MARKETING: EL USO INTELIGENTE DEL E-MAIL ABRE NUEVAS POSIBILIDADES A LOS BUENOS VENDEDORES

El cliente es un amigo 

 

El e-mail es la vía para llegar al cliente, pero ¿cómo moverse para despertar su interés y que no sienta que se invade su privacidad?

NINO FERNANDEZ

 

 

Se discute cuál es la profesión más antigua del mundo. Yo creo que de las dos, la más antigua es la del vendedor", dice Ernesto Beibe al comenzar la charla sobre "permission marketing", ante un auditorio que se mueve entre sorprendido y divertido. Después explicará el largo camino que siempre tuvo que hacer el vendedor para ganar un cliente. Y finalmente se ubicará en los tiempos que corren: "los mismos pasos, el mismo camino se puede hacer por e-mail con la ventaja de visitar cientos o miles de potenciales clientes al mismo tiempo y lo que es más importante pidiendo permiso", dice Beibe, un profesor de marketing relacional y director de Vincular.net.

 

"Permission marketing" fue concebido hace unos años en los EE.UU. por Seth Godin, el mítico vicepresidente de Yahoo, a quien muchos consideran el mayor fabricante de ideas de estos tiempos. Además de ser económico, permite captar y fidelizar clientes, y puede llegar a interesados del exterior, dicen sus defensores, pensando en las posibilidades de PyMEs y microemprendimientos.

 

"Aquí ''permission marketing'' ha hecho grandes progresos y prácticamente ha desplazado a las distintas formas de spaming", dice desde Miami, Gustavo Morles, Vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Yupi.com.

 

En la Argentina la propuesta está poco difundida y mucha gente lo confunde con el Spam, o sea el bombardeo de mensajes indiscriminado sin autorización del receptor. En buena parte la confusión obedece a la falta de una legislación específica. Como en muchas otras actividades aquí también lo más difícil es el primer paso: requiere entrar a la casilla de un cliente potencial y lograr su permiso para seguir manteniendo la comunicación. "La clave es cambiar valor por valor con el destinatario. Por ejemplo le propongo participar de un concurso o le mando información gratis a cambio de que me diga en qué puedo ayudarlo", afirma Morles.

 

"El e-mail encierra misterio y la gente siempre va a tratar de abrirlo, sobretodo si en el ''subject'' le prometen un regalo", afirma John Diaz, socio Gerente de la filial argentina de Matrix Registration Management, una empresa estadounidense especializada en bases de datos.

 

Todo comienza con la pregunta a qué target de público uno se propone llegar. Luego es cuestión de hacerse de la base de datos debidamente segmentada y comenzar con el envío de mensajes. Aunque depende de la velocidad del módem del usuario y del ancho de banda del proveedor de Internet, algunos softwares, que según fuentes consultadas cuestan entre 300 y 600 dólares, permiten transmitir hasta mil e-mails al mismo tiempo.

 

Entre las recomendaciones de los expertos figuran la necesidad de dirigirse con buenos modales, presentándose, pidiendo permiso y con un lenguaje adecuado. Es la fórmula para que el receptor no se fastidie y apriete el botón REMOVER, que es la opción por la que el remitente se compromete a borrarlo de la base de datos y discontinuarlo del mailing.

 

La clave es el mensaje

 

Alejandro Jufe es un profesor de inglés con una pequeña empresa dedicada a la enseñanza del idioma en oficinas y otros lugares de trabajo. En su carta de presentación Jufe se pregunta cuántas veces puede fracasar una negociación por no saber inglés y recuerda la complicación que implica no poder leer informes en ese idioma. Luego desgrana una serie de preguntas ''multiple choice'' destinadas a conocer el interés y las posibilidades del destinatario de iniciar el aprendizaje y finalmente promete que aquellos que respondan la encuesta recibirán por la misma vía el primer capítulo de La Educación en la Empresa de Ernesto Gore.

 

A través de un software especializado se procesan posteriormente las respuestas recibidas, determinándose los pasos a seguir con cada una de las personas contactadas.

 

"Hemos de convertir a los clientes en amigos compartiendo con ellos ideas acerca de los puntos de interés comunes y esperar a que sean ellos quienes pidan que se les venda", ha dicho recientemente el francés Georges Chétochine sobre "permission marketing". Para el especialista, autor, entre otros, de La derrota de las marcas; ¿cómo evitarla?, Internet es la herramienta ideal para el desarrollo de este procedimiento y probablemente sea la solución para los empresarios de e-marketing.

 

En el ámbito local un dato es revelador del potencial de esta herramienta: "Hasta hace un año los clientes exigían que las bases de datos incluyeran el número de fax antes que la dirección electrónica. Pero ahora esto cambió y todos los pedidos requieren el e-mail, dice John Diaz.

 

Desde la Asociación Argentina de Marketing (AAM), en tanto, consideran que se trata de un instrumento interesante sobretodo porque se antepone a la estrategia de interrupción. "No creo que se trate de la gran revolución del marketing pero por lo menos es una alternativa al acoso publicitario al que estamos acostumbrados", dice Sergio Smith, presidente de la AAM.

 

Pero por su propia naturaleza el "permission marketing" es un proceso lento que requiere paciencia, porque el permiso es un activo a conseguir. "Las campañas de esta herramienta de marketing crecen a medida que pasa el tiempo, o sea lo opuesto a lo que hoy en día buscan las empresas", asegura Seth Godin.

Hosted by www.Geocities.ws

1