La logística es uno de los pocos
eslabones físicos que conforman la cadena de suministro del comercio
electrónico. Junto con el precio del producto, parámetros como la calidad,
rapidez y flexibilidad en el horario del servicio de entrega constituyen el conjunto
de factores clave para la fidelización del cliente. No tener en cuenta este
aspecto del negocio puede poner en riesgo la viabilidad del mismo. Uno de los
problemas recurrentes con los que se encontraron las empresas on line en sus
comienzos fue la dificultad para cumplir con los compromisos de entrega.
Incluso empresas físicas con una cadena de distribución bien aceitada, debieron
aprender a manejar un nuevo eslabón de la cadena, que es la entrega de pequeños
volúmenes al consumidor final. El tiempo ha demostrado la conveniencia de
tercerizar este servicio a empresas especializadas. Las actividades logísticas
comprendidas en el comercio electrónico van desde la gestión de
aprovisionamientos hasta la gestión de comprobantes de entregas o la atención post
venta. Las que en mayor medida interactúan con el comercio electrónico son las
siguientes: recepción de pedidos online, gestión de stocks "just in
time", preparación de pedidos, seguimiento del pedido, comprobante de
entrega y atención post venta. Entre todas ellas, aquella sobre la que el
cliente solicita información es la de seguimiento del pedido. Podemos
identificar por tanto dos niveles de integración: uno entre la empresa de
logística y el comercio y otro entre el comercio y el comprador. Para facilitar
la labor de integración, las empresas de logística han invertido importantes
cantidades en soluciones de software que aúnan estos dos niveles en uno solo.
Esto está posibilitando, entre otras cosas, la reducción del tiempo de
implementación de nuevos comercios y nuevos y atractivos valores añadidos para
el comercio electrónico.
Incubator es un emprendimiento
conjunto de ABN-AMRO y PriceWaterHouseCoopers
www.incubator.com.uy