La Biblia no dice que si hacemos oración, la aflicción necesariamente se irá. Tal cosa no

ocurrirá hasta que la aflicción haya alcanzado su objetivo. Dios sabe por qué nos aflige,

ya sea con una enfermedad, cirugía difícil, algún defecto físico o cualquier otro

problema. Lo único que Santiago puede ofrecernos, guiado por el Espíritu Santo, es que

oremos durante ese período de aflicción, que en lugar de buscar sanadores, gemir, llorar

y buscar milagros, aprendamos a orar más intensamente.

Existe también otro serio problema con estos "sanadores". Es el fraude que ya se

ha comprobado una y otra vez. Son muchísimos los "sanadores" que actualmente están

sanando a diestra y siniestra, porque dicen haber recibido este don y revelaciones

privadas. Entre ellos se encuentra el tele-evangelista Peter Popoff, muy conocido en

Estados Unidos. Este señor fue un mentiroso tan obvio que daba vergüenza verle - no

obstante los líderes de la iglesia le permitieron que defraudara al rebaño y acarreara

censura al nombre de Cristo. Fueron los ateos humanístas quienes lo pusieron al

descubierto hace unos 7 años, el mago James Randi y Paúl Kurtz, entre otros. Popoff

aseguraba haber "recibido revelaciones de Dios", que lo capacitaban para citar nombres,

direcciones y dolencias de las personas entre el público. Pero la verdad era que su

esposa Elizabeth, circulaba entre la audiencia antes de las reuniones y recopilaba

información, que más tarde le trasmitía a su marido desde la cabina de radio a través de

un sofisticado audífono oculto en el oído de Popoff.

¿Un engaño deshonesto? Sí, verdaderamente sí Randi y su grupo grabaron la

prueba. Fue durante (cruzada en febrero de 1986 en el Coliseo de San Francisco.

Cuando Peter Popoff hizo su gran entrada al templete en medio de gritos y aleluyas, la

señora Popoff probó su equipo con estas palabras: "Hola Petey. ¿Me puedes oír? Si no

puedes estás en problema Voy a leerte una serie de nombres". Durante las "sesiones de

sanidad" la información que recibía Popoff en su oído era más o menos así: "Ella debe

encontrarse a tu mano derecha. A la derecha. Está vestida de azul. Vive en el 4267

Masterson y está orando por hija Joy, quien padece una alergia a los alimento"

Siguiendo a estas informaciones se escucharon las risas de Efízabeth y de Pam, esta

última esposa Reeford Shirrell, el asistente de Popoff – mientras tanto y a continuación,

Popoff le repetía esa información a la víctima, pretendiendo que Dios se la había

"revelado".

Popoff debió haber sido expuesto y denunciado por los líderes de la iglesia, pero

no fue así. Incluso aún después de que fuera desenmascarado por los humanistas como

un deshonesto deliberado, la publicación Charísma continuó imprimiendo una página

entera con sus anuncios y los cristianos siguieron enviándole sus ofrendas a este

"hombre de Dios"

Estos fraudes han sido expuestos a la luz del público por los mismos inconversos

que tiene pruebas grabadas y filmadas. Sin embargo, ¡la gente todavía sigue a este

hombre, continúa buscando sus sanidades y siguen gritándole aleluyas y recibiendo

"sanidad". Pero si hay tantas pruebas de los fraudes, ¿porqué tanta gente sigue a estos

individuos que ya no ocultan el engaño? Pedro el apóstol, habló de estos días y guiado

por el Espíritu Santo escribió: "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,

como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente

herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí

mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los

cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de

vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no

se tarda, y su perdición no se duerme" (II Ped. 2:1-3).

Dios también dijo por boca de sus profetas: "¿No castigaré esto? dice Jehová;

¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los

profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi

pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? ... Porque desde el más

chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta

hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con

liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz"(Jer. 5:29-31; 6:13,14).

En ese tiempo, "desde él profeta hasta el sacerdote, todos [eran]

engañadores". Pero hoy podemos decir que "desde el evangelista hasta el pastor,

todos son engañadores", pretenden sanar, recibir revelaciones de Dios, contar con

poderes que otros no tienen y actuar en el poder del Espíritu Santo. Sin embargo, en el

mejor de los casos, lo único que hacen esto? "siervos de Dios" es aprovecharse de la

desdicha de tantos hombres y mujeres que sufren la consecuencia de sus propios

pecados.

Hace unos días vi un interesante programa de televisión. Un caballero muy bien

vestido salió al escenario y le dijo a una simpática audiencia que ese día haría una

demostración muy interesante, de algo que ellos no podrían explicar, ya que en la tarjeta

que llevaba en sus manos había un poder especial. A continuación solicitó la

cooperación del público y dos voluntarios se ofrecieron. A uno le dio algo para que lo

sujetara y al otro le entregó la tarjeta indicándole que mirara al primero. Todo esto sólo

tomó unos breves segundos, dos o tres y el hombre siguió hablando. De repente se

dirigió al que tenía la tarjeta y le pidió que le dijera la hora. Cuando el caballero miró su

muñeca notó que no tenía el reloj y algo confundido le dijo a su interlocutor que había

llegado con el reloj al salón, pero que seguramente le había extraviado en algún lugar

del auditorio. ¡Lo sorprendente fue que nadie en el público se dio cuenta que este

prestidigitador le había arrebatado su reloj pulsera y que también le había quitado la

corbata! El mago simplemente sacó las dos cosas de su bolsillo y se las entregó. Se

dirigió al segundo espectador y le dijo que ya era el momento de bajar del escenario,

¡fue entonces cuando el segundo voluntario advirtió que no tenía ni corbata ni camisa!

¡Grande fue su sorpresa cuando notó que no llevaba puesta la corbata, pero fue aún

mayor cuando se dio cuenta que no tenía camisa!

Todos en el auditorio estallaron en risas, ya que no era para menos, era divertido,

pero al mismo tiempo este hombre demostró algo: Su habilidad para mover las manos y

los dedos mucho más rápido que la vista. Algo muy similar ocurre hoy en estas

campañas de "sanidad", con la diferencia de que en lugar de que el mago haga lo que

hizo éste, su especialidad es mover la lengua, articular palabras, repetir ciertas frases,

coordinar sus miradas, voz y palabras, de manera que las personas que los escuchan

oigan exactamente todo lo que desean oír. De una manera muy sutil el "evangelista" les

habla de la sanidad del cuerpo, de sanar inmediatamente de cualquier mal que padezcan,

de lograrlo sin esfuerzo, de obtener poder ilimitado, de lograr todo esto sin perder nada

de su fe cristiana. "Por el contrario" - aseguran - "ahora será mucho mejor que antes,

porque podrán derivarle poderes especiales a otros".

Tiene que transcurrir algún tiempo, para que esos que creían haber recibido

tanto, se adviertan que entre palabra y palabra, promesa y promesa, glorias a Dios y

aleluyas, entregaron todo el dinero que tenían y que tanto necesitaban para su familia.

Además de haber desviado su vista de Cristo y de fijarla en un hombre, todo por tener el

objetivo equivocado de contar con mucho poder, mucha salud y mucho dinero. Pero

resulta "que del dicho al hecho hay mucho trecho" y lo que abunda en todos estos

engañados es la más completa desolación. Lo más trágico de todo es que son muy pocos

los cristianos que detectan el fraude. Y aquellos que lo logran prefieren callar, antes que

denunciar y hablar abiertamente para detener esta avalancha de apostasías. Los vientos

soplan fuertes y sin duda van dejando tras de sí una desolación espiritual y moral nunca

antes vista. Cada una de estas "cruzadas de milagros" es otra vergüenza para el pueblo

de Dios y otro golpe en contra de la divulgación del Santo Evangelio.

Cuando nos ponemos a analizar este asunto de la sanidad, nos encontramos con una

serie de interrogantes. Uno de los aspectos que la mayoría pasa por alto, es que en el

texto griego original hay dos palabras completamente diferentes, pero que son

traducidas como "sanidad" o "sanar" en nuestra Biblia en español, cuando en realidad

deberían traducirse como "curación" o "curar". El único lugar en el Nuevo Testamento

donde se dice que hubo sanidad por la imposición de las manos, es en el caso del padre

de Publio, en la isla de Malta. Es cierto que hubo sanídades instantáneas, aunque no

imposición de manos. En muchos casos en que se traduce "sanidad", lo que dice el

texto original es "curación". ''En aquellos lugares había propiedades del hombre

principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres

días. Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de

disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le

sanó. Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y

eran sanados" (Hec. ?É:7-9).

Ahora bien, en los versículos 8 y 9 se menciona el verbo "sanar". Allí dice que

el padre de Publio se "sanó" y que luego los otros en la isla que vinieron "eran

sanados". La impresión es que Pablo también le impuso las manos a ellos y se sanaron,

aunque la Biblia no lo dice. Solamente declara que Pablo "le impuso las manos" al

padre de Publio y que "los otros

qué en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados". En el texto original

griego, para este caso en particular en que Pablo "impuso las mano" se usa la palabra

"laomai", que significa sanar de golpe, en el acto, por la imposición de las manos,

"sanar en el acto y completamente". Pero cuando Lucas describe lo que pasó con los

demás de la isla que vinieron y se sanaron, usa la palabra griega "Terapeuo", de la cual

se origina nuestro vocablo "terapia". En el original griego esta palabra significa

"curar", "hacer curaciones o aplicar la medicina". Pero en las traducciones no se tuvo

en cuenta esta diferencia abismal, porque a pesar de que en ambos casos las personas

fueron curadas, en el primero fue instantáneo y en el segundo progresivo. El enfermo

que sufría de cualquier mal, era sanado mediante la terapia que le aplicaba Lucas, que

era médico, o los otros. Cuando Pablo habló de los dones espirituales para el servicio de

la iglesia, dijo: ''Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; o otro

palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro,

dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros ..." (I Cor. 12:8-

10).

Note como Pablo se expresa aquí. Dice que algunos tienen "dones de sanidades"

y a renglón seguido dice que otros tienen el don de "hacer milagros". Obviamente,

según él, los que tienen "dones de sanidades" no sanaban milagrosamente, sino que

tenían el don de hacer curaciones, ya que luego se refiere a los que tienen el don "de

hacer milagros" como a algo muy distinto.

El deber del predicador es estudiar las Escrituras. Muchos de estos disparates

son extremadamente serios y el común de los hermanos no comprende la diferencia. A

continuación permítame presentarle una lista de las preguntas más comunes que se

hacen a este respecto, respondiendo las mismas en conformidad con la Escritura:

1. ¿Es cierto que Dios quiere que todos sean sanos? No.

2. ¿Es cierto que él puede sanar a todos? .

3. ¿Es cierto que la sanidad del enfermo depende de sí tiene suficiente fe? No.

4. ¿Quiere Dios que algunos hombres y mujeres cristianos estén enfermos? .

5. ¿Es cierto que las enfermedades provienen del diablo? No.

6. ¿Es cierto que es Dios quien hace al sano y al enfermo? .

7. ¿Es verdad que hay ciertos hombres con poderes especiales que tienen el don de

sanidad? No.

8. ¿Es verdad que todos los cristianos, sin excepción, tienen el don de sanidad? No.

9. ¿Es cierto que el don de sanidad cesó cuando se completó el Canon Sagrado? .

10. ¿Es cierto que Isaías 53:4,5 dice que Jesús llevó nuestras enfermedades físicas?

No.

11. ¿Puede hoy una persona sanarse por la fe, mediante la oración? .

12. ¿Debemos orar por los enfermos para que se haga la voluntad de Dios? .

13. ¿Es correcto que le "ordenemos" al Señor para que sane al enfermo? No

14. ¿Quiere Dios que todos los hombres estén sanos? No.

15. ¿Quiere Dios que todos los hombres sean salvos? .

Capítulo XIV

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades"

Una de las muestras más elocuentes de cómo se basan los "sanadores" en un

pretexto y no en el contexto, es cuando repiten una y otra vez Isaías 53:4,5 donde dice:

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le

tuvimos por azotado por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras

rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por

su llaga fuimos nosotros curados".

Todo este capítulo habla de lo que el Señor hizo para sanarnos de nuestros

pecados, de que sufrió los dolores que soportó para que nosotros pudiéramos ser

eternamente salvos por la fe en él. La Biblia define muchas veces la condición espiritual

del hombre, describiéndolo físicamente como enfermo ... "Desde la planta del pie

hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no

están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite" (Is. 1:6).

Lo que el profeta dice aquí no es que el pueblo de Israel estaba enfermo, con el

cuerpo totalmente llagado, desde la planta del pie hasta la cabeza. Literalmente esto no

era así, porque estaban físicamente bien, aunque muy mal espiritualmeníe. Por eso, para

corregir la "enfermedad" de ellos, él les invita diciéndoles: "Lavaos y limpiaos; quitad

la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;

aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al

huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si

vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si

fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is.. 1:16-18).

No olvidemos que lo primero a lo que el profeta se refiere aquí, no es a la

sanidad física, sino a la sanidad espiritual, tanto para Israel como para nosotros los

gentiles. El pecador sufre las consecuencias de sus propios pecados, pero no hay razón

para ello. No tiene por qué padecer porque nuestro Señor Jesucristo llevó sobre sí

mismo todo lo que nosotros debíamos soportar en el mismo infierno. En segundo lugar,

esta profecía apuntaba también hasta una dimensión limitada, hacia la salud física. Esta

profecía se ha cumplido totalmente, porque Cristo pagó con su propia vida por nuestros

pecados y también cumplió literalmente la profecía durante su ministerio terrenal. "Y

cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó

fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por

el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras

Dolencias" (Mat. 8:16,17).

Es claro que la profecía de Isaías se cumplió literalmente y como las profecías

no tienen doble cumplimiento, una vez ha pasado, como en este caso, jamás vuelve a

repetirse. Es cierto que llegará un día cuando ya no habrán más enfermedades, ni dolor,

ni muerte, ni separación, nada de eso. Esto será cuando Dios establezca nuevos cíelos y

nueva tierra. La Biblia habla del fin de las enfermedades y de todos los sinsabores que

vivimos mientras estamos en este cuerpo contaminado por el pecado. Pero por ahora, no

tenemos ningún "cheque en blanco" basado en la fe para sanarnos de cualquier

enfermedad. Esto no es cierto, la Biblia no enseña tal cosa.

En cuanto al maravilloso futuro oiga lo que dice la Biblia al respecto: "Después

me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del

trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del

rio, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las

hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición ... No

habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz de sol,

porque Dios el Señor los iluminará; y reinará por los siglos de los sighs" (Apoc. 22:1-

5). "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos di ellos; y ya no habrá muerte ni habrá

más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron" (Apoc. 21:4).

Podemos estar completamente seguros de que nuestro Señor cumplirá con su

promesa y nos dará la salud perfecta, un cuerpo que no será contaminado por el pecado

y una salud cabal. No habrá lugar para las enfermedades, las debilidades, las lágrimas o

los sufrimientos de ningún tipo. Pretender hacerlo ahora es hacer a Dios mentiroso. La

Biblia niega rotundamente ese paraíso terrenal con el cual sueñan los sanadores y los

miembros de la Nueva Era. Pero ... ¿Por qué tanta discusión en cuanto a la sanidad?

Obviamente existe mucho fraude en el asunto y esta es la razón para que haya tanta

discusión a! respecto. Enseñar que uno no se sana porque no tiene fe, es mentira.

Enseñar que Dios quiere que todos se sanen es otra mentira. Anticipar milagros

invitando a incautos para que concurran con sus enfermos, es la tercera gran mentira.

Enviar pañuelitos "ungidos" para que el enfermo se los aplique, es brujería. Invitar al

radioescucha o al telespectador para que coloque una mano sobre el aparato de radio o

el televisor y otra sobre el lugar que le duele, también es brujería. Este tipo de sanadores

tienen hoy mucho éxito, tanto como los brujos que usan hierbas, hechizos y demás.

Una característica muy común de esos predicadores, es su énfasis en el positivismo.

Ellos dicen que, "Son técnicas que usted tiene que aprender", además que "Debe

cambiar completamente su manera de pensar en cuanto a Jesús". Permítame decirle, la

única manera para que un cristiano cambie completamente su manera de pensar en

cuanto a Jesús, es situándolo en el lugar de Satanás. Algunos de los maestros del

positivismo son verdaderamente atrevidos. Paúl Yonggi Cho, dice por ejemplo: "Pero

en mi iglesia yo predico acerca del Señor Jesús que salva, que santifica, que bautiza

con el Espíritu Santo, y que sana a los enfermos. En nuestra iglesia presentamos todos

estos aspectos. Procuramos crear la presencia completa, la presencia del Señor que

todo lo puede, todo lo hace y todo lo abarca. Usted puede crear la presencia de Cristo

sólo con su boca. Si usted habla acerca de la salvación, aparece la figura del Cristo

que salva. Si habla acerca de la sanidad divina, aparece Cristo el Sanador. Si usted

habla del Señor que obra milagros, entonces pone en libertad la presencia del Señor

que opera milagros. El Señor Todopoderoso está limitado por sus labios y sus

palabras".

