Una propuesta para que los
extranjeros que visitan la empresa no perturben la actividad cotidiana de los
empleados.
ANA BROITMAN
Globalización mediante, muchas
empresas reciben la visita de representantes de sus filiales o socios en el
exterior. Tradicionalmente, a alguien le toca en suerte llevar al visitante a
realizar una suerte de miniturismo ciudadano: algo que no es la función
específica de ningún empleado y para lo que nadie está preparado.
Eternautas, una compañía
integrada por jóvenes historiadores formados en la UBA, especializada en la
realización de recorridos culturales por Buenos Aires y sus alrededores, se
propuso cubrir este vacío.
"Nuestra experiencia nos
indica que quienes vienen por trabajo a Buenos Aires se interesan por la
idiosincrasia argentina, puesto que el conocimiento de las pautas de
comportamiento, conductas y modos de relación facilitan al visitante la comunicación
con los distintos niveles de la compañía", dice Ricardo Watson, uno de los
"eternautas".
Carlos Mudry es sub director
comercial de Meranol, una empresa química argentina fabricante de sulfato de
aluminio y ácido sulfúrico, que también representa a empresas químicas del
exterior y distribuye sus productos en plaza. A cargo del trato con esas
compañías internacionales, Mudry recibe un promedio de 50 visitantes
extranjeros por año: vendedores y técnicos de las empresas que representan.
"Yo era el encargado de
agasajar en el plano personal a nuestros huéspedes, lo que incidía
negativamente en mi vida privada ya que debía destinar a esta tarea parcial o
totalmente sábados y domingos", recuerda. Por eso decidió contratar el
programa BA Global de Eternautas, una propuesta diseñada para las empresas que,
asidua u ocasionalmente, reciben visitantes del extranjero.
Según la experiencia de Mudry,
este programa se adapta a las exigencias de sus huéspedes y es una solución al
problema de que, como muchos de ellos no hablan castellano, a veces ni siquiera
se movían de los hoteles si no se los acompañaba.
Esto redunda en mejoras
adicionales: "Al haberse alivianado nuestro trabajo de anfitriones podemos
encarar con mejor ánimo una salida nocturna adicional o una invitación a
nuestros hogares", cuenta Mudry.
Agustina Green, analista de RRHH
de la consultora Hidalgo & Asociados, cuenta que también ellos reciben
frecuentemente visitantes extranjeros. "Somos una empresa argentina con
sedes en Chile y Uruguay. Poseemos socios estratégicos a nivel internacional y
recibimos visitas de nuestros socios y colaboradores de Estados Unidos o
América Latina", explica.
Antes de contratar un servicio
especializado, el encargado de "sacar a pasear" a las visitas era
—azarosamente— quien las recibía. "Si bien no generaba trastornos,
debíamos ocuparnos de algo que no es nuestra especialidad y por lo tanto el
servicio que nosotros podíamos prestar a un visitante en este sentido, era
limitado", señala Green.
La posibilidad de contar con un
servicio que provee a las visitas una introducción más completa y estructurada
sobre la ciudad, ayuda, según su opinión, a mejorar la imagen de la empresa.
Por eso, cuando están por recibir a alguien, como parte de la planificación del
viaje se le ofrece el servicio BA Global. De acuerdo con la respuesta,
contratan un circuito pre-establecido o solicitan un guía a medida.
El programa BA Global se puede
contratar por anticipado, según el interés y la disponibilidad del visitante,
pero también se pueden solicitar recorridos relámpago e imprevistos.
Entre otras empresas, ya contrataron este servicio Alto Palermo, Asatej Group, Fundación Antorchas, Mora y Araujo & Asociados, SC Johnson y la Universidad de San Andrés.