Además de pasantías y bolsas de
trabajo, las universidades organizan ferias para contactar a las empresas con
sus alumnos.
MARIANA PERNAS.
Para satisfacer la demanda de
alumnos y graduados cada vez más inquietos por su inserción profesional, las
universidades están desarrollando diversas actividades que intentan acortar la
distancia que en ocasiones se advierte entre el mundo académico y el laboral.
En el marco de eventos y ferias,
las compañías realizan presentaciones institucionales, describen sus programas
de reclutamiento y planes de jóvenes profesionales. Por su parte, los jóvenes
aprovechan la ocasión para dejar sus CV, formular consultas, intercambiar
tarjetas y conocer los perfiles que demanda el mercado.
Para las universidades, la
actividad no sólo forma parte de un servicio adicional que brindan a los
alumnos. También les resulta útil para estrechar sus vínculos con el mundo
empresarial y afinar su estrategia de marketing a fin de incrementar su futura
matrícula.
"El objetivo principal es
crear un contexto para que los alumnos conozcan políticas de recursos humanos y
el tipo de tareas que pueden realizar en las empresas", señala Ana María
Mass, secretaria académica de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).
Aunque hace varios años organiza
presentaciones institucionales de compañías, en el 2000 la UADE llevó a cabo la
primera feria, que concentró 20 empresas y unos 1.500 alumnos.
La Universidad de Belgrano (UB)
lanzó su primera feria anual en 1999, de la que participaron unas 40 empresas,
durante cinco días.
"Además de este evento, para
las carreras de Contador y Economía se desarrollaron otros dos encuentros con
bancos y consultoras. En Arquitectura, Derecho y Psicología se realizaron
actividades similares. Esto permite desarrollar temas específicos de actualidad
de cada sector en particular", comenta Julio Baigorria, director de
Empleos y Pasantías de la UB.
La Universidad del CEMA adoptó el
año pasado un estricto formato de feria, por donde circularon unos 300 alumnos
de grado y posgrado y a la que asistieron 30 empresas.
"Elegimos esta modalidad
porque preferimos un encuentro más informal y directo entre empresas y
alumnos", apunta Gabriela Cosentino, directora de Desarrollo Profesional
del CEMA.
"Incluso, antes de que
empiece la feria, algunas compañías tomaron entrevistas a los alumnos. Esto fue
aprovechado por las firmas que están ubicadas lejos, ya que les permite
concentrar entrevistas laborales en un solo día", completa Cosentino.
Desde la otra vereda, las
empresas que habitualmente participan, aprueban este tipo de iniciativas. Para
Ricardo Furman, socio de la consultora Arthur Andersen, "es una
alternativa muy efectiva de presentación institucional y reclutamiento de
personal, tanto en costo como en calidad, porque con una sola inversión es
posible llegar a un público muy motivado, calificado y que demuestra
interés".
"La actividad resulta muy
útil para conectar a los estudiantes con el mundo real, sobre todo para
aquellos jóvenes que estudian y no trabajan", concluye el ejecutivo.
La compañía alemana de software
SAP, también suele figurar entre las empresas invitadas a las ferias.
"Además de ser una de las vías de reclutamiento para nuestro programa de
jóvenes profesionales, los encuentros con estudiantes resultan útiles para
posicionar a la empresa", precisa Cecilia Ortega, gerente de Recursos
Humanos de la firma.
Para SAP estos eventos sirven, además, para comunicar la variedad de perfiles requeridos en el área de tecnología.