Con frecuencia aprender a delegar
es un proceso que lleva años y acumula frustaciones tanto en quienes delegan
como en quienes reciben nuevas responsabilidades. La gerencia que delega mal se
condena a sí misma a una gestión ineficiente y crea problemas adicionales en la
sucesión de sus cargos actuales.
Los ejemplos de no saber delegar
son abundantes y desconocen distinciones entre grandes y pequeñas empresas o
economías desarrolladas y emergentes. En Estados Unidos el ejemplo reciente más
notorio quizás haya sido el del Directorio de Yahoo!, el famoso portal de
Internet. Varios analistas encuentran que los malos resultados de Yahoo! se
deben, entre otras cosas, al estilo "poco participativo" del
Directorio, quien concentra excesivamente el poder y las decisiones de la
empresa. Al crecer vertiginosamente y expandirse fuera de Estados Unidos,
Yahoo! debió haber delegado varias funciones del Directorio en sus mandos
medios para concentrarse en los nuevos desafíos de la empresa a nivel global.
La crisis de Yahoo! ha sido tan grande que su gerente general, Tim Koogle,
anunció su alejamiento y la búsqueda del sucesor parece encaminarse hacia
profesionales actualmente fuera de la empresa.
Uruguay no escapa a esta regla y
ofrece varios ejemplos de desconocimiento del arte de delegar. Generalmente
bajo la influencia de fuertes personalidades al mando, algunas empresas
uruguayas son víctimas de la concentración del poder y de la pobre gestión por
no delegar.
En este contexto, resulta
interesante repasar algunas reflexiones sobre este tema que expone la profesora
Leigh Thompson de Northwestern University en su libro titulado "Making the
Team, A Guide for Managers", Prentice Hall, 2000. La profesora Thompson,
una autoridad académica en Comportamiento Organizacional con 3 libros y más de
50 artículos publicados, cita 10 puntos sencillos a tener en cuenta a la hora
de delegar:
1) Al delegar busque motivar a su
personal y no lo haga para evitarse tareas ingratas.
2) Acuerde metas específicas con
su personal.
3) Explique el significado de la
tarea delegada.
4) Provea al personal de la
autonomía necesaria.
5) Verifique que la tarea ha sido
entendida antes de delegarla.
6) Permita que el personal le
sugiera cómo mejorar la tarea delegada.
7) Evalúe el progreso periódicamente
y revele sus conculsiones al personal a cargo.
8) Efectúe un seguimiento de las
metas trazadas.
9) Seleccione a la persona más
motivada para hacer el trabajo.
10) Delegue solamente una vez y a
una sola persona, equipo o grupo.
La próxima vez que delegue, o sea
"víctima" de quien delega, recuerde estos 10 puntos e intente
aplicarlos. Seguramente resultará en una gestión más eficiente.