Vida

Última actualización:

09 de Septiembre de 2002  


·       En Coronel Baigorria, por esa época, no había maternidad. Por eso, ante las primeras contracciones, Margarita Alcira Ciuffolini fue llevada de inmediato por su esposo, Ramón Hugo Campagnaro, hacia la ciudad de Río Cuarto. Eso fue el 27 de junio de 1980.  A las 23, se produjo el nacimiento. Le pusieron Hugo por el padre, y Armando por uno de sus abuelos.Su mamá Margarita, su papá Ramón y su hermana Ana Laura.

·       Lo de Río Cuarto fue sólo un lugar elegido para nacer. Hugo, en realidad, siempre vivió en Coronel Baigorria, un pueblo que apenas llega a los mil quinientos habitantes, y que aún conserva las tradiciones más añejas, sus calles de tierra, y el acento cordobés que nace, vive y muere con sus habitantes.

·       La infancia la vivió rodeado de su entorno familiar. Con una hermana mayor -Ana Laura, quien hoy tiene 23- ; con dos abuelas -Angela y Luisa, las dos con 83- que siempre estuvieron y están en todos los detalles; y con la complicidad permanente de sus primos más cercanos, como Héctor y Juan José Bracamonte, el primero de ellos actualmente el dueño de la camiseta número nueve de Boca.

·       En 1992 Hugo vivió sensaciones absolutamente disímiles. Ya se destacaba como marcador de punta por la izquierda guiado por los sabios consejos del entrenador Jorge Tittarelli, en las inferiores de Juventud Unida de Coronel Baigorria. Con un equipo conformado por jugadores de las clases ’79 y ’80 -reforzado nada menos que por Pablo César Aimar y por el Tiburón Julio Mugnaini- Hugo dio la vuelta olímpica en el Torneo de la Vendimia, cuya Final se disputó en el Estadio Mundialista de la Ciudad de Mendoza.

    ·   Pero el 20 de junio de ese año la vida le daría un golpe de los cuales ninguna persona puede recuperarse fácilmente. A Hugo le faltaban siete días pare cumplir sus doce años cuando se apagaba la vida de su padre, Ramón Hugo, quien ingresó en la eternidad por culpa de una enfermedad terrible e incurable.

·       El Cordobés se refugió en el cariño de su familia -más numerosa desde la llegada de su hermano Rafael, quien hoy tiene 14-, en los estudios y en el fútbol. Estuvo un tiempo jugando en San Cayetano, de Río Cuarto, con Raúl Palito Montiel de técnico, hasta que finalmente decidió regresar a las filas de Juventud Unida, esta vez con el Hormiga Marcial de entrenador. Con 14 años, Hugo ya se destacaba nítidamente en la Tercera División.

·       En los últimos días de febrero de 1997, Jorge Tittarelli, una de los técnicos que más lo ayudó, no sólo en el fútbol sino también en la vida, le propuso cambiar el rumbo de manera radical : “Preparate que te llevo a Buenos Aires”, le dijo. Y se vinieron. El 3 de marzo Hugo llegaba a la casa de un tío -Sergio Castillo-, en Castelar. Y todo habría de cambiar.

·       Gracias a la gestión de Angel D’Andrea, por entonces Director General del Fútbol Amateur del Deportivo Morón, Hugo era fichado para jugar en Sexta División. Los primeros tiempos en Buenos Aires fueron complicadísimos. No le fue fácil acostumbrarse a una nueva ciudad, a otros compañeros, a otros entrenadores, a otras exigencias. Había dejado lejos a suHugo y sus hermanos: Rafael y Ana Laura. familia, a sus amigos, a sus compañeros del último año del secundario. Si hasta se perdió la posibilidad de disfrutar del tradicional viaje de egresados. Pero tanto esfuerzo, tendría alguna vez su merecida recompensa.

·       Era muy difícil tener que soportar el esfuerzo, sobre todo cuando tras entrenarse todas las semanas en el club, Hugo nunca era citado para jugar. Ni siquiera para integrar el banco de suplentes. El técnico de la categoría, Daniel Figueredo, recién lo recompensó el domingo 18 de mayo. Esa mañana Hugo ingresó en el segundo tiempo del partido ante Estudiantes. Morón ganaba 5-2 y quedaba muy cerca del campeonato.