"El depende enteramente de usted, cuando está predicando, y si usted no habla

claramente de él por miedo a Satanás ¿cómo puede Jesús manifestar su poder en medio

de su generación?" (Cuarta dimensión, página 68).

De acuerdo a este autor, los papeles se han invertido. Ahora ya no es el Señor

quien nos usa, somos nosotros quienes lo usamos y le permitimos o le impedimos

actuar. Si queremos, el Señor se nos sujeta hasta que nosotros decidamos lo contrario.

"En mi iglesia", dice el señor Yonggi, "procuramos crearla presencia completa, la

presencia del Señor que todo lo puede". ¿Es ésto lo que el Señor dijo que debemos

hacer? Jesús dijo: "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí

estoy yo en medio de ellos" (Mat. 18:20).

En la Escritura nunca encontraremos ni siquiera una insinuación respecto a que

la presencia del Señor en nuestro medio, depende de la disposición de nuestra mente, de

lo que "creamos" o de lo que visualicemos. Él promete estar donde se congregan en su

nombre, tan poquitos como dos o tres. ¿Cómo pueden estos "dos o tres" que se

congregan en su nombre, saber que él está con ellos? Simplemente por la fe. Él

prometía estar y por lo tanto está. ¿Recuerda lo que le ocurrió a los dos discípulos de

Jesús que iban camino a Emaús? Ellos sin duda estaban en su "nombre", porque toda la

conversación giraba en torno al Salvador que había muerto y que según los rumores

había resucitado. Casi sin que se advirtieran, el Señor estaba caminando con ellos.

"Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y

caminaba con ellos" (Luc 24:15). Lo único fuera de lugar que sintieron fue esto que

dijeron: "¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino,

y cuando nos abría las Escrituras?" (Luc. 24:32).

¿Desde cuándo tiene usted la obligación de "crear la presencia de Cristo con su

boca" ¿Desde cuándo se invirtieron los papeles? ¿Desde cuándo el Señor comenzó a

depender de usted? Lo que ahora se enseña es que el Señor hará todo cuanto nosotros le

permitamos. Somos nosotros los soberanos y él humildemente se nos sujeta. Lo que el

señor Yonggi afirma es que los milagros que haremos, las almas que ganaremos, el

tamaño de la iglesia que tendremos, todo depende enteramente de nosotros, porque el

poder está en el interior de cada corazón.

Pero permítame citarle otro párrafo, porque el atrevimiento de este señor llega

mucho más allá de lo que pudiéramos pensar. "Deseo imprimir en vuestros corazones

esta verdad: Ustedes tienen, dentro de ustedes mismos, todos los recursos que

necesitan, ahora mismo. No mañana, no ayer. ¿Hoy mismo! Ustedes tienen todo lo que

es de Dios, que habita dentro de ustedes. Dios no está allí durmiendo. Dios nunca

jamás se toma vacaciones. Dios está ahí mismo para trabajar por su salvación. Y Dios

nunca obra sin venir al pensamiento de ustedes, sin venir a través de su visión, sin venir

a través de su fe. Ustedes son el cauce de Dios. Usted puede decir: ¡Oh, Dios trabaja

activamente en el universo, y a través de todas las cosas! Pero Dios le contestará: No,

yo habito dentro de ti. Y nunca vengo al mundo con poder si no es a través de ti. Usted

es el cauce. Usted tiene la responsabilidad. Si usted no desarrolla su manera de creer

para cooperar con Dios, entonces Dios se verá limitado, a lo menos en la vida suya y

en la vida de aquellos que dependen de usted. Dios será tan grande como usted le

permita ser y tan pequeño como usted lo obliga a ser" (Cuarta dimensión, páginas 132 y

133).

Ésto aparte de herejía es hasta blasfemia. En primer lugar, él asegura que los

recursos divinos están todos en nosotros mismos, ya que dice: "Dios nunca obra sin

venir al pensamiento de ustedes, sin venir a través de su visión, sin venir a través de su

fe". ¿Quiere decir esto que Dios depende enteramente de mi pensamiento, de mí visión

y mi fe? Siempre había sabido que dependemos de él, que la voluntad de él prevalecerá

para siempre, sin importar nuestro pensamiento positivo, nuestra visualización o lo que

sea. Dios dice: "Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más

altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Is.

55:9).

Por otra parte, ¿será verdad que si no desarrollo mi manera de creer. Dios se verá

limitado? Pero el colmo lo encontramos en esta expresión: "Dios será tan grande como

usted le permita ser y tan pequeño como usted lo obliga a ser". ¿Pero dónde están los

atributos divinos de Dios, tal como su Omnisciencia, Omniprescencia y Omnipotencia?

En algún momento sin que nos diéramos cuenta, por lo visto algunos individuos que

descubrieron la visualización y demás poderes, limitaron a Dios a la condición del

hombre. Dios se pone a disposición de cada uno, y cada uno decide cómo actuará él y

cuan poderoso será. Según esta enseñanza, usted lo agranda y lo achica, todo depende

de su mente, porque allí está Dios, esperando que usted actúe. Nosotros como cristianos

sabemos que la Gran Comisión todavía está en vigencia, y si el Señor dijo que estará

con nosotros hasta el fin del mundo y el fin del mundo todavía no llegó, entonces él está

con nosotros todos los días, tan poderoso como lo fue siempre, con todos sus atributos.

No necesitamos "crear su presencia en nuestra mente". Nosotros somos su creación, no

sus creadores. "Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo

nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y

humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el

corazón de los quebrantados" (Is. 57:

El grave problema en todo cuanto se enseña hoy sobre Dios y el Espíritu Santo,

y cómo trabaja el Señor Jesucristo, es que nosotros los humanos tomamos la iniciativa.

Dios se nos sujeta, el Señor se nos sujeta y el Espíritu Santo también. Esto se llama

herejía, pero para muchos es el "redescubrimiento" de una gran verdad que debe quedar

impresa en lamente y el corazón de cada cristiano. Debemos recordar, sin embargo, que

apenas somos mensajeros suyos, y si no somos fieles a su Palabra, él no se achicará

esperando que le demos el lugar de mayor autoridad, sino que nos descartará y usará a

otros, a aquellos que estén dispuestos a hacer su voluntad. De esto habló el Señor

Jesucristo cuando dijo: "El que en mí no permanece, será echado fuera como

pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden" (Jn. 15:6).

Nuestro deber no es convertir ,a nadie, no es transformar vidas, no es regenerar,

porque esto es obra del Espíritu Santo. No necesitamos nada más que ser regenerados,

llevarle la palabra a los perdidos y mostrarles cómo vivirla con nuestro propio ejemplo.

Hecha esta parte lo demás corresponde al Espíritu Santo. ¡Y cuan cierto es que él

cumple fielmente su promesa! Hasta hoy vemos a hombres y mujeres abandonando su

vida de pecado y entregándose al Señor, ¡aceptando por la fe a Jesucristo como

Salvador y Señor!

Capítulo XV

La estafa de las lenguas

Entre los muchos temas de discusión, sin duda alguna la cuestión "don de lenguas" está

entre los primeros. La razón de por qué es tan difícil para muchos cristianos comprender

este asunto, es porque aquellos que dicen "hablar en lenguas" o que alguna vez

"hablaron", no pueden entender cómo es que sus experiencias no concuerdan con la

Biblia. Es vírtualmente inútil cualquier argumento cuando se interponen las

experiencias. Para la persona que tuvo cierta "experiencia", la Palabra de Dios está en

segundo lugar. La experiencia es mucho más fuerte. Pero ... ¿cómo interpretar lo de las

lenguas, tanto lo ocurrido en el libro de Hechos como en el capítulo 14 de la primera

Epístola a los Corintios? Este es un tema como tantos otros, que de no encararse

correctamente puede provocar una confusión desastrosa. Es necesario que quien habla

sobre "las lenguas" lo haga en forma clara y muy especialmente bíblica. No se trata de

tomar un determinado texto, un versículo o incluso un capítulo completo de la Biblia, y

edificar sobre estos pasajes, no solamente la doctrina de las lenguas, sino que a ello van

sujetas otras doctrinas claves, como ser la salvación por la gracia, la dádiva del Espíritu

Santo y el lugar que le corresponde en la Biblia a las obras del cristiano. El don del

Espíritu Santo se convierte en algo que "pidiendo se recibe" y la salvación por pura

gracia divina termina dependiendo totalmente del andar del cristiano. Debido a esto y a

la confusión que las "lenguas" han traído, es necesario que el lector de esta obra tenga la

oportunidad de revaluar sus conceptos al respecto y comience a mirar al Señor como el

dador de toda gracia.

EN OTRAS LENGUAS ... HABLARÉ

"En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este

pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor" (1 Cor. 14:21). El apóstol Pablo está

citando aquí al profeta Isaías, quien escribió: "Porque en lengua de tartamudos, y en

extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad

reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír" (Is. 28:11,12).

Es muy necesario que tengamos en cuenta que estos dos pasajes nos dan la clave

de la cuestión lenguas. Dios le había revelado su palabra a los judíos. El mismo Pablo le

dijo a los Romanos: "¿Que ventaja tiene, pues, el Judío? ¿o de qué aprovecha la

circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que las ha sido

confiada la palabra de Dios" (Rom. 3:1,2).

En el Antiguo Testamento Dios le había dado instrucciones estrictas a los reyes

de Israel, y ésta fue una de las cosas que les dijo: "Ni tomará para si muchas mujeres,

para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.

Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro

una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo

tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a

Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para

ponerlos por obran" (Deut. 17:17-19).

Dios inspiró a Moisés para que le recordara al rey de su pueblo, que debía leer

diariamente la Ley de Dios y que el libro original de esta Ley estaría "al cuidado de los

sacerdotes levitas". Nunca debemos olvidar este detalle. Es en extremo importante que

recordemos que Dios no le reveló su palabra a los caldeos, ni a los egipcios, fenicios,

griegos o romanos. Él le manifestó su Palabra a los hebreos y esta palabra escrita estaba

al cuidado de los sacerdotes y levitas. Es por esta razón que Pablo le dice a los romanos

que la primera ventaja del judío sobre el gentil, es que a ellos les ha sido revelada la

Palabra de Dios. El judío en este sentido, estaba en gran ventaja. pero al mismo tiempo

tenía mayor responsabilidad para con Dios que cualquier otro pueblo. Jesús mismo

mencionó esto cuando habló con la mujer samaritana y le dijo: "Vosotros adoráis lo

que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los

judíos" (Jn. 4:22)

Debemos recordar que cuando Dios habló por boca de Isaías y le dijo a Israel

"Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo" (Is.

28:11), les dio esto como una señal más del mensaje que ellos - como pueblo escogido -

tendrían a su alcance, pero que rechazarían. Las lenguas constituían una señal para los

judíos de que el Mesías había venido y que Jesús mismo era el Cristo de Dios.

¿QUIÉN Y A QUIÉN DEBÍAN HABLARLE EN OTRAS LENGUAS?

"Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino los incrédulos;

pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes" (I Cor. 14:22). "Las

lenguas son para señal..." ¿Señal para quién? ¿para el cristiano confirmando su

bautismo en el Espíritu? ¡No! porque dice la Escritura, "no a los creyentes". Las

lenguas NO SON señal para los cristianos. La primera vez que comprendí este versículo

experimenté verdadera consternación. Estaba muy confundido. Sabía que algo andaba

mal con la cuestión de las lenguas y con todo cuanto había leído sobre el particular.

Desde quienes buscan ese "don" gimiendo y llorando, ayunando y reclamando,

practicando y deseando, hasta aquellos que las rechazan de plano por varias razones.

Siempre comprendí a la luz del contexto general del Nuevo Testamento, que

Dios quiere que todos entiendan bien el Evangelio y que no hace nada por dificultar la

comunicación con él. No obstante, no sabía cómo explicar el contenido del capítulo 14

de la primera Epístola a los Corintios y su relación con el libro de Hechos donde

también se habla de las lenguas. Pero mirando más de cerca, creo que Dios en su

bondad, hizo que se dieran ciertas condiciones para que pudiera discernir cabalmente

este dilema. Todo comenzó cuando me detuve en Isaías 28:11,12 y capté su conexión

con I Corintios 14:22. "Así, que las lenguas son por señal, no a los creyentes sino a

los incrédulos". "Pero ... ¿quiénes son los 'incrédulos?" - me preguntaba una y otra

vez, y la respuesta la encontré en el versículo 21, "En la ley está escrito: En otras

lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor"

(I Cor. 14:21).

Como dijera anteriormente, Pablo aquí cita a Isaías, hablando sobre el mensaje

del juicio divino que vendría sobre Israel. Dios había hecho todo lo posible por su

pueblo. Les envió hambre, pestilencia, sequía, pero sin resultado alguno. La nación se

alejaba cada vez más de él, rechazando el "reposo y refrigerio" que les ofrecía. A Isaías

le tocó predecir la invasión de Asiría y la cautividad de Israel. Resumiendo su mensaje,

ésto era lo que Dios les estaba diciendo: "Oiréis a hombres hablar en lenguas que no

entenderéis. Os conquistarán y capturarán entonces sabréis que mi juicio ha llegado".

Esta predicción se convirtió en realidad 784 años antes de que Pablo le escribiera su

epístola a los corintios. Los hebreos fueron conquistados y desde el punto de vista

político, experimentaron lo que Isaías profetizó. Vinieron los ejércitos extranjeros,

hablando un idioma para ellos desconocido y los conquistaron. Dios dijo que esto

ocurriría, y que anhelaba que esta señal les sirviera para instarlos al arrepentimiento.

Pero ellos, aunque notaron el cumplimiento de la profecía, no le hicieron mucho caso.

El Señor Jesucristo también les dijo: "Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de

ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado ... Y caerán afilo de espada, y

serán ¡levados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles

hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan" (Luc. 21:20,24). Esta profecía

también se cumplió cuando Tito sitió la ciudad en el año 70 de nuestra era, porque los

judíos nuevamente se vieron frente a ejércitos cuyo idioma no entendían.

Todo lo dicho tiene que ver con Israel en su condición política, aunque

ciertamente su dispersión se debió a su alejamiento espiritual de Dios. En otro lugar

Pablo dice: "... pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia

acabará" (I Cor. 13 8). Si queremos saber cómo y cuándo acabarán la lenguas de las

que habla Isaías y el Nuevo Testamento, debemos citar nuevamente a Pablo: "Cuando

yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas

cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño... Hermanos, no seáis niño en el modo

de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar" (I Cor.

13:11; 14:20).

Ambos versículos hablan de la niñez y la madurez. Las lenguas eran una señal

de la iglesia para Israel, mientras los judíos estaban todavía en su territorio antes de su

dispersión en el año 70. Era una señal del juicio inminente de Dios. Eran, para cuando la

misma iglesia - compuesta de judíos y gentiles - estaba todavía en la edad de la niñez.

Fue así como llegaron los asirios hablando un idioma desconocido y los judíos

no podían entenderlos. Luego los romanos hicieron otro tanto. Llegaron hablando latín

y los judíos, en su gran mayoría, no podían entenderlos. Sin embargo, a pesar de recibir

estas señales siguieron ignorándolas.

¿QUÉ ERAN LAS LENGUAS?

Si usted alguna vez ha escuchado a alguien "hablar en lenguas" se habrá dado

cuenta que la persona balbucea algo que ni ella misma entiende. Pero ... ¿Enseña esto la

Biblia? ¿Dice la Escritura que tenemos que dirigirnos a Dios "en lenguas"? ¿Orar en

lenguas, alabar en lenguas, echar demonios en lenguas ...? En primer lugar, los que

hablaban, no se dirigían por medio de esas lenguas a Dios, sino a los hombres. Pablo

nos dice: "Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios; pues

nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios" (I Cor. 14:2).

Pareciera que este texto dijera justamente lo contrario, de que las lenguas en

realidad son para dirigirse a Dios, pero si seguimos leyendo el mismo capítulo, nos

damos cuenta que Pablo insiste una y otra vez, que las lenguas son incomprensibles para

quien las desconoce. Por lo tanto, es obvio, que lo que el apóstol dice en este versículo

2, es que el único que entiende lo que uno habla en esa "lengua" es Dios. Y el propósito

no es ese, ¡el propósito genuino de las lenguas es hablarle a los hombres - a ISRAEL!

Es absurdo tomar un texto o un pasaje en particular para edificar en base a él, una

doctrina completa. La Biblia, a pesar de estar dividida en versículos, capítulos y libros,

constituye como un todo la Palabra de Dios, por lo tanto es irracional edificar una

doctrina sobre un pasaje, si la misma no está en armonía con el resto de la Escritura,

porque "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se

arrepientan" (Num. 23:19).

