El bolsillo de los directivos

 

Encuesta de PricewaterhouseCoopers

 

En Uruguay, los gerentes generales de las empresas ganan en promedio unos US$ 130.000 al año. Buena parte de esta paga depende de cómo hayan realizado su gestión

Estela Naya y María B. Settembri de la redacción de EL OBSERVADOR

Los gerentes generales de las empresas uruguayas cierran sus balances personales a fin de año con unos US$ 130 mil en el bolsillo. Pero en 2000, a más de uno le va a costar llegar a esta cifra. Y no se trata de un recorte de sueldos ni de una restructura de los cargos directivos. Es que este tipo de empleados, ubicados en el tope de la pirámide empresarial, tienen buena parte de sus ingresos sujetos a los resultados económicos de la compañía en que trabajan. A pocos días de que finalice este año 2000, que golpeó fuertemente a la mayoría de las empresas de la región, Café & negocios obtuvo los resultados de la última encuesta de remuneraciones de empresas nacionales e internacionales de PricewaterhouseCoopers. Con los salarios sobre la mesa, los indicadores macroeconómicos marcando a fuego la recesión y la opinión de los mismos directivos, se realizó este informe que analiza la política de remuneraciones de las compañías locales.

Compromiso tácito

Involucramiento, pasión, trabajo. En tiempos competitivos las empresas exigen de sus empleados una camiseta bien puesta. Es en ese marco que cada vez más las organizaciones buscan que quienes dirigen la empresa, en sus diferentes áreas, se involucren con el desempeño de la misma. El sistema de remuneración variable se extendió en el mundo y también en Uruguay, donde hace 10 años no existía.

Los ejecutivos de la mayoría de las empresas del país reciben en promedio el 20% de sus ingresos por concepto de remuneración variable y el 80% restante representa el salario propiamente dicho. Este porcentaje puede variar entre el 15% y el 25% según la empresa. A mayor desarrollo de la organización, mayor es el porcentaje que se recibe por concepto de bonus o salario extra. Y esto no es para despreciar. Si se habla de un ingreso medio anual de US$ 130 mil para los gerentes generales, hay aproximadamente US$ 26.000 que corresponden a la remuneración variable. Estos datos se desprenden de la última encuesta de remuneraciones de empresas nacionales e internacionales realizada por la consultora PricewaterhouseCoopers, a la que tuvo acceso Café & negocios.

El método

Según el estudio, las empresas uruguayas toman en cuenta cuatro indicadores para aplicar el sistema de remuneración variable: utilidad neta, ventas netas, participación de mercado y flujo de caja. La buena evolución de estas variables implica que el directivo perciba un dinero extra porque se supone que esos resultados se derivan de su buena gestión. En cambio, si los beneficios o las ventas no llegan a lo que se pretendía, o lo que se había presupuestado, el directivo se queda sin su extra.

Para Jorge Regent, profesor de Sistemas de Información y Control de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo, "el sistema de remuneraciones variables funciona cada vez más porque detrás de él prima un tema filosófico por medio del cual se pretende que una organización emule al mercado, que haya competencia".

Pero como todo sistema, tiene sus ventajas y sus desventajas. Para Regent, uno de los efectos secundarios de la variabilidad es que cuando el incentivo variable es muy fuerte, el empleado no lo toma como un ingreso extra sino que lo necesita para vivir. "Para no perderlo se pueden tomar decisiones pensando más en el bolsillo del ejecutivo que en la empresa", explicó. Cerrar negocios que no son buenos sobre el final de un período fiscal, posponer el mantenimiento de una planta o no invertir en capacitación para llegar a los números prometidos, son algunos ejemplos.

Por otra parte, el sistema de remuneración tiene a su favor que es efectivo para seleccionar personal porque funciona como un filtro. "Si se le propone al potencial gerente un puesto con un porcentaje de sus ingresos sujeto a los beneficios de la empresa y lo acepta, quiere decir que está dispuesto a trabajar fuerte", explicó el especialista. La esencia del sistema es compartir el riesgo. Comunicar los objetivos de la organización e inducir a actuar (esto mientras exista un incentivo) son otras de las ventajas del sistema de remuneración variable.

Ejemplos

La mayoría de las empresas consultadas por Café & negocios utiliza el sistema para los ingresos de sus empleados. En el caso de la filial uruguaya de la multinacional Unilever, Sudy Lever, la política de remuneración es similar a la de la empresa internacionalmente. La variabilidad está ligada a los planes anuales de la firma. Según el gerente general de Sudy Lever, Luis María Rodríguez, el sistema se aplica en todos los sectores y los bonos se otorgan en base a logros, eficiencia y control de costos. El promedio del plus que se otorga es de un 8% de los ingresos anuales de los ejecutivos. Sin embargo, según señaló Rodríguez, el monto varía según las metas establecidas y el tipo de arreglo que se realiza con la dirección de la firma. Asimismo, el sistema de remuneración variable se aplica para cargos no gerenciales, como es el caso del departamento de ventas.

En el caso de la empresa uruguaya Maestro Cubano, el sueldo de los cargos gerenciales es fijo pero se toman en cuenta las utilidades de fin de año para realizar bonos especiales a distintas áreas. "Los bonos están ligados a la contribución de cada uno de los departamentos en las ganancias de la empresa", explicó Alejandro Veire, gerente administrativo de la empresa, a Café & negocios. Dijo que los casos varían según el año y contó que hace dos años el gerente de finanzas obtuvo un bono porque el departamento logró una muy buena financiación para un proyecto de inversión de la firma.

Unidad Coronaria Móvil no utiliza el sistema pero no descarta esa posibilidad, en tanto que Supermercados Disco cuenta como remuneración variable distintos beneficios que le brindan al personal. Por su lado, Regent asegura que es mucho más fácil manejar bien una empresa aplicando este sistema. "Abordar una empresa sin incentivos variables implica un mayor esfuerzo de gobierno, seguramente por eso es que cada vez se tiende a aplicarlo en forma absoluta", sentenció.

En definitiva, concluyó Regent, "para usarlo con un objetivo específico y muy concreto, es bueno. Como principio general es una muestra de la inmadurez del gobierno de la empresa".

Evaluación de desempeño

En el 43% de los cargos de alta gerencia y de los mandos medios de las empresas encuestadas por PricewaterhouseCoopers se realiza evaluación formal de desempeño. Cuando se habla del nivel de empleados, la evaluación de desempeño baja el 38% de los involucrados y cuando se trata de los obreros, se realiza en un 30% de los casos.

O sea que a mayor especialización, mayor es la cobertura de la aplicación de una herramienta que mida el desempeño. La evaluación mide la performance de los empleados y en función de los resultados es posible que se otorguen beneficios. En la mayoría de los casos, cuando se elige premiar el buen desempeño se otorga un aumento de sueldo.

La evaluación objetiva de desempeño sirve para que el empleado conozca las reglas de cómo se mide su trabajo y no está supeditado al juicio que el jefe pueda tener de él. "Con el sistema de remuneración variable muchas empresas terminan automatizando la evaluación de desempeño y no hay lugar al juicio subjetivo del jefe", explicó Regent. Esto quiere decir que en la vía de los hechos, agregó el especialista, terminan primando las variables cuantitativas más que las cualitativas. Por eso mismo, temas como logros en la innovación y en la cooperatividad, por citar solo algunos ejemplos, en general quedan de lado en la evaluación.

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