Técnicas de Respiración
Susan P. Boles
La mayoría de la gente no respiramos de forma correcta. Respiramos superficialmente como si nos diese miedo lo que la respiración es capaz de hacer. Pero la respiración es maná para nuestro cuerpo... deberíamos beber mucho y profundamente para dotar de energía y alimento a nuestros cuerpos.
Me enseñaron a respirar contando hasta cuatro... contando lentamente. Siente cómo la respiración expande tu caja torácica... el objetivo es llenar todo tu pecho de aire. Al final de contar cuatro, cuando piensas que ya no puedes inspirar más, inhala un poquito más. Mantén la respiración mientras cuentas otra vez hasta cuatro. Exhala contando hasta cuatro... y cuando piensas que has expulsado todo el aire, vacía tus pulmones un poco más.
Te asombrará los efectos de esta forma de respirar. Puede ser que sientas una sensación de quemazón en los pulmones al principio, pero pronto, tu respiración se hará profunda y segura... y el contar hasta cuatro se vuelve contar hasta cinco, seis...Me dijeron que lo mejor era concentrarme en el vacío entre el inspirar y el expirar.. ese periodo de quietud.
Una vez que mis pulmones se acostumbraron a esta forma de respirar, empecé a inspirar por distintas partes de mi cuerpo. Nadie me enseñó esto... empezó a suceder de forma natural cuando meditaba. Abriría mi chakra de la corona e inspiraría la energía hacia abajo.. sintiendo como fluía la energía alrededor de mi corazón... manteniéndola ahí... después al espirar, moviendo la energía por el resto de mi cuerpo hacia fuera por los pies. Después lo hacía al revés, inspirando la energía por los pies y llevándola al corazón, al exhalar llevaba la energía hacia arriba y la expulsaba por la cabeza. Me mareaba un poco al principio... pero la energía que me da cuando hago esto es increíble.
Más tarde averigüé de que inconscientemente estaba haciendo algo que se enseña para hacer que la energía fluya por las dos corrientes que se enrollan alrededor de nuestras columnas. Solemos practicar esto durante cinco minutos al principio de cada sesión. Nos preparaba para el trabajo a realizar calmándonos y centrando nuestras mentes en un estado adecuado.
La respiración de fuego es muy distinta. Aquí, te concentras en la expiración, ya que el aire es expulsado con tanta fuerza, que la inhalación se produce de forma automática. Nos enseñaron a colocarnos las manos en nuestras tripas y usar esos músculos para forzar el aire a salir de nuestros pulmones de un resoplido. Usamos nuestras manos para recordarnos de usar esos músculos para expulsar el aire. El abdomen en su totalidad es usado para vaciar los pulmones muy rápidamente. Deberías oír el aire salir vocalmente... casi como una tos pero no tan alto... como si fuera un sonido ¡HUH!.
No estás usando tanto aire, son como pequeños sorbidos y resoplidos. ¿Vas entendiendo mi terminología avanzada? ;-) Dado que la respiración de fuego está vinculado al centro de poder o tercer chakra, es aquí donde localizamos la respiración. Estás usando tu diafragma y los músculos del estómago para forzar el aire a salir. También esta forma de respiración puede marearte un poco.... y sentirás el calor en tu tripa subir hacia arriba... haciendo que tu cabeza de vueltas.
Me costó algún tiempo acostumbrarme a lograr esto... y los músculos de mi estómago me odiaron al principio... pero lo valía todo el hacer lo que hacía cuando el alzar de la energía comenzó. Al principio no aguantaba durante mucho tiempo... era demasiado difícil lograr realizarla durante más tiempo... pero a medida que pasaban las semanas, teníamos clases donde la usábamos durante periodos más largos de tiempo.
La respiración alterna por los orificios nasales nos la enseñaron tras las dos anteriores. Después de hacer el primer ejercicio algunas veces, alza una de tus manos a la altura de tu cara. Posiciona uno de tus pulgares en uno de los orificios nasales y tu dedo índice en el otro. Cierra con suavidad uno de los orificios con tu pulgar, bloqueando el paso del aire por uno de ellos. Inspira por el otro orificio con lentitud, usando la primera técnica. Mantén la respiración durante un segundo... concentrándote en la quietud... después exhala. Quita tu pulgar, y pon tu dedo índice en su orificio correspondiente e inspira... concentrándote en el medio... expira.
Continúa alternando con una inhalación/exhalación completa por cada dedo/pulgar. Haz esto entre ocho y diez ciclos. Esta respiración te calmará, pero al mismo tiempo vigoriza los chakras.
Susan P. Boles vive en una pequeña ciudad al este de Toronto, Canada, y es estudiante y maestra de Chakras. Es una sanadora con talento, que hace uso de su propia variante de sanación por contacto o a distancia, sirviéndose del Reiki, toque terapéutico, y un proceso de niño interior para ayudar a la gente. No se dedica a ello de forma profesional - ayuda a la gente sobre todo a través de la Red, ya que se ha dado cuenta de que es más efectiva usando este medio energético. Ha facilitado meditaciones de sanación terrestre para varios grupos.
Cuando Susan empezó a tomar clases de Kundalini Yoga, le costaba mucho incluso postrarse en el suelo. Se había roto la espalda en el trabajo. Hacer cualquier cosa le era extremadamente doloroso. Su maestro fue muy paciente con ella - permitiéndole adaptar posturas que no podía hacer o mantener. Tras un par de meses, y con la ayuda de otros métodos de sanación alternativos, era capaz de moverse con mucha más movilidad, sintiendo la energía moverse por su columna. La respiración de fuego, de hecho el aprender a respirar correctamente, la ayudó mucho en su proceso. Ahora, según ella misma, si observas su espalda no podrás encontrar el sitio de la rotura. Pasó de estar dependiente de una silla de ruedas, a poder hacer lo que ella quisiese, ¡y de hecho lo hace!