El cuadro que tenemos aquí es el siguiente:

1) Pablo le habla o escribe a una iglesia donde hay mayormente miembros judíos y

griegos. Les menciona la señal de esas "otras lenguas", advirtiéndoles que no deben

exagerar.

2) Las "lenguas" no eran otra cosa que la PREDICACIÓN DEL EVANGELIO EN

OTROS IDIOMAS diferentes al hebreo, como el asiático africano, etc. Cuando en la

iglesia de Corinto había algún hermano que hablaba un idioma asiático que los

judíos no entendían, y estaba presenté un intérprete que pudiera traducir al griegolengua

que sí hablaban los judíos - ese hermano podía dirigirse a la congregación.

Es por eso que Pablo insiste en que siempre haya intérprete cuando alguien hable en

"lenguas", y que no hablaran más de dos o tres al mismo tiempo porque como estaban

interpretando el servicio se prolongaba demasiado creando además confusión entre los

presentes.

Notemos algunos aspectos a este respecto, pero tengamos bien presente que Dios

siempre se dirigía a los profetas en hebreo, y éstos a su vez le hablare a Israel en el

mismo idioma. Debido a la exactitud del hebreo, y a su superioridad en relación con

cualquier otro lenguaje, la Biblia le llama puro. Por eso dijo el profeta: "En aquel

tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el

nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento" (Sof. 3:9).

Si usted viaja en la actualidad a Israel, notará que los judíos que se encuentran allí

hablan una multiplicidad de idiomas por haber llegado desde todos los países del

mundo. Por otra parte, aunque en Palestina se hablaba inglés en el tiempo en que los

ingleses dominaban esa región y antes de que Israel fuera refundado como nación en

1948, los judíos modernos no adoptaron el inglés como idioma oficial, sino el hebreo. A

pesar de que el hebreo es un lenguaje difícil, todos los inmigrantes lo están estudiando,

sea cual fuere su idioma original.

El profeta Sofonías había dicho que Dios le devolvería al pueblo de Israel "pureza

de labios", para que todos pudieran "invocar el nombre de Jehová" y servirle "de

común consentimiento". Dios está afirmando entonces, que el hebreo es un idioma

"puro", por lo tanto cuando los judíos escucharon la predicación del Evangelio en otros

idiomas de labios de los gentiles, tuvieron que sentir como si estuvieran hablándoles en

"lengua de tartamudos", ya que esas lenguas no correspondían con la pureza del

hebreo. No obstante, debían aceptar que era una señal de parte de Dios que les había

revelada unos 700 años antes por boca del profeta Isaías.

En I Corintios 14:3, Pablo dice: "Pero el que profetiza habla a los hombres para

edificación, exhortación y consolación". Pablo aquí está afirmando, que quien

profetiza "edifica, exhorta y consuela". Y luego añade en el versículo 5: "Así que,

quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque

mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para

que la iglesia reciba edificación". Cuando el apóstol dice que "quisiera que todos

hablaran en lenguas" lo que implica, es que desearía que fuera así para que las lenguas

pudieran servirle de advertencia a los judíos, aunque añade que sería mejor que

profetizaran, es decir que hablaran sin necesidad de intérprete.

Luego prosigue en el versículo 6: "Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros

hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con

ciencia, o con profecía, o con doctrina?". El apóstol reafirma que sería absurdo ir a

ellos y hablarles en lenguas, si quienes escuchaban no entendían esas lenguas. Se vuelve

hasta sarcástico, cuando dice: "Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se

preparará para la batalla?" (I Cor. 14:8).

Así como en cualquier pieza musical, es necesario que cada instrumento toque su

nota correspondiente para que la obra sea agradable al oído y se sepa qué se está

tocando, lo mismo ocurre con el Evangelio. El Evangelio no puede ser una, sino clara y

comprensible para todos, a excepción de los judíos que no entendían ciertos idiomas

gentiles. Ésto debía ser así para tuviera cumplimiento la profecía de Isaías. Se trataba

de una señal más que Israel estaba rechazando, no de una religión ocultista. "Así que,

las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino los incrédulos; pero la profecía, no

a los incrédulos, sino a los creyentes" (I Cor. 14:22).

Tal como ya dijera, las lenguas NO son señal para que los hombres sepan que un

cristiano ya recibió el bautismo del Espíritu Santo, sino para los judíos incrédulos.

Cuando los gentiles comenzaron a proclamar el Evangelio en sus respectivos idiomas,

eso fue algo que los judíos no podían aceptar. Ningún pueblo gentil contaba con esa

"pureza de labios". ¿Cómo podía Dios hacer tal cosa y rebajar su revelación al punto

de permitir que los paganos en sus respectivos idiomas hablaran de sus maravillas? Es

una lástima que los judíos olvidaran que eso era exactamente una señal más para ellos.

Pablo habla de todos esos detalles, porque evidentemente los corintios, debido a su

condición tan enana en su vida espiritual, creían que era un prestigio poder hablar en

algún otro idioma para "herir" en cierto modo a los judíos. Parece que el hablar en

idioma desconocido para los judíos, llegó a ser una obsesión para estos hermanos de

Corinto. Pablo hace notar que no debían hacerlo muchos al mismo tiempo y que

siempre debía haber intérprete. "Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos,

o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia,

y hable por sí mismo y para Dios"(I Cor. 14:27,28). Añadiendo: "Pero hágase todo

decentemente y con orden" (I Cor. 14:40).

Capítulo XVI

Las lenguas era dar testimonio

¿Recuerda usted lo que Jesús le dijo a esos 120 cuándo le preguntaron si el reino sería

restaurado a Israel en ese tiempo? "No os toca a vosotros saber los tiempos o las

sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya

venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda

Judea, en Samaría, y hasta lo último de la tierra" (Hec. 1:7,8).

Ni bien descendió el Espíritu Santo, eso fue exactamente lo que hicieron los

discípulos. Ese mismo día el Evangelio fue proclamado en "otras lenguas" y fue grande

la sorpresa de los judíos cuando escucharon la Palabra de Dios predicada en otros

idiomas. Sabían que el hebreo era el único idioma puro, que Dios siempre lo usó para

comunicarse con su pueblo. Pero ahora sucedía algo nuevo. Era una señal clara para

ellos. No solamente se proclamó el mensaje de Dios por lo menos en 15 idiomas

diferentes, sino que ese mismo día se convirtieron 3.000 personas. "Así que, los que

recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil

personas" (Hec. 2:41).

Si seguimos esta misma línea nos daremos cuenta que en los otros dos casos en

el libro de Hechos, donde se dice que se habló en lenguas, fue siempre un testimonio

para los judíos allí presentes que no eran convertidos. Pero leamos el relato de la

Escritura sobre uno de estos dos casos. "Mientras aún hablaba Pedro estas palabras,

el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la

circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre

los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en

lenguas, y que magnificaban a Dios" (Hec. 10:44-46).

Este fue el encuentro que tuvo Pedro y un grupo de judíos que estaban con él, en

el domicilio del centurión romano Cornelio. Cuando los amigos de Cornelio se

convirtieron. Dios permitió que la profecía de Isaías 28:11,12 se repitiera una vez más.

La única forma de reconocer que una persona tenía ya el Espíritu Santo, era al oírla

hablar de las maravillas de la salvación. Jesús no le dijo a los 120 que recibirían el

Espíritu Santo y que luego hablarían una jeringonza que nadie entendería. Lo que les

declaró fue, que serían sus testigos, manifestándoles también que su primer campo

misionero serían los mismos judíos. De ahí que en los primeros años de la iglesia, se

manifestara con tanta frecuencia este "don de lenguas", donde los paganos, pero ya

regenerados, hablaban de inmediato de las maravillas del Mesías Salvador. Si los judíos

hubieran podido recordar la profecía de Isaías habrían tenido que admitir que estos

testimonios eran muy poderosos.

Ahora vayamos al capítulo 19 de Hechos y veamos lo que ocurrió una vez más

en relación con este "don de lenguas". "Aconteció que entre tanto que Apolos estaba

en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y

hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?

Y ellos le dijeron: Ni siquiera Hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En

qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo:

Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en

aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto,

fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las

manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

Eran por todos unos doce hombres" (Hec. 19:1-7).

Estos doce hombres no conocían todavía la gracia salvadora, ya que habían sido

bautizados antes que Jesús se entregara por los pecados de la humanidad No sabían que

el sacrificio ya había sido consumado y que tenían la oportunidad de ser salvos por su

gracia y recibir el Espíritu Santo. Cuando ellos recibieron el Espíritu Santo, hicieron lo

que hacen siempre los cristianos regenerados, "hablar en lenguas". En otras palabras,

esas personas a pesar de ser gentiles, le hablaron a otros de Cristo, evangelizaron y

dieron testimonio en su propio idioma. Estos idiomas para los Judíos eran "lengua de

tartamudos", pero eran usados por Dios para que se cumpliera lo dicho por el Señor

Jesucristo de que quienes creyeran en él le "ser(ían) testigos".

Éste "don de lenguas" tiene completa vigencia hoy, y sería penoso que un

cristiano lo usara simplemente como un "show", tal como hacían los corintios

compitiendo entre sí, tratando de ver cuántos idiomas podía hablar cada uno. En este

caso específico ocurrido en Efeso, estos hombres además de hablar en lenguas también

"profetizaban" . Es decir que dirigieron su mensaje, no sólo a los judíos allí presentes,

sino a sus propios connacionales. No olvidemos que en el Nuevo Testamento,

"profetizar" es "edificar, exhortar y consolar" (I Cor. 14:3).

Luego sigue diciendo Pablo: "Tantas clases de idioma hay, seguramente, en el

mundo, y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el valor de las

palabras, seré como extranjero para el que habla, y el que habla será como extranjero

para mí. Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad

abundar en ellos para edificación de la iglesia. Por lo cual, el que habla en lengua

extraña, pida en oración poder interpretarla" (I Cor. 14:10-13).

No cabe duda que estas "lenguas" que aparce tanto en el libro de Hechos como

en el capítulo de la primera epístola a los Corintios, son idiomas que hablaban los

pueblos de ese tiempo. Ya que bien se convertían los paganos cuando comenzaba

hablar en sus propios idiomas las maravillas del Evangelio y del Salvador. Más de un

judío oyó hablar por primera vez de Jesús de labios de esos que tenían el don de hablar

en "lengua extraña". Pero don en sí no era el idioma que hablaban, sino contenido de

lo que expresaban a través de sus respectivos idiomas. Seguramente los gentiles no

podían entender cómo era que los judíos no aceptaban un Mesías tan maravilloso.

Asimismo ignoraban que muchos siglos antes Dios le había revelado a Isaías que

llegaría un día cuando los judíos escucharían las buenas nuevas en otras lenguas.

Ahora, quiero que note como habló también Pablo, pero como era judío, NO lo

hizo "en lengua" Observe por ejemplo, que cuando él se convirtió vino Ananías para

que recuperara la vista, la Biblia dice: "Y al momento le cayeron de los ojos como

escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose fue bautizado. Y habiendo

tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos

que estaban en Damasco. En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo

que éste era el Hijo de Dios" (Hec. 9:18-20).

¿Notó algo aquí? Pablo, una vez convertido, hizo exactamente lo mismo que los

demás, pues ni bien recobró la vista, fue bautizado, y luego de tomar alimentos para

recobrarse del ayuno y la oración, lo primero que hizo fue predicar a Cristo. Pero note

que en la Biblia no se usa la expresión "hablar en lenguas", porque Pablo podía

expresarse directamente en hebreo, todos sus connacionales sabían que era judío. Pablo

actuó exactamente igual que los discípulos en Jerusalén el día de Pentecostés, hizo lo

mismo que Cornelio y los demás que se convirtieron y lo mismo que hicieron los doce

convertidos en Efeso, lo mismo que hacían los corintios. En esos primeros años de la

iglesia, a nadie jamás se le ocurrió hablar algo raro, sin embargo hoy se ha comprobado

que hay quienes hablan blasfemias debido a su ferviente deseo de recibir algo

sobrenatural al rechazar el sencillo procedimiento planteado en las páginas de la Biblia.

Aunque a usted le parezca muy sencillo, demasiado simplificado, no existe

manera de probar escrituralmente lo que hoy conocemos por "lenguas".

¿QUÉ SON LAS MANIFESTACIONES DE HOY?

La iglesia cristiana evangélica no practicaba tal cosa como el hablar en supuestas

lenguas. Esto comenzó cuando se inició el movimiento que luego se llamó

"Pentecostal". Ahora bien, al referirme a esta denominación, no quiero decir que todos

los llamados pentecostales de nuestros días están en tan confusa situación, aunque no

puedan explicar bíblicamente el factor "lenguas". Cuando se inició este movimiento a

finales del siglo XIX, los evangélicos ni siquiera lo reconocían como parte de la iglesia

evangélica. Eran vistos de la misma forma como hoy vemos a los testigos de Jehová, a

los mormones, ciencia cristiana, etc. Pero con el correr de los años, tanto el

pentecostalismo como las iglesias evangélicas cambiaron - unos empeoraron y otros

mejoraron un poco - y así la confusión respecto a las "lenguas" se hizo total.

Nunca debemos olvidar que las verdaderas "lenguas" sólo eran usadas cuando

habían judíos inconversos entre los hermanos de Corinto. Esto fue lo mismo que Pablo

dice en su carta: "En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a

este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor" (I Cor. 14:21). Es necesario que

recordemos que al mencionar Pablo a ''este pueblo", no se refiere a la iglesia, ni a la de

Corinto ni a ninguna otra. Tampoco está hablando de los gentiles incrédulos, sino que

su referencia tiene que ver con los judíos incrédulos. Según Pablo, ellos sólo debían

hablar en idiomas que requerían interpretación si había algún judío presente en la iglesia

de Corinto que todavía no fuera salvo. A los corintios jamás se les ocurrió imitar a los

ocultistas, la Biblia no dice que gritaban, saltaban, gemían o lloraban, para luego hablar

"otra lengua" y rotularla de "angelical" o algo así.

Lo que hoy ocurre nada tiene que ver con lo que Pablo le dice a los corintios. En

primer lugar, las llamadas "lenguas" de hoy, niegan la gracia al negar la seguridad de la

salvación y la dádiva del Espíritu Santo. Los frecuentes testimonios de personas que

supuestamente hablaban "lenguas", pero que en realidad estaban blasfemando a Dios, al

Espíritu Santo y burlándose de la Trinidad, es otra prueba del dudoso origen del llamado

"don de lenguas". Un pastor amigo mío me contó de un condiscípulo de él en una

institución teológica, que luego se hizo miembro de una iglesia pentecostal. En una

ocasión mientras le hablaba a unos misioneros en una reunión de misiones, comenzó a

hablar "en lenguas". Una dama que estaba sentada escuchándolo, en primera instancia

comenzó a reírse, luego se puso pálida y agachó la cabeza, no podía creer lo que este

hombre decía. Terminó la reunión y todos los asistentes pensaban que habían estado

ante un gran siervo de Dios hablando en la plenitud del Espíritu Santo. La misma dama

se le acercó y le saludó en turco, a modo de presentación. Este señor no contestó

palabra, se excusó y le hizo saber a su interlocutora que no hablaba turco. Entonces ella

le dijo: "¡Pero cómo! ¡Usted acaba de hablar desde el pulpito en perfecto idioma

turco!". "¡No puede ser" - contestó el hombre aturdido. "¡Sí!" - afirmó ella. "¿Y qué

dije...?" - volvió a preguntar. La dama visiblemente turbada no sabía qué responderle,

pero finalmente añadió: "Usted blasfemó a Dios y al Espíritu Santo, y usó palabras tan

groseras que yo no podía creer a mis oídos". Obviamente, este hombre hablaba en

"lenguas", pero no en todas. Lo que ocurre es que Satanás no es omnisapiente, y no

sabía que en ese grupo había una persona que hablaba turco. De haberlo sabido habría

usado un idioma diferente.

En Argentina, por allá por el año 1962, las iglesias se estaban preparando para

recibir al equipo de Billy Graham para una cruzada en la ciudad de Buenos Aires. Para

esto, los cristianos de todo tinte y doctrina, se "unieron" para orar y preparar dicha

cruzada. El pastor que me contó ese incidente y que habla el idioma ruso, relató que un

grupo de hermanos, entre quienes había algunos pentecostales, se dispusieron a orar.

Como en el grupo había algunos hermanos procedentes de Rusia, les era más fácil orar

en ruso que en español. Estando de rodillas, cuando le llegó al turno a uno de ellos,

comenzó a orar en ruso. El pastor que me contó esto, dijo que a su lado había uno de

estos "intérpretes de lenguas", quien comenzó de inmediato a "interpretarlo", hablando

verdaderos disparates que nada tenían que ver con la oración del hermano. Mi amigo le

dio un codazo y le dijo: "¡Cállate, el hermano está orando en ruso y yo lo entiendo!". El

hombre se calló de inmediato. Ésto demuestra "la autenticidad" de estas "lenguas".

