Calidad para pequeñas y medianas empresas.

 

Autor:

Fernando Fernandez Mouriño

e-mail:

[email protected]

Organización:

Grupo Modelo S.A. de C.V.

País:

México

 

La mayor parte de los gerentes o propietarios de este tipo de empresas, se mantienen un tanto al margen de la incorporación del Sistema de Calidad en sus negocios por la inversión que representa lograr un certificado de calidad en base a la norma ISO-9000, amén del tiempo y recursos de todo tipo que deben canalizados para esta actividad.

 

Primeramente, muchos de éstos pequeños y medianos empresarios, desconfían de los vendedores de milagros, es decir, de los asesores y consultores que prometen lograr en tiempos relativamente cortos, la implantación e implementación del Sistema, así como la plena concientización e interiorización del personal en los conceptos relacionados con la calidad.

Segundo: los costos ( no se considera inversión) de incorporar el Sistema de Calidad, son visualizados altos con relación a la capacidad financiera de su empresa, independientemente de los honorarios de los asesores; horas hombre invertidas en capacitación, en revisiones, etc., así como las mejoras o adecuaciones que en un momento tuviesen que efectuar en sus procesos o inclusive en su infraestructura.

Tercero: La aversión al exceso de documentación y el temor natural a documentar lo que hacen y que esto sea auditado por terceros.

De alguna manera, es justificado este temor y en gran medida, la falta de información al respecto, provoca que estos temores se acrecienten y los conduzcan a autojustificarse, diciendo que el Sistema de Calidad es burocrático y que a ellos, no les trae ningún beneficio.

Nada más erróneo. La implantación e Implementación de un Sistema de Calidad, no debe de representar un gasto considerable para la empresa, pues debe ser una inversión.

Para comenzar sobre una base sólida, el pequeño y mediano empresario, debe de asegurarse que el asesor sea una persona con experiencia, capacidad y profesionalmente apto para desarrollar el sistema en su empresa, y no, como dice un buen amigo, un vendedor de papeles o de sistemas de calidad preestablecidos.

Por otra parte, el Sistema de Calidad no debe de ser caro ni gravoso para la empresa, pues si se efectúa una buena planeación y diseño del Sistema desde un principio, los resultados podrán ser alcanzados paulatinamente. También cabe mencionar, que la transición a la nueva estructura documental, propuesta por el sistema de calidad, no debe ser dolorosa para el personal, siempre y cuando se planifique una capacitación efectiva y no se bombardee a los trabajadores con metodologías y conceptos que sólo contribuirán a confundirlo.

Por otra parte el diseño del sistema de calidad, debe de ser enfocado a satisfacer las necesidades del cliente, pues en la medida en que estructuremos el sistema en la cadena proveedor - organización - cliente y los procesos se enfoquen a cumplir con los compromisos establecidos con dichos clientes, la posición competitiva de la pequeña y mediana empresa, comenzarán a asegurarse desde la elaboración de los documentos.

Ahora bien, el factor tiempo, es otro factor que escandaliza a los empresarios y en este renglón, debemos ser realistas. Por el momento, ningún sistema de calidad implantado e implementado al vapor, podrá dar los beneficios esperados, pues al momento de la certificación, atenderán y pondrán especial atención, en el cumplimiento de los requisitos de la norma o de lo que "posiblemente" puede preguntar el auditor, descartando un elemento fundamental: las necesidades de la empresa. Por tal motivo, no se puede precisar cuanto tiempo pueda llevar la incorporación de un sistema de gestión de calidad, pues se deben de considerar factores tales como: el número de trabajadores, la estructura organizacional, la actividad de la empresa, etc

Sin embargo, este tipo de empresas, pequeñas y medianas, no deben de pasar por alto el hecho de implementar un sistema de calidad, pues éste no es exclusivo de las grandes organizaciones, sino que también es accesible a todo tipo de negocios y sobre todo, la pequeña y mediana empresa requiere de los beneficios que proporciona la gestión de la calidad, la mejora continua, la innovación de procesos, en fin, el logro de la Calidad Total, pues en los mercados altamente competitivos, la globalización, etc, las empresas mejor preparadas, no importa su tamaño, serán las que aseguren su posicionamiento competitivo en dichos mercados, su rentabilidad y su productividad.

 

Fernando Fernández Mouriño

Grupo Modelo S.A. de C.V.

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