en los trabajadores sino igualmente en los empleadores, que se ven obligados a abandonar las antiguas organizaciones burocráticas frente a las nuevas y mayores oportunidades de utilizar los conocimientos codificados. Las TIC facilitan por ese motivo la dispersión geográfica del trabajo y la provisión continua de funciones de información y de servicio, qué, a su vez, permiten realizar tareas a los trabajadores asalariados fuera de los horarios normales. Es como si ya no existiesen límites definidos del lugar de trabajo para el trabajador en dependencia.

 

Del mismo modo, se ve que el concepto de nueva economía se usa para señalar que las empresas conjuntamente con el nuevo sistema electrónico funcionarán a corto plazo con la Internet y no solo eso sino que la organización interna de las empresas, las relaciones con otras empresas genera –nueva organización y nueva sociedad-. Además, la incorporación de las nuevas tecnologías informáticas y telemáticas precisa modificaciones estructurales, organizativas y conductuales, que exigen políticas realistas de inversión, de formación y de competitividad a corto, medio y largo plazo. Las tecnologías de la información no sólo han cambiado la naturaleza de los mercados y la competencia, sino el comportamiento dentro de las empresas, derribando las barreras geográficas y temporales, aplanando las estructuras organizativas.

 

Las posibilidades de la moderna informática y la comunicación obligan a una nueva distribución en la estructura de la empresa. Esta mejora en la gestión de conocimiento ha creado una nueva cultura corporativa. Expertos demuestran que la gestión del conocimiento funciona bien en las empresas donde los empleados son curiosos y confiados. Por consiguiente, el apoyo de la alta dirección es fundamental en la implantación de las nuevas tecnologías, en la formación del personal, en inculcar una nueva cultura de participación, no hay que olvidar la actitud de los empleados, ya que, en las compañías donde los trabajadores temen ser despedidos, la gente se niega a compartir la información.

 

Todas las transformaciones enunciadas conducen a una descentralización productiva y a una revisión de las relaciones entre empresa y trabajador y de conceptos tales como la subordinación y flexibilidad. Aparecen más trabajadores profesionalmente autónomos pero económicamente dependientes de un empresario que dirige con más flexibilidad su trabajo. La consecuencia es una mayor flexibilidad en la ejecución de su trabajo y una mayor capacidad de iniciativa. En este contexto, el Derecho del Trabajo se dirige a proteger los niveles de empleo y la competitividad, estando más atento a la evolución económica que a su objeto tradicional de protección de los derechos de los trabajadores frente al poder empresarial.

 

Por lo tanto, aparece un nuevo modelo de relaciones laborales, el cual está más centrado en los nuevos escenarios laborales surgidos al compás de las nuevas tecnologías ya que en esta nueva economía la manipulación de la información y el conocimiento constituyen la materia clave y el auténtico capital social de las empresas.

 

Las diferencias de accesibilidad a la información y la pérdida de puestos de trabajo en los sectores productivos más tradicionales se adivinan como los principales problemas de esta nueva era. Por ello, es necesaria la intervención de la política económica, desde tres ámbitos: las políticas referidas a la intensidad del cambio, las referidas a las capacidades de innovación y adaptación al cambio, y las dirigidas hacia la redistribución de los costes y los beneficios del cambio.

 

No obstante, se ha dicho que la globalización puede constituir una amenaza para los equilibrios sociales logrados por las políticas nacionales de redistribución. Esto es debido a que estas nuevas técnicas de gestión empresarial orientadas a la descentralización productiva y dirigida a la obtención de ventajas competitivas han llevado a la contratación o subcontratación con empresas externas de tareas que antes asumía la propia empresa, provocando así la aparición de la llamada empresa flexible compuesta a su vez por lo que se ha venido a llamar "trabajadores flexibles" cuyo estatuto profesional en lo que a permanencia y funciones respecta, difiere notablemente del modelo que se ha venido conociendo.

 

Un nuevo desafío en la evolución de las relaciones laborales lo constituye la protección constitucional de los derechos de los trabajadores y más especialmente aquellos que se pueden ver afectados por el uso de las nuevas tecnologías en el control de la prestación laboral de los trabajadores debido a que en el uso de las Nuevas tecnologías en los distintos procesos productivos, supuestamente aparecen enfrentados el interés legítimo del empresario de potenciar al máximo la eficacia y eficiencia de su actividad empresarial con el igualmente interés legítimo del trabajador en preservar al máximo el ejercicio de sus derechos fundamentales entre los cuales el derecho a la intimidad resulta especialmente vulnerable al uso arbitrario de las nuevas tecnologías. Por tanto, se está tratando de encontrar el marco legal preciso que permita un uso legítimo, razonable y proporcionado de estas tecnologías que han de estar al servicio del hombre y no al revés, y, por ello, al servicio de los derechos inviolables de la persona.