En una ciudad del norte de California una hermana me contó recientemente que

concurrió a una iglesia de habla totalmente rusa, de nuevos inmigrantes. Le pareció

interesante conocer a esas personas. Un individuo de habla inglesa, estaba predicando

con intérprete. Repentinamente comenzó a "hablar en lenguas". Por lo visto no pensó

que alguien entendería el español, porque habló unas cuantas palabras en español y

luego dio gracias a Dios por "hablar en lenguas". Aparentemente, nadie se percató del

fraude, pero esta hermana decidió al salir, hablarle en perfecto español. Al notar que le

hablaba sin acento, ya que es mi propia hermana, y que no tenia apariencia de hispana,

el hombre no sabía en qué dirección enfocar su mirada.

De estos fraudes hay par-a gruesos volúmenes. Sin embargo, es virtualmente

imposible persuadir de ello a quienes han tenido la experiencia de "hablar en lenguas..."

El argumento es siempre el mismo: "Yo tengo la experiencia y tú no. No puedes hablar

de esto, porque tú no tienes la experiencia que yo sí tengo". Unos hermanos en México

me contaron este último incidente: En una iglesia bautista apareció un hermano muy

"entusiasta", y tan pronto tuvo la oportunidad, guitarra en mano comenzó a animar y a

cantar con los hermanos. En realidad, la iglesia no contaba con una estrella tan brillante

... Pero luego de sus canciones tipo "merienda", sin contenido en su lírica y de mucha

repetición y autoexaltación, este dotado hermano, comenzó a hablar "en lenguas".

Queriendo salvar un elemento "tan bueno", el pastor pensó que era mejor no

hacer ningún comentario, ya que consideraba que con el tiempo, como la iglesia no

enseñaba tal cosa, sus lenguas desaparecerían. Mientras meditaba en cómo resolver el

asunto sin perder al brillante joven, su pastor ayudante le dijo: "Hermano Pastor, no se

aflija, si este joven vuelve a 'hablar en lengua'yo me arreglaré con él". Así ocurrió, el

muchacho que disponía de cierta solvencia económica, volvió a cantar y de repente

comenzó a "hablar en lenguas angelicales". En eso, el pastor ayudante se puso a su

lado y dijo: "Dios me ha dado el don de interpretación. Lo que el hermano está

diciendo es que venderá parte de sus bienes y traerá a la iglesia $2.000 dólares". El

brillante joven se sentó y nunca más apareció.

Recuerdo que hace unos pocos años, estando en una librería cristiana en la

ciudad de San Francisco, un caballero se acercó y me dijo que le gustaría que yo viera

un video que enseña cómo hablar "en lenguas". Me dijo que la escuela se encuentra en

Canadá, y que ellos (incluyéndose a sí mismo) ofrecían seminarios en la ciudad de

Oakland sobre el mismo tema y que me invitaba para que participara. Lamento haber

declinado tan generosa oferta, ya que si tuviera dicho video o hubiera asistido a los

seminarios, habría dispuesto de mucho material para compartir con mis lectores. ¿Puede

imaginarse usted a los apóstoles creando "seminarios para hablar en lenguas". Hay una

pregunta que no podemos evitar: ¿Por qué tienen tanto interés en "las lenguas"? Creo

que existen dos razones fundamentales: En primer lugar porque la característica

principal del enano espiritual, es su total carencia de fe. No puede creer, a menos que

sienta algo, le pase algo, visualice o sueñe algo, y cuánto más sobrenatural parezca,

tanto mejor. La segunda razón es la falta absoluta de comprensión de las doctrinas

bíblicas. Esta confusión no sólo se limita a "las lenguas", sino también al nuevo

nacimiento, la seguridad de la salvación, el perdón de Dios, la resurrección de los

muertos, etc.

Estos vientos fraudulentos están soplando ahora a gran velocidad, penetrando en

todas las iglesias, copando medios de divulgación como la radio y la televisión con sus

mensajes inspirados. Es raro que alguien cuestione esas "lenguas angelicales" y esos

"mensajes frescos" que los "profetas" de nuestro día reciben.

Algo muy parecido había ocurrido ya en Corinto. Los cristianos carnales de esa

iglesia, envidiándose mutuamente los dones y anhelando algo espectacular y llamativo,

estaban usando el don como un distintivo espiritual delante de sus hermanos.

Pretendían hablarle a Dios, en lugar de hablarle a los hombres, a los israelitas. Ellos

consideraban que podían decir: "Mira, he llegado a un nivel espiritual tan alto que

puedo hablar misterios al Eterno". Lo que en realida ocurría era que esta práctica

procedía del paganismo antiguo. Pablo es tajante cuando dice: "Así tambié vosotros, si

por la lengua no diereis palabra bie comprensible ¿cómo se entenderá lo que decís?

Porque hablaréis al aire" (I Cor. 14:9).

Hay que dejar claro que esta tendencia de "infladera" de los hermanos carnales

es algo inevitable. Lo verdaderamente trágico es sacrificar doctrinas tan serias como lo

es el don de la gracia divina a fin de poder seguir luciendo una pretendida espiritualida

gracias a "las lenguas".

Finalmente, permítame decirle lo siguiente respecto a las lenguas:

1 Si es don, no se recibe pidiendo, y si alguien recibe pidiendo, puede estar

seguro que no el producto del Espíritu Santo, porque Dios no se contradice.

2. Cualquiera que ha hablado "en lenguas" despué del año 70 de nuestra era,

puede estar seguro que su origen no es divino.

3. Si habla en lenguas no habiendo ningún judío incrédulo en el servicio su

"lengua" no proviene de Dios.

4 Si habla lengua no habiendo intérprete, no es de Dios.

5 Si usted es mujer y habla "en lenguas", tenga por cierto que no es de Dios,

porque Pablo dice en el mismo capítulo de las lenguas, "Vuestras mujen callen en las

congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como

también la ley lo dice" (I Cor. 14:34).

6. Si su "don de lenguas" es predicar la Palabra de Dios en cualquier idioma que

no sea el hebreo, siga adelante hermano o hermana, siga "hablando

esa lengua y permita que muchos pecadores se conviertan".

7. Si habla algo que ni usted mismo entiende, cuídese mucho, porque bien puede

ser un espíritu de confusión el que lo domina. El Señor, en su gran comisión, mandó a

sus discípulos para que predicaran, hicieran discípulos y les enseñaran todo cuánto él les

había dicho.

Los que hablaron "en lenguas" allá en Corinto, siempre entendían lo que decían,

aunque a veces sus oyentes no los comprendían, por lo cual Pablo insistía en que

hablaran con un intérprete. "Si habla álguno en lengua extraña, sea esto por dos alo

más tres y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y

hable para sí mismo y para Dios" (I Cor. 14:27,28).

No hay en esto ningún misterio. La lenguas de que nos habla la Biblia, tanto en

el libro de Hechos, como en el capítulo 14 de la primera epístola a los Corintios, no eran

otra cosa que el mensaje del evangelio trasmitido por gentiles en idiomas de gentiles,

como señal para los judíos.

Lo que pocos cristianos saben, es que la palabra "glossa"en la Biblia significa

simplemente idioma. En la traducción del Antiguo Testamento, llamada Septuaginta,

esta palabra está citada alrededor de 30 veces y siempre quiere decir idioma

En el capítulo 2 de Hechos, versículo 8, cuando la gente quedó sorprendida por

oír el Evangelio en el idioma que ellos habían nacido, la palabra original que se usa es

"dialektos", de donde viene nuestro vocablo "dialecto". Usted sabe que el idioma

académico es una cosa y a veces el dialecto es algo que identifica aún más a los pueblos

que lo hablan. ¡Éste era el caso de las "lenguas" en el Nuevo Testamento! Ellos no

solamente hablaban idiomas bien comprensibles, sino que a veces hasta usaban giros

que correspondían a cierta región y que todos entendían muy bien.

Esta misma forma de idioma se usa también en los otros casos del libro de

Hechos ya mencionados y en el capítulo 14 de la Primera Epístola a los Corintios. Tal

como ya dijera, en I Corintios 14:21, se indica que las lenguas eran un idioma, diferente

al hebreo que era un lenguaje puro (Sof. 3:9), en el que Dios siempre se comunicaba con

su pueblo. Dios lo hizo así para que los judíos tuviesen una señal más de que ellos eran

los únicos culpables por haber rechazado al Mesías.

Algo más que conviene que recordemos, es que en todo el libro de Hechos, el

término griego "gossa", siempre aparece en forma plural, indicando más de un idioma,

tal como ocurría con nuestros hermanos de la iglesia primitiva, ya que había pecadores

que hablaban múltiples idiomas y así ellos podían usar las lenguas para hacer

proselitismo. ¡Éste hecho en sí era el cumplimiento de Isaías 28:11!

Ya para concluir y para ilustrar mejor la cuestión de las lenguas, permítame citar

una porción del libro Caos carismático, escrito por John F MacArthur, Jr. Dice: "La

metodología subjetiva histórica del Pentecostalismo comenzó a principios de 1900. Los

historiadores carismáticos trazan el origen de su movimiento moderno hasta el pequeño

Instituto Bíblico de Topeka, Kansas, dirigido por Charles Fox Parham. El señor

Parham era miembro del movimiento de santidad, el que enseña la santificación

completa y el estado espiritual sin pecado en una vida perfecta que se obtiene a través

del cárismatismo en una segunda 'bendición' que constituye una experiencia dramática

de transformación después de la salvación. Parham era un promotor entusiasta de la

sanidad por la fe. Después de una experiencia de la que supuestamente fue sanado de

una enfermedad grave del corazón, descartó toda la medicina, canceló sus seguros y

rehusó toda clase de tratamiento médico por el resto de su vida, Parham fundó el

Instituto Bíblico Bethel en 1900, pero la escuela fue suspendida después de un año. No

obstante lo que pasó en Bethel en 1901, ha extendido sus ramificaciones durante todo el

siglo XX".

Capítulo XVII

Las lenguas y la blasfemia

Ya hemos narrado varios incidentes en los que algunos individuos como que

hablaban "en lenguas", cuando en realidad lo que estaban haciendo, aunque en

ocasiones ni siquiera sabían, era hablar un idioma que sus escuchas no entendían, pero

que generalmente era grosero y blasfemo.

Lo triste es que esta blasfemia va mucho más allá. Por eso a continuación

permítame compartir con usted las enseñanzas de varios hombres contemporáneos de

Estados Unidos, muy conocidos por sus programas de radio y televisión. Usted mismo

tendrá que juzgar y sacar conclusiones. Porque si estos hombres, todos los cuales

hablan lenguas, verdaderamente están en un sitial privilegiado, ¿cómo se explica

entonces que hablen tantas herejías en forma tan descarada y que sus escuchas y

colaboradores no se den cuenta de ello? ¿Qué fuerza es esa? ¿Con qué poder actúan?

Todo cuanto diré está debidamente documentado, de modo que no tendrá que leer

gruesos volúmenes para comprobar la veracidad de estos testimonios.

Existe un libro en inglés titulado Christianity in Crisis [Cristianismo en Crisis],

escrito por Hanck Henegraff, de donde tomé algunas citas que fueron arregladas en la

forma de un cuento, para que el lector pueda comprobar por sí mismo lo que estos

maestros modernos enseñan. Creo que es correcto, honesto y cristiano, alertar a tanta

gente, que desconociendo a fondo algunas doctrinas bíblicas, son engañadas gracias a la

habilidad que tienen estos hombres para manipular las masas, engañándolas con

promesas que no existen en la Biblia.

"Había una vez hace mucho tiempo, un planeta distante. Allí vivía un Dios

bueno. Este Dios era muy parecido a usted y a mí- un ser de un metro con 88

centímetros de altura, unas 200 libras de peso y una mano de unos 23 centímetros de

palmo1

"La sabiduría y el poder de Dios eran tan grandes, que podía visualizar

imágenes hermosas y luego convertirlas en realidad,2 utilizando un poder especial

llamado la fuerza de la fe3 decidió crear un entero nuevo mundo4. Esto no iba a ser

simplemente un mundo; iba a ser el mundo más fantástico imaginable. De hecho, este

mundo llegaría a ser tan maravilloso que sería un duplicado exacto del Planeta Madre

en que Dios vivías5

"Después de visualizar cuidadosamente cada detalle de este mundo maravilloso,

Dios entró en acción. Liberando la fuerza de su fe como un torbellino, Dios habló e

hizo que existiera el planeta que había visto con los ojos de su mente.6 Dios estaba

emocionado Mirando abajo con ternura hacía esta clásica nueva creación. El llamó al

planeta Tierra.

"Pero esto era sólo el principio. Súbitamente una hueste de nuevas ideas

brillantes comenzaron a inundar la conciencia creativa de Dios. Comenzó a visualizar

vastos océanos y fuentes con aguas abundantes. Vio montañas magníficas y campos

fértiles. Su mente produjo destellos de tormentas y relámpagos. Plantas, flores y

árboles brillaron en rápida sucesión a través de sus pensamientos. Dios comenzó a

visualizar la vida colmada con pájaros hermosos y criaturas de diferente tamaño y

forma.

"Pese a todo había mucho más por venir, por que después de cinco días de

visualización vivida, la mente de Dios se movilizó a otra dimensión. En el día sexto, en

el ojo de su mente, Dios vio la joya que coronaría su creación. Conforme los detalles se

juntaban en su conciencia, Dios súbitamente se encontró con su mente centrada en un

duplicado exacto de sí mismo7

"Fue así como Dios habló y súbitamente en medio del prístino suelo del planeta

Tierra surgió otro dios - un dios deletreado con una 'd' minúsculo, pero no obstante un

dios.8 Conforme la imagen de este pequeño dios9 tomaba forma. Dios vio que se había

superado a sí mismo. Porque allí, ante sus ojos, estaba otro dios - con un cuerpo igual

al suyo, incluyendo tamaño y formal0

"¡Dios finalmente lo había hecho! Él pensó lo impensable, y por su Palabra de

fe había creado una criatura que no estaba subordinada incluso ni a sí misma.11

"Dios por ahora estaba contento tenía un colega cuya naturaleza era idéntica a

la suya propia - un dios que podía pensar como él, ser como él y hacer casi (pero no

completamente) todo lo que él podía hacer. Dios llamó 'Adán' a su copia al carbón y le

dio completo dominio y autoridad sobre toda la creación.12 Esta criatura tenía tanto

poder que su Creador no podía hacer nada en el reino de la tierra sin primero obtener

su permiso.13

"¡Adán era verdaderamente una super-criatura! Podía volar como los pájaros y

nadar bajo el agua como un pez. Y eso no era todo. Incluso, sin traje espacial. Adán

podía volar a través del universo. ¡De hecho, con un simple pensamiento podía

transportarse a la luna!14

"A pesar de todo, incluso después de crear una super-criatura como Adán, Dios

no estaba completamente satisfecho. Él sabía de alguna forma, que faltaba una pieza en

este rompecabezas. Así queponiendo su mente en acción. Dios tuvo una vez más una

idea cósmica genial.

"En un destello comenzó a darse cuenta Adán estalla hecho a su propia imagen,

por lo tanto es obvio que debía ser tan mujer como él mismo era hombre. Así que, ¿por

qué no separ la parte masculina de la femenina?. No dispuesto desperdiciar un solo

momento, ¡Dios entró en acción! Haciendo caer a Adán en un sueño profundo, Dios le

abrió, le removió la parte femenina de la masculina e hizo un ser de una belleza

sobrepujadora. Hizo a la mujer - un hombre con un vientre y le llamó a este hombre

con vientre 'Eva'15

"Pero en esta ocasión Dios había ido demasiado lejos, porque había creado las

propias criaturas que un día lo expulsarían del nuevo planeta que él había creado. Por

increíble que pueda parecer, estas super-críaturas un día se volverían contra su propio

Creador y lo relegarían a la condición de la mayor falla de todos los tíempos.

"Verá usted, mucho antes que Dios hubiera visualizado el planeta Tierra en

existencia, él también había creado otro mundo colmado de seres llamados ángeles.

Uno de tales ángeles era un ser soberbia belleza y brillantez llamado Lucero,

'LaEstrella de la Mañana'.

"Lucero tenía grandes ambiciones. De hecho deseaba tomar control de todo lo

que Dios había creado; anhelaba llegar a ser exactamente con el Altísimo. Lucero trató

de vencer a Dios con el poder de las palabras, pero acabó perdiendo.16 Debido a su

traición, Lucero fue expulsado del cielo y se le dio el nuevo nombre de 'Satanás' el

engañador,

"Arrojado del Planeta Madre en donde Dios vivía Satanás aterrizó en la réplica

que Dios había creado cuando habló. Estaba en el planeta Tierra, en donde Adán y Eva

vivirían un día. Allí se dispuso a esperar por la oportunidad de las edades, la ocasión

de hacerse Dios.