·       El año terminó de manera brillante para el Cordobés. La Sexta de Morón llegó a la Final, en la que se enfrentó contra Temperley en el Polideportivo de Villa Celina. Esa tarde el Gallo ganó 2-1, Hugo -que se había adueñado de la titularidad tras aquel debut ante Estudiantes- fue la gran figura y realizó una notable jugada que culminó con el segundo gol de su equipo, en la que gambeteó a cinco rivales.

·       El año 1998 ya le despertaba otras expectativas. Seguía viviendo con su tío en Castelar, pero además del fútbol, hubo otras cuestiones que comenzaron a ocupar su tiempo. Se interesó por la música -primeramente aprendió a tocar guitarra acústica, luego eléctrica ; más tarde fue el turno del teclado- y también por finalizar sus estudios secundarios. En calidad de alumno libre, rindió las 16 materias del último año. A 14 de ellas las aprobó en el primer intento, con calificaciones excepcionales. Sólo dos necesitaron un segundo esfuerzo.

·       En el aspecto futbolístico, estaba en Quinta División, esta vez bajo la batuta técnica de la dupla Daniel Figueredo-Oscar Ruiz. Si bien el equipo no tuvo una buena temporada y finalizó el año por la mitad de tabla, a Hugo, en lo personal, le fue más que bien. Jugando todo el año de marcador de punta derecho, se dio el gusto de conquistar siete goles. El fin de año le traería algunas sorpresas: Por un lado, se ganaba el premio como el defensor más goleador de todas las inferiores de la Asociación del Fútbol Argentino y, por otro, tras un entrenamiento con el plantel superior, el técnico Juan Manuel Guerra lo ascendía a Primera División. A los pocos días Hugo ya debutaba en Tercera y con una labor más que auspiciosa. Esa mañana, ante Arsenal, en Sarandí, marcó un gol y le cometieron un penal.

    ·   Cuando comenzó el año 1999, el Viejo Guerra ya no era el técnico de la Primera División. Se hizo cargo el Ruso Ricardo Zielinski. Todos los juveniles fueron enviados de nuevo a entrenarse con su categoría. Hugo volvía a Cuarta. Pero no por mucho tiempo: apenas un día. Tras unas evaluaciones, Zielinski devolvió inmediatamente a Hugo al plantel superior, y el 3 de abril de ese año ya le daba la posibilidad de ir al banco de Primera, en un clásico ante Nueva Chicago, jugado en el Oeste, y que finalizó 1-1.

·       Poco tiempo después llegaría el día más esperado por el Cordobés. Fue el 29 de mayo. El rival era All Boys, en la cancha de Morón, y el técnico Ricardo Zielinski le daba la posibilidad de ser titular por primera vez. El encuentro finalizó 0-0, la mayoría de los medios periodísticos calificó la labor de Hugo entre los seis y siete puntos. Tenía apenas 18 años y había salteado la Cuarta División -en la que no jugó ningún partido- y había participado sólo de cuatro partidos de Tercera.

·       Comenzaba la temporada 1999/2000. Zielinski seguía siendo el técnico y Hugo se afianzaba lenta pero firmemente como titular. Jugaba de marcador de punta por derecha o por izquierda, de líbero o de stópper, y en todos los puestos rendía con similar eficacia.

·       Promediando la temporada, Ricardo Zielinski se alejaba de Morón y en su lugar quedaba a cargo interinamente Daniel Figueredo. El equipo se acercaba cada vez más a la posibilidad de descender de categoría y los dirigentes, en un último esfuerzo por salvarse, decidieron el regreso del Viejo Juan Manuel Guerra.

·       En lo personal, ese año ’99 se cerraba de manera brillante para Hugo: en la ceremonia anual de premiación del Fútbol Juvenil de AFA, se llevaba el trofeo como el “Juvenil Más Valioso” de las categorías de Ascenso. Exultante, el Cordobés recibió el presente de manos de José Pekerman, en medio de una fiesta inolvidable realizada en el Hotel Panamericano de Capital Federal. Hugo no estuvo solo esa noche: estaban sus amigos de Castelar, su tío, y sus hermanos -Ana Laura y Rafael- quienes había viajado especialmente desde Córdoba para acompañarlo.

