por FINANJOBS.COM
Al estudiar los motivos por los
cuales una persona trabaja o aporta su esfuerzo a una organización, encontramos
que existen muchos factores. En este artículo de la semana los analizamos y
ofrecemos algunas sugerencias.
Hay diversas teorías que, por la
complejidad del asunto, tratan de explicar las causas, acciones y consecuencias
de la motivación. Esta situación necesariamente conlleva, por un lado, tener en
consideración los aspectos socioculturales de la sociedad donde se desenvuelve
el trabajador y por otro lado, su individualidad.
La motivación es un estado
interno que dirige y sostiene la conducta. Hay dos tipos de motivación:
intrínseca y extrínseca.
En la primera de las
motivaciones, la gente se siente motivada porque quiere sinceramente la actividad
que está desarrollando. En la segunda, la motivación se debe a que la gente
desea ganar una recompensa o evitar un castigo. La sociedad, en distintas
esferas de actividad, pone mucho énfasis y presión en la obtención de
recompensas.
Una de las motivaciones para los
trabajadores es la retribución económica. Sin embargo, lo que más valoran los
trabajadores es el hecho de ser apreciados por el trabajo realizado y
mantenerse informados acerca de la problemática que afecta al colectivo. Los
empleados necesitan sentirse importantes, aceptados y admirados por el grupo.
Los líderes que desean que sus
empleados trabajen fuerte deberían involucrar a los trabajadores en la
definición de problemas, la resolución de los mismos y la toma de decisiones.
Además, deberían proveer oportunidades de aprendizaje y de mejoramiento de sus
habilidades.
Los jefes deben ser creativos al
momento de recompensar a sus trabajadores. Cada vez que un empleado realice un
esfuerzo extra en un proyecto o en lograr una meta, debe reconocer el logro.
Desarrollar un sistema de
comunicación abierta, mantener una línea de información y crear un ambiente de
mucha confianza y respeto son premisas fundamentales que los líderes deberían
seguir.
Buscar motivar a los empleados de
la misma manera que a uno le gustaría que los superiores le motiven es la
máxima que se debería seguir. Organizándose será mucho más sencillo.