PABLO LUNAZZI. Consultor y
docente.
El concepto de competencias fue
creado por McClelland en 1973 y llegó a la Argentina en los 90, de la mano de
Goleman y otros especialistas. Hoy son una muy difundida herramienta para la gestión
del personal.
Habitualmente se define como
competencia a una habilidad o atributo que influye decisivamente en el buen
desempeño de una persona en su trabajo.
Se entiende que el perfil de cada
puesto está constituido por un conjunto de competencias, y en consecuencia,
cada integrante de la organización deberá poseer o desarrollar las respectivas
competencias (o idoneidades) para desempeñarse satisfactoriamente en su puesto.
Las siguientes competencias, con leves variantes, son actualmente comunes a
casi todas las empresas:
· Dedicación: ocupar la totalidad
del tiempo disponible en tareas relacionadas con las funciones asignadas.
· Lealtad y compromiso con la
empresa: identificación con la misión y los objetivos organizacionales; defensa
de los bienes y de la imagen de la empresa.
· Reaprendizaje y flexibilidad:
reconocimiento de los errores y/o de los cambios en el contexto, que determinan
la necesidad de tolerar las diferencias o de reemplazar modelos, sistemas de
creencias y esquemas conductuales anticuados por otros más eficaces.
Disposición y flexibilidad para los cambios.
· Trabajo en equipo: participar
activamente en la consecución de un objetivo común, incluso cuando la
colaboración conduce a una meta que no está directamente relacionada con el
interés propio
Una competencia que nunca se
menciona y convendría comenzar a definir es alguna que apunte a la calidad de
vida.
Su preservación debería ser una
reflexión permanente acerca de 1) la conciliación entre el cumplimiento de los
objetivos organizacionales y los objetivos profesionales personales, y 2) el
equilibrio entre el tiempo dedicado al trabajo y el destinado a actividades
familiares, comunitarias y recreativas.
Probablemente, la divulgación de esta competencia sui géneris, si se quiere, contribuiría a recuperar la conciencia de la importancia de la existencia de condiciones de trabajo adecuadas en las organizaciones en las puertas del nuevo milenio.