"Y luego un día, la oportunidad llegó a su puerta, No mucho después que Adán y

Eva fueran creados, Satanás los espiaba mientras ellos se encontraban desnudos en

medio del huerto del Edén".

"Satanás instantáneamente se transformó en una serpiente y astutamente

engañó a los dos dioses pequeños para que cometieran una traición cósmica. Por el

precio de una manzana. Adán y Eva le vendieron su divinidad a Satanás. Y el Diablo a

través de Adán, se convirtió en el dios de este mundo.17

"Lástima, no sólo Adán y Eva perdieron su naturaleza como dioses, sino que se

les infundió la propia naturaleza de Satanás.18 Adán se había convertido en la primera

persona en experimentar un nuevo nacimiento; 'nació' con la naturaleza de Dios y

'nació de nuevo' con la naturaleza de Satanás.19

"En un instante deslumbrador, el primer hombre y mujer fueron transformados

de divinos a demoniacos, llegando a ser susceptibles al pecado, enfermedad,

sufrimiento -y lo más importante, quedaron muertos espiritualmente. De hecho, el

cuerpo de Eva (que fuera diseñado originalmente para dar a luz por un costado) pasó

por una transformación radical. Desdé ese momento en adelante, ella y su

descendencia femenina darían a luz hijos desde la región inferior de su anatomía.20

"En ese momento fatal, a Adán y a Eva se les cerró la puerta del Edén y Dios

fue expulsado de la tierra. Satanás ahora tenía derechos legales sobre la tierra y sobre

todos sus habitantes,21 y Dios quedó afuera buscando desesperadamente un camino

para volver a entrar.22

"Dios, en un destello, se había convertido en la falla más grande de todos los

tiempos. No sólo había perdido su ángel en la posición más importante, al igual que

por lo menos un tercio de sus otros ángeles, ¡sino que ahora también había perdido al

primer hombre, la primera mujer y la tierra y toda su plenitud!23

"Pero Dios todavía no estaba dispuesto a tirar la toalla. Reconociendo que

necesitaba la invitación del hombre para regresar a la tierra, Dios inmediatamente se

dispuso a trabajar. Después de miles años finalmente encontró a un hombre llamado

Abraham, quien se tragó el anzuelo y se convirtió en el vehículo a través del cual, si

tenía suerte, podría un día recuperar el mundo que había perdido.24

"A través de Abraham finalmente vendría un segundo Adán, y si todo iba de

acuerdo con el plan, le devolvería al hombre su divinidad y a Dios la buena tierra.

"Abraham pudo muy bien haberle dicho a Dios 'que se fuera'.25 En lugar de

eso, decidió hacer un pacto con Dios. De hecho, Dios y Abraham se convirtieron en

hermanos de sangre.26 Ellos forjaron un pacto que le daría a Abraham salud y

riqueza, y le devolvería a Dios una posición firme en el mundo que había creado.27 El

plan de Dios era hacer de Abraham el padre de todas las naciones y producir a través

de su simiente otro Adán que volvería a ganar la pista de carrera que perdiera el

primer Adán.

"Manteniendo su Palabra, Dios hizo a Abraham, muy, pero muy rico. Luego,

una vez más, procedió a visualizar. En la mente de Dios apareció en forma acelerada

un Adán perfectamente nuevo - un hombre que un día lo restauraría a su lugar de

legítimo propietario en el universo y quien expulsaría para siempre del reino a su

archírríval, Satanás.

"¡Y entonces ocurrió! Un día la imagen de este Salvador se hizo realidad en la

mente de Dios. Sin vacilar, Dios comenzó a hablar y a crear el cuadro del Redentor que

había pintado sobre el lienzo de su concienciad Emocionado, Dios confesó

positivamente, '¡El Mesías está llegando, el Mesías está llegando!29

"Cuando el Espíritu de Dios se posó desde lo alto sobre una joven mujer

llamada María, la confesión comenzó a tomar forma ante sus propios ojos.30 La

Palabra hablada se convirtió en piernas, brazos, ojos y cabello. Y luego súbitamente

emergió allí el cuerpo del segundo Adán.31

"El segundo Adán fue llamado Jesús. Como descendiente de Abraham, Jesús fue

rico y próspero. Vivía en una gran casa, 32 manejaba mucho dinero33 e incluso usaba

ropas a la medida.34 De hecho, Jesús era tan rico que necesitaba un tesorero para que

mantuviera registro de todo su dinero.35

"Jesús, quien era un as para hablar y hacer que ocurrieran cosas,36 le mostró a

sus discípulos cómo convertirse en expertos en el arte de la confesión positiva.37 De

tal manera que ellos también disfrutaron de salud y riqueza ilimitada. Algunos de sus

seguidores lo aprendieron tan bien que se hicieron ricos más allá de cualquier

comprensión. El apóstol Pablo, por ejemplo, tenía tanto dinero que los oficiales del

gobierno, procuraban fervientemente de que él tratará de sobornarlos.38

"Jesús también venció cada truco y tentación que Satanás pudiera ponerle en su

camino. A pesar de que nunca aseguró ser Dios, Jesús tuvo éxito en vivir una vida

perfecta y sin pecado.39 Cuando todo fue dicho y hecho, Jesús pasó la prueba en la

que el primer Adán había fallado.

"Y luego, en la plenitud de su vida, Jesús entró en un huerto, un huerto muy

parecido al Edén, en donde el primer Adán había perdido su divinidad. En este huerto

llamado Getsemaní, Jesús avanzó hacia las etapas finales de un proceso que lo

transformaría de un hombre inmortal a un ser satánico,40 y que en cambio recrearía a

los hombres como pequeños dióses".41

A primera vista es probable que usted no crea que tales fábulas son enseñadas en

la actualidad por los "predicadores" más famosos mundialmente, tanto por radio como

por televisión, quienes además cuentan con millones de seguidores. Lo verdaderamente

trágico es que la mayoría de los hermanos no logran detectar tanta herejía y siguen

colaborando con estos "predicadores", leyendo sus libros y asistiendo a sus seminarios

y conferencias. Todos ellos hablan lenguas, ya que a juzgar por sus propias enseñanzas

están llenos del Espíritu Santo. "Este Dios era muy parecido a usted y a mí - un ser de

un metro con 88 centímetros de altura y uncas 200 libras de peso y una mano de unos

23 centímetros de palmo ... La sabiduría y el poder de Dios eran tan grandes, que podía

visualizar imágenes hermosas y luego convertirlas en realidad". Pero ... ¿Es esto lo que

enseña la Biblia acerca de Dios? ¿Necesita Dios visualizar las cosas para crearlas?

Según estos nuevos maestros, Dios usó el poder de su mente, dijo esa palabra

mágica y las cosas aparecieron. Hay en sus enseñanzas algo de panteísmo - es decir la

enseñanza de que todo es Dios y Dios está en todo, de paganismo, superstición y

autoendiosamiento. En otras palabras, usted y yo, todos podemos hacer exactamente lo

mismo que Dios hizo, y no es necesario que midamos un metro con 88 centímetros de

estatura, ni pesemos 200 libras. Adán y Eva eran "dos dioses pequeños" fallaron por el

"precio de una manzana y vendieron su divinidad a Satanás". La Biblia nos dice que

Adán y Eva eran criaturas de Dios y que nunca fueron ni serán dioses.

Según estas enseñanzas, Dios "procedió a visualizar ... un Adán perfectamente

nuevo [a Jesús]". También nos dicen estos "maestros" que Dios "Comenzó a visualizar

vastos océanos y fuentes con aguas abundantes... Su mente produjo destellos de

tormentas y relámpagos". ¿Será cierto que en un tiempo Adán, "Podía volar como los

pájaros y nadar bajo el agua como un pez"? Es probable que estas personas nunca

hayan leído los tres primeros capítulos del Génesis.

Paúl Yonggi Cho, pastor de la iglesia más numerosa de Seúl, Corea, asegura

haber recibido su llamado para predicar del propio Señor Jesucristo, quien

supuestamente se le apareció vestido como un bombero. Cho ha empacado sus

fórmulas de fe bajo la etiqueta del... "poder de la cuarta dimensión". Este hombre no

esconde su vínculo con el ocultismo, argumentando que si los que practican el budismo

y yoga pueden alcanzar sus objetivos a través de los poderes de la cuarta dimensión

(cuarta dimensión que él mismo explica cómo trabaja), entonces los cristianos pueden

lograr mucho más usando los mismos medios. Aunque Yonggi dice que Jesucristo

mismo se le apareció, tenemos aquí un serio problema, porque el propio Jesús dijo:

"Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene

en el nombre del Señor" (Mat. 24:39). El Señor todavía no ha descendido al monte de

los Olivos y él fue muy claro al decir, "desde ahora no me veréis ..." Cualquier visión

del Señor Jesucristo debe ser analizada a la luz de sus propias declaraciones.

"Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo

creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales

y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mat.

24:23,24).

A medida que se acerca el rapto de la Iglesia y posteriormente la aparición del

Príncipe de este mundo, el Anticristo, sus precursores van en aumento y cada vez con

poderes más impresionantes. Un individuo bastante conocido en algunos círculos,

llamado Morrís Cerullo. dice:"Usted no está mirando a Morrís Cerullo - está viendo a

Dios. Está observando a Jesús". En otra ocasión.Cerullo aseguró que Dios estaba

dirigiéndolo para que dijera: "Entréguenme sus billeteras, dice Dios, y permitan que sea

el Señor de su dinero ... Sí, sean obedientes a mi voz". Espero que sus seguidores esta

vez no le hayan entregado su dinero. Estos ladrones y traficantes de almas son tan

descarados que cuando uno los escucha no puede creer lo que dicen o lo que escriben.

Oiga lo que siguen diciendo estos profetas modernos: "Sin embargo, poco sabía

Satanás que la burla final sería para él. Porque así como Adán había caído por la

trampa de Satanás en Edén, ahora Satanás ha bia caído por la trampa de Dios en el

infierno". Esto lo dijo Kenneth Copeland, y se encuentra en el lado 2 del audio-casete

#02-0017, titulado, Qué ocurrió desde la cruz hasta el trono. De acuerdo con este tipo de

enseñanza. Dios es un tramposo, que arma trampas disputándose-con Satanás para ver

quién obtiene el primer lugar y hace caer al otro. Esto se parece más a la mitología

griega o a la mitología de los pueblos antiguos, es muy similar a las enseñanzas de los

mayas, aztecas y otros pueblos indígenas. Estos hombres además son blasfemos, porque

habiendo conocido la Palabra de Dios, deberían saber muy bien quién es Cristo y quién

es Dios.

Permítame compartir con usted, otras de sus enseñanzas:

"Verá usted. Satanás técnicamente lo había desacreditado. Él había arrastrado

a Jesús ilegalmente hasta el infierno.42 Satanás había olvidado por completo

considerar que Jesús en realidad nunca había pecado. Que Jesús simplemente se había

hecho pecado como resultado de los pecados de otros. Lástima, Satanás y su hueste de

demonios habían torturado al extenuado, derramado, pequeño y carcomido espíritu de

Cristo sin derechos legales.43

"Esta fue exactamente la apertura que Dios había estado esperando.

Capturando el momento, Dios habló, su fe colmó las palabras hasta las entrañas de la

tierra. Súbitamente, el espíritu quebrantado, naufragado hasta la muerte, comenzó a

recobrarse y a regresar a la vida. Él comenzó a lucir como algo que el Diablo no habla

visto nunca antes. 44

"Allí, en la siniestra presencia del propio diabólico, Jesús comenzó a flexionar

sus músculos espirituales. Cuando una horda de demonios plañideros le miraban. Jesús

valpuleó al Diablo en el propio patío de su casa. Le arrebató las llaves a Satanás y

emergió del infierno como un hombre nacido de nuevo.45

"Dios había dado el golpe maestro de las edades. No sólo había despojado a

Satanás de su señorío usando a Jesús como carnada, sino que también había atrapado

a Satanás en una tecnicidad, a través de la cual Jesús pudo nacer nuevamente.

"Pero eso no es todo. Gracias a que Jesús fue vuelto a crear desde un ser

satánico hasta una encamación de Dios, usted también puede llegar a convertirse en

una encarnación - ¡tan igual a la encamación de Jesucristo de Nazaret!46 Y como una

encarnación de Dios, usted puede tener salud ilimitada y riqueza ilimitada - un palacio

como el de Taj Mahal con un Rolls Royce en la entrada de su garaje.47 ¡Usted es un

pequeño Mesías circulando por la tierra!48

"Todo lo que se requiere es reconocer su propia divinidad. Usted puede ponerle

los arneses a la fuerza de la fe. Nunca más tendrá que orar, 'Que se haga tu

voluntad.49 En lugar de eso su Palabra es mandamiento de Dios.50 Usando su lengua

para liberar la fuerza de la fe, usted puede hablar cualquier cosa que desee que se haga

realidad".51

¿Se imagina usted a un predicador diciendo que Jesús fue vuelto a crear, desde

un ser satánico hasta una encarnación de Dios? El señor Hagin dice, que puesto que esto

sucedió, "Usted también puede convertirse en una encarnación ¿tan igual como la

encarnación de Jesucristo!". ¿No le recuerda esta predicación al comienzo de la

historia? ¿Recuerda quién fue el primero que predicó este "sermón" sobre la

oportunidad de que el hombre podía ser su propio dios? ¡El autor de esta enseñanza es

Satanás! Así que si algún predicador nos dice que su mensaje es bíblico, tendremos que

admitirlo, ya que la Biblia nos dice: "Entonces la serpiente [Satanás] dijo a la mujer:

No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros

ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gen. 3:4,5).

Los predicadores de hoy ofrecen salud a todo aquel que la desee, dinero, alegría

o gozo en abundancia. Aseguran que "Pablo era muy rico", que "De hecho, Jesús era

tan rico que necesitaba un tesorero [a Judas Iscariote] para que mantuviera registro de

todo su dinero". Nos dicen: "Y como una encarnación de Dios, usted puede tener salud

ilimitada y riqueza ilimitada - un palacio como el de Taj Mahal con un Rolls Royce en

la entrada de su garaje".

Usted sabe lo que dijo Jesús en cuanto a sus riquezas: "Yendo ellos, uno le dijo

en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras

tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde

recostar la cabeza" (Luc. 9:57,58).

Sí, es cierto, Jesús siendo el Rey de reyes y Señor de señores, dejó toda su gloria

celestial y se hizo hombre, jamás acumuló bienes materiales aquí en la tierra, vivió

dependiendo de aquellos que lo recibían en sus casas. Nunca le ofreció salario a sus

discípulos, sino que dijo que las zorras y las aves tenían más que él porque poseían

guaridas y nidos donde guarecerse, mientras que él no tenía siquiera donde recostar su

cabeza. Nada poseía en la tierra. Jesús en realidad nació en un establo prestado; pidió

panes y peces prestados para multiplicarlos y alimentar a las multitudes; solicitó una

moneda prestada para ilustrar una enseñanza; entró a Jerusalén, para que se cumpliese la

Escritura, cabalgando sobre una asna prestada; celebró la última Pascua y estableció la

cena conmemorativa en una habitación prestada, en el aposento alto; murió clavado de

una cruz que tampoco era suya, pues pertenecía a Barrabás y su cuerpo fue colocado en

una tumba también prestada Pero ... ¿Qué en cuanto a Pablo? ¿Es cierto que Pablo era

tan rico que los gobernantes y jueces esperaban que los sobornara y les diera mucho

dinero? Dejemos que él mismo nos diga algo sobre su situación: "Como entristecidos

mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo

nada, mas poseyéndolo todo" (II Cor, 6:10). "Porque ya conocéis la gracia de nuestro

Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que

vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos" (II Cor. 8:9).

Sin duda alguna el gran día del juicio se acerca y pronto estos hombres

comparecerán ante el trono blanco para el juicio, cuando Dios cite a todo el mundo,

incluyendo a los muertos de todos los tiempos, aquellos que no quisieron arrepentirse,

lo mismo que aquellos que han servido de tropiezo y escándalo para millones de

incautos que cayeron en sus redes.

Tanto los apóstoles como el propio Señor Jesucristo, no poseían nada, excepto la

dádiva de la vida eterna para que el pecador pudiera ser salvo. Como dijo el profeta por

inspiración divina: "Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los profetas

profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo

quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? ... Porque desde el más chico de ellos

hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote,

todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz,

paz, y no hay paz" (Jer, 5:30,31 y 6:13, 14).

