La traducción de las palabras técnicas
A veces las palabras de los ministros de
Economía son demasiado técnicas y dejan en ascuas a quienes escuchan sus
anuncios.
Con la crisis de Argentina y los sucesivos discursos de López Murphy y Cavallo, este problema quedó una vez más en evidencia.
Café & negocios elaboró un pequeño diccionario para entender a fondo qué es el déficit fiscal y el nivel de endeudamiento.
Cavallo. Hay que entender sus palabras
Los últimos sucesos ocurridos en Argentina, con ministros de Economía anunciando todo tipo de paquetes y analistas internacionales opinando sin cesar, dejaron a muchos observadores con la sensación de que algo se les había escapado. La utilización de términos técnicos proliferó en todos los medios de comunicación, que muchas veces dan por obvias las interrelaciones que existen entre las distintas variables de una economía. Déficit fiscal, nivel de endeudamiento... ¿Qué significan realmente? ¿Cómo se relacionan unas con otras? Café & negocios elaboró este pequeño diccionario para que los que se sienten perdidos puedan entender el porqué de una crisis.
Es la diferencia entre los ingresos que recibe el Estado y lo que gasta. Si el Estado gasta más de los fondos que recibe, entonces tiene déficit fiscal. En caso contrario tiene superávit.
Los ingresos del Estado se
obtienen de varias fuentes:
- Recaudación de impuestos
- Beneficios de las empresas públicas
- Préstamos internacionales
- Emisión de valores públicos
Los gastos del Estado están
constituidos en general por:
- Sueldos a funcionarios
- Transferencias a la seguridad social
- Gastos de ministerios y Presidencia
- Pago de intereses de deuda y de la deuda en sí misma
En general los problemas fiscales surgen cuando el Estado realiza gastos que no logra cubrir con sus ingresos provenientes de la recaudación o de los beneficios de las empresas públicas. En estos casos los gobiernos comienzan a endeudarse ya sea con organismos internacionales o a través de la emisión de títulos. Al hacer esto, deben comenzar a pagar intereses por estas deudas, con lo cual sus gastos aumentan y se forma un círculo vicioso donde los resultados fiscales son cada vez peores. Por ello es que la mayoría de los ministros de Economía hacen tanto hincapié en la reducción de los gastos públicos. El problema es que para aplicar estos planes de recorte de gasto hay que elegir que gastos se disminuirán. En general es imposible reducir el gasto en salarios o jubilaciones, por lo que empiezan a recortarse presupuestos menos básicos e incluso se posponen inversiones. Por ello es que en el corto plazo estos planes pueden impactar negativamente en la actividad económica. Sin embargo en el mediano plazo el recorte de gastos deriva en una situación equilibrio fiscal (donde lo gastado es igual a lo recibido). Llegado este punto, el gobierno tiene un margen mayor para aplicar políticas que incentiven la producción.
En el caso de Argentina el déficit fiscal asciende a US$ 2.500 millones en las provincias y a US$ 6.500 millones en el resto del gobierno, lo que equivale a 3,6% del PBI (se estima que por encima de 3% ya es excesivo). Uruguay tiene un déficit fiscal de US$ 828 millones, equivalente al 4% del PBI.
Nivel de endeudamiento
Es el total de deuda que tiene el sector público como porcentaje del total de bienes y servicios producidos por el país (PBI). Esto indica a nivel teórico qué esfuerzo de producción tendría que hacer el país para pagar toda su deuda. Un nivel de endeudamiento alto (más de 60%) genera incertidumbre en los mercados. Los inversores que compran deuda pública (que en definitiva le están prestando al Estado) comienzan a dudar de que éste les pueda pagar y cada vez le exigen mayores tasas de interés para compensar este riesgo. Esto implica que el gobierno cada vez tiene que gastar más dinero para pagar intereses.
El nivel de endeudamiento es muy tomado en cuenta por las calificadoras de riesgo (como ser Standard & Poor's o Moody's) a la hora de poner una nota a un país. Las notas puestas por estas firmas (A, B, C, etcétera) indican cuán riesgoso es comprar títulos de deuda de un país, siendo la AAA la menos riesgosa. Las calificadoras dividen sus notas en dos grupos: las que indican grado inversor (el que compra tiene prácticamente asegurado que le pagarán) y grado especulador (puede darse que el Estado entre en quiebra y no le pague). En Argentina el nivel de endeudamiento llega al 53% del PBI y este país acaba de recibir una rebaja en su calificación de deuda, que además es de grado especulador. Por el contrario, los títulos de Uruguay tienen grado inversor y el nivel de endeudamiento es 37%.