·       El 2000 encontraba a Morón con el Viejo Guerra como técnico, pero con muy pocas posibilidades de eludir el descenso de categoría. Hugo jugaba cada vez mejor y, tras un seguimiento realizado durante tres o cuatro partidos, allegados al empresario Gustavo Mascardi decidieron ofrecerle sus servicios como representante. El 30 de mayo de ese año se producía la firma del respectivo contrato.

·       Morón descendió a la “B” Metropolitana pero Hugo estuvo a punto de ser transferido a Instituto de Córdoba. Una cotización excesiva de su pase frustró es posibilidad. También estuvo una semana entrenándose en Vélez Sársfield, pero finalmente el técnico Julio César Falcioni optó por fichar a Diego Crosa. El Colorado Mac Allister lo pidió para Argentinos Juniors, pero el dinero que pedía Morón por su préstamo también truncó las chances.

·       Y para colmo de males, la campaña del equipo en el torneo de Primera “B” no fue la esperada. El Viejo Guerra se tuvo que ir por culpa de los malos resultados y el que llegaba para hacerse cargo de la dirección técnica era Miguel Angel Lemme.

·       El campeonato terminó con una campaña mediocre del equipo, que ni siquiera se clasificó entre los diez que jugaron el Torneo Reducido. Hugo, de todos modos, terminó siendo el futbolista de mejor rendimiento individual. Y en el pequeño departamento de Castelar se agrandaba su “familia”, con la llegada de Galileo, una de sus mascotas, que había nacido el 29 de diciembre y que se incorporaba con apenas un mes de vida. Pocos días después también incorporaba una iguana a su departamento.

    ·    El comienzo del torneo de la temporada 2001/2002 fue un poco traumática para el Cordobés. Los dirigentes le ofrecían una cifra ínfima para renovar su contrato ($329 en la mano) y Hugo no estaba dispuesto a aceptar. Discutió con el presidente de la entidad, que no lo dejó viajar a la pretemporada que el plantel realizó en Gualeguay, armó sus bolsos y regresó a Coronel Baigorria.

·       Pero después, gracias a los buenos oficios del mismo presidente de la entidad, se solucionó el diferendo, firmó un contrato más acorde con sus pretensiones, se reincorporó al plantel, y ya desde la primera fecha integró el equipo titular, a pesar de no haber realizado la pretemporada.

·       Morón arrancó el torneo con actuaciones auspiciosas y el Cordobés lentamente se fue erigiendo en el futbolista más reconocido por los medios, en mérito a sus excelentes labores. Comenzaron a abundar los “ochos” y “sietes” en las calificaciones de los diarios especializados en ascenso, como Olé, Crónica y Diario Popular. El 11 de agosto marcaba su primer gol en el certamen, ante Argentino de Quilmes y pocos días después se volvía a agrandar su “familia”, con la llegada de Morrison, su segundo perro, hijo de madre siberiana, y que había nacido el 8 de agosto. Al poco tiempo se sumaría el tercer integrante canino, allá por los primeros días de noviembre: Bunbury.

·       El 4 de noviembre marcaba su segundo gol en el torneo: ante Estudiantes, en Caseros y con televisión en directo a todo el país. El 7 de noviembre el Dario Clarín Zonal Morón Ituzaingó publicaba un reportaje -con producción fotográfica incluída- de dos páginas, realizado al Cordobés. Allí se reconocían sus innegables condiciones futbolísticas, pero además se hablaba de su pasión por la literatura, el cine, la música, y sus “mascotas”.

·       El 11 de Noviembre dejaba Castelar y lo cambiaba por una casa mucho más confortable el Morón Norte. Seguía viviendo junto a su tío, y también junto a sus fieles compañeros: Galileo, Morrison y Bunbury.

