Fui al hospital del Señor,
a hacerme una revisión de rutina,
y constaté que estaba enfermo;
Cuando Jesús me tomó la presión
vio que estaba bajo de temperatura.
Al medirme la temperatura
el termómetro registró 100 grados de egoismo.
Hizo un electrocardiograma
y el diagnóstico fue que necesitaba varios "by-pases" de
amor
porque mis venas estaban bloqueadas
y no abastecían mi corazón vacío.
Pasé a ortopedia,
no podía caminar al lado de mi hermano,
y tampoco podía abrazarlo
porque me había fracturado al tropezar con mi
vanidad.
También me encontraron miopía,
ya que no podía ver más allá de las apariencias,
cuando me quejé de sordera Jesús me diagnosticó
que era porque me quedaba solo en las palabras vacía de cada
día.
¡Gracias Señor!,
Así como el protagonista de la historia fue sólo a una
revisión y encontró muchas enfermedades,
todos estamos expuestos a lo mismo.
M. Rodríguez
Morovis
y