Para hacer una presentación de este tema, hemos preferido traducir un contenido
que publica una organización de proteción contra el spam (mail-abuse.org) y
que está en su
página de Internet.
Protección contra Third Party Mail Relay (TPMR)
Un TPMR ocurre cuando un servidor de correo electrónico procesa un mensaje de
correo cuando ni el remitente ni el receptor es un usuario local. Esto se
explica mejor en la figura de abajo. En este ejemplo, tanto el remitente como el
receptor están fuera del dominio local. El servidor de correo es una
"tercera parte", completamente ajena a esta transacción, y el mensaje
no tendría ninguna razón para haber transitado por este servidor.

TPMR tiene algunos usos legales: los administradores de redes los han utilizado
para hacer el "debug" de la conectividad del correo electrónico.
También fue utilizado para desviar problemas de correo conocidos. A pesar de
que su uso es poco frecuente, ha sido eficaz en esas ocasiones.
En estos días, sin embargo, los posibles usos legítimos de mail relay están
largamente superados por los secuestros de correo que se producen. Un secuestro
ocurre cuando cantidades masivas de correo son disparados desde un servidor. La
mayoría de los secuestros se realizan por spammers tratando de enviar sus
contenidos a través de la Internet.
En el pasado, mail relay era una herramienta útil. Ahora, gracias a los
spammers, es una amenaza significativa contra las operaciones de Internet.
¿Porque los spammers usan TPMR?
Hay varias razones por las que los spammers usan TPMR.
1. Evitar Filtros. A medida que la Internet se inunda de spam,
muchos administradores de redes comenzaron a filtrar los mensajes que salen de
las locaciones fijas desde donde se suele enviar correo indeseado, usualmente
llamadas "spamhaus". Los spammers tienen que desarrollar nuevas técnicas
para evitar este tipo de bloqueos. La que más prefieren actualmente es
secuestrar el servidor de una tercera parte, e ir cambiando de fuente a medida
que los consiguen filtrar.
2. Aumentar volumen de envío. Los spammers usan TPMR para
aumentar el número de mensajes que pueden enviar. Una computadora solitaria,
desde el fondo de una línea telefónica, puede enviar una cantidad limitada de
mensajes. Sin embargo, al hacerse cargo de un servidor de alta potencia con una
conexión súper rápida a Internet, pueden bombardear cientos de veces más de
información. Si además, utilizan varios servidores en paralelo, pueden
virtualmente inundar la red con cantidades extraordinarias de spam. El credo del
spammer parece ser: "¿Por qué pagar por redes y recursos informáticos
que son caros, si puedo robar los suyos?".
3. Lograr anonimato. Usando TPMR, los spammers logran ocultar
su verdadera identidad. Si el spammer envía correo basura directamente, los
administradores de redes pueden detectar esa conexión fácilmente y resolver el
problema. Incluso cuando el spammer no puede ocultarse completamente, pueden
desviar gran parte de las quejas que recibirían de los consumidores hacia los
administradores del sitio secuestrado. De hecho, muchos spammers falsifican los
encabezados de sus propias direcciones de correo electrónico para evitar lidiar
con el público que se queja.
Los spammers secuestran los servidores de correo porque les aumenta
sensiblemente su capacidad de envío y pueden hacerlo sin costo. Por supuesto
que están robando -y posiblemente perjudicando- los recursos del servidor
invadido para hacerlo. Esto no es problema para el spammer: todo el sistema del
spam se basa en pasarle los costos a los demás.
¿Por qué evitar el TPMR?
Si su servidor es vulnerable al TPMR, puede actuar ahora para eliminar el
problema. No espere a que un spammer secuestre su servidor para precipitar una
crisis. Aquí hay algunas razones de porqué:
1. Su servicio de correo puede colapsar o ser dañado. Los
spammers le están robando recursos cuando hacen TPMR. Están utilizando la
capacidad de su red, espacio de discos y poder de proceso. Algunas veces roban
tanto que todo lo demás tiene que parar o, a veces, colapsa. Esto se suele
definir como ataques que hacen rehusar el servicio (denial of service attacks)
porque el servicio del que uno depende (el correo electrónico, por ejemplo)
cesa de funcionar de pronto. Se puede perder información valiosa y hasta
colapsar todo el sistema.
2. Lo que viene luego del colapso es todavía peor. Una vez
restablecido el servicio luego de un ataque, hay que gastar importantes
cantidades de horas-hombre no planificadas para recuperarse de la crisis. Esto
implica limpiar los spools de correo, ubicar y restaurar los mensajes legítimos
que se pueda recuperar y, finalmente, implementar las defensas que hubiesen
prevenido el ataque desde el principio. Será necesario explicar además a todos
los usuarios porqué el servicio quedó fuera de línea y ayudarlos a localizar
los mensajes perdidos. Lo peor de todo es que, además, tendrá que pasar
semanas tratando de aplacar la ira de las víctimas del spam, explicándoles que
su empresa nada tenía que ver con el problema.
3. Perdida de reputación y credibilidad. Cuando se cae víctima
de un secuestro se puede dilapidar el buen nombre de una organización que,
seguramente, lo ha construido con años de trabajo. Es peor el caso para una
empresa proveedora de servicios de Internet, que en un solo ataque puede
destruir completamente su credibilidad como empresa tecnológica. Cuando cientos
de correos electrónicos salen encabezados con su nombre, es como hacer
publicidad diciendo "Nosotros no manejamos muy bien las redes o sistemas
informáticos muy bien".
4. Puede ser segregado. El abuso del correo electrónico es
combatido por un creciente número de organizaciones bloqueando sitios que
estuvieron involucrados en acciones abusivas, incluyendo sitios que fueron
secuestrados. Por ejemplo, el MAPS
Realtime Blackhole List publica una lista usada por muchas organizaciones en
la red. Si su servidor es secuestrado, se puede encontrar segregado de grandes
porciones de la Internet. No les importará si sus intenciones eran buenas,
malas o indiferentes. Todo lo que les importa es que ese correo basura está
saliendo de su servidor, y usted no ha tomado medidas suficientes para
prevenirlo.
5. Va a suceder. Su empresa no está a salvo por el mero hecho
de que no haya ocurrido. Los spammers están utilizando herramientas automáticas
para buscar relays abiertos. De hecho, es tan fácil de hacer que le
indicamos una página que le permitirá probar la vulnerabilidad de su
propio servidor de correo contra ataques. Esto no es muy diferente de lo que se
necesita para hacer un secuestro. No sería demasiado difícil escribir un
programa que lo haga, y sólo es una cuestión de tiempo hasta que un spammer
encuentre su sitio si es que está vulnerable.
6. Es correcto hacerlo. Si quiere ser un miembro responsable de
la comunidad de Internet, tiene que hacer su parte para combatir el problema del
correo no deseado. Los consumidores de sus productos y sus accionistas van a
estar pronto hastiados del problema y se lo agradecerán de un modo u otro.
Recomendaciones Técnicas
Para conseguir una buena orientación técnicas, le proponemos que haga el vínculo
con la siguiente
página de Microsoft, que le permitirá diagnosticar su equipo y protegerlo
del TPMR.