Desde adentro
Así analiza Hugo la derrota ante Ferro
La noche del viernes fue una de las más tristes de mi carrera. Por varios motivos. La expulsión, la derrota, el no haber podido darle una satisfacción a la multitud que copó nuestra tribuna...
Teníamos controlado el partido y estábamos para hacer un gol en cualquier momento, hasta que llegó esa jugada nefasta, de los 37 del primer tiempo.
Yo estaba amonestado por el primer foul que había hecho en el partido y en la jugada de la expulsión la tiré larga para ganarle en carrera a dos jugadores de ellos y, en el envión, choqué con el seis (Yriarte). Pero sin la más mínima intención. Por eso me quería morir cuando el referí me sacó la segunda amarilla. Se apresuró. Quizá se dejó influenciar porque la jugada fue al lado de la platea de Ferro, no sé, pero con esa decisión me arruinó y arruinó la estructura que había armado el equipo para poder ganar ese partido.
Para colmo ellos hicieron el gol cuando faltaba poco para que terminara el primer tiempo. Después ya se hizo muy cuesta arriba. Ellos se agrandaron, aprovecharon mejor los espacios y de contra nos liquidaron. Nosotros tuvimos varias jugadas como para empatar pero la fortuna no estuvo de nuestro lado.
Fue una noche negra. Estoy seguro que entre Morón y Ferro no hay tres goles de diferencia. Y que si el árbitro hubiera actuado con justicia, tranquilamente podríamos haber ganado.