 

En otro orden de ideas, la globalización constituye uno de los grandes fenómenos del mundo económico-social, cuyo contexto se desdibuja en la integración geopolítica bajo el imperativo de un sistema socio-cultural dominante, un mercado único y un centro de poder multipolar hegemónico. Queriéndose decir que la etapa globalizadora dispone de grandes innovaciones tecnológicas como la robótica, informática, telecomunicaciones, ingeniería genética, televisión por cable, Internet y otros avances tecnológicos impresionantes, más radicales que las que impulsaron la revolución industrial en su momento.

 

Esta nueva globalización llamada info-capitalismo, no tiene sin embargo, la capacidad para reemplazar linealmente las culturas autóctonas, sin que se produzcan fuertes resistencias a nivel de sus redes de expresión locales. Las principales armas de esta nueva expansión globalizante y civilizatoria son: la microelectrónica, la aplicación del conocimiento al conocimiento mismo y la cybercultura. Por ello, esta insurgencia político-económica y cultural tiene la particularidad de superponer, a través de sus redes mediáticas, los valores de uso sobre los valores de cambio puesto que su influencia no sólo consiste en incidir en las formas de producir los bienes de consumo masivo y redefinir los modelos organizacionales empresariales para la competitividad en el mercado, sino en trastocar el comportamiento de los individuos, sus relaciones de trabajo y el mundo laboral en su conjunto.

 

Es por esto que el nuevo modelo globalizador impacta de manera directa la generación del conocimiento, el proceso educativo, los procesos productivos de mercancía, el comercio, los servicios, y las relaciones económicas internacionales. Es decir, ha ampliado el armazón de la frontera de producción y ha creado nuevas formas de relaciones inter-subjetivas a nivel mundial. Asimismo, ha provocado que los conocimientos conformen el nuevo capital, donde los recursos financieros circulan con mayor rapidez que los bienes, donde las comunicaciones son totales, donde la red ha democratizado todos los accesos.

 

En definitiva, se puede afirmar con seguridad que se está produciendo un cambio con consecuencias fundamentales en las relaciones laborales asalariadas, como derivación de la Revolución Tecnológica en pleno desarrollo, y que, si un individuo no tiene el grado suficiente de instrucción y capacitación permanente, es muy probable que quede relegado en la Nueva Economía. 

 

Aparte de que la información y el conocimiento se han convertido en medios de producción y han desplazado progresivamente al trabajo manual. Y se ha visto que el intercambio de producción y conocimiento es la propia esencia del nuevo sistema financiero mundial, en el que el dinero consiste exclusivamente en cifras que aparecen en ordenadores. Los mercados financieros trabajan, en general, a una velocidad increíble. No existe ninguna oportunidad de obtener beneficios a largo o medio plazo; es decir, algunas estrategias utilizadas por los operadores se vuelven obsoletas casi en el mismo momento de ser creadas, debido a la rapidez con la que otros reaccionan o las sustituyen. Se trata de una economía del conocimiento que ya es realidad y no supone una mera proyección del futuro.

 

 

Infografía

http://es.geocities.com/jorgecont61/fase2/t5.html

http://www.eumed.net/libros/2007a/231/5.htm

http://tecnologiaedu.us.es/formacionytrabajo/ponencias/pedrojurado.htm

http://lavboratorio.fsoc.uba.ar/textos/20_6.htm

http://derecho.sociales.uclv.edu.cu/EL%20TELETRABAJO.htm

http://www.wikilearning.com/articulo/el_trabajo_asalariado_y_las_nuevas_tecnologias-cambios_en_las_relaciones_laborales/15616-1

http://www.accessmylibrary.com/coms2/summary_0286-32254308_ITM

 

Bibliografía

MARTIN-BARBERO, JESÚS. 1983. Informe Final del Simposio sobre el Impacto Cultural, Social y Económico de las Nuevas Tecnologías de la Información. UNESCO. Roma.

"Nuevas Tecnologías: América Latina y la Comunicación". II Parte en Chasqui, No.10, CIESPAL, Quito.

Camejo, Armando J: "Ética y Relaciones Laborales en Tiempos de Globalización" en Contribuciones a la Economía, agosto 2005.

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