MANAGEMENT: CAMBIAN LAS REGLAS DE JUEGO PARA LAS FIRMAS MAS PEQUEÑAS

Nuevos líderes para las PyMEs 

 

La gerencia familiar, organizada a la antigua, les está dejando espacio a los managers superprofesionalizados. Alternativas de capacitación.

NINO FERNANDEZ

 

 

Metidas de lleno en el desafío de sobrevivir, la mayor parte de las PyMEs locales no ha podido formar cuadros gerenciales capaces de enfrentar con éxito las exigentes condiciones de la nueva economía. Por eso los especialistas están de acuerdo en que la profesionalización del management es una de las asignaturas pendientes de estas empresas y la que explica algunas de sus más conocidas deficiencias. Desde la falta de un pensamiento estratégico, pasando por las dificultades para acceder al crédito, hasta la ausencia de modernización tecnológica.

 

"Para muchos la capacitación está vista como un gasto. No se dan cuenta de que cuando la acumulación de conocimientos permite un cambio de mentalidad, el gasto se transforma en inversión", asegura Aldo Cattáneo de ACATT Consulting.

 

Lo cierto es que mejorar el management de las PyME suele ser una tarea engorrosa, dado que en la mayoría de los casos se trata de empresas familiares en las que se privilegia el parentesco antes que el conocimiento y la vocación empresaria. Además, en muchas de estas empresas el empresario es el propio encargado de gerenciar todas las áreas y raramente se anima a delegar funciones más allá del entorno familiar. Por otra parte, pensar en una línea gerencial idónea exige gastar en capacitación o pagar mejores sueldos a personas que en oportunidades van a confrontar con sus criterios.

 

"Hay empresas que no están preparadas para pegar el salto. Esto se ve cuando las grandes compañías les exigen normas de calidad a sus proveedores o en las PyMEs que quieren exportar y se encuentran con requisitos muy estrictos que requieren ejecutivos capacitados", asegura Daniel Fay, director del Centro de Desarrollo Empresarial de la UIA.

 

El miedo a delegar

 

Por su parte, Alicia Caballero, de la Fundación Invertir, afirma que "generalmente la falta de un buen gerenciamiento implica descuidar los aspectos intangibles de una empresa, como puede ser la decisión de contratar una consultora para saber donde está parada".

 

El caso de las consultorías para PyMEs es un tema aparte, porque la mayoría de las empresas lo juzga como un servicio caro e innecesario. Sin embargo, los expertos en management —y no solo las consultoras—, consideran que es un aporte necesario que no siempre se superpone con un buen nivel ejecutivo. "La ventaja de una consultoría radica en la ausencia de ciertas ataduras y una visión más amplia de las cosas. Además, permite sustituir los costos fijos que implica un gerente especializado por costos variables, aunque para eso hace falta evitar el síndrome de la consultora-dependiente", agrega Caballero.

 

El sector de las PyMEs, coinciden los expertos consultados para esta nota, persigue casi exclusivamente el objetivo de superar el día a día. Esto las lleva a desatender las herramientas y la calidad de gestión. "Hay empresas que desconocen quiénes son sus competidores, que no saben para qué sirve un estudio de mercado, o cuánto ganan por producto", afirma Noemí Brenta, de la Fundación Invertir.

 

Mario Kutnowsky, de la consultora KPMG, admite que "es muy difícil mantener actualizado el management cuando las empresas enfrentan rigideces de mercado, dificultades financieras y una mala relación con el sector público". Pero igualmente, dice el especialista, "las pymes tienen que convencerse que deben aprender todo el tiempo, salir de la sobrevivencia y entrar en la sustentabilidad que implica el largo plazo". Además, un equipo profesionalizado puede allanar el pedregoso camino hacia el financiamiento, uno de los mayores obstáculos que hoy enfrentan las Pymes. "Es cierto que para estas empresas no es fácil lograr créditos, pero en muchos casos eso obedece a problemas originados en la propia empresa, como el mal manejo del capital de trabajo, o de los stocks, o la caída de la rentabilidad".

 

Por otra parte, los tiempos han cambiado drásticamente y los códigos de la economía tradicional han dejado su lugar a paradigmas vinculados con la velocidad de las comunicaciones y el comercio electrónico, que también requieren de cuadros gerenciales mejor preparados. "Es necesario que los pequeños y medianos empresarios entiendan que no va más aquello de fabricar artesanalmente un producto y vivir del mismo toda la vida. Ahora alguien del otro lado del mundo se lo copia de un día para otro, lo fabrica más barato y en poco tiempo lo está ofreciendo con mucho mejor marketing en el mercado local", dice Jorge Floriani, de Floriani & Asociados.

 

Los expertos coinciden en que los recursos humanos en la Argentina son excelentes pero fallan en el trabajo en equipo y en la generación de un pensamiento estratégico. "Para muchos empresarios delegar es abdicar y trabajar en equipo es inconveniente porque aumenta los roces entre la gente", agrega Floriani.

 

De a poco la expresión de deseos se va haciendo realidad, sobretodo en aquellas PyMEs que ya van por la segunda o tercera generación. Esto es lo que se advierte cuando un fondo de inversión compra una empresa o una familia adquiere la parte de una socia en operaciones que suelen terminar con ejecutivos especializados en puestos claves. En otros casos, las empresas capacitan a sus ejecutivos en temas puntuales como normas de calidad, plan de negocios, o estudios de mercados.

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