·       El comienzo del 2002 arrancó con señales auspiciosas: En febrero -el 17- marcaba su tercer gol en el campeonato, ante Sportivo Italiano, en el Oeste, y también por televisión. Ese mismo mes, el Diario Clarín Zonal lanzaba una encuesta para elegir el mejor equipo de Morón de toda la historia. Desde el primer y hasta el último recuento de votos, Hugo lideró la elección como mejor marcador de punta derecho. Con más de 1400 sufragantes, el Cordobés acumuló 316 adhesiones, y le ganó por dos a su más inmediato perseguidor. Tuvo la inmensa satisfacción de compartir preferencias junto a grandes como Miguel Colombatti, Roberto Peidró, el Tano Stagliano, el Polaco Semenewicz, el Peludo Gigliani y el Negro Miguel González, entre otros. La encuesta finalizó el 22 de marzo.La página del Cordobés, con el viejo formato.

·       En ese mismo mes de febrero, más precisamente el 15,  se lanzaba esta página web.

·       El 30 de marzo marcaba su cuarto gol, ante San Miguel, y no sólo era reconocido por los medios por su actuación -“siete” para Crónica y Diario Popular- sino que además Olé publicaba un reportaje con producción fotográfica resaltando lo de la página en internet. Por estos mismos días, el Diario Clarín Zonal, que cumplía un año desde su lanzamiento, lo eligió para una producción fotográfica -que será publicaba el 3 de abril- por haberlo considerado el “Personaje Deportivo Más Destacado de la Zona Oeste” de este año.

·       Al 24 de junio, Hugo acumula 103 partidos en Primera, seis goles, muchas actuaciones auspiciosas, y un reconocimiento casi unánime de los medios periodísticos. Pero sigue siendo el mismo pibe humilde que un día decidió dejar Coronel Baigorria para probar suerte en la Gran Ciudad. Se sigue divirtiendo al jugar con sus mascotas, sigue eligiendo tocar la guitarra para su tiempo libre, y sigue escuchando a Héroes del Silencio y a los Redonditos de Ricota  en sus ratos de ocio. Si bien sabe que tanto en el fútbol como en la vida le queda mucho trecho por recorrer, siente que puede mirar al futuro con todo el optimismo, caminar con la frente alta por cualquier lado, recostarse como siempre en el afecto de su familia, y convivir sin miedo con sus ilusiones.

·       Ahora cambió la geografía: ya no está en su amplia casa de Morón, ya quedaron atrás los cinco años y siete meses que vivió en Buenos Aires. El Piacenza de Italia lo recibió con los brazos abiertos y tanto los dirigentes, el cuerpo técnico, susFrente al Bologna, ganando de cabeza. compañeros, la prensa y los tiffosi, le brindaron una cálida recepción. Después de una exigente pretemporada y de haber superado con creces las expectativas depositadas en él, firmó contrato con la entidad italiana para la temporada 2002-2003. Con apenas 22 años se dio el gusto de pasar a integrar la Serie "A" del fútbol más competitivo del mundo. Haciendo camino al andar, llevó consigo, además de su fútbol, su guitarra, su música y sus mejores sueños.

·       Ahora calzará la casaca "9" de la entidad "Biancorossa" y seguramente irá por toda la gloria, aquella que golpeó la puerta de su casa en los primeros días de marzo de 1997, en Coronel Baigorria, y que él se encargó de perseguir contra viento y marea, primero en Castelar y después en Morón. Fueron épocas duras y complicadas en Buenos Aires, la vida del futbolista lejos de su familia por lo general es como un lecho de rosas, pero el tiempo siempre está a favor de aquellos que son capaces se transformar pequeños sueños en maravillosas realidades. En Buenos Aires queda el recuerdo de casi seis años de vida, pero ya es una etapa superada. Lo mejor está por venir y es para que lo disfruten Hugo, aquellos que siempre confiaron en él, aquellos que lo acompañaron en las buenas y en las malas, y aquellos que en este momento están tan felices como él.


-  Principal  Radiografía  -  Carrera  -  Estadísticas  -  Se dice de mí  -  Flashes  -

Desde adentro  -  Presente  -  Los goles  -  Vida  -  Galería de fotos  -  Fotos  -

Entrevistas  -   Tiempo libre  -   Comunícate  -   Créditos  -   Links  -

Hosted by www.Geocities.ws

1