Estos predicadores de ese "otro evangelio" (Gal. 1:8), nos hablan de "vientos

refrescantes de avivamiento" de "la visita especial del Espíritu Santo", de "vientos de

sanidades por doquiera", "cruzadas de manifestaciones divinas", "milagros",

"prodigios", etc. Últimamente también hay manifestaciones del "espíritu de carcajadas"

y hasta se usa el poder de la mente para visualizar a Jesús. El Señor Jesucristo dijo:

"Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y

prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun los escogidos" (Mat.

24:24),

Mientras la iglesia está aquí, los cañones del engaño apuntan hacia ella. Satanás

quiere neutralizarla y arrastrarla a la adulteración del Evangelio. Pero cuando la Iglesia

sea levantada de súbito en el rapto, entonces el enemigo dirigirá los cañones del engaño

hacia "los escogidos", hacia el remanente de Israel que finalmente se salvará cuando el

Señor regrese en su gloria, con su iglesia y los santos ángeles.

Estamos ya en la "cuenta regresiva" y el día tan largamente esperado pronto

llegará. Sí, hay vientos que soplan, vientos de apostasía, vientos de hechicería

disfrazados de poder divino, vientos de mitología, de blasfemia, soberbia, adulterio

espiritual, engaño, seducción, vientos que anuncian el justo juicio de Dios que será

derramado sobre todos esos profetas de Baal que mantienen cautivos a millones como

borregos para el matadero.

(1) Kenneth Copeland, audio-casete # 06-0601, lado 1, grabado en 1985).

(2) Charles Capps, página 19, La sustancia de la fe, Harrison House, 1990.

(3) Kenneth Copeland, página 19, La fuerza de la fe, publicado en 1989.

(4) Jerry Savelle, capítulo 5, página 68.

(5) Kenneth Copeland, audio cásete #01-3001, lado 1, grabado en 1985).

(6) Charles Capps, Dinámicas de la fe y confesión, Harrison House, 1987,

páginas 28-29.

(7) Charles Capps, Autoridad en tres mundos Harrison House, 1982, páginas 15-

16.

(8) Paúl Crouch, programa Gloria a Dios, cadena de televisión TBN, 5 de

febrero de 1986.

(9) Paúl Crouch, programa Gloria a Dios, cadena de televisión TBN, 7 de julio

de 1986.

(10) Kenneth Copeland, Santa Biblia: Edición de Referencia de Kenneth

Copeland, 1991, página 45.

(11) Kenneth Copeland, Siguiendo la fe de Abraham, lado 1.

(12) Kenneth Hagin, La autoridad del creyente, 2a edición, Tulsa, OK, 1991,

página 19.

(14) Frederick K.C. Price, La fe siempre creciente, programa en la cadena de

televisión TBN, 11 de mayo de 1992, audio cásete # PR11.

(14) Benny Hinn, programa Gloria a Dios, cadena de televisión TBN, 26 de

diciembre de 1991.

(15) Kenneth Copeland, Sensitividad del corazón, KCP Publications, 1984,

página 23.

(16) Kenneth Copeland, El poder de la lengua, KCP Publications, 1980,

páginas 6-7.

(17) Kenneth Hagin, La autoridad del creyente página 19.

(18) Kenneth E. Hagin, Cómo obtuvo Jesús su nombre, audio-casete # 44H01,

lado 2.

(19) E. W. Kenyon, El Padre y su familia, 17a edición, Kenyon's Gospel

Publishing Society, 1964, página 48.

(20) Benny Hinn, Nuestra posición en Cristo #5 - Una heredera de Dios, 1990,

audio-casete #A031190-5, lado 2.

(21) E. W. Kenyon, El Padre y su familia, páginas 38-390.

(22) Kennelh Copeland, El pacto de Dios con el hombre 11, audio-casete #01-

4404, lado 1.

(23) Kenneth Copeland, programa en TBN, abril de 1988.

(24) Frederick K. C. Price, La fe siempre creciente, programa en TBN, 11 de

mayo de 1992, audio-casete #PRIl.

(25) Kenneth Copeland.

(26) E. W. Kenyon, El pacto de sangre, Kenyon's Gospel Publishing Society,

1969, páginas 14 y 16).

(27) Charles Capps, Autoridad en tres mundos, páginas 60 y 61.

(28) Kenneth Copeland, El poder de la lengua, página 9.

(29) Kenneth Copeland, El poder de la lengua, páginas 9 y 10.

(30) Kenneth Copeland, El pacto Abrahámico, audio-casete #01-4405, lado 2.

(31) Benny Hinn, La revelación de Jesús, 1991, video-casete #TV-292.

(32) John Avanzini, Voz de la victoria del creyente, programa en TBN, 20 de

enero de 1991.

(33) John Avanzini, programa Gloria a Dios, en TBN, 15 de septiembre de

1988.

(34) John Avanzini, Voz de la victoria del creyente, programa en TBN, 20 de

enero de 1991.

(35) Frederick K. C. Price, La fe siempre creciente, programa en TBN, 23 de

noviembre de 1990.

(36) Kenneth Hagin, Teniendo fe en su fe, 1988.

(37) Charles Capps, Autoridad en tres mundos, páginas 258 y 59.

(38) JohnAvanzini, Voz de la victoria del creyente, programa en TBN, 20 de

enero de 1991.

(39) Kenneth Copeland, Tome tiempo para orar. La voz de la victoria del

creyente, febrero de 1987.

(40) E. W. Kenyon, Qué ocurrió desde la Cruz hasta el Trono Kenyon's Gospel,

Publishing Society, 1969, páginas 20, 23, 44 y 45.

(41) Benny Hinn, Nuestra posición en Cristo # 2 - el Verbo hecho carne, 1991,

audio-casete #A031190-2, lado 2.

(42) Charles Capps, Autoridad en tres mundos, 143.

(44) Kenneth Copeland, Voz de la victoria del creyente, 21 de abril de 1991.

(44) Kenneth Copeland, Voz de la victoria del creyente, septiembre de 1991.

(45) Kenneth Copeland.

(46) Kenneth E. Hagin, El padre y su familia, 100.

(47) Frederick K. C. Price, La fe siempre creciente, programa en TBN, 9 de

diciembre de 1990.

(48) Benny Hinn, programa en TBN, 6 de noviembre de 1990.

(49) Frederick K. C. Price, La fe siempre creciente, programa en TBN, 16 de

noviembre de 1990.

(50) Kenneth Copeland, Nuestro pacto con Dios, KCF Publications, 1987,

página 32.

(51) Jerry Savelle.

Capítulo XVIII

Cómo hacer guardia

"Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel a gentes rebeldes

que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este

mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les

dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen,

porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos... Les

hablarás, pues, mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes

... Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la

palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte" (Eze. 2:3-5,7 y 3:17).

El verdadero hijo de Dios, especialmente si es un pastor o misionero, debe

mantenerse firme en la verdad, en la sana doctrina, y hablar aunque parezca que nadie le

escucha, porque es probable que nos esté sucediendo lo mismo que le ocurrió a Elias,

quien pensaba que se había quedado solo y así se lo dijo a Dios. La queja de Elias era

esta: "He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de

Israel han dejado su pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus

profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida" (1 Rey. 19:14).

Pero... ¿Sabe cuál fue la respuesta de Dios? "Y yo haré que queden en Israel siete mil,

cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron" (1 Rey. 19:18).

Los cálculos de Elias estaban muy lejos de la realidad. Dios le comunicó que no

era el único que había quedado. Había siete mil que seguían siendo fiel a él. Es lo

mismo que ocurre hoy en muchas congregaciones numerosas. Es probable que al frente

de esa congregación esté un Acab pero muchos de los que escuchan a esos "maestros

gurúes", leen su Biblia y en realidad son personas regeneradas.

Si usted es pastor o líder de un grupo de hermanos y responsable por lo que ellos

reciben en términos de doctrinas, quisiera compartir con usted lo que considero que

debe hacerse para evitar que estos vientos de doctrinas falsas invadan su iglesia. Es

necesario estar muy despierto y mantenerse en guardia todo el tiempo, ya que el

enemigo es muy astuto.

A continuación permítame enumerarle algunas precauciones sencillas, pero que

pueden ser de granbendición,

EVITE EL PASTURADO DE LA MUJER

Hasta el Concilio Vaticano II, por allá por el año 1960, casi no sabía de ninguna

mujer "pastora o reverenda". Pero hoy las cosas han cambiado. Muchos cristianos

piensan que el movimiento carismático tuvo su origen en la iglesia cristiana, cuando en

realidad fue promovido por el Vaticano, justamente fue uno de los asuntos tratados en

dicho cónclave para evitar el rápido crecimiento de los "protestantes". El razonamiento

entonces fue el siguiente: Perseguir a los cristianos no tenia sentido. Los países

comunistas que lo hicieron sólo lograron que hubiera una iglesia más pura a la que se le

llamó "iglesia subterránea", especialmente en la ex-Unión Soviética y actualmente

todavía en China. Constantino lo descubrió en los albores de la iglesia. Los emperadores

que le precedieron eran más bien hostiles hacia la iglesia cristiana, pero Constantino

descubrió que cuánto más la perseguía, tanto más proliferaba. Así, que decidió

infiltrarse y declarar de un plumazo que su imperio era "cristiano". Es fácil comprender

entonces cómo afectó esto a la iglesia. Al principio los hermanos dieron gloria a Dios,

¡porque hasta el emperador se había hecho cristiano! Pero no pasaron muchos días

cuando descubrieron el engaño. Así nació la iglesia que se llamó "CATÓLICA,

APOSTÓLICA Y ROMANA". Constantino fue el origen .de esta iglesia. mismo -

Infiltrarse en la iglesia en los países hispanos parlantes, especialmente en la iglesias

pentecostal. Se escogió Hispano América por ser prácticamente lo único que todavía le

queda al Vaticano y se eligió el pentecostalismo por dos razones:

1) Porque son muy agresivos e intrépidos, y

2) Porque contaban con un elemento muy favorable por un lado la mayoría

tiene poco conocimiento doctrinario pero sí mucha confianza en las

emociones; mientras que por el otro, practican "el donde lenguas" alegando

que dicho don es el sello de la plenitud del Espíritu.

Entonces ... ¿Por qué no "hablar en lenguas" y así "probar" en esta iglesia que

uno ya tiene la "plenitud del Espíritu"? La idea no podía ser mejor. Muy pronto, cuando

terminó el largo Concilio, todos pudimo; ver a jóvenes de la Acción Católica, guitarra

en mano, sentados en las escalinatas de alguna catedral católica, cantando "coritos

cristianos", como por ejemplo "Yo tengo un amigo que me ama", "Mi corazón contento

está", "No con ejército ni con espada, sino con mi Espíritu", "Allá en el cielo, allá en el

cielo", etc. Tras los coritos que cantaban estos ... "nuevos hermanos", algunos curas y

monjas comenzaron de repente a "hablar en lenguas", exactamente igual como lo

hacían las iglesias pentecostales. El dilema se hizo claro. Si el "hablar en lenguas" era

prueba de haber recibido la plenitud del Espíritu Santo, ¿cómo negar que el cura o la

monja acababan de ser bautizados con el Espíritu? Se dieron casos de "intercambio de

ministros", donde un cura iba a una iglesia evangélica a predicar y el pastor a la iglesia

católica, aunque seguramente éste último no sabía cómo oficiar misa. Este coqueteo

con Babilonia hizo mucho daño, ya que la mayoría de hermanos no sabía qué hacer,

pues sus ministros habían decidido "unirse".

Una de las muchas cosas que aparecieron, fueron las mujeres pastoras,

pretendiendo que esto es absolutamente correcto. Nunca explicaron de qué Biblia

sacaron esto, pero tal como me dijo cierta vez una hermana que favorecía el pastorado

femenino, el apóstol Pablo lo aprobó en el capítulo 3 de Gálatas, cuando dijo: "De

manera que la ley ha sido nuestro ayo para llevamos a Cristo, a fin de que fuésemos

justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos

de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en

Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre;

no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (Gal. 3:24-

28).

Pero ... ¿Cómo se puede deducir por estas palabras que el pastorado también es

para la mujer? "Efectivamente" - dicen algunas señoras - "ya no hay varón ni mujer".

Aunque este tipo de interpretación o hermenéutica, es descabellada. Algunos la usan

para probar lo que quieren, aunque la Biblia lo prohiba explícitamente. Por supuesto

que cualquier persona, incluso sin conocimiento de la Biblia, ni siquiera convertido,

sabrá por el contexto, que Pablo aquí no está refiriéndose al pastorado, sino a la

eliminación de barreras que permite que tantos judíos como gentiles puedan acercarse

libremente a Dios y ser salvos por la fe en la gracia Divina.

Permítame compartir con usted estos dos pasajes de la Escritura en donde están

detalladas las credenciales pastorales. "Pero es necesario que el obispo [el pastor] sea

irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto

para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias

deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a

sus hijos en subjeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia

casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea .que

envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga

buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del

diablo" (I Tim. 3:2-7), "Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo

deficiente, y establecieses ancianos [pastores] en cada ciudad, así como yo te mandé;

el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no

estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo

[pastor] sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no

dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino

hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de si mismo, retenedor de

la palabra fiel tal como ha sido ensenada, para que también pueda exhortar con sana

enseñanza y convencer a los que contradicen"(Ti. 1:5-9).

Al leer estos dos pasajes se nota que el pastorado no es para la mujer, por muy

buena cristiana que sea. Por el registro del Antiguo Testamento podemos comprobar

que las mujeres tomaban control del pueblo de Israel, siempre que su gente se alejaba de

Dios. El Señor amenazaba a su pueblo con las mujeres y los jóvenes. La mujer era

símbolo de debilidad y el joven de inexperiencia. Eso fue lo mismo que dijo Dios por

boca del profeta Isaías: "Y les pondré Jóvenes por príncipes, y muchachos serán sus

señores ... Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de

él" (Is. 3:4,12). ¡Una iglesia que respira "pastorado femenino" no es neotestamentaria y

ha abierto sus puertas a la apostasía.

La iglesia debe contar dentro de sus estatutos y principios de fe, con una cláusula

que prohiba explícitamente el pastorado femenino. Tengo la impresión de que muy

pronto las iglesias bíblicas NO podrán hacerlo. Está llegando el día cuando un

"miembro" de algunas de nuestras iglesias podrá demandar fácilmente al pastor o a la

iglesia y exigir que se ponga como pastor a un homosexual o a una mujer. Por ahora

debemos estar en guardia, para evitar esto. ¿La razón? Simplemente porque la Biblia ni

explícita ni implícitamente sugiere el pastorado de la mujer.

¡CUIDADO CON LOS HIMNARIOS Y CORITOS!

Otra señal que debe tenerse en cuenta en una iglesia que va camino a la apostasía

es la desaparición de los himnarios, y no sólo esto, sino la supresión de los instrumentos

tradicionales que por tantos años han sido de bendición a tantas generaciones, tal como

el piano y el órgano. Estos instrumentos han sido cambiados por guitarras, tambores e

instrumentos de percusión. "Pero ..." - dirán algunos - "¿qué hay de malo en introducir

un poco de jovialidad en los servicios?". Es que no se trata de "Jovialidad", sino de

desenfreno. Además, cuando una iglesia está camino a la apostasía, no puede tolerar la

lírica de los himnos antiguos.

La gran diferencia entre los himnos y coritos, es que los himnos son el producto

de escritores con una sólida vida espiritual, quienes reflejan en la letra que escribieron,

las doctrinas bíblicas. Por ejemplo, la gracia divina, la sangre derramada por nuestro

Salvador, el perdón de Dios por pura gracia, el arrepentimiento, la conversión, el nuevo

nacimiento, el juicio de Dios, etc. Mientras que los coritos hablan de las experiencias

personales, del "calor de la presencia de Dios", de estar "siempre gozosos", de cuán

"Salvador y sanador es Cristo" y también, que "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por

los siglos". Se le canta a la abuela, al padre, a la madre, y muy especialmente a a "cosa

hermosa que se siente en ese lugar..." Para comprobar lo que le digo, usted no tiene más

que tomar uno de estos "cancioneros" de ahora y comparar sus letra con la de algún

himnario antiguo.

Cuando en su iglesia se intente introducir alguna de estas "reformas", haga sonar

la alarma, no porque haya alguna intención mala en esto, sino que así es como comienza

a entrar la carroza de la apostasía. Hay algunos coritos que son muy bíblicos y buenos,

su melodía es pegajosa y agradable. No hay nada de malo en cantarlos, pero le aconsejo

que no los use en un servicio formal, especialmente en el matutino. En este servició, la

gente necesita permanecer en absoluto silencio y escuchar un mensaje cargado de

principios bíblicos y del poder divino. Nada mejor que cantar unos cuantos himnos

relacionados con el tema del día, y permitir que Dios se válga de estos medios para

recibir la porción espiritual y teológica necesaria.

