Una respiración vigorizante y purificadora,
realizada a través de contracciones abdominales
Una vez que hemos podido sentir el diafragma durante la Respiración Profunda y Prolongada hay varias formas de empezar la práctica de la Respiración de Fuego, durante la cual el aire es inhalado y bombeado hacia fuera de forma muy rítmica, como si se usara un fuelle, sin sentir ningún tipo de tensión en los músculos del abdomen, pecho, caja torácica o en los hombros, los cuales permanecen relajados durante toda la respiración, hasta parecer que puedes continuar el ritmo de la respiración indefinidamente con poco esfuerzo.
Una de las formas de empezar a hacer la Respiración de Fuego, que fue como yo lo aprendí hace 30 años, es el empezar con una Respiración Profunda y Prolongada, y cuando los pulmones se han expandido completamente como descrito antes, inmediatamente forzar el aire a salir, y en cuanto hayamos expulsado casi todo el aire, volvemos en expandir el aire de vuelta hacia dentro, arqueando cada vez la columna hacia delante y presionando ligeramente las palmas contra las rodillas para poder sentir el diafragma llenar los pulmones de atrás hacia delante completamente, y después contraerse de nuevo.
Con cada respiración uno expande y contrae un poquito más rápido, hasta que sin expandir y contraer completamente, sentimos un ritmo, y permitimos que el ritmo asuma el control.
Podríamos compararlo a una vieja locomotora, donde las ruedas lentamente se mueven hasta que se va aumentando el nivel de vapor y velocidad, y después la locomotora se mueve hacia delante casi sin esfuerzo, con cada respiración sonando como la locomotora marchando.
La otra manera de sintonizar con el ritmo de la Respiración de Fuego puede ser al comenzar de forma inmediata con una respiración rítmica y potente, simplemente visualizando el parecido del diafragma a un fuelle.
De cualquiera de las formas, llegado a este punto puedes hacer la Respiración de Fuego o muy potente o muy ligera.
La Respiración de Fuego no es lo mismo que Bastrika, la cual es una forma de respiración rápida, ligera y rítmica, normalmente enseñada como uno de los pranayamas del hatha yoga.
Tampoco la Respiración de Fuego es lo mismo que Kabalabati, la cual es una forma de respiración potente, que hace uso de la contracción del abdomen y la caja torácica (haciendo la llave de raíz con cada expiración), donde el sencillo hecho de relajar la caja torácica lleva el aire de vuelta a los pulmones, sin inhalar, y fuerzas el aire a salir de nuevo (también de forma rítmica).
El Kabalabati es muy potente y beneficioso, y aunque se usa en muchas Kriyas de Kundalini Yoga, no es lo mismo que la Respiración de Fuego.
La Respiración de Fuego vitaliza completamente el sistema nervioso, causando la secreción de la glándulas purificando así la sangre. Cuando se realiza en ciertas posturas y con ciertos movimientos, los cuales se hacen para contraer (contraer hacia dentro) o expandir (relajar) presión en los plexos nerviosos y centros glandulares, esas áreas se vitalizan y llenan de energía.
A medida que esas áreas se vitalizan, los fluidos sexuales (seminales) son liberados a la corriente sanguínea y fluyen a aquellas áreas afectadas, para que así esas áreas se mantengan con esa vitalidad y la presión pránica se eleva en el cuerpo convirtiendo Bindu (energía Rajas y Tamas) a Ojas (energía Satva), la cual llenará y penetrará todo el cuerpo y mente.
Poco a poco, a lo largo de un periodo de tan sólo varias semanas de series y kriyas combinando postura, movimiento, respiración, sonido y llaves corporales, el cuerpo entero comenzará a sentirse energéticamente eléctrico y etéreo, a medida que el campo se equilibra con una fuerza interna parecida a la de un dinamo.
A medida que esta fuerza crece y se polariza, la mente se vuelve muy tranquila, muy clara y nítida, y se siente una radiación alrededor del cuerpo y de la cabeza.
La sensación de la necesidad estresante de pensar y actuar y de ser el "hacedor" empieza a disminuir, a medida que la mente se vuelve más receptiva y abierta para poder darse cuenta de que parece haber una conexión casi automática entre nuestros objetivos y los eventos y experiencias que vienen a satisfacerlos. La sensación de una Unidad natural siempre presente empieza a emerger como una realidad más clara y siempre existente.
Poco a poco, la tendencia hacia el exterior de la mente hacia lo físico y lo mental empiezan a desvanecerse, y uno reside en su presencia sátvica - espaciosa, impregnante, sin la sensación de "yo" o de lo "mío" - el Corazón Auto-Emergente, donde "YO SOY" es la única Verdad.
La práctica del Kundalini Yoga realizada con la atención natural y el ritmo del diafragma en la Respiración Profunda y Prolongada y la Respiración de Fuego permite que las posturas y las kriyas tengan el efecto mayor y más completo para llevar el campo sátvico al punto donde el Ser se recolecta a Sí mismo y reside sin atención en el Nombre Verdadero de uno - Sat Nam.
Practica estas respiraciones y observa sus efectos.