El ministro Bensión subrayó la necesidad de profundizar la coordinación de políticas macroeconómicas entre los países del bloque, que son las que afectan al comercio
Uruguay pasó ayer un doble mensaje al Mercosur, afectado de declaracionismo ratificador del bloque y a la vez de múltiples conflictos comerciales en medio de la incertidumbre argentina y de un real brasileño en franca devaluación. El ministro de Economía, Alberto Bensión, que participa en el Foro Económico del Mercosur que se desarrolla en Buenos Aires, reclamó profundizar la coordinación de políticas macroeconómicas —un proceso iniciado el año pasado y que sólo generó hasta ahora una página web con cinco indicadores comunes— y dijo que "se considera seriamente" proponer una moneda común regional.

En un momento en el que la persistente caída del real está afectando cada vez con mayor crudeza la competitividad de las exportaciones uruguayas, el ministro considera que la unión monetaria puede constituirse en un "instrumento fundamental del funcionamiento del Mercosur".
Según Bensión, los socios deben seguir un proceso similar al europeo pero "adaptado a nuestras realidades y, sobre todo, ponerle plazos". La urgencia trasmitida por las declaraciones a la prensa del ministro uruguayo contrastó ayer con las de su par argentino, Domingo Cavallo, quien apoyó la idea de la moneda única pero consideró mejor aplicarla a "toda América del Sur", lo cual implicaría un plazo mucho mayor hasta su entrada en vigencia.
Para Uruguay, donde mayores crisis han derivado de la repercusión de los problemas de los vecinos, el camino hacia la moneda única, es decir, la coordinación de las políticas macroeconómicas, es sinónimo de la estabilidad de una de las principales variables que afecta su desempeño económico.
"Los acontecimientos de los últimos meses han demostrado claramente que el funcionamiento de las macroeconomías es de fundamental importancia para determinar la evolución, el signo, la estructura del comercio entre los socios", señaló el ministro. Entre enero y abril la competitividad uruguaya respecto de Brasil, medida en función de los precios al consumo, ha caído 8,2% como resultado de la devaluación del real y es de esperar que esta tendencia se profundice en mayo, al igual que ocurre con la moneda brasileña. Los exportadores ya han comenzado a sufrir la dificultad de colocar sus productos en el mercado norteño.
Para Bensión, "es de una importancia relativa referirse únicamente a los temas comerciales cuando tenemos macroeconomías que nos están golpeando en el aspecto comercial".
El ministro recordó que el año pasado se acordó un proceso de convergencia macroeconómica, un compromiso que según Bensión "sigue siendo válido" pero que "se tiene que perfeccionar, se tiene que actualizar y hay que tomar compromisos aún más rigurosos". Esta será una condición imprescindible, "si es que queremos asegurar un funcionamiento medianamente normal" del bloque.
Interrogado por El Observador sobre si se llevará la propuesta de la moneda única a la próxima cumbre del Mercosur a fin de junio, el ministro respondió que "es un tema que tenemos que conversar más detenidamente entre nosotros y con nuestros socios" aunque reconoció que "está entre nuestras preocupaciones".
El secretario de Estado uruguayo disertó ayer, junto al ministro de Inversión y Comercio exterior de Bolivia, Claudio Mansilla Peña, y a Aldo Zuccolillo, director del diario ABC Color de Paraguay en el panel denominado: ¿Están las pequeñas economías del Mercosur viajando a la misma velocidad?
El presidente Jorge Batlle, el único jefe de Estado que participará en el Foro además del anfitrión Fernando de la Rúa, llegó en la tarde de ayer al hotel Hilton de Puerto Madero y disertará mañana en la sesión plenaria de clausura en un "discurso especial", según consta en la agenda del evento.
También el conductor de la economía argentina, Domingo Cavallo, se refirió ayer a la unión monetaria aunque situó esa meta "en algún momento del futuro", un plano bastante más lejano que su colega uruguayo. "Vamos a llegar en algún momento del futuro a una moneda única que no va a ser solamente del Mercosur, posiblemente sea de toda América del Sur", señaló en conferencia de prensa.
El ministro argentino fue muy cuidadoso al señalar que este será un proceso lento. "Hay una experiencia histórica que es la europea (que marca) cuáles son los pasos para llegar a una moneda única", advirtió. Recordó que el proceso del viejo continente se inició en 1979 y sólo 20 años después tuvo como fruto la unión monetaria. Aunque señaló que "seguramente" el Mercosur podrá llegar a la meta en plazos menores, en su opinión "tendrán que darse tres procesos: primero un compromiso de los países de no permitir desvíos excesivos de sus monedas; después vendrá un Maastricht de América del Sur y finalmente algún día vendrá una moneda común ".
Marcando otra diferencia con Bensión, Cavallo puso énfasis en el aspecto comercial del acuerdo regional. "Yo creo que el Mercosur es todavía un área de libre comercio con muchas imperfecciones y tenemos muchísimo por hacer para revitalizar al bloque como un área de libre comercio capaz de permitir y alentar el aumento vigoroso de la productividad y por ende de la competitividad del Mercosur".
Juan Carlos Raffo enviado a
Buenos Aires