ENTRENAMIENTO NO TRADICIONAL

Hamburguesas con ropa de fajina Los objetivos 

 

Burger King, la marca de comida rápida, tiene un programa de capacitación basado en las tácticas de los marines de EE.UU.

MARIANO GORODISCH

 

 

Con el objetivo de brindar un mejor servicio en un mercado cada vez más competitivo, las empresas están agudizando su ingenio en la búsqueda de nuevas formas de capacitación y entrenamiento de su personal.

 

Burger King, la cadena de comida rápida, por ejemplo, armó una original forma de capacitación basada en el entrenamiento de los soldados de infantería estadounidenses, en un programa denominado "Seminario de cuerdas", donde estuvieron representados los empleados de todos los niveles.

 

En todos los juegos se inventa una historia especial, una ambientación particular y se dan reglas claras. Esta modalidad permite que la actividad sea divertida y, a la vez, despierte la creatividad de los participantes.

 

Por ejemplo, el primer ejercicio trata de 16 sobrevivientes de un naufragio que deben cruzar el río y permanecer durante un minuto en una isla. Esta es una plataforma pequeña de madera, donde normalmente están cuatro personas.

 

El programa surgió cuando, en la Universidad de Harvard, se comenzó a investigar cómo los marines estadounidenses usaban las pruebas de alto riesgo y el límite para mejorar el trabajo en equipo. Luego, se adaptó el programa original de entrenamiento según la capacidad de la mayoría de los empleados, y con las necesidades de las empresas.

 

"Lo importante no es trepar una pared o saltar una soga, sino ver qué fue lo que pasó, o por qué no pudieron realizar determinada actividad. Por supuesto, la idea es agudizar el ingenio para poder cumplir con la meta; y por eso cada juego es disparador de una conclusión y de una puesta en común", explica Diego Paolini, gerente de Operaciones Senior.

 

A través de diferentes actividades en grupo, se busca mejorar la comunicación, crear y solidificar el vínculo entre los equipos, detectar futuros líderes de trabajo y comprender la importancia de la ética.

 

Para este último caso, se trabaja a partir de una dinámica en la cual cada equipo actúa como su propio juez. La actividad consiste en atravesar una telaraña hecha con sogas sin tocar ninguna de las cuerdas.

 

Si alguien ve a un compañero tocar la soga, todo el grupo debe comenzar desde la partida. A través de estas dinámicas, la gente participa mucho más, y ven que las cosas que aprenden tienen una aplicación directa en el trabajo diario.

 

En otro juego, en grupos de a 15, de a uno por vez debían subir a un árbol y tirarse desde una altura de dos metros.

 

Abajo estaban las 14 personas restantes del equipo esperándolo con los brazos abiertos para agarrarlo. La regla era que todos debían subir para demostrarle confianza al que estaba abajo.

 

La cadena de fast food también organizó una jornada con juegos al aire libre para 25 gerentes de restaurante. La idea era juntarlos a todos, de modo que sintieran que forman parte de un equipo y que trabajan en beneficio común.

 

 

 

Cuestión de roles

 

"Cada uno tiene sus propias técnicas para manejar su local, pero la idea es que se conocieran y se comuniquen, para que en el futuro se cuenten tanto sus experiencias positivas como negativas, y puedan aconsejarse mutuamente", señala Ariela Collins, coordinadora general de Entrenamiento de Burger King.

 

En este encuentro, como eran todos líderes, fue interesante ver quién tomaba la batuta y quién era el más participativo.

 

Otra competencia, pero en este caso de conocimientos técnicos muy específicos de la operación diaria, es la Beca Olimpíada, que es una prueba por equipos donde participa un empleado de cada categoría.

 

Cada grupo tuvo que diseñar su bandera, ponerle un nombre al equipo y componer una canción que los identifique, lo cual fortalece la cohesión del grupo. "Por lo tanto, esto sirve para reafirmar el trabajo en equipo, que la gente se sienta orgullosa tanto por trabajar como por pertenecer a la empresa", precisa Paolini.

 

Otra actividad consistió en un taller de anfitrionas y servicio avanzado. Se basa en la dramatización de situaciones, donde la gente retira una tarjeta, que ya tiene una situación establecida, y la deben representar.

 

Por ejemplo, algunos casos son: cómo atender al cliente, cómo mejorar el saludo o cómo manejar una queja. De este modo, los "facilitadores" —como la cadena llama a los instructores— logran captar la conciencia y el interés del personal, que ve que todo lo que practica lo puede aplicar en el trabajo cotidiano.

 

La clave está en la diversión, el trabajo en equipo y en compartir distintas actividades. El grupo puede estar formado por integrantes nuevos o personas que trabajan en la misma compañía, pero no se relacionan diariamente. Cada juego no es sólo una lección, sino una parte de toda una cadena de actividades que tiene como finalidad modificar una determinada modalidad de trabajo.

 

"La verdadera función del entrenador es dar al grupo la posibilidad de identificar qué es lo que están haciendo o no en su trabajo diario que les impide llegar a los resultados deseados. Parte del aprendizaje apunta a que cada miembro del grupo pueda tomar responsabilidades y asumir sus consecuencias", indica Collins.

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