Otro aspecto en cuanto a la música, es que existen en nuestros himnarios algunos

himnos, que por su contenido lírico no deberían cantarse jamás. Un ejemplo muy

elocuente es el que se titula "La mañana gloriosa". Leamos la letra de este himno y

luego vamos a compararla con. lo que dice Dios en su palabra:

"Cuan gloriosa será la mañana, cuando venga Jesús el Salvador;

Las naciones unidas como hermanas, bienvenida daremos al Señor...

Esperamos la mañana gloriosa para dar la bienvenida al Dios de amor.

Donde todo será color de rosa, en la santa fragancia del Señor ..."

Ciertamente, me gustaría mucho que Dios hubiera provisto un plan como el que expresa

este himno, pero NO hay tal. Nunca llegará "esa mañana gloriosa, cuando las naciones

unidas como hermanas le darán la bienvenida al Señor". Ésto es exactamente lo que

predica la Nueva Era. Esta secta tiene un plan muy bien elaborado para crear en la

madre Tierra, una supuesta paz duradera, para que todas las naciones del mundo

conformen una sola familia, sin ningún tipo de diferencias - nacionales, raciales,

sociales o culturales. Una vez lograda esta utopía, la Nueva Era proyecta invitar a Jesús

para que ocupe el trono de Jerusalén. Sin embargo, sabemos muy bien que los planes

de Dios no funcionan así. Satanás es mentiroso y padre de la mentira. Él sabe que

deseamos paz, que queremos acabar para siempre con las guerras e intrigas. Mientras

algunos cantan "La mañana gloriosa". Dios nos advierte en la Biblia cómo serán

exactamente las cosas.

En primer lugar, la Biblia nos dice que Dios se encargará de trasladar a los

redimidos de todos los tiempos y en todo el mundo, en un abrir y cerrar de ojos, a la

presencia del Salvador. Este es el primer gran paso que parece estar en turno ahora.

"Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el

otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra

dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado" (Luc. 17:34-

36). Esto que dijera Jesús nunca ocurrió, por eso pienso que él está hablando de ese gran

momento que llamamos el arrebatamiento de la Iglesia. Años después, Pablo dijo: "He

aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la

trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos

transformados" (I Cor. 15:51,52). Esta declaración del apóstol Pablo es significativa,

porque había llegado el momento en los planes de Dios para revelarle algo a un siervo

suyo que nadie conocía hasta entonces. Pablo explica que este "misterio", consistía en

el hecho de que "no todos dormirán". En otras palabras, no todos los cristianos

morirán, porque habrá una generación que no experimentará la muerte física, sino que

será transformada en el momento del arrebatamiento. En un momento, "en un abrir y

cerrar de ojos", los cristianos muertos resucitarán en cuerpos nuevos glorificados, y los

que estén vivos serán transformados. Pablo acababa de recibir esta revelación y se la

comunicó a los hermanos de la iglesia más carnal de todos los tiempos, la de Corinto,

allá en Grecia. Esto nos indica también que no hay tal cosa como "un rapto parcial",

sólo para los espirituales, como enseñan algunos. Pablo le dijo a los hermanos de

Corinto, que a pesar de que algunos de ellos tenían una conducta peor que los

incrédulos, si el Señor llegaba en sus días para arrebatar a su Iglesia, todos serían

transformados. El mismo apóstol le escribió luego a los Tesalonicenses diciendo:

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de

Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los

que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para

recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (I Tes. 4:16,17).

Este gran evento conocido como el arrebatamiento de la Iglesia, sucederá en

cualquier momento, bien podría tener lugar antes que usted termine de leer esta página.

No olvidemos que cuando Jesús habló de este tema, tal como así está registrado en el

capítulo 17 de Lucas, mencionó como ejemplo los días de Noé y Lot. Explicó que las

condiciones que reinarían en el mundo en los días previos al rapto, serían similares a las

condiciones que prevalecieron en los días de estos dos hombres. Dice la Escritura que

en el tiempo de Noé predominaba el mal y en los días de Lot la sodomía. Si se detiene a

pensar por un instante en lo que lee en los diarios y observa y escucha diariamente por

los noticieros de televisión, reconocerá que lo que más abunda en nuestros días es la

violencia, el crimen, las drogas y la sodomía. A pesar de todos estos males, la iglesia

seguirá existiendo, aunque en una cifra prácticamente insignificante, tal como fuera el

número de justos en los dos casos antes mencionados. Jesús además destaca que los

hombres estarán comprando, vendiendo, casándose y dándose en casamiento. En otras

palabras, la vida seguirá su rutina acostumbrada. Los hombres hasta el último momento

estarán divirtiéndose, jugando, concurriendo a eventos olímpicos, salas de teatro, etc.

Cuando la Iglesia que es la luz del mundo y la sal de la tierra, haya partido, el

mundo nunca más volverá a ser igual. El mal se agravará de inmediato y no habrá

oposición al desenfreno de los hombres. Entonces aparecerá el Anticristo para llenar el

vacío dejado por la Iglesia, él tendrá su oportunidad. Para esa época la situación

mundial habrá llegado a extremos peligrosos, incluso es muy probable que el mundo

esté al borde de un holocausto global. La humanidad entera aclamará al Anticristo

como el "salvador". Él aparecerá montado en un "caballo blanco" (Apoc. 6:2),

aparentando justicia y victoria, sin dejar traslucir la menor señal de que le siguen otros

caballos con sus jinetes; esto es el "caballo bermejo" (sangre), el "caballo negro"

(hambruna) y el "caballo amarillo" (muerte) (Apoc. 6:3-8).

Este singular personaje, Satanás encarnado, será recibido como un verdadero

"Mesías", incluso engañará hasta los propios judíos. Jesús se refirió a él cuando dijo:

"Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio

nombre, a ése recibiréis" (Jn. 5:43). Esta es una declaración poco alentadora. Será una

decisión suicida para los judíos, pero eso será exactamente lo que sucederá. Ese "otro"

que aparecerá inmediatamente después del rapto de la Iglesia, es el Anticristo. Los

judíos, lejos de recibir a su Mesías, el Señor Jesucristo, estarán dándole la bienvenida al

Anticristo.

Aunque todos los aspectos de la vida del hombre estarán en poder de ese

hombre, el aspecto religioso estará a cargo de la Nueva Era, junto con los actuales

"predicadores" y sus innumerables seguidores. Entonces, lejos de opacarse las

manifestaciones milagrosas, los milagros y prodigios aumentarán en forma increíble.

Es probable que se escriban y se publiquen libros, sobre cómo, Dios se encargó de los

enemigos de la unidad y los arrojó al infierno.

El gobierno del Anticristo estará basado en la mentira y el engaño. Las

multitudes ya casi están listas para ese día. Los políticos nunca habían sido tan

mentirosos como ahora. La mentira incluso se ha colocado en los estantes de las

librerías "cristianas".

Las Biblias han sido tergiversadas y ampliadas con los textos apócrifos. La

mentalidad del hombre está madura para asimilar la gran mentira que está por llegar. El

Anticristo en su primera etapa, pretenderá ser un gobernante "bonachón", luego

mostrará los dientes y se autoproclamará Mesías de los judíos, pero ellos le rechazarán.

De inmediato procederá a organizar una fuerza militar multinacional para invadir a

Israel y borrarlo del mapa para siempre. Estando ya todos los ejércitos del mundo listos

para el asalto final, ocurrirá algo extraordinario, porque el Señor impedirá que el

Anticristo se salga con la suya, aunque dos tercios de los judíos serán exterminados.

A este gran acontecimiento se refiere Dios cuando dice: "Porque yo reuniré a

todas las naciones para combatir contra Jerusalén ... Después saldrá Jehová [Jesús] y

peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus

pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al

oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio ... Y vendrá Jehová mi Dios,

y con él todos los santos" (Zac. 14:2-5). Cuando el Señor Jesucristo esté por regresar a

este mundo, "las naciones no estarán unidas como hermanas" para darle la bienvenida,

sino que estarán reunidas para impedir que venga. Tal como dice el Salmista: "¿Por

qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los

reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido,

diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora

en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, y

los turbará con su ira" (Sal. 2:1-5).

Los cañones de esta fuerza multinacional estarán apuntando a un solo enemigo,

al propio Señor Jesucristo que estará llegando con su amada Iglesia, mientras nuestro

planeta se hallará sumido en tinieblas. Jesús mismo habló de esto cuando dijo: "E

inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la

luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los

cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el

cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre

viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria" (Mat. 24:29,30). "Porque

ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quie al presente lo detiene,

hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel

inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el

resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran

poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que

se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos" (II Tes.2:7-

10).

Estos y varios otros pasajes de la Biblia describen la misma escena - el momento

cuando el Señor regrese a la tierra. Nadie le dará la bienvenida, excepto el remanente de

Israel, quien al darse cuenta del error que cometieron con Jesús, ientonces le recibirán

como Salvador y Mesías! Jesús mismo les dijo: "Porque os digo que no me veréis

hasta que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor" (Mat. 23:39).

No corresponde explicar con detalle los eventos que acompañarán el regreso del

Señor, pero los pasajes citados nos bastan para comprobar cuan lejos está la realidad

bíblica de lo que descuidadamente solemos cantar. Esta es una razón, que cada iglesia,

especialmente cada líder, debe considerar con seriedad, antes de reemplazar los himnos

saturados de teología, con esos coritos tipo "merienda".

Alguien podría argumentar diciendo: "Lo que pasa es que el himnólogo se está

expresando en forma poética". Pero permítame preguntarle: ¿Enseña la Biblia que es

posible mentir cuando se hace poéticamente? Debemos revisar hasta lo que viene en

nuestros himnarios, porque no podemos predicar una cosa y cantar otra. Mediante los

himnos, en cierto modo también estamos enseñando. Y aunque su mensaje sea bueno o

malo, la enseñanza quedará, no sólo la melodía y el ritmo.

Les aconsejo que revisen con extremo cuidado los himnos que canten. Hay

algunos cuya letra parece muy bíblica, hasta cuando nos detenemos y comenzamos a

compararla con la Escritura. Tal es el caso por ejemplo, del himno titulado "Divino

Espíritu de Dios". Su letra dice en parte:

"Divino Espíritu de Dios, enviado por Jesús, Del bien condúcenos en pos, y

alúmbrenos tu luz.

Haz comprender al corazón, cuan grave es su maldad.

Y danos el precioso don de andar en santidad".

Otro dice:

"Llena, oh Santo Espíritu, llena sí hoy nuestro ser... Llénanos hoy. Señor. Llena,

oh Santo Espíritu, para servirte en amor ..."

Otro himno titulado "Ven, Santo Espíritu", dice:

"Ven y concédenos vida; ven, danos luz para ver. Ven, danos hoy fortaleza... ven

Santo Espíritu llena mi alma de santo amor; Ven con poder y victoria. Ven, como

quieras, ven hoy".

La lista de himnos de este tipo es larga. Pero ... ¿Por qué está mal cantar estos

himnos? Esta pregunta voy a responderla con otra: ¿En qué pasajes de la Biblia se nos

dice que tenemos que orar al Espíritu Santo, alabarle o que tenemos que pedir que

venga? El Espíritu Santo es un don de Dios, pero deja de serlo si creemos que lo

recibiremos pidiendo, sea en la forma que sea que lo hagamos. Teológicamente es

incorrecto hacerlo y es necesario que tengamos cuidado con esto en nuestras iglesias,

siervo de Dios, reconoció que no había tal, que era una alegría satánica. "Cuando oyó

Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el

campamento. Y él respondió: No es voz de alaridos de fuertes ni voz de alaridos de

débiles; voz de cantar oigo yo" (Exo. 32:17,18).

Usted seguramente recuerda lo que Moisés y Josué encontraron cuando llegaron

- el "servicio de alabanzas y adoración" estaba en pleno apogeo. Hay muchos Aarones

hoy, pero nos faltan los Moisés. Los llamados "hombres de Dios" de nuestros días,

tienen mucho de hombre, pero muy poco de Dios. No tienen carácter, ni convicciones,

no son verdaderos líderes, son tan pusilánimes como lo fuera Aarón. El pueblo les pidió

algo que los hiciera "sentirse bien", porque Moisés se demoraba en la presencia de

Jehová. Aarón, en lugar de convocarlos a una vida de oración, apoyando a su líder

quien estaba en la presencia del Señor, satisfizo el deseo del pueblo. Todo el mundo

"quiere sentirse bien", porque es lo que vale hoy en día. Esta estafa es la única teología

que conocen muchos cristianos, porque jamás se han visto enfrentados con la Palabra de

Dios. ¿Recuerda la pregunta que le hizo Moisés a su hermano Aarón? "Y dijo Moisés a

Aarón: ¿Qué te ha hecho estepueblo que has traído sobre él tan gran pecado?" (Exo.

32:21).

Aarón ni siquiera se había dado cuenta que esto era malo. Cuando la verdad de

Dios es cambiada por los sentimientos, entonces obviamente el Espíritu Santo no nos

reprenderá, así como tampoco lo hizo con Aarón. Moisés y Aarón eran hermanos,

estaban viendo el mismo cuadro, sin embargo lo que para Moisés era un gravísimo mal,

para Aarón era perfectamente normal.

Alguien podría objetar diciendo que Jesús sí invitó a los judíos a pedir el

Espíritu Santo, ya que en Lucas 11:13 él dijo "Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar

buenas dádivas a vuestros hijos ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu

Santo a los que se lo pidan?". Recordemos que éste es el único texto que afirma que los

cristianos deben pedir el Espíritu Santo. Sin embargo, teniendo en cuenta lo que

hicieron los 120 desde el ascenso de Jesús hasta Pentecostés, parece claro que allí se

cumplió esta invitación del Señor. De otra manera: ¿Cómo oraban ellos? ¿Qué pedían?

Puesto que el Señor les ordenó que no salieran de Jerusalén hasta tanto no recibieran el

Espíritu Santo, es obvio que ellos oraron pidiendo el Espíritu Santo y que Jesús, tal

como les dijo, lo cumplió en el Pentecostés.

Capítulo XIX

Aplausos, saltos y demás

Otra señal que indica en una iglesia que se aproxima el carruaje de la apostasía,

es cuando comenzamos a escuchar "aplausos para Jesús ..." o simplemente como

"parte de las alabanzas", porque la Biblia dice que debemos "batir las manos". Y

ciertamente alguien podría decir: "Pero ... ¿qué tiene de malo que la congregación

acompañe un himno batiendo las manos?". En sí no hay nada de malo, pero he

comprobado que generalmente a través de los aplausos es como se introducen muchas

otras modalidades de "alabamos". Se comienza con los inocentes aplausos, luego

naturalmente "los saltos para Jesús", luego "las carcajadas para Jesús", después

"abrazarse y levantarlas manos para Jesús". Sin darse cuenta la congregación

comienza a ser manipulada por un gurú que está al frente, casi siempre con una guitarra,

creyendo que lo que ocurre es que están dándole lugar al Espíritu Santo, ya que están

algo así como ... "borrachos del Espíritu". Pero lo que sucede en realidad es que

inocentemente se han rendido a un espíritu extraño quien se encarga de alejarlos de la

Palabra para mantenerlos saltando y "alabando"por horas.

Después de casi dos horas de este ritual Aaróníco, con su becerro de oro

caminando por la plataforma, soltando una que otra palabrita, algún chiste, alguna

ilustración que vaya preparando los bolsillos de los presentes, porque a los "borrachos"

habrá que despojarlos de lo que tienen, el becerro de oro brilla, gracias al juego de luces

montadas profesionalmente. A distancia muchos podrían pensar que es una pelea, pero

cualquier hombre de Dios, veterano en la Palabra, sabrá de qué se trata. Sin embargo,

es indudable que esa multitud se lleva algo a su casa: ¡Se sienten bien! Dieron rienda

suelta a sus emociones, gritaron, aplaudieron, fueron adulados porque el becerro es

profesional y sabe cómo es la naturaleza del hombre.

¿Alguna vez se detuvo el lector a pensar en lo que realmente significan las

alabanzas? En cierta oportunidad Jesús dijo: "En esto es glorificado mi Padre, en que

llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos" (Jn. 15:8). No son los coros, las

guitarras, los pianos, los órganos, los instrumentos de percusión o los violines los que

mejor glorifican al Señor. Ciertamente tampoco son los gritos de "gloria a Dios y

aleluya", ni los saltos, ni el.batir las manos. El Señor no pudo haber sido más claro.

Debemos dar fruto y que esos frutos permanezcan. Sin duda el Señor Jesucristo se

refiere a dos clases de frutos. Llevar almas a sus pies y vivir una vida guiada por el

Espíritu. En ninguno de los dos casos intervienen ni saltos, ni cánticos, ni aplausos, ni

los instrumentos. En el caso de un pecador, usted va y le habla de Cristo y en el caso de

su vida dirigida por el Espíritu Santo, la Biblia dice: "Mas el fruto del Espíritu es

amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza" (Gal.

5:22).

En los días del profeta Isaías, Dios se quejó del tipo de alabanzas que le ofrecía

su pueblo: "¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios?

Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero

sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de

vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? No

me traigáis mas vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de

reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas

solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi

alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras

manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración,

yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos" (Is. 1:11-15).

Si tuviéramos que colocar esta protesta de Dios a la luz de lo que hacen

hoy muchos de aquellos que pretenden ser hijos de Dios, diríamos: "¿Para qué me

sirven vuestras reuniones multitudinarias con ofertas de sanidad del cuerpo, para

beneficiar la come y reclamando supuestos 'dones del Espíritu', siendo que yo nada

tengo que ver en esas reuniones? ¿Cuándo pedí yo dinero a la gente? ¿Por qué los

supuestos ungidos de tantas congregaciones explotan a su gente en mi nombre? Esas

reuniones tan concurridas, esos 'testimonios de sanidad' que son fraudes descarados, la

búsqueda de poderes, el tumbar a la gente y practicar hechicería en mí nombre,

pretendiendo que yo estoy en esos negocios, me tienen hastiado. Cuando ustedes

extiendan sus manos hacia arriba aparentando ser un pueblo humillado y suplicante,

moviéndose al compás de una música que hipnotiza colectivamente a miles de hombres

y mujeres atrapados en el ocultismo, yo esconderé mi rostro de ustedes".

TODO ES RELATIVO

Los cristianos rara vez escuchan de verdad lo que el ministro está predicando y

enseñando. Por eso les toma mucho tiempo advertirse que están ante un gurú no ante un

predicador. Él usa la Biblia, ora a Dios, canta himnos cristianos, dice gloria a Dios y de

cuando en cuando "aleluya". Pero permítame ayudarle para que usted pueda

descubrir cuanto antes al apóstata. Observe entre otras cosas, si ese "predicador"

comienza a decir: "Bueno, uno no puede asegurar que Moisés escribió el Pentateuco ...

Tampoco podemos asegurar que Jesús nació de una virgen, eso era lo que la gente

creía en esos días. Tampoco se puede asegurar que resucitó, pero sea como fuere, él sí

vivió una vida santa y ejemplar . No se puede creer el relato del diluvio, porque casi

todos los pueblos, incluyendo los aztecas, mayas y otros, tienen leyendas similares. La

arqueología ha demostrado que la creencia de una lluvia torrencial debido al enojo de

los dioses, la tenían casi todos los pueblos del planeta. Cada uno su propia versión,

pero todas parecidas a la epopeya del Noé de la Biblia".

Si escucha con atención a un apóstata, se dará cuenta de que para él, todo es

relativo. La Biblia no es la declaración terminante de Dios digna de confianza, sino

simplemente un compendio de las creencias populares, en otras palabras, su mensaje

central son las creencias del pueblo hebreo. Si su pastor cree estas cosas, las habla y las

predica, usted debe salir de esa iglesia cuanto antes. Debemos tener presente que en el

fondo, lo que creen estas iglesias de la prosperidad económica, la sanidad a pedido y el

don de lenguas a pedido, es lo mismo que enseña y predica la llamada Nueva Era.

UNÁMONOS ...

Si su pastor es famoso porque integra algún concilio de pastores de la ciudad o

de toda una región, ésto es otra señal negativa. El lugar del pastor siempre debe ser su

iglesia. Su deber es cuidar de la grey de Dios, no de buscar la "unidad" con gente que

predica todo viento de doctrinas. Uno de los trucos que Satanás ha montado para

fomentar el ecumenismo sin que la gente se alarme por el ocultismo y las falsas

doctrinas en las iglesias cristianas, es justamente el propiciar reuniones conjuntas,

ecuménicas, interdenominacionales. aunque hayan diferencias abismales en materia de

doctrinas.

No existe ninguna necesidad de unirse con las demás iglesias porque algún

predicador fogoso llega a la ciudad y seguramente promete grandes milagros.

No es bíblico auspiciar esta clase de reuniones uniéndose a veces con

todo tipo de personas, e incluso se dan casos en que se le dice a los nuevos convertidos

que "asistan a la iglesia más cercana a su hogar", sin decirles nada más. ¿Quiere decir

esto que si la iglesia más cercana es la católica, la mormona, el salón del reino, el centro

de rosacruces o la misma iglesia de Satanás, el supuesto "convertido" deberá en

obediencia a sus consejeros concurrir allí?

La iglesia necesita concentrar sus esfuerzos a nivel local. No requiere de

predicadores que suelen aparecer con todo un séquito de "profesionales", para así

crearles gastos astronómicos a los hermanos, quienes muchas veces son personas de

escasos recursos. Es notable ver cómo actuaron los hermanos de la iglesia primitiva. El

capítulo 15 del libro de Hechos nos habla del concilio de la iglesia en Jerusalén. Allí se

trata de manera especial el asunto de la conversión de los gentiles. El capítulo 16 de

Hechos nos dice, que Pablo conoció a un joven llamado Timoteo,"Y daban buen

testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio" (Hec. 16:2). Aquí

tenemos a un joven conocido en dos ciudades del Asia Menor, y el versículo indica que

las iglesias en forma individual daban buen testimonio de él. "Y al pasar por las

ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los

ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran

confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día" (Hec. 16:4,5).

Pablo, Bernabé y Timoteo no le entregaron cartas respecto a lo que habían

acordado los hermanos en Jerusalén, a los presidentes de una asociación de iglesias del

Asia Menor, ni a un secretario ejecutivo de una convención que agrupaba un buen

número de iglesias. Lo que Pablo hizo fue darle una carta a cada iglesia en forma

individua, porque ese era siempre el concepto de la iglesia, que cada congregación

funcionará en forma individual, no colectiva.

Nunca debemos preocuparnos de la "unidad", sino ocuparnos en ella. La unidad

no es obra humana, sino divina. La situación geográfica, la denominacional y hasta la

idiomática, hace que sea mucho mejor que cada iglesia trabaje independientemente.

Además, esto hace mucho más difícil que un poco de levadura "leude toda la masa", si

esta masa está en recipientes separados. La "levadura" podrá leudar un recipiente, pero

dejará intactos los demás.

En Corinto había pecados muy grandes, muy graves, pero la iglesia de Corinto

no formaba parte de una convención, de una asociación o algo parecido, con las iglesias

de Tesalónica, Galacia, etc. De haber sido así, todas las iglesias se habrían contaminado

con el corintianismo, pero gracias a esta individualidad, las otras iglesias quedaron

libres de tanta falsa doctrina, tanto pecado e inmoralidad. La unidad de que habla la

Biblia es de tipo espiritual. Eso es lo que implica cuando dice: "Solícitos en guardar la

unidad del Espíritu en el vínculo de la paz" (Efe. 4:3). La Biblia ni siquiera nos dice

que debemos orar por la unidad, porque fue el Señor Jesús quien oró por esto y sin duda

alguna su oración fue oída, porque la iglesia cristiana definitivamente está unida,

aunque no uniformada.

La Iglesia debe concentrarse en la evangelización de los inconversos y la

edificación de los cristianos. No tiene que vivir en pugna con otras iglesias de la zona,

pero tampoco tiene por qué buscar alianzas con ellas, salvo que se trate de iglesias

verdaderamente bíblicas y que el deseo que los mueva a esa unión sea algún esfuerzo en

común, puesto que las dos son del mismo corte bíblico fundamental. La iglesia bíblica

no se ocupa de la unidad, sino que la disfruta. Todo cristiano verdadero sabe

perfectamente que la unidad es obra del Espíritu Santo, no de ejecutivos con título de

reverendos.

LA BIBLIA: ¿ES O CONTIENE LA PALABRA DE DIOS?

Es extremadamente necesario que se descubra cuanto antes este otro "paquete"

en el carruaje de apostasías. El cristiano verdadero no tiene ninguna razón para dudar

de la inspiración de la Biblia, la palabra de Dios. El hispano debe tener presente que

aparte de las versiones Reina Valera 1909,1960 y la revisada en 1977, ninguna otra

versión es digna de crédito. Este no es un tratado sobre las diferentes versiones bíblicas,

pero conviene recordar algunas amonestaciones bíblicas al respecto.

Hace muchos años Jeremías escribió: "¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y

la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma

mentirosa de los escribas ... he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué

sabiduría tienen?" (Jer. 8:8,9).

La Palabra de Dios ha sido atacada siempre. Ya la estaban alterando en los días

de Jeremías los escribas que la copiaban convirtiéndola así en mentira. Hoy, existen

versiones bíblicas mal traducidas en forma deliberada y otras con notas al margen,

abiertamente contrarias al texto. Estos dos casos correspondían en el pasado sólo a los

testigos de Jehová y a los católicos, respectivamente. Ahora el panorama bíblico ha

cambiado radicalmente y el cristiano se encuentra con muchísimas nuevas versiones

bíblicas. Incluso en algunas versiones llamadas protestantes, hasta encontramos los

textos apócrifos. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo: "Toan la Escritura es inspirada

por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena

obra" (II Tim, 3:16).

Esta declaración inspirada por el Espíritu Santo, deja plenamente claro que la

Biblia es inspirada y que por lo tanto su autoridad es divina. La Biblia instruye,

redarguye, corrige, prepara y perfecciona al hombre. Una iglesia que acepta la versión

Dios llega al hombre, la Biblia Pentecostal, esta última con sus citas correspondientes

en donde entre otras cosas se niega la seguridad de la salvación, y otras versiones

diferentes a la Reina Valera, ya está en serio peligro y usted debe tener mucho cuidado

de no ser arrastrado por el error. Salomón dice: "Toda palabra de Dios es limpia; él es

escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y

seas hallado mentiroso"(Prov. 30:5,6). Pedro escribió: "Porque nunca la profecía fue

traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo

inspirados por el Espíritu Santo" (II Ped. 1:21).

Aceptemos que Dios habla .en primera persona, tal como aparece en la Biblia, y

cuidémonos de que lo dicho por él no sea alterado. Debemos tener mucho cuidado,

porque abundan las versiones llamadas modernas y de fácil lectura, especialmente en el

idioma inglés, que contradicen lo que enseña la Biblia. Es nuestro deber recordar que

Satanás tiene gran interés en que la Biblia pierda en el concepto del hombre toda

credibilidad. Estamos llegando a un punto en que ya no se podrá saber cuál de las

versiones es correcta. Para aquellos que en forma tan liviana alteran las Escrituras, sería

bueno recordarles las palabras de Juan: "Yo testifico a todo aquel que oye las palabras

de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas. Dios traerá sobre él las

plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de

esta profecía. Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las

cosas que están escritas en este libro" (Apoc. 22:18,19).

Cualquiera de estas dos cosas son una seria amenaza de parte de Dios: El

agregarle o quitarle a la Biblia - aunque sean los libros apócrifos o advertencias para

explicar caprichosamente textos fuera de su contexto. Tal como el caso sobre la

salvación, por la cual "debemos trabajar". Esto es lo que aparece en una nota de una de

estas versiones bíblicas. La base del cristianismo es la Biblia. Su fe está fundada en los

principios bíblicos. Pero ... ¿Sobre cuál Biblia? Los mormones tienen su versión, los

testigos la suya, y últimamente hasta los pentecostales. Aquellos que alteran la Biblia y

la publican, aparentemente no se advierten del daño que le hacen a millones de lectores,

ni del severo castigo que les espera. Pero el día de rendir cuentas llegará, todos

deberemos responder por lo que hemos dicho y hecho. La misma publicación de este

libro es en sí una seria responsabilidad, yo estoy perfectamente consciente de lo qué

significa.

Hay otras cosas que podría mencionar y que son una especie de advertencia para

que el cristiano pueda reconocer la falsa iglesia, pero por ahora lo dejaremos aquí, ya

que el espacio no me permite ampliar más este tema.

Capítulo XX

¿Qué alternativa me queda?

Ya para finalizar esta obra, quisiera ofrecer a tantos cristianos algunas sugerencias

prácticas. Esto va para aquellos que no pueden encontrar en su lo calidad una iglesia

bíblica fundamental, fiel a la Palabra.

1. Haga todo lo que pueda para corregir su curso. No por medio de divisiones o

algo así, sino más bien hablando con el pastor, previa oración. Tal vez podría compartir

su inquietud con otros hermanos que en su concepto tienen madurez y que comparten su

misma ansiedad. En estos casos hay que evitar las acusaciones de cualquier tipo.

Aunque son pocos, todavía hay pastores lo suficientemente humildes como para aceptar

las observaciones. Si bien asimismo hay que reconocer, que con mucha frecuencia los

hermanos bien intencionados no siempre son humildes, y con muy poco tacto atacan y

ridiculizan al pastor. Es apenas Justo que el pobre hombre, culpable o no de lo que se le

acusa, se ponga a la defensiva. No olvide que la Biblia aconseja: "Contra un anciano

no admitas acusación sino con dos o tres testigos" (II Tim. 5:19). El "anciano" es el

mismo pastor. Si usted tiene suficiente base para hablar con él sobre sus enseñanzas o

cualquier otro procedimiento en la iglesia, que a su juicio no es bíblico, trate de hablar

con su pastor cuanto antes.

2. Si el caso no tiene solución, o usted ya procuró hablar y no le hicieron caso, a

pesar de que ve claramente que está mal lo que se enseña y cómo se realizan los

servicios, no lo queda otra cosa que "salir de en medio de ellos". Si no existe otra

iglesia con sana doctrina en la ciudad, puede hacer una de dos: En primer lugar puede

seguir asistiendo a la misma iglesia para no perder el compañerismo con los hermanos,

ya que siempre habrá hermanos fieles. Pero no contribuya allí en ninguna forma, a

menos que no le prohiban hablar de las sanas doctrinas y usted pueda enseñar en la

escuela bíblica dominical. De lo contrario le aconsejo que se retire de esa iglesia.

Colabore con una obra del tipo de la KGEI, pero siempre, en lo posible, mantenga

el compañerismo cristiano en la iglesia.

Su otra alternativa es comenzar una nueva iglesia, aunque no tenga más gente que

usted y su familia. Comience con estudios bíblicos en su hogar. Comuniqúese con

nosotros, así podremos enviarle una especie de guía para que pueda redactar lo que

serían los estatutos y reglamentos, lo mismo que los principios de fe de su iglesia.

Hable luego con los vecinos y amigos, congregúese para leer la Biblia y orar juntos.

Pueden aprovechar muy bien los mensajes de la KGEI, los cuales podrá grabar para

luego volver a escucharlos. En su carta a los Romanos, Pablo menciona a los esposos

Aquila y Priscila y luego dice: "Saludad también a la iglesia de su casa" (Rom. 16:5).

Y Jesús dijo: "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo

en medio de ellos" (Mat. 18:20). Si realmente queremos permanecer fieles al Señor, no

debemos preocuparnos por la cantidad de gente, sino más bien por la pureza de las

doctrinas.

Un detalle muy importante en esto, es que con frecuencia los padres, que ya son

personas mayores y más reposadas, prefieren no concurrir a ningún lugar, sino más bien

alimentarse de la lectura de la Biblia, sintonizar buenos programas cristianos, etc. Pero

usted debe velar por sus hijos, para quienes el aspecto social cuenta mucho. Debido a

esto es necesario procurar por todos los medios que la familia pueda tener un iglesia

donde congregarse.

3, En tercer lugar, tal vez en alguna ciudad no muy distante del lugar donde vive,

ya haya una iglesia bíblica fundamental. Sería bueno que los visitara por algunos

domingos y luego ver si ellos mismos no estarían dispuestos a comenzar una obra

misionera, una nueva obra en su propia iglesia. Además, es muy probable que en la

iglesia donde usted asiste estén otros hermanos con familia que también desearían

recibir la sana doctrina, pero que están allí porque no saben qué hacer. Es bueno

averiguar y ver la forma de integrar una iglesia cristiana bíblica. No existe ninguna

razón para estar voluntariamente en un lugar que enseña herejías y que en cierto modo

le obliga a usted a participar de las mismas. Usted y su familia necesitan congregarse,

no es posible vivir una vida cristiana normal, sin este elemento. Fuimos hechos así, la

iglesia en sí constituye un cuerpo que para funcionar bien debe estar literalmente unido.

Bien dice la Biblia: "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra

esperanza, porque fiel es el que prometió. Y consíderémonos unos a otros para

estimulamos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregamos, como

algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que

aquel día se acerca" (Heb. 10:23-25).

Dígase lo que se diga sobre el modernismo y las herejías en nuestras iglesias

actuales, todavía los padres deben velar para que sus hijos tengan un lugar dónde

congregarse. No debemos pensar como adultos, sólo en nuestra condición. Pensemos

también en los niños, adolescentes y jóvenes, que son el futuro de la Iglesia de